El documento describe las siete claves del éxito de la educación finlandesa. Estas incluyen la alta calidad de la formación de maestros, la rigurosa selección de aspirantes a la carrera de enseñanza, la autonomía de los centros educativos, el compromiso con la excelencia y eficacia docente, la falta de aceptación de la mediocridad, y los controles de calidad y disciplina en el sistema educativo.