El documento describe cómo desde 1913 el Banco Privado de la Reserva Federal ha controlado secretamente a los Estados Unidos y gran parte del mundo. Las familias banqueras dueñas de la Reserva Federal, como los Rothschild y Rockefeller, controlan los medios de comunicación, financian guerras y atentados terroristas, y deciden qué países atacar para beneficiarse económicamente. El documento argumenta que los atentados del 11 de septiembre fueron un autoatentado orquestado por la CIA para justificar la invasión de Irak y Afganistán y robar sus recursos.