El documento describe la estrecha relación entre el heavy metal y la rebeldía juvenil. El metal heredó la actitud antisistema y marginación social asociada con el rock. Los seguidores del metal defendían valores como el anticapitalismo y el enfrentamiento a la autoridad que provocaban la incomprensión de la sociedad pero reforzaban la unidad del grupo. Muchos adolescentes se sintieron atraídos por esta forma de vida rebelde representada en el metal.