Los estudiantes realizaron un experimento para medir cómo cambia el peso de dos tipos de ladrillos (ladrillo pandereta y ladrillo K.K. 18 huecos) cuando se sumergen en agua y se secan. Pesaron los ladrillos secos inicialmente, luego los sumergieron en agua durante 24 horas y los pesaron de nuevo, notando un aumento de peso. Secaron los ladrillos al aire libre y los volvieron a pesar al día siguiente, observando que recuperaron casi su peso original.