Dios creó la familia como la unión de un hombre y una mujer. Para tener una familia estable, se necesitan cuatro bases: la separación de otros vínculos, el compromiso de permanencia, la unidad en decisiones y metas, y la intimidad espiritual y física. Siguiendo el plan de Dios para la familia a través de la Biblia, se puede construir una relación familiar fuerte y bendecida.