La Guerra de Reforma en México (1858-1861) fue un conflicto entre liberales, liderados por Benito Juárez, y conservadores, bajo Félix Zuloaga y Miguel Miramón, por el control político y religioso del país. Juárez y los liberales promulgaron las Leyes de Reforma para debilitar el poder de la Iglesia, lo que incluyó la nacionalización de bienes eclesiásticos y la legalización del matrimonio civil. El conflicto culminó con la victoria liberal, estableciendo la constitución de 1857 y limitando el poder conservador en el gobierno.