Don Teodosio mató accidentalmente a sus padres al creer que su esposa le era infiel. Como penitencia, cargó una pesada cadena y cruz durante 7 años hasta que San Miguel le liberó. Construyó una iglesia en el lugar de la aparición. El abad Virila pasó más de 300 años extasiado escuchando a un ruiseñor, resolviendo su duda sobre la eternidad antes de fallecer.