La vasija agrietada narra la historia de una cargadora de agua china que llevaba dos vasijas, una perfecta y otra con grietas. A pesar de que la vasija agrietada solo podía transportar la mitad del agua, la cargadora sembraba flores a lo largo del camino que regaba la vasija, por lo que ambas cumplían un propósito. La cargadora le explica a la vasija agrietada que gracias a sus defectos pudo crear belleza, enseñando que todos tenemos grietas pero podemos