El documento habla sobre las 5 heridas comunes que sufren las personas en la infancia: humillación, abandono, rechazo, traición e injusticia. Explica que estas heridas causan máscaras como el masoquismo, la adicción, la huida, el control y la rigidez. Recomienda sanar estas heridas a través del perdón para dejar de sufrir y volver a la verdadera identidad que se tiene en Cristo.