Lucero fue abandonada en el altar por su prometido Fernando, quien se fugó con su prima Grace luego de estafarla y robarle millones. Lucero regresó a la hacienda de sus padres, donde conoció a Sebastián, el dueño de la hacienda vecina. Aunque al principio desconfiaba del amor, eventualmente Sebastián logró ganarse su corazón. Luego de que Fernando y Grace fueran encarcelados por sus crímenes, Sebastián le pidió matrimonio a Lucero, y ella superó su miedo al amor para casarse