Los hermanos Albrecht y Albert Dürer querían estudiar arte, pero su padre no podía pagarlo. Lanzaron una moneda para decidir quién estudiaría primero: Albrecht ganó y estudió en la Academia, mientras Albert trabajó en las minas durante 4 años para pagar sus estudios. Después de graduarse, Albrecht se ofreció a pagar los estudios de Albert, pero sus manos habían quedado dañadas por el trabajo, por lo que no pudo convertirse en artista.