Los Sanavirones eran un pueblo originario que habitó en el centro de Argentina entre los siglos XV y XVIII. Vivían en la provincia de Córdoba, entre los ríos Salado y Suquía, y hablaban una mezcla de quechua y su propio idioma. Construían grandes chozas comunales y se dedicaban a la agricultura, la caza y la recolección. Dejaron rastros de su alfarería y cultura que muestran sus costumbres antes de mezclarse con la población criolla.