Los Sanavirones vivieron en la depresión de la laguna de Mar Chiquita en Córdoba entre los ríos Salado y Suquía, donde construyeron grandes casas con vegetales que albergaban varias familias. Cultivaban maíz y porotos y complementaban su dieta con algarroba, chañar, pesca, cría de llamas y caza de avestruz. Creían en un dios sol y practicaban rituales chamánicos que incluían el consumo de frutos alucinógenos como el cebil.