La leyenda cuenta que dos hermanos desaparecieron después de ir a la escuela un día lluvioso. Sus padres y vecinos los buscaron sin éxito y se cree que cayeron a un pozo cercano. El gobernador ordenó construir una fuente en su honor, donde se dice que los espíritus de los hermanos juegan por las noches. Otra leyenda es sobre un hombre que mató a un asaltante en un callejón, el cual desde entonces se le conoce como "El callejón del muerto".