Este documento discute el concepto bíblico del libre albedrío. Indica que Dios nos ha dado la capacidad de elegir entre el bien y el mal, y que nuestras elecciones determinan nuestro destino, ya sea bendiciones o maldiciones. Aunque Dios tiene un plan para salvarnos, depende de nosotros aceptarlo por medio de la obediencia y el arrepentimiento. En resumen, tenemos el libre albedrío para controlar nuestro destino eterno mediante la elección de seguir a Dios o rechazarlo.