La membrana plasmática es una doble capa de lípidos y proteínas que rodea la célula y separa el citoplasma del entorno exterior. Es semipermeable y controla la entrada y salida de moléculas, además de ser fluida y capaz de repararse a sí misma. En 1895, Ernest Overton dedujo que había una capa de lípidos que servía como barrera selectiva entre la célula y el exterior.