El documento resume los capítulos 39 y 40 del libro de Isaías. El capítulo 39 habla de cómo el rey Ezequías le mostró sus riquezas al rey de Babilonia, lo que provocó que Isaías profetizara que todo sería llevado a Babilonia. El capítulo 40 contiene el llamado a consolarse y arrepentirse para que Dios perdone y regrese a su pueblo del exilio. Esto introduce el contexto para el capítulo 3 de Mateo sobre Juan el Bautista.