El número 1 rechaza sumarse con otros números menores como el 2, 3 y 4 porque aspira a ser el número 10. Más tarde, tampoco acepta sumarse con números mayores como el 6, 7 y 8. Finalmente, cuando el número 9 se niega a sumarse con él, el número 1 se da cuenta de que por su orgullo nunca podrá llegar a ser el 10 y permanecerá como un simple 1.