La menta ha sido utilizada como planta medicinal y aromática por miles de años, reconocida por sus propiedades digestivas y antiespasmódicas. Tiene efectos como favorecer la secreción de bilis, actuar contra úlceras de estómago y acidez, y eliminar flatulencias. Se recomienda tomar menta después de comer o como bebida alternativa al café, gaseosas o té, ya que ayuda a nivelar el calor corporal en verano.