La religión precristiana del País Vasco estaba centrada en divinidades como Mari y Maju. Mari vivía en las montañas y se creía que viajaba entre ellas. Otra divinidad importante era Urtzi. Existían también genios mitológicos como los jentilak y las laminak. Con la llegada del cristianismo, figuras como Olentzero se convirtieron en personajes navideños aunque manteniendo elementos del folclore precristiano vasco.