Las licencias Creative Commons nacieron en 2002 para permitir que autores cedieran algunos derechos sobre sus obras mientras se reservaban otros. Se han convertido en un movimiento internacional para equilibrar los derechos de autores y usuarios. Ofrecen seis tipos de licencias generadas al combinar cuatro elementos: atribución, uso no comercial, sin derivados y compartir igual. Permiten que autores autoricen usos previamente sin licenciar cada uso.