El documento narra la historia de una niña llamada Cristina que tuvo que mudarse con su tío Aldo en Kipatla luego de que su abuela falleciera. Cristina no quería dejar su pueblo natal Tihuiztlán donde tenía amigos y le gustaba jugar. Aunque le caía bien su tío, extrañaba su escuela y maestra en Tihuiztlán. Con tristeza se despidió de sus amigos Juliana, Mariquita y Chiguil mientras se iba en su nueva vida en Kipatla.