Este documento discute cómo la revolución no debe considerarse una utopía sino una posibilidad real, citando varios ejemplos históricos como la Comuna de París, los soviets en Rusia, la autogestión en España durante la guerra civil, y el movimiento de mayo del 68 en Francia que casi logra una revolución. Aunque estas experiencias fueron derrotadas, demostraron que una transformación radical de la sociedad es posible a través del control popular y la autogestión de la economía y el gobierno.