La narración describe una noche tormentosa en la que el protagonista, viviendo solo en un caserón, se enfrenta a una aterradora aparición en su ventana. Esta criatura, deforme y ominosa, lo observa con una ira ancestral, desatando en él un estado de parálisis y confusión. Al despertar en una habitación acolchada, el protagonista es considerado loco, pero asegura que su encuentro con lo sobrenatural fue real y permanece en su mente.