Elsa y Anna pasan tiempo juntas en un picnic y visitando un lago congelado, pero los deberes de Elsa como reina la obligan a volver al castillo. Los aldeanos piden demasiada ayuda mágica a Elsa, agotándola y enfermándola. El pueblo decide ayudarse unos a otros sin magia para resolver sus problemas y apoyar a su reina durante la recuperación.