El documento describe cómo la iglesia fue planeada, profetizada y preparada por Dios desde antes de la creación del mundo. Citando varios pasajes bíblicos, explica que Dios tuvo un plan eterno de salvación para la humanidad a través de la iglesia, y que escogió a aquellos que estarían en Cristo desde antes del comienzo. También señala que Jesús tuvo que morir en la cruz para que Dios pudiera perdonar los pecados de la humanidad de forma justa, manteniendo así su carácter santo. El documento