Los doce apóstoles eran los discípulos más cercanos a Jesús. Entre ellos se encontraban Juan, Pedro, Santiago el Mayor y Andrés. Cada uno tenía un oficio diferente y provenían de diversas regiones como Galilea y Jerusalén. Todos, excepto Judas Iscariote, predicaron el evangelio y algunos sufrieron martirio por su fe.