El documento defiende la divinidad de la Biblia, presentando su unidad y la inspiración divina a través de diversos autores y contextos históricos, lo que resulta en un mensaje armónico y sin contradicciones. Destaca que la Biblia es relevante en todos los tiempos y culturas, ofreciendo transformación personal y profunda sabiduría a sus lectores. Además, alerta sobre actitudes que amenazan esta percepción, como el desprecio y la desatención hacia la palabra de Dios.