Las Escrituras enseñan claramente que Jesús es Dios. 1) Los profetas del Antiguo Testamento profetizaron que el Mesías sería Dios. 2) Jesús mismo afirmó su divinidad al decir "Yo y el Padre uno somos" y "Antes que Abraham fuese, yo soy". 3) Los apóstoles como Juan y Pablo también enseñaron explícitamente que Jesús es Dios. La doctrina de la deidad de Cristo está bien establecida en las Escrituras.