Gandhi dedicó su vida a luchar por los derechos de los indios y la independencia de la India a través de métodos no violentos como la desobediencia civil y la resistencia pasiva. Aunque inicialmente se le subestimó, logró grandes avances como la abolición del impuesto sobre la sal y la liberación de líderes políticos presos. Esto allanó el camino para que la India finalmente obtuviera su independencia de Gran Bretaña en 1947, cumpliendo la visión de Gandhi de un país libre e independiente.