Lili Pinki y Blú, que vivían en el pueblo de Girona, siempre habían soñado con realizar un gran viaje por la costa atlántica. Un día, se encontraron con un marinero que les ofreció acompañarlo en su viaje, lo que les permitió cumplir su sueño. Sin embargo, durante el viaje se desató una tormenta que hundió el barco, pero un delfín los salvó nadando y los llevó a la orilla.