La trigonometría se remonta a las primeras civilizaciones en Egipto y Babilonia. Hiparco compiló la primera tabla trigonométrica en el siglo II a.C. para resolver triángulos. Los árabes prefirieron trabajar con la función seno y completaron las seis funciones trigonométricas básicas en el siglo X. Los logaritmos y el cálculo diferencial e integral permitieron avances en el cálculo trigonométrico en los siglos XVII y XVIII.