El manifiesto Gioconda propone una escritura que libere la mente y el cuerpo de las restricciones morales, utilizando un lenguaje sensual y atrevido que exalte el deseo y el placer. Rechaza las formas literarias directivas y prescriptivas en favor de una escritura espontánea que ponga al cosmos, el cuerpo y la verdad por encima de las convenciones.