El documento presenta un conjunto de buenas prácticas ambientales diseñadas para mejorar comportamientos individuales que impactan negativamente en el medio ambiente. Incluye recomendaciones para distintas áreas de la vida cotidiana, como el manejo de residuos, el consumo responsable y la eficiencia energética. Su objetivo es crear una cultura ambiental que fomente la conservación de los recursos naturales y la protección del medio ambiente.