El documento describe un entrenamiento abierto al público del FC Barcelona en el Mini Estadi al que asistieron casi 13,000 aficionados a pesar del frío intenso. Los jugadores se entregaron a la afición firmando autógrafos y sacándose fotos. La sesión duró una hora y media y los aficionados ovacionaron a cada jugada y acción como si fuera un título. Messi recibió la ovación más grande y los nuevos jugadores Cesc y Alexis quedaron impresionados por la pasión de los fans.