El rabino cuenta una parábola para explicar por qué acostumbra esclarecer la verdad contando historias. La parábola narra cómo la Verdad andaba desnuda y era rechazada por los hombres, hasta que se encontró con la Parábola, quien le prestó sus ropas coloridas, con las cuales la Verdad pasó a ser bienvenida. El rabino concluye que a los hombres no les gusta enfrentar a la Verdad desnuda, y prefieren disfrazarla.