Débora gobernó a Israel como jueza y profetisa, guiando al pueblo durante 20 años de opresión bajo Jabín. Ella ordenó a Barac atacar al ejército de Jabín, el cual fue derrotado con la ayuda de Dios. Más tarde, Jael mató al líder enemigo Sísara cuando este huyó de la batalla. Débora y Barac cantaron una canción celebrando la victoria que Dios les dio sobre sus opresores.