La revolución china se desencadenó a mediados del siglo XIX debido a la agresión de potencias extranjeras y la situación difícil del pueblo chino. Esto llevó a la división en dos frentes políticos: los nacionalistas liderados por Chiang Kai-shek y los comunistas liderados por Mao Zedong. Tras una larga guerra civil, los comunistas emergieron victoriosos en 1949 bajo el liderazgo de Mao y establecieron la República Popular China.