Los estilos de aprendizaje son características pedagógicas y cognitivas que afectan cómo las personas procesan información y aprenden. Se identifican varios tipos, incluidos el activo, pragmático, teórico y reflexivo, cada uno con sus propias características y métodos de interacción con la información. Comprender estos estilos es esencial para promover un aprendizaje más efectivo y adaptado a las necesidades de cada individuo.