Incrustar presentación
Descargar para leer sin conexión















Epaminondas visita a su madrina con frecuencia. En cada visita, la madrina le regala algo a Epaminondas, pero él siempre termina arruinándolo o destruyéndolo de alguna manera, ya sea rompiendo un bizcocho al agarrarlo muy fuerte, derritiendo manteca al dejarla expuesta al sol, mojando un perro, arrastrando pan por el piso, o pisando pasteles que su mamá le pidió cuidar. Cada error resulta en que Epaminondas reciba un castigo de su mamá.














