Este poema de Antonio Machado describe a una lechuza volando sobre un olivar y bebiendo aceite de una iglesia. Entre los olivos hay cortijos blancos, y a medio camino entre Úbeda y Baeza hay una encina negra. Alguien intenta espantar a la lechuza por beber el aceite, pero la Virgen María le dice que la deje beber. La lechuza luego vuela llevando un ramito verde en el pico.