La ley 59/2003 regula la firma electrónica y los servicios de certificación en España, estableciendo su objeto, eficacia jurídica y el marco para los prestadores de servicios de certificación. El documento define distintos tipos de firma electrónica, su uso en las administraciones públicas y mantiene la validez de normas tradicionales sobre contratos. También se abordan aspectos sobre la autenticidad, el régimen de prestación de servicios y la libre competencia en este campo, alineándose con la directiva comunitaria.