Navarra tiene dos vertientes hidrográficas: la cantábrica, que ocupa el 10% del territorio y tiene ríos cortos pero caudalosos, y la mediterránea, que ocupa el 90% restante y desemboca en el río Ebro. Los principales ríos de la vertiente cantábrica son el Bidasoa y el Urumea, mientras que los más importantes de la vertiente mediterránea, que incluyen al Ebro, son el Ega, el Aragón y sus afluentes como el Arga, el Araquil