El documento describe el proceso de una boda hebrea tradicional, incluyendo el compromiso (erusim) y la lectura del contrato matrimonial (ketuva). Explica cómo este proceso se aplica a la elección de Israel como la novia de Dios en el Monte Sinaí, pero que luego Israel rompió el contrato al adorar al becerro de oro. Finalmente, Jesús purificó a Israel para volver a ser la novia sin mancha, y pagó el precio de la ketuva con su muerte.