AGRADECIMIETOS
A Ingrid, mi madre, voluntad continua.
A Héctor mi padre, constancia enterna .
A mis cuatro abuelos, recuerdos vivientes.
A mis maestros…
COLABORACIONES
Diseño: Arq. Peggy Sawaf
Prólogo: Doc. Rolando Núñez
Edición: Mgt: Williams Loaiza
Illich Sánchez.
E-mail: illichsanz@hotmail.com
Blog: http//mi-radas.blogspot.com
Twitter: @illichsf
ÍNDICE
PRÓLOGO
TIEMPO DE ENSAYAR
 THE MATRIX Y EL MITO DE LA CAVERNA
 SOBRE EL HEDONISMO EN EPICURO Y EL NARCISISMO POSTMODERNO
 GUILLERMO DE OCCAM, Precursor de la filosofía moderna.
 MÍNIMA APROXIMACIÓN A DESCARTES
 LA ESCUELA AL QUIRÓFANO
 SOCIOcotidianoLOGÍA
 SOBRE LA INDIFERENCIA CONTEMPORÁNEA
 LA PREGUNTA EN EL QUEHACER FILOSÓFICO, La importancia del acto de
cuestionar/cuestionarse en la enseñanza de la filosofía.
 MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN DEL ENFOQUE CUALITATIVO
TIEMPO DE NARRAR
 RAPTO DE LUNA
 SIN SENTIDOS
 MATEN AL GENIO
 MÍNIMA APROXIMACIÓN A DESCARTES
 EL ORÁCULO INDIGENTE
 MÚSICA
 HABLANDO DE DRAGONES…
 LA TIERRA DE ZOLA MADA
 LA CIUDAD Y EL REBUSQUE.
PRÓLOGO.
“Dad palabra al dolor; el dolor que no habla gime en el corazón hasta que lo rompe”, nos dejó
dicho ese gigante de las letras inglesas que fue William Shakespeare. Y es que ante los avatares de lo
cotidiano tenemos dos maneras de habérnosla con la realidad: la evado y me cosifico o la enfrento y
actúo. Los textos que a continuación se presentan son una manera original y potente de actuar, de
responder ante esa realidad que a diario toca al autor, que a cada momento lo interpela, lo reta, le
coquetea y en ocasiones le regala una cierta dosis de dolor; dosis, por otra parte necesaria, puesto que
nos cuesta imaginar una cotidianidad que solo mane leche y miel. Esto es, probablemente, lo primero
que el lector sensible palpe en los textos que el autor comparte en las hojas entintadas que siguen.
¿Y por qué verlo desde el dolor y no comenzar oteando estos textos desde el placer, desde el
puro goce? Porque lo que en ellos encuentro, como lector, como diletante, y como buscador inquieto,
es esa continua y constante tensión entre el dolor y el placer; es decir, en esta rara, fresca y
significativa mixtura de textos narrativos y ensayísticos me aventuro a sospechar, a intuir, la existencia
real y concreta del autor cuando vive, sueña y batalla con el mundo y con su mundo.
Aflora pues aquí ese talante tan de nuestro tiempo que se define, sin pretender hacerlo, desde y
dentro de la cita erudita fuera de contexto, desde el fragmento, desde el rizoma y hacia lo rizomático.
Desde ese perfil intelectual, y humano, Illich transita por lo poético, por lo narrativo y lo
argumentativo; teje poiesis, narración y reflexión, para dar cuenta de pálpitos y palpitaciones; para
liberar pulsiones y simbolizaciones; para pintar el paisaje que acontece a su alrededor, para crearlo…,
para recrearlo.
En estos coqueteos con las musas, el autor se hace, se pasea por esos espacios a los que
llamamos La Política, La Cultura, El Pensamiento, Lo Social; para ello toca la literatura, el cine, las
teleseries; no se agota en ninguno de ellos, los teje y entreteje todos pero los rebasa para no caer reo en
esa telaraña cartesiana que son las disciplinas. Por esto este es un texto que juega con los géneros
literarios y los trasciende, pero, más allá, transgrede y crea un artefacto lúdico que circula por la
transdisciplina.
Como todo buen texto deja preguntas abiertas, temas no desarrollados, inquietudes en el lector
que revisita en la lectura del mosaico autores, imágenes e ideas ya sopesadas en otras tramas temáticas
o bibliográficas. Un texto pues para leer con fruición, para releer, e incluso para reescribir, como bien
nos diría Paulo Freire. Un conjunto de textos que, como la vida misma, nos pasea por el placer y por el
dolor; que como la propia existencia se mueven entre Eros y Thanatos; que van de lo físico a lo
metafísico y, de vuelta, de lo inmaterial a lo más macizo y lleno de masa, de cuerpos, de physis. Un
texto, pues, para leer, mirar, tocar y sentir.
Rolando Javier Núñez H.
TIEMPO DE ENSAYAR
Tiempo de flotar...
En la trastienda de las emociones
Un oficio se arrincona con aroma a flores secas
Recuerdos incinerados
miran de lejos a un ejército en retirada.
Tierra sin dueño, llamadas por cobrar a un desconocido
El silencio de las campanas anuncia un par de estruendos, un duelo, un
silencio mayor.
Conquistaremos un planeta esclavo, nos secuestraremos para cobrar rescate
Nos torturaremos para tenernos lástima
Y tal vez consolarnos
Y tal vez seducirnos
Y tal vez borrarnos las promesas mal tatuadas.
El laberinto, el nudo, tiempo de flotar
Conquistaremos un continente esclavo
Nos liberaremos para cobrar la recompensa
Crepitaremos en la hoguera, frente a todos
Escribiremos la historia de los vencidos.
Tiempo de flotar...
Illich.
THE MATRIX Y EL MITO DE LA CAVERNA1
Cuando Thomas Anderson (Neo) despertó de su pesadilla, jamás sospechó lo que estaba
ocurriendo, no pensó que su mal sueño era mucho más que eso. Se trataría de una trampa de la mente
o de alguien o algo con el poder de controlarla. En su sueño aparecía su propia vida, como si se tratara
de una imagen irreal pero lo suficientemente convincente, una metaficción en la cual estaba atrapado.
Neo simplemente se incorporó inquieto y sudoroso como ocurre cuando cualquier persona logra
romper las barreras que impone un sueño desagradable y sale abruptamente del estado inconsciente. De
igual manera como suele ocurrir en esos casos, quedó pensativo y trastocado por la hiper-realidad de
las imágenes que se le habían revelado.
Allí comienza travesía por los dos escenarios en que se balancea la historia de este hacker que
terminaría siendo nada menos que El Elegido, El UNO, el paladín sobre cuyos talentos (Hasta ahora
ignorados por él mismo) gravitan las últimas esperanzas de los seres humanos.
Uno de estos escenarios lo que podríamos denominar El mundo real, es el resultado de una
guerra entre humanos y robots, el cual se muestra caótico y apocalíptico. El planeta está destruido luego
de que en la guerra entre hombres y máquinas, donde los primeros quemaron el cielo para impedir el
flujo de la energía solar con la que las máquinas se recargaban, mientras que estos artefactos azolaban
el planeta con las armas que los hombres habían fabricado para mantener “el equilibrio”, como parte de
la lógica guerrerista que pervivió en la civilización hasta el momento del propio Armagedom.
El otro escenario planteado en la historia, es la consecuencia de la citada guerra, que con la
victoria de las máquinas, y ante la imposibilidad de éstas para hacer uso de la energía lumínica a fin de
sustentarse, los autómatas convirtieron a los humanos en celdas energéticas, en baterías vivas pero
inertes, con funciones orgánicas pero sin ninguna autonomía, conectados desde el nacimiento hasta la
muerte a sondas y cables que les alimentaban al tiempo que les insertaban imágenes prefabricadas del
mundo, sensaciones virtuales, reproductoras de un mundo funcional inserto en la mente, un espejismo
de la propia vida.
Platón y el Mito de la Caverna
Dentro de todas las elaboraciones teóricas que conocemos de Platón El Mito de la Caverna2
,
resulta una de las más interesantes, discutidas y útiles construcciones filosóficas de este ateniense que
vivió entre los años 428/27-347 a. C.
La fábula describe una situación hipotética en la cual unos hombres son encerrados y
encadenados en una cueva. Estos hombres son inmovilizados y dispuestos de espaldas a la entrada de la
cavidad, quedando de frente a la pared posterior de la misma, lo que les impide captar a la personas que
1
Entre los nuevos clásicos de la filmografía mundial THE MATRIX aparece como uno de los filmes más taquilleros e
impactantes para el público, hoy convertida en trilogía esta producción de los hermanos Wachowski cuenta con una legión
de seguidores, entre los que me cuento, los cuales no solo estamos seducidos por la propuesta plástica de la película sino
por su trama reveladora de ideas venidas de la filosofía y que llegan al espectador de forma por demás entretenida y
convincente.
2
“El más famoso pasaje de de la obra La República de Platón donde éste expone de manera simbólica su visión sobre la
condición humana en relación a la realidad como un todo.” The history of thought. * La traducción es propia.
transitan por el frente de la caverna. En este aislamiento los confinados sólo pueden percatarse del
movimiento que las sombras simulan en la pared del fondo de la gruta. Detrás de los prisioneros flamea
una llama la cual va proyectando las imágenes de la entrada en el fondo de la misma, así como también,
entre las paredes del túnel choca el eco de las voces de quienes pasan hablando frente a la entrada.
Esta situación se establece y mantiene invariable por mucho tiempo, forjando en los cautivos y
su mundo de sombras y ecos, una percepción la de “realidad”, en la que las ideas que estos maniatados
hombres tenían del mundo, las formas, las voces, su mundo sensible, estaban mediados por la
proyección distorsionada de las imágenes visuales y auditivas del mundo real.
El presidio se prolongó hasta que uno de los internos logró soltar sus amarras y salir desde la
oscuridad hacia la luz. No obstante tal liberación no tornaría en dicha sino en una gran confusión. El
ahora liberto, al verse encandilado por la luz del día no pudo distinguir nada hasta no acostumbrar su
pupilas al resplandor. Una vez acomodado a la claridad, el hombre intentó infructuosamente ordenar en
su mente los objetos que veía, los sonidos que escuchaba no le significaban un lenguaje articulado. Su
percepción había sido alterada, girada en ciento ochenta grados por la acción de años de confinamiento
captando las cocas de manera anárquica.
Entre sorprendido y aterrorizado el hombre decidió volver a la gruta, una vez en el interior
tampoco pudo advertir el mundo que conocía, el descentramiento era total. Optó de seguido por contar
a los otros reclusos sobre lo que le había ocurrido en el mundo exterior pero éstos no le creyeron e
incluso, amenazaron con matarlo.
Los hombres de la caverna, debido a la oscuridad, la cual les acompañó por años, se negaban a
entrar en contacto con la insoportable claridad, habían perdido la capacidad de definir las formas en
sombra que conformaban su mundo. Eran ahora habitantes, a la vez que estaban habitados por las
tinieblas.
Con esta magnífica metáfora, el filósofo de las anchas espaldas3
nos plantea su parecer sobre
el Hombre y el mundo de lo inteligible, dejando notar de entrada que el hombre común vive en un
mundo de sombras donde los sentidos son usualmente engañados y la realidad que éstos advierten, no es
sino el negativo de lo que podríamos denominar la realidad real. Para decirlo en palabras del propio
filósofo, la verdad verdadera. De tal manera que Platón se encarga de esbozar en este relato la síntesis
de su teoría del conocimiento, cuya base será la afirmación de un saber ideal y perfecto, el cual no está
dado para todos de antemano sino que se encuentra encumbrado en las esferas superiores de lo
cognoscible (Híper Uranio) y que solo el filósofo puede alcanzar por medio de acercamiento racional,
sistemático y ético a la VERDAD.
Entonces, qué relaciones pueden existir entre el filme de los hermanos Wachowshi con el
mencionado MITO DE LA CAVERNA, cómo este héroe de la fantasía ficcional que se llama Neo
Anderson, puede relacionarse con una metáfora que cuenta con más de 2000 años de haberse producido
y que relata situaciones que aparentan no tener nada que ver con un mundo que se muestra al mismo
tiempo virtual y apocalíptico, el que se ilustra en la trilogía THE MATRIX.
Pues bien, no es ésta la primera película que en su argumento está cargada de alegorías a
pensamientos filosóficos de la antigüedad, sin que tales producciones tengan que ser expeditamente
3
PLATÓN en realidad es un apodo, significa lo dicho “El de anchas espaldas”, así solían llamar sus allegados al pensador
ateniense cuyo verdadero nombre era Arístocles.
filmes épicos o de época. Lo que realza la tendencia a querer plasmar ideas de la antigüedad4
en el cine
es precisamente la vigencia de las ideas filosóficas y la posibilidad de conectar en el Séptimo Arte
dichos pensamientos con la visión creativa del artista y a su vez, traerlas a los públicos más variados, los
que leen filosofía, los que solo van al cine, los fanáticos, los asiduos y los esporádicos. De ahí la
importancia de hacer uso del cine (de todas las formas de arte) como herramienta que más allá de lo
lúdico, pueda prestarse para comunicar ideas, pensamientos, visiones a los estudiantes, contribuyendo a
flexibilizar las harto denunciadas rigieses de la educación formal.
Neo o El Uno
No es un hecho coincidencial que el protagonista de THE MATRIX tenga por nombre clave el
de NEO, no es un ambigrama arbitrario ni nada por el estilo, cuando cambias el orden de las letras de
este nombre puedes formar la palabra ONE (uno), y qué relevancia puede tener el que descomponiendo
estas tres letras se pueda formar una palabra que identifique el primer número. Pues bien, podríamos
comenzar por comentar otro de los conceptos fundamentales de la filosofía platónica, El UNO.
Según Platón existe un elemento indivisible y supremo que todo lo llena, que no pierde nada
cuando lo llena todo, que está en todas partes sin dejar de estar en ninguna, que contiene todo lo que se
sabe y todo lo que se puede saber, por consiguiente nada lo ignora. Este elemento es EL UNO y Neo es
de hecho EL UNO, aunque de entrada no lo sepa, no sospeche siquiera que es el elegido5
para ser quien
todo lo sabe, todo lo llena y todo lo puede, el único que puede infiltrar la matriz con el poder de
destruir sus estructuras de dominio y auto regulación.
En una conversación acaecida entre Morfeo6
y Neo, el primero le muestra al Elegido cómo
reconocer las sombras en las que vive la gente, sombras que se manifiestan cuando la matriz programa
imágenes ilusorias que se insertan a través de todos los sentidos y conforman todo un mundo funcional
y completamente creíble para quienes están permanentemente conectados a la red. Las personas
permanecen controladas al igual que sus pensamientos, por programas avanzados con los que la matriz
produce un mundo virtual que fluye mientras los humanos, como lo estuvo el mismo Neo por toda su
vida, “viven” en un plasma orgánico conectados a cables y mangueras, vertiendo su electricidad
corporal en los transformadores de energía con los que las máquinas se cargan. Neo obviamente rehúsa
creer, así como mis estudiantes a veces me suelen creer loco cuando les digo que arriba y abajo son
meras ideas o formas que tenemos de nombrar percepciones ilusorias.
El estupor de Neo aumenta cuando conoce la posibilidad de malear la realidad, una vez que se
está en la matriz. Se entera con sumo asombro que puede saltar, aprender kung-fu, volar, esquivar
golpes y ¡hasta balas! Que la realidad puede quedar a merced de él y su voluntad, por el hecho de ser el
Elegido, el Uno. No obstante, tiene que aprender a serlo, siguiendo un proceso iniciático que pasa por
elegir si continua el proceso que ha comenzado o decide volver a su estado de “normalidad”, luego
debe comenzar a identificar la distorsión de las falsas ideas que se han sembrado en su mente, con el
peligro que implica poder morir en el intento a manos de los agentes de seguridad de la matriz.
4
Como un ejemplo entre muchos posibles, se puede mencionar toda la trama de la zaga STAR WAR en cuyo seno se
plantea la diatriba existente entre LA REPÚBLICA y el IMPERIO como columna vertebral del argumento, es la misma
discusión que mantuvo ocupados a políticos e intelectuales y ciudadanos romanos en tiempos de Virgilio, Séneca, augusto
y Marco Aurelio.
5
El Elegido o el Mesías es un concepto de la tradición judeo-cristiana fundamental en la cultura occidental por la
trascendencia de Jesús. También en el Islam aparece en la figura de Mahoma.
6
Morfeo es el dios griego del sueño, en la película es líder de un comando de la resistencia humana contra las máquinas.
En este momento Neo se encuentra tal como el prisionero de la caverna, la primera vez que al
liberarse salió a la luz y se encontró ciego y sordo por no poder discriminar el mundo real del ilusorio, la
confusión lo embarga, quiere abrir los ojos y despertar de nuevo de ésta, su recurrente pesadilla. Por no
entender la inflexión existente entre lo que es y lo que parece ser. Neo desea volver a la caverna.
La incertidumbre de descubrirse en el error atormenta al confundido hacker, lo hace negar lo
que ve, pues no sabe si lo ve o lo sueña, si está siendo objeto de una elaboradísima broma de mal gusto
o se está enfrentando por primera e inequívoca vez a su destino, el de salvar a una humanidad que
sobrevive en plena lucha contra seres inteligentes7
que dominan el planeta por culpa de la inconsciencia
de los antepasados humanos.
Cómo ser El UNO y no morir en el intento
Un nuevo predicamento se vuelca abrumador sobre el confundido Neo, cómo hacerse de la
pericia necesaria para desplegar su talento interior, encontrar las rutas y acciones de sabotaje para
colapsar la Matriz sin que en este tratar sea capturado y eliminado por los Agentes, los cuales son
programas antivirus de computadora que están en la Matriz y tienen la función de evitar la irrupción en
el orden creado por las máquinas. Neo se encara a una sentencia dicha por Morfeo “Si mueres en la
Matriz, mueres en el mundo real…” Esta situación se explica en el filme por la razón de que si se
aniquila a la mente, la cual, permanece conectada a esta enorme red, entonces el cuerpo queda
inevitablemente sin algo que lo mantenga vivo y por ende también fenece.
Mientras Neo no sepa manejar todo su poder, entonces estará a merced del engaño de esa
realidad ficticia que lo envuelve y como él a todos los humanos cautivos de las sombras por causa de las
máquinas. De nuevo nos acercamos a ideas de Platón cuando vemos a Neo frente al dilema de acceder al
conocimiento, con el esfuerzo que esto implica o continuar subsumido en la falsedad de la Matriz y sus
dispositivos de seguridad. En el mito de la caverna se muestra cómo el prisionero es embargado por la
incertidumbre y el pánico cuando luego de liberarse, salir de la cavidad y conseguirse sin posibilidad de
comprender este mundo al derecho pero sin sentido que se le presenta, vuelve dentro desesperado y se
percata que las imágenes siguen confusas, el estupor causado por la luz resulta similar al que producen
las sombras.
Neo comienza su camino hacia la Luz8
desde la incertidumbre, desde el temblor que produce la
duda, cuando elige tomarse una de dos pastillas que Morfeo les presenta, una es azul y de escogerla todo
seguirá como hasta hace pocos días, sin cambios de ningún tipo, la otra es roja y de elegirla implicaría
ingresar de lleno a la resistencia y la aceptación de la responsabilidad de ser el Elegido. Escoge la roja
(si no toma ésta se acaba la película) Ahora está dentro con la convicción de haber constatado la
existencia de una realidad virtual, artificial, muy convincente y otra realidad real y ruinosa, en la cual
los humanos no viven sino que sobreviven, unos cautivos conectados a los aparatos de alimentación y
7
Una de las ideas más recurrentes en las tramas de ciencia ficción es la una lucha inminente entre los humanos y las
máquinas, por ejemplo la zaga de Terminator, se puede añadir que esta idea tiene su origen en Frankestein donde la
ambición del hombre por crear vida de forma artificial se revierte en su contra.
8
La Luz vista como idea, está ligada en la cultura occidental a la representación del LOGOS o Razón, por consiguiente
encontramos en no pocos mitos, parábolas y disertaciones filosóficas desde la época presocrática, pasando por la clásica y
la helenística cantidad de alusiones a la luz, la iluminación, el fuego, como representación semiótica de la Verdad, la
Sabiduría, la Razón, el Bien. A su vez los opuestos de la luz, a saber, la oscuridad, la sombra, la Penumbra, la Tiniebla son
representativos de la ignorancia, la iniquidad, el mal.
excrecencias, conectados a la Matriz, y otros, ocultos de las máquinas y su poder, Mientras se organizan
de cara a un enfrentamiento final.
Así mismo, en el devenir de la historia se comienza a mostrar una cantidad de personajes cuya
presencia en la trama, no sólo sirve para articular la fábula sino que más aun, continúan persiguiendo
lograr esta conexión, sobre la que ya hemos comentado, entre figuras filosóficas y elementos del
argumento cinematográfico, cuyo desarrollo en el guión va revelando un tejido bien interesante donde
vemos hilvanados conceptos e ideas en el marco de la propuesta plástica del filme.
Neo no pelea en solitario.
Entre los personajes que aparecen en la producción y que atienden a las perspectivas que vamos
señalando, se cuentan varios de singular importancia desde lo conceptual y en el argumento.
Conversemos sobre tres de ellos. Tenemos a Morfeo quien es un líder de la resistencia, capitán de la
nave Nabucodonosor9
, Morfeo como ya lo hemos ido mencionando es quien introduce a Neo al
conocimiento sobre la dualidad de el mundo, la dicotomía que acaece entre el mundo de lo perceptible
y el mundo de la realidad, funge como un maestro quien va develando los secretos que permanecen
ocultos dentro de la propia mente del elegido, educando al puro estilo del mayeuta Sócrates10
, quien
hacia salir las ideas del alma de sus discípulos por medio de preguntas y cuestionamientos sobre la
realidad, ironías que ponían en entredicho el status de “tranquilidad” en el que se mostraba la
cotidianidad del interpelado.
Morfeo a demás de mayeuta, de guía y maestro, pelea junto a Neo y los otros combatientes de la
guerra en contra las máquinas, arriesga su vida y dirige las acciones a seguir, en este caso se puede
destacar que es el eje de la trama pues es quien también ha identificado Neo y ha hecho todo para traerlo
del inmenso invernadero donde los humanos nonatos viven, si es que viven, conectados a la Matriz.
El Oráculo, otro de los personajes centrales de la saga. Aparece como un ama de casa latina,
una persona demasiado normal, sin poderes ni habilidades físicas extraordinarias pero con la destreza
de la adivinación, de decir la palabra que guía y expone ante Neo las posibilidades para que éste tome
las decisiones. La tradición délfica11
en la cultura griega es una las bases de esta cosmogonía. Los
griegos consultaban el oráculo buscando respuestas que se les revelaban de forma confusa como si se
tratara de un juego de interpretaciones, de la misma forma esta señora le plantea a Neo las opciones a
seguir con la advertencia de no poder intervenir en el futuro ni poder cambiar lo que el destino ya ha
cifrado. En consecuencia, queda al libre arbitro de Neo el elegir sobre dilemas en los que subyace la
muy occidental dicotomía existente entre el bien y el mal, analizar las consecuencias de las decisiones
que toma y soportar los efectos de sus acciones.
9
El nombre de la nave está tomado del el Rey guerrero babilonio Nabucodonosor, quien se caracterizó al igual que toda su
civilización por su belicosidad y eficiencia en el combate, así como por la crueldad para con sus enemigos. Su legado
también abarca el desarrollo arquitectónico, la ingeniería y las artes.
10
La Mayéutica es el método educativo creado y empleado por Sócrates y significa Parto de las Almas, consistía en
auscultar en los deseos y pensamientos del interlocutor quien iba dejando salir sus respuestas por si mismo con la ayuda de
el maestro, quien como el propio Sócrates se consideraba, fungía de partero de estas ideas, ayudaba a encontrarlas dentro
del propio iniciado.
11
En la ciudad de Delfos se encontraba el más famoso y consultado oráculo del mundo helénico, los ciudadanos de todas
las ciudades de la Hélade asistían a éste para consultar por su futro, por el porvenir. Personajes famosísimos de la historia
universal interrogaron al oráculo de Delfos, entre éstos podemos normar a Pericles, Aristóteles, Alejandro entre muchos
otros.
La relación con el Oráculo produce en Neo una actitud de compromiso con el uso de sus
potencialidades, la enorme fuerza con que cuenta no serviría de mucho si éste optara por ignorar la
responsabilidad que tiene para con una lucha que se plantea como en una cuerda floja, en precario
equilibrio balanceándose entre lo real y lo virtual.
Trinity12
aparece como quien se hará compañera sentimental y de lucha de el Elegido, es parte
de la tripulación del Nabucodonosor y tiene bajo su responsabilidad cuidar de Neo cuando acceden a la
Matriz y en el mundo real, Trinity está dispuesta a dar su propia vida por la causa, en medio de esto se
comienza a gestar un sentimiento entre ambos personajes que da a la producción el toque romántico que
no podría faltar en un filme made in Hollywood.
La posterior unión sentimental entre Neo y Trinity envuelve otra idea interesante para destacar,
la referente a la inmanencia entre el bien y la verdad, la unión entre ambos se plantea como la síntesis de
todo lo que es bueno, la valentía, el amor, la prudencia; todos referentes de la búsqueda del bien
supremo para Platón, La Justicia.
Platón trabaja la idea de Justicia como el cenit de su filosofía, el Sumo bien. Sin ser el único
pensador clásico que invierte una gran parte de sus esfuerzos en el desarrollo de un pensamiento que se
plantea como la búsqueda de este bien supremo, Platón junto a Aristóteles son tal vez quienes puedan
considerarse como los más dedicados a los asuntos propios de cómo se organiza el conocimiento y
cómo en base a éste, se debe encauzar la vida pública y privada. En sendos tratados La República
(Platón) y La Política (Aristóteles), ambos sabios con sus grandes distinciones claro está, muestran sus
perspectivas sobre los aspectos que más los ocupan y que ya venimos revisando. De ahí que desde su
elaborada teoría del conocimiento hasta su ética, Platón se dedica a edificar un andamiaje bien
compacto que actúa como un “sistema” de pensamiento-acción, de reflexión y práctica social
encaminados en pos del Bien Supremo. Como ya se ha dicho, La Justicia.
Cuánto de virtual hay en nuestra vida real.
Es cierto, hay que aceptarlo, muchos hemos querido tener la habilidades de Neo, saltar de un
edificio a otro para llegar más rápido al trabajo, esquivar las balas en un enfrentamiento probable con
algún maleante, ver pasar los proyectiles en cámara lenta frente nuestros ojos sin despeinarnos ni que
se nos caigan los anteojos Oackley. Tranzarnos a puñetazos con decenas de tipos y ganarles sin que se
nos ensucie la ropa, tener un affaire con una mujer de armas tomar que usa ceñida ropa de cuero
negro…
Aunque todas estas situaciones les hayan, nos hayan pasado por la mente a muchos al ver el
filme The Matrix, debemos recordar que casi todas estas piruetas se llevan a cabo sólo cuando Neo está
infiltrado como un virus en la red, que es precisamente en el mundo virtual, el mundo del engaño que
denuncia Platón en su Mito de la Caverna13
.
12
El concepto de trinidad es uno de los más importantes dentro de la tradición cristiana, trata de la síntesis entre Padre, Hijo
y Espíritu Santo.
13
En la tercera parte de la zaga Matrix Relouded, Neo al ser cegado en un combate con un traidor, se sobrepone a la
ceguera advirtiendo el mundo en códigos binarios, lo curioso es que en este momento no está en la matriz sino en el mundo
real, en este caso creo que la producción apela a un recurso propio de las “segundas y terceras partes”, el de traicionar la
lógica de la trama a fin de cerrar el círculo de la historia para que todo cuadre.
Puede que nuestro mundo de ideas, en el que vivimos, no nos plantee situaciones de índole tan
extremo como el que estamos refiriendo. No obstante, pensemos por un momento, si las cosas que
vemos o percibimos por todos nuestros sentidos son de realmente verdaderas o son solo la
representación que nos hacemos de ellas mismas. Representación que está mediada por factores
multidiversos tales como el Imaginario Social, la Cultura, las Tradiciones, las Costumbres, la propia
Episteme; todos, procesos socioculturales, producciones colectivas que a su vez originan constructos
de ideas que se normalizan y fluyen en el contexto social de la manera más natural.
Aceptamos cosas sin ningún tipo de discusión precisamente porque hemos adquirido un
conocimiento sobre ellas que tiene reflejo en ideas de las mismas que habita en nuestras mentes y que
están nombradas en el lenguaje, en el discurso, hechas concepto, distribuidas en lo que podríamos
apalabrar como la conciencia colectiva.
Me explico, si decimos puerta, o decimos carro, inmediatamente se nos viene a la mente la
idea de puerta o carro que tenemos, más aun si le agregamos una cualidad a lo nombrado, un color, azul
por ejemplo, pensamos en una puerta o un carro azul, acudimos a lo que entendemos por estos objetos
de manera expedita e inconsciente, como si se tratara de un reflejo, un estímulo, el enunciado “puerta
azul” Una respuesta, la imagen de una puerta azul en la mente, sin que medien mayores interrogantes
sobre el asunto. Pues bien, esta situación ocurre por la acción de ese imaginario social que inserta en las
mentes de los individuos ideas comunes y que incluso son la razón de que se pueda en parte vivir en
sociedad.
Podríamos preguntarnos de manera hipotética, qué pensaría un aborigen australiano si le
nombrásemos los vocablos puerta o carro en el caso de que encontrásemos voces que describieran en su
idioma a objetos que no conocen, no utilizan, no forman parte de su universo de sentidos. Pues, si vives
en una sabana desértica con el cielo como techo, con tus pies como único transporte, sin paredes, sin
siquiera conceptos de adentro y afuera, podrás tener dentro de tu cabeza la idea de algo que se parezca a
puerta, y así como éstas, tantas otras definiciones que no existen porque simplemente no hacen falta
para una cultura con su propio sistema de representación de la realidad. Lo que nos deja ver que los
elementos que habitan en el universo de sentido de una cultura no tienen que necesariamente ser cosas
de carácter sustancial en si, sino más bien ideas, simple y complejamente ideas.
Lo que Platón nos enseña es que cuando ignoramos esta frontera que divide lo que ES de lo
que lo que parece SER simplemente vivimos en el error, en la ignorancia, en la tiniebla que plena los
adentros de la caverna donde las sombras proyectadas en la pared de fondo diagraman un mundo de
mentiras, de realidad virtual diríamos hoy dos mil y tantos años después, el cual aceptamos de manera
automática como si fuera cierto.
Lo que ocurre con Neo al principio de la película, es lo que ocurre con todos los que están
prisioneros dentro de la caverna, no han hecho conciencia de que el mundo que conocen forma parte de
la virtualidad que los envuelve y los mantiene en el engaño. Nos aferramos sin saberlo a un mundo de
sombras proyectadas en nuestra mente que se convierten en lo único que vemos y sentimos. Cuando nos
damos cuenta de este engaño, comenzamos un proceso redescubrimiento de la verdad verdadera diría
Platón, un viaje muy fascinante hacia esa realidad auténtica que el de las Anchas Espaldas nos enuncia
en su metáfora de la caverna, dejamos de ser prisioneros y en consecuencia aprehendemos por fin el
Sumo Bien.
¿Sabes? Sé que este filete no existe, sé que cuando me lo meto en la boca es Matrix la que esta
diciendo a mi cerebro: “es bueno y jugoso”. Después de nueve años, ¿sabes de lo que me doy cuenta?
La ignorancia es la felicidad.”
Cifra hablando con Smith. THE MATRIX
SOBRE EL HEDONISMO EN EPICURO Y EL NARCISISMO POSTMODERNO.[1]
A manera de entrada.
El siguiente trabajo intenta columpiarse en el análisis explicativo entre dos conceptos propios
de la filosofía, el Hedonismo en su versión epicúrea y el Narcisismo postmoderno, para cuya
argumentación me apoyo en el diagnóstico emprendido por Gilles Lipovetsky sobre la sociedad de los
tiempos en curso, en su texto La Era del Vacío[2]. Al mismo tiempo, este ensayo se enmarca en el
contexto de una metáfora urbana que procura dar mínima cuenta de la cotidianidad una parte de la
población de nuestros jóvenes universitarios, en cuanto a sus prácticas de vida y relaciones en su
entorno social.
Con este emprendimiento espero no solamente rozar la especulación filosófica, sino también
construir un esfuerzo de corte transdisciplinar, ya que en él se explora el ámbito de las relaciones
sociales de parte de la población de nuestras urbes, todo envuelto por una narrativa ligera que busca
conectar al lector con fenómenos socioculturales que pueden, y de hecho, están ocurriendo en nuestra
actualidad, como lo son, a) el desinterés de los jóvenes por el mundo intelectual, b) los cambios
sociales mediados por los fenómenos tele-informáticos, c) La indiferencia colectiva hacia aspectos de
la vida política tales como la ideología y d) el surgimiento de una aparentemente excesiva
experimentación en terrenos de la cosmética corporal como la cirugía estética, el tatuaje, la inanición
voluntaria, entre otros elementos que se asoman de radical importancia a fin de ser discutidos en los
espacios académicos en nuestros días.
Caracas, cualquier día del 2015.
María Daniela tiene 21 años, es caraqueña pero bien podría ser de Bogotá, Miami, Barcelona
España o de cualquier ciudad del mundo occidental. Estudia 6to semestre de comunicación social en
una universidad privada. Acostumbra salir de casa en una Merú de la Toyota que su padre le obsequió
cuando comenzó sus estudios superiores, entra a clase luego de pasar por el cafetín para ver y ser vista.
Luego de clases, se va al gimnasio sin haber almorzado, en el gym conversa durante las dos horas que
ha contratado mientras se ejercita, hasta quedar exhausta.
A las 7:30pm llega a su apartamento, pasa directo a su habitación, un diminuto Yorkshire
Terrier le salta sobre las rodillas y va con ella remolineando alrededor de sus pies hasta llegar al
cuarto. Se quita la ropa y un pierscing con forma de estrella tintinea en su ombligo, va a darse un baño,
luego de secarse, rocía sobre toda su piel grandes cantidades de Splash Victoria’s Secret, edición
especial de coco y vainilla, se viste con short y cotica y se sienta frente al computador a chequear el
Facebook y a buscar un trabajo con el título del tema que le han asignado en una materia cuyo nombre
es Periodismo II, lo ubica, lo copia en una carpeta y sigue con el Facebook hasta las 9:30 cuando
comienza un nuevo ritual de vestimenta.
Ahora se deja entrar en sus jeans Diesel, se cuelga una blusa Channel sobre sus senos 38-B,
vuelve a perfumar su cuerpo, ahora con Ralph Lauren, toma su I-Phone y sale a esperar la llamada de
su novio Luis Mario para bajar e ir a la disco.
Del otro lado de la urbe Yeni Yurubí también espera a su novio, ella tiene una vida similar
(dentro lo que cabe) a María Daniela, también usa un I-Phone, splash, le gusta el Facebook y tiene las
“tetas” operadas, lleva una anagrama chino o japonés tatuado en el tobillo, asiste al gym y estudia en
un tecnológico. El novio de Yeni se llama Jefferson Andrés y llega por ella en una moto de alta
cilindrada, le gustan los piques nocturnos, la moda reggaetón, por lo que usa unos Reebok Daddy
Yankee, un reloj Tecno-Marine y un Bling Bling.
María Daniela y Yeni Yurubí no se conocen, apenas se habrán cruzado o visto sin mirarse
alguna vez, en el centro comercial donde la primera suele ir de compras y la segunda, además de
trabajar durante el día, también hace shopping.
A pesar de no conocerse, de vivir equidistantes, pues María Daniela vive en el este y Yeni
Yurubí en el oeste de la ciudad, de que la madre de Yeni trabaja como secretaria en una escuela
pública y el padre de Maridani, (como la llaman sus amigas) es un ejecutivo de la estatal petrolera,
ambas viven vidas con características relativamente similares.
Las dos bailan en la disco música tecno y reggaetón, toman Smirnoff y fuman Marlboro Light,
ambas son fanáticas de los perfumes y las pantaletas de Victoria’s Secret, pues resaltan su esbeltez
torneada por el pilates, tienen sendas operaciones mamoplásticas, habitan en una urbe peligrosa donde,
por igual, son potenciales víctimas de carteristas, secuestradores exprés y balas perdidas, son cautivas
del Internet y del cell phone, ninguna de las dos le presta demasiada atención a sus clases, pero adoran
sus respectivos institutos y su ambiente cool. Tanto una como la otra viven vidas bastante
despreocupadas, no piensan en política y reparan poco en el matrimonio o en el futuro.
Dentro de una ciudad altamente vertiginosa y angustiante, ambas chicas suelen ser indiferentes
ante muchas de las situaciones que enmarcan su día a día, tal vez por estar saturadas del estrés típico de
las metrópolis, tal vez porque ambas viven el hedonismo propio de estos tiempos, mas ninguna de las
dos lo sabe, simplemente, sus vidas acaecen en la iridiscencia y estridencia de la noches de rumba
caraqueña.
¿Hedonista o Narcisista?
… Lo que cambia es la imagen de la libertad, dando paso a nuevos
valores que apuntan al libre despliegue de la personalidad íntima, la
legitimación del placer, el reconocimiento de las peticiones
singulares, la modelación de las instituciones en base a las
aspiraciones del individuo.(Pg.7)
Gilles Lipovetsky.
La Era Del Vació.
La sobrepoblación, la inseguridad, la falta de tiempo para el disfrute de los espacios públicos,
incluso la carencia de los propios espacios públicos, son signos que identifican a los centros urbanos
más poblados de buena parte del planeta en el llamado mundo occidental más propiamente.
Situaciones de angustia y de vértigo marcan el modo de vida de millones de personas en las mayores
ciudades del orbe. Las consecuencias, suelen ser muy variadas, por nombrar algunas; Enfermedades
asociadas al stress, modificación de las relaciones sociales generadas por el ensimismamiento de las
personas, el auto encierro tras las rejas y otros sistemas de seguridad domésticos, la desconfianza
instantánea entre unas personas y otras. Todo esto obliga a la gente circunscribir su ámbito relacional
físico al mínimo posible, generando de modo subsiguiente un proceso socializador que opera desde lo
virtual con la entrada en juego de las Redes Sociales.
Estos fenómenos van incrementando el auto confinamiento de los “seres urbanos” como
medida de seguridad, de supervivencia contra el clima de hostilidad que se vive en las metrópolis, lo
que subsecuentemente alimenta la indiferencia por lo colectivo, y afianza el individualismo que
además está bien presente en la episteme moderna[3]. Dentro de esta atmósfera, se ha potenciado en
las últimas décadas (últimas tres tal vez) el surgimiento de una cultura con visos de hedonismo, o como
la nombra Lipovetsky, “La era del narcisismo postmoderno”:
Después de la agitación política y cultural de los años sesenta, que podría verse
como una inversión masiva de los asuntos públicos, sobreviene un abandono
generalizado que de una manera ostensible se extiende por lo social, cuyo
corolario es el reflujo de los intereses en preocupaciones puramente personales,
independientemente de la crisis económica. La despolitización y la
desindicalización adquieren proporciones jamás alcanzadas, la esperanza
revolucionaria y la protesta estudiantil han desaparecido, se agota la contra-
cultura, raras son las causas capaces de galvanizar a largo término las energías.
(Pg. 50)
Ante todo este panorama, se ve surgir lo que podríamos llamar la re-situación de los enclaves
fundamentales de la cultura, que no es otra cosa que, la manera en que los individuos hoy en día viven
lo institucional, lo familiar, lo ideológico y lo político, en la cual, se pueden notar cambios en relación
a lo que culturalmente se instaló como los GRANDES HITOS o el DEBER SER de la sociedad, (La
familia, el ejercicio de la ciudadanía, el ascenso social, etc.), y que no pocos hoy viven fugados de las
lógicas tradicionales, incluso de forma inconsciente. Pero inaugurando nuevos modos de relacionarse
que no abandonan del todo los conceptos, más sí, los reorganizan y adaptan a las exigencias de sus
realidades concretas.
Esta mudanza hacia la epidermis de los valores substanciales de la cultura, la podemos describir
como un proceso en el cual la gente va dejando de prestar atención a dichos valores con el nivel de
importancia prescrito en el discurso enunciativo (en el deber) para hacer un uso de éstos de modo
pragmático o relativizado y ajustado a lo que dicten las situaciones concretas del acontecer cotidiano.
Lo que podríamos llamar, lo esencial, lo medular de la vida social sufre una traslado y se instala
en la superficie, en la capa exterior de las prioridades de los individuos, que van haciendo uso práctico
de los elementos de la cultura que conforman su proceso de socialización. Como ejemplo se puede
apuntar lo sencillo que resulta en los tiempos corrientes pertenecer a un partido político sin entender
mucho o nada, y ni siquiera estar informado, de su trama ideológica, la cual vendría a ser todo ese
compendio de ideas que lo ubican y lo conforman como organización de masas. Buena parte de la
gente (muchísimos en realidad) ingresa a un partido político sólo por la desnuda razón de conseguir,
sino una cuota de poder, un mínimo de recursos para su sustento. No es que desde tiempos remotos
éste no haya sido el leitmotiv de la política. Sin embargo, está claro que jamás como ahora y en ningún
otro sitio como en Latinoamérica, la ideología ha dejado de ser una coraza de ideas que nuclean a la
gente, las direccionan, y se ha convertido, por desgaste o por inutilidad, en una débil película de sueños
utópicos, un espejismo.[4]
Esta situación de descentramiento de lo cultural, se evidencia tangiblemente en la desconfianza
generalizada en las instituciones públicas o privadas. Las analogías automáticas como, maestro ergo
conocimiento, policía igual a defensor de la ley, mandatario es lo mismo que estadista, hoy se ven
borrosas o distorsionadas, por fuerza de la ineficiencia burocrática que se vivencia en todas las escalas
de lo institucional. Lo que es menester de este ensayo, entonces, no es denunciar estas características
de la vida pública en lugares como Venezuela. Más bien, es explorar cómo tales circunstancias se
conjugan para crear el nivel de indiferencia social existente y el ritmo de excitación de grandes las
masas por aspectos de la vida otrora considerados banales y que hoy nos deben llamar a reflexión a
quienes hacemos vida académica.
Casi seguramente María Daniela, Yeni Yurubí, y tal vez algunos de quienes estén leyendo este
artículo, conozcan muy poco sobre el Hedonismo, visto en primer término, como una forma de vivir en
el mundo de la Grecia Antigua, rindiendo culto a los placeres del cuerpo y el alma, propiciando así un
acercamiento a la felicidad a través de los sentidos y en segundo término, como una doctrina filosófica,
la que fue impulsada por Epicuro y su escuela del Jardín[5] y combatida por pensadores posteriores
influidos por las ideas de Sócrates, Platón y Aristóteles y posteriores estoicos. Aun cuando lo común
en los tiempos que vivimos sea el culto a los placeres del cuerpo, el cual es el mensaje que circula con
mayor recurrencia por las vías de comunicación más populares (Internet, cine, telefonía móvil, Tv,
radio, publicidad).
Con alguna precisión podríamos afirmar que quienes ahora mismo asisten a su última consulta
preoperatoria, antes de someterse a una reconstrucción estética, no pensaran tampoco que viven en una
cultura narcisista típica de lo que algunos autores denominan “la decadencia de la cultura occidental”,
que no es otra cosa que la evidencia de síntomas de un malestar de la cultura, de la entrada en crisis de
sus instituciones y los discursos referenciales que las sustentan, tales como el la Ética, la Política, la
propia Ontología de la cultura, sin que este cuadro sintomático haga mucho ruido a las personas
comunes y corrientes que viven sus vidas sin mayor preocupación por tales asuntos.
Narcisismo post moderno vs. Hedonismo clásico María Daniela, Yeni Yurubí y Epicuro de
.Samos.
¿Podemos buscar en el concepto de Hedonismo alguno de los elementos que se reflejan en el
comportamiento de los habitantes de nuestras urbes?
¿Qué podrían tener que ver un heleno orgulloso de su ciudad estado, practicante de su
democracia, cultor de las artes, los deportes, adorador de los dioses, amante del vino, el aceite de oliva
y la retórica, con un par de jóvenes caraqueñas indiferentes ante cosas como la política, la filosofía y el
derecho. Centradas en el shopping, el tecno y la bailoterapia? “el narcisismo resulta del cruce de la
lógica social individualista, hedonista impulsada por el universo de los objetos y los signos…”
Lipovetsky, (Pg.53)
Comencemos por conocer un poco de Epicuro y su doctrina, a fin de precisar si existen puntos
nodales o esquinas en las que nuestros personajes puedan al menos cruzarse.
Epicuro[6] nace en la ciudad de Samos y vive entre los años 341 y 270 a.C. Como
particularidad de su personalidad se puede decir que no se postulaba como maestro o rector, sino como
amigo de sus discípulos, de hecho a su escuela filosófica se le suele llamar la “Amistad epicúrea” Así
mismo, otro elemento denotativo de su praxis filosófica, es que permitía la participación de mujeres en
su cofradía, a diferencia de lo usual en Grecia, donde solo hombres asistían a estos espacios como por
ejemplo la Academia y el Liceo, los centros de enseñanza de Platón y Aristóteles respectivamente.
Esta característica puede asociarse a la oposición que el de Samos hacía de las ideas de los estoicos,
platónicos y peripatéticos. Como plantea Ferrater Mora:
Epicuro, a diferencia de los filósofos de otras escuelas, recomienda no ocuparse
de innumerables asuntos de la vida pública como la política, pues según él ésta
generaba al hombre más sinsabores que placeres, a demás defendía la
incorporación de las mujeres al estudio filosófico… (Pg.417)
En este punto comenzamos a ver algún aspecto similar existente entre la vida pública de los
griegos antiguos, sobre cuya contemplación Epicuro confecciona su doctrina, y lo que podríamos
nombrar con Lipovetsky, Lyotard y otros autores contemporáneos, como el Hedonismo Postmoderno,
este aspecto es, la indiferencia pretendida o “inocente” hacia la política. Más adelante, el mismo
Ferrater nos comenta:
La felicidad se consigue por consiguiente cuando se conquista la autarquía[7] y a
través de ella, la ataraxia[8], no para insensibilizarse por completo sino para
alcanzar el estado de ausencia del temor, de dolor, de pena y de
preocupación…El sabio debe suprimir todos los obstáculos que se oponen a la
felicidad y cultivar todo aquello (por ejemplo, la amistad) que contribuya a
aumentarla. Así pues, no se trata de un estado de completa ausencia de
afecciones, sino de un estado de posesión de éstas conducente a la vida
dichosa… (Pg.417).
De lo que se trata, en términos de Epicuro, es de eliminar el miedo a sufrir castigo por haber
gozado del placer o los placeres del cuerpo y el alma, de no pretender la perfección de los dioses pues
el hombre debe estar consciente de que éstos (los dioses) son perfectos y él (el hombre) no lo es, no lo
puede ser en tanto hombre, en tanto mortal y no divino.
Así mismo, podríamos decir que la despreocupación por el futuro de las generaciones
contemporáneas es bien epicúrea, ya que dicho sabio proponía no pensar en el devenir, en la política
como se ha dicho, ni en la riqueza.
No obstante, cuando Epicuro se plantea el POR QUÉ del Hedonismo y habla del concepto de
Ataraxia, cuya concepción indica un estado de desprendimiento de todas las afecciones por vía de la
sabiduría y el goce del “placer reposado”, de la tranquilidad infinita, es donde comienzan a mostrarse
claramente las diferencias entre uno y otro concepto, a saber Hedonismo y Narcisismo Posmoderno.
Frente a este particular, sí tendríamos algún atolladero cuando nos ubicamos en la vida de
nuestras princesas urbanas, ya que ni María Daniela ni Yeni Yurubí se estarán figurando nada parecido
a la Ataraxia, ya que cuando van al spa es sólo para quitarse las ojeras que les dejó la rumba de la
noche anterior, así como la rigidez propia de los trasnochos discotequeros acumulada entre los
hombros. Cuando se practican un tratamiento exfoliante, ninguna de ellas estará pensando en que la
contemplación y la sabiduría les otorguen la serenidad ante el dolor y la imperturbabilidad de sus
emociones.
El hedonismo visto como práctica cultural, siempre estuvo presente en el modo de vida de los
ciudadanos de la Hélade, de hecho, cabe recordar que el pensamiento filosófico, es entendido en el
mundo griego como una forma de arte, como un agasajo al alma, así como los cuidados del cuerpo,
como las artes plásticas y escénicas. En tal sentido, Epicuro lo que intenta es dar una argumentación
filosófica al modo de vida existente entre los aristócratas de la polis y que estaba en alguna medida
negado o limitado por estoicos y platónicos, quienes planteaban que en la prudencia y la moderación,
se obtenía las dotes de autocontrol que llevaban a la sabiduría. [9]
Para ilustrar de manera historiográfica sobre el modo de vida griego, el ejercicio de la
ciudadanía y la influencia de Epicuro tomemos una cita de Albaladejo:
De un total de 40.000 ciudadanos que había en la polis durante la época de
Pericles, bastaba un quórum de 6.000 votantes para elegir en las decisiones más
importantes. Aún así, la opinión pública fue muy estricta con cualquiera que se
mostrase indiferente a los asuntos del Estado y habría que esperar hasta finales
del siglo IV para que una escuela filosófica, la de Epicuro, aconsejase a sus
seguidores que se ocupasen exclusivamente de sus asuntos personales, prestando
interés filosófico a los aspectos hedonísticos de la cotidianidad. (Pg. 64)
Por lo dicho en esta cita, se le puede dar el crédito al filósofo de Samos de haber intentado una
filosofía de lo cotidiano, no una aspiración a un “ideal de perfección a través de la búsqueda de la
emulación a los dioses” como diría Nietzsche denunciando a la filosofía de El Estagirita Aristóteles,
para luego proponer al Súper Hombre, que es en sí, algo parecido a lo planteado por Epicuro en sentido
de la despreocupación por los “valores menores” de la cultura[10] (El ejercicio de la política, las
reuniones públicas, la acciones caritativas, entre otras)
Al respecto, Copelston argumenta citando al propio Epicuro:
“Afirmamos que el placer es el comienzo y el final de la vida venturosa; porque
hemos reconocido este bien como el primero de todos y connatural a nosotros, y
por referencia al mismo es como iniciamos toda elección y toda repugnancia; y
a esto venimos a parar como si juzgáramos todo bien tomando la pasión por
modelo”… La cuestión está en qué es lo que entiende Epicuro por placer cuando
hace de él, el fin de la vida. Se han de notar dos cosas: La primera, que Epicuro
no se refería a placeres momentáneos, a las sensaciones pasajeras, sino al placer
que dura a lo largo de la vida; y segunda, que el placer consistía para él, más que
alguna satisfacción positiva, en la ausencia del dolor. Tal placer se hallará
preeminentemente en la serenidad total del alma (ATARAXIA) (Pg.403)
Con lo antes expuesto, comenzamos a tener luces en relación a lo que Epicuro planteaba, a lo
que se proponía y al tenor de su doctrina Hedonista, claramente también se pueden apreciar las
diferencias entre el hedonismo epicúreo y el narcisismo postmoderno que hemos venido describiendo
con la ayuda de Lipovetsky, en el caso de la primera, vemos una elaboración ético-vivencial que marca
un camino hacia el bien supremo, en este caso particular, el bien supremo es un estado armónico donde
se anulan las afecciones que dificultan el camino a la felicidad.
En relación a lo segundo (narcisismo postmoderno) lo que existe es una “actitud” identificable
principalmente por una indiferencia hacia algunos elementos propios de la cultura moderna, presentes
en las discursividades legitimadas desde lo institucional, actitud mediada por fenómenos como lo son
el alcance de los mass media, la moda y el culto a la juventud propios de los tiempos en curso. Donde
el cultivar del cuerpo poco tiene que ver con hacer de éste un receptáculo del alma, como lo pensaban
los griegos, sino más bien, hacer uso de éste al máximo de sus posibilidades para sentir todos los
orgasmos posibles, en la embriaguez del fashion, de las lúdicas probables e improbables dentro de una
ciudad atiborrada de violencias en todas sus formas y fases.
Dice Lipovetsky:
El narcisismo, por la atención puntillosa hacia el cuerpo, por su preocupación
permanente de la funcionalidad óptima, desmonta las resistencias ante la presión
de lo social. Se trata de limpiar el terreno, de hacer el vacío por saturación, de
reducir los nudos refractarios a las resistencias tradicionales y hace al cuerpo
disponible para cualquier experimentación. El cuerpo como la conciencia, se
convierte en un espacio flotante, un espacio deslocalizado, en manos de la
“movilidad” y la infiltración de normas. De esta manera procede el narcisismo.
(Pg.63)
Contrastemos lo antes expuesto con lo dicho por Copelston a propósito de la doctrina de
Epicuro:
EL hedonismo epicúreo no pretende inducir al libertinaje y a los excesos, sino a
que se lleve una vida tranquila y sosegada, porque el hombre es desgraciado ya
sea por temor, ya por los deseos vanos e ilimitados de su ánimo… El sabio
procura no multiplicar sus necesidades pues esto es multiplicar las fuentes de
dolor. (Pg. 404)
Ambas citas nos muestran la separación que habita entre lo que plantea Epicuro en relación al
hedonismo y el narcisismo contemporáneo que diagnostica Lipovetsky. Obviamente, si existen puntos
de coincidencia, no obstante los hay, de igual forma y bien precisos, los hay de distinción entre ambos
conceptos. Así pues, el placer epicúreo es como se ha dicho, un camino, tanto como lo es la filosofía
griega en sí, mientras la actitud narcisista puede ser comparada con una deriva, propiamente, el vacío
que viven quienes luego de la embriaguez y para evitar la resaca vuelven sobre sí mismos a hartarse de
licor, de pastillas... una y otra vez.
“O sea, ¡explícame!”
Si les planteásemos a María Daniela y a Yeni Yurubí algunas preguntas sobre el ensayo que en
este instante se está escribiendo y que hace uso de sus nombres y costumbres para digerir los dos
conceptos de la filosofía reiteradamente comparados en estas páginas, tal vez de muy buena gana ellas
accedieran a contestar y de esta forma se harían parte íntima de este asunto. Con sus respuestas
podríamos profundizar en el análisis socio-filosófico que se ha emprendido. (Y ¿por qué no? Sería un
buen ejercicio de imaginación auto interrogarse sobre lo que atañe a cómo se ve uno mismo dentro de
estas situaciones del diario acontecer, que no nos son ajenas, por ser habitantes de espacios similares a
los aquí descritos y permeados por situaciones como las que van siendo relatadas.)
Lo primero que encontramos en ambas chicas es una tranquilidad pasmosa como resulta de
haber leído el texto. ¿Lo habrán leído? Pensemos que sí, que luego se les pidió que lo interpretaran y
el mutismo dio paso a un encoger de hombros conjunto y sincronizado, acompañado de un “-O sea,
¡explícame!”. Después de unos segundos, una preguntó:
- “¿Pero qué quieres que te diga?”
Esta actitud la encontramos frecuentemente en nuestra experiencia docente, tanto en educación
superior como en educación media. Los estudiantes traslucen una enorme dificultad para hacer
ejercicios interpretativos de materiales asignados para ser discutidos en clase o de situaciones precisas
del contenido académico, este detalle no debe verse como un signo aislado dentro del proceso
educativo, tampoco como un problema de falta de tino en la escogencia de estrategias didácticas para
la clase.
Las dificultades para lograr, incluso que muchos estudiantes canalicen sus energías hacia el
despertar de una mínima curiosidad intelectual, tienen que ver directamente con todo el escenario de
crisis de las instituciones, meta relatos, discursos y sentidos de la cultura moderna, todo lo cual
conforma el marco dentro del cual se maneja esta reflexión.
Anteriormente, habíamos dicho que tanto María Daniela como Yeni Yurubí cursaban estudios
superiores, que ambas gustaban de asistir a sus respectivos institutos. Entonces ¿Por qué esta apatía
intelectual? ¿Estudian los jóvenes de nuestros días carreras enlatadas de fácil consumo, donde el
esfuerzo intelectual es el mínimo requerido? De ser así, ¿Estudian nuestros jóvenes? ¿Tiene algo,
mucho o poco, que ver este panorama con lo que hemos nombrado como narcisismo postmoderno?
En su texto, la Condición Postmoderna, Lyotard plantea:
En la sociedad y la cultura contemporánea, sociedad post- industrial, cultura
post- moderna, la cuestión de la legitimación del saber se plantea en otros
términos, el gran relato ha perdido su credibilidad, sea cual sea el modo de
unificación que se le haya asignado: relato especulativo, relato de emancipación,
relato académico (Pg. 73)
Lyotard expone un rasgo fundamental del discurso posmodernista, que explica cómo se
resitúan, se jerarquizan, se viven incluso, los elementos culturales en cuanto a la manera como son
vividos por las personas, en este caso concreto, nos referimos a la pérdida de credibilidad de las
instituciones cuyo discursos enunciativos están soportados por un status de Verdad. Las instituciones
educativas sufren esta pérdida de credibilidad, sin embargo también continúan siendo parte de la trama
social.
Lo que es moneda corriente en nuestros centros de estudio, es el poco interés de los estudiantes
por conocer, por hacer ciencia (Cabe decir que muchos docentes también se pliegan a esta forma de
asistir al proceso educativo) Por consiguiente cuando María Daniela dedica más tiempo a chequear el
Facebook o el Instagram que a investigar sobre el tema de su tarea, no está siendo sino una entre miles
de estudiantes que hacen uso del “cortar y pegar” más descarado para resolver sus problemas
académicos.
-Total- diría ella- si el profesor jamás lee los ensayos y coloca la nota proporcionalmente al
tamaño de las “Lolas”
Asistimos a tiempos en los cuales la deslegitimación de la “Verdad” arrastra consigo, como en
una avalancha, todo el andamiaje discursivo que de ésta depende.
Los jóvenes no son culpables o inocentes son solo parte de una lógica de sentido instalada en
gran parte de la estructura educativa de muchos países. Como parte de la cultura misma, estudiar hoy
en día, en muchas de las casas de estudio superior, en buena parte del mundo, es un acto que va a ser
visto más, como una requisitoria de ascenso social preestablecida en un orden cultural que a la vez se
va desestructurando, que como parte de un interés intelectual mínimo de quienes participan del
proceso; A saber, estudiantes, profesores, planificadores, gestores políticos, etc.
El asunto es sencillo: ¡Cópialo, imprímelo y vamos a rumbear!
… Y ¿Qué pensaría Epicuro?
Por lo que se desprende de quienes han biografiado al sabio de Samos, como Diógenes Laercio,
Epicuro era un tipo bastante tranquilo, sosegado y piadoso. Pensaba que la sabiduría se trataba de saber
usar el conocimiento en fin de producirse placer, en vez de vivir una vida dedicada a la búsqueda
frenética de la verdad, por esta razón se puede proyectar a Epicuro como un antagonista de las escuelas
peripatética y platónica.
Dice Ferrater Mora citando al propio filósofo hedonista:
La Belleza y la Virtud, deben ser aceptadas si producen tal serenidad y
satisfacción, deben ser eliminadas si no la producen… El placer debe ser
conseguido sin que haya otra afección que compita con él, pues, en tal caso, no
sería placer, sino dolor y pena. (Pg. 418)
Epicuro no se refería al placer sensual, al cuidado del cuerpo como fin teleológico del
hedonismo. En su lugar hablaba del fin o de la supresión del dolor, incluso planteaba, como se ha
dicho en la cita, que si la belleza provoca afección, entonces no es lícito buscarla.
¿Qué pasaría si Epicuro en su año sabático trans-temporal pudiera dar clases por un semestre en
el tech donde estudia Yeni Yurubí o en la universidad de María Daniela?
Se encontraría con un sistema de estudios donde la sabiduría no importa, donde cursar una
asignatura es un trámite burocrático más, una gestoría de créditos que culmina en la obtención de
títulos universitarios, donde el pensamiento es un ejercicio de mínimo impacto, así como montarse en
un Orbitreck.[11]
Más aún ¿Qué sentiría este filósofo si alguna de las chicas le cuenta sobre sus actividades
diarias? 24 horas del día exprimidas al máximo, en el tráfico, el gym, el salón de belleza, el spa, el
instituto, Burger King, el metro, el mall, la disco y la arepera. Sin tiempo para la meditación, sin
espacio para reflexionar, sin lugar en donde conversar con los pares, sin silencio… Sin otra
comunicación más que la virtual, mundo de mensajes y emoticones que obviamente Epicuro tardaría
bastante en entender.
Tanto vértigo terminaría por marear al de Samos, por confundirlo, pondría en duda su máxima
que expresa “La autarquía conduce a la ataraxia” Pues si bien, estas personas parecen bastante
independientes, no se acercan en sus prácticas de vida a un estado de serenidad máxima del alma, de
hecho, no lo buscan.
Epicuro quizás desesperado saldría corriendo, volvería a su mundo mediterráneo, a la
contemplación, a la aventura prodigiosa de buscar la paz del alma a través del placer de pensar y
dejaría este mundo de ruidos infernales, de correrías frenéticas sin lugar de salida ni lugar de llegada,
sin apegos, al menos en la forma que éste los ha conocido. El sabio pediría boleto de retorno por no
entender esa separación que existe entre el hedonismo como ruta hacia la paz del alma y el narcisismo
como condición de vida límbica y carente de sentidos, por lo menos, sentidos en términos de su forma
entender el mundo.
Habla Nietzsche en La Gaya Ciencia:
Si me siento orgulloso de captar el carácter de Epicuro de modo diferente a como
lo haría cualquier otro, y de gozar de la felicidad vespertina de la antigüedad en
todo cuanto oigo o leo de él: veo sus ojos contemplando al mar, por encima de los
acantilados de la orilla en los que se posa el sol, mientras pequeños y grandes
animales retozan a su luz, tan seguros y serenos como esa luz y esa mirada. Solo
quien sufre constantemente ha podido inventar semejante felicidad, la felicidad de
una mirada ante la cual se ha apaciguado el mar de la existencia, y que nunca se
cansa de contemplar esa superficie, esa piel multicolor del océano, delicada y
estremecida: nunca hubo antes una voluptuosidad tan modesta. (Pg. 79)
Estas inspiradas palabras de Nietzsche nos dejan ver a un Epicuro tranquilo como el mar de la
tarde, contemplando un mundo igual de sosegado y apacible, obviamente distinto al del siglo XXI que
parece ir montado en un auto tunning con bombona de nitrógeno, sound car y conducido por Vin
Diesel. No obstante, este Epicuro que se nos muestra en Nietzsche: como un sabio modesto y
voluptuoso, casi como un brahmán[12] heleno sumido en la contemplación de una costa despejada y
mansa, ¿Realmente vivió un mundo tan apacible?
Por lo que se sabe, en la época de Epicuro las presiones sociales y políticas, las guerras y
amenazas internas, entre las Ciudades Estado y externas de los imperios aledaños (Persia, Macedonia)
Entre otros factores, hacían de la vida en la Hélade no poco agitada, por el contrario, un signo
característico de los períodos de paz en los pueblos e imperios mediterráneos y del Asia Menor, es la
brevedad. Por consiguiente, podemos pensar que la propuesta de Epicuro es sólo eso, una propuesta,
una utopía o un método (un camino) entre muchos otros en procura de la supresión de las
contradicciones típicas de lo humano, lo espiritual, lo ético y lo filosófico.
Una doctrina en la que pudieron vivir algunos, aunque lo recurrente fuera una tensión social
muy marcada por los nombrados fenómenos, todos subsidiarios de la eterna lucha del hombre por el
poder. Pero esto ya es parte de otra historia…
Epílogo.
María Daniela (con una compañera de clase):
-¡Chama! ¿Viste el profesor nuevo que nos va a dar Ética y Periodismo? Te cuento, el viejo es
así todo raro, tiene barba, usa chancletas y habla burda de extraño, no le entendí nada y como que es
maracucho porque tiene un nombre full extraño, se llama Epicuro, ¿qué tal?
Yeni Yurubí (en el Chat):
-Hoy tuve una clase demasiado extraña “marica”, el profesor nos pregunto sobre los placeres,
sobre el gusto y el odio, sobre la felicidad, ¿Tú tienes algo de eso? De pana que no entendí, voy a
buscar en Google ahí rapidito y te llamo pa’ cuadrar la rumbita de esta noche.
María Daniela (al teléfono con su novio):
-Mi amor, pasa por la uni a ver qué sale, tenía clase pero el profesor no vino, por aquí dicen
que renunció y no quiero entrar a la clase siguiente.
“Pues no son las continuas embriagueces y orgías… Lo que hace la vida feliz,
sino las sobrias contemplaciones que examinan los motivos de toda elección y
evitación y rechazan las vanas opiniones que originan la mayor parte de las
inquietudes que turban el alma…”
EPICURO…
Notas.
[1] El narcisismo es uno de los signos que identifican la conducta social de “algunos” habitantes de las
áreas urbanas del mundo occidental, según algunos autores adscritos a la corriente postmodernista,
entre los que se ubica Gilles Lipovetsky.
[2] La Era del Vació, Ensayos Sobre El Individualismo Contemporáneo. Edit. Anagrama-Barcelona
[3] Referencias a la Episteme Moderna y a su conceptualización pueden conseguirse en M. Foucault
(Las Palabras y Las Cosas) y otros textos del mismo autor.
[4] La despreocupación por aspectos de la vida política como la ideología, es vista por algunos amigos
intelectuales, no como un signo denotativo de los procesos socioculturales que se viven de nuestros
tiempos, sino como un rasgo antropológico-epistémico de la propia Latinoamérica, así pues, hablar de
un antes y un ahora en este particular, les parece una universalización un poco plana, este
planteamiento tiene mucho sentido y podríamos sumar a este debate que tampoco se puede aplanar al
escenario cultural latinoamericano conceptuándolo como una cultura rural puramente como dicto la
tradición del Realismo Mágico, negando la presencia fuerte de rasgos de lo urbano y lo cosmopolita en
la población.
[5] Al llegar a Atenas Epicuro adquirió dos propiedades, una casa en el barrio de Mélite y un jardín el
cual se conoce en la tradición filosófica como Hortus Epicuri o como lo explica M. Nava “Es necesario
advertir que el Kepôs, el término con el que tradicionalmente se ha designado el jardín de Epicuro es
más bien un huerto, en general plantado en provecho o en honor a alguien, de donde (viene) su
acepción de “jardín.” (Pg. 184)
[6] Dice Nava “…Después de sus experiencias en Colofón y Mitilene, Epicuro se trasladó a Atenas, el
centro de la vida cultural de la Hélade. Allí trasladó su escuela con el mayor de los cuidados posibles.
El hecho de que haya adquirido un terreno en las afueras de la ciudad no fue gratuito. No solo significa
el rechazo de las obligaciones y distracciones propias de la vida en la ciudad, una de las banderas de su
doctrina ética. Con ello también evitaba las posibles interferencias de la autoridad que hubiera tenido si
hubiera decidido reunirse en algún lugar público, a manera de la Academia, antes, o de la Estoa, años
después. (Pg. 183)
[7] Autarquía: Trata de la autosatisfacción de todas las necesidades, autodominio, en Aristóteles el fin
de la filosofía es propiciarse la Autarquía, en Epicuro ésta es una fase transitoria de camino a la
Ataraxia.
[8] Ataraxia: Estado de imperturbabilidad del alma. Parecido, con sus distinciones, al Nirvana. La
Ataraxia se convierte el centro de la ética de Epicuro, en el fin por el cual se perfila el sabio en su
búsqueda de la felicidad.
[9] Nietzsche ha explorado con bastante profundidad aspectos del modo de vida de los griegos- Como
lo son, entre otros, los ritos dionisíacos, en los cuales, a través del goce sensual y sexual del cuerpo se
buscaban conexiones místicas con el mundo teológico. Circunscrito a la diatriba entre lo dionisíaco y
lo apolíneo Nietzsche ahonda sobre las distinciones existentes entre la Ética Socrática y la Epicúrea
identificando a cada filósofo y su doctrina con cada una de las deidades. A saber, a Sócrates con Apolo
y a Epicuro con Dionisos. Entre las contradicciones que aparecen más resaltantes para N. destaca la
preferencia de Sócrates por valores como la búsqueda de la mesura, la prudencia y moderación los
cuales aparecen poco en la vida cotidiana de los Helenos para quienes el banquete es el centro de las
actividades sociales cotidianas y en dichas reuniones las actividades hedónicas eran predominantes.
Ver El Nacimiento de la Tragedia.
[10] Nietzsche asimilaba los valores d la ética socrática/platónica primero y luego la aristotélica a los
elementos de la decadencia cultural de la vida en la polis, después denuncia la mudanza de estos
valores al mundo cristiano y los califica como antagónicos a los del súper hombre.
[11] Aparato de ejercicios cardiovasculares, promocionado en ventas por televisión.
[12] Asceta hindú, “sacerdote” del dios Brahma creador de todas las cosas, Siddhartha aprendió a
meditar con los Brahmanes la meditación antes de alcanzar la iluminación (Nirvana)
GUILLERMO DE OCCAM
Precursor de la filosofía moderna.
CÓMO SE FILOSOFA A NAVAJAZOS
I.
Hablar sobre Guillermo de Occam (William of Ockham) resulta tan difícil y atrayente como
hablar de su tiempo, innumerables discusiones se tejen en torno a los muy diversos aspectos de la vida
y obra de éste, hoy tan estudiado filósofo y teólogo. Los datos sobre su año de nacimiento, sus
maestros, vida personal y circunstancias concretas de su actividad clerical y estudios están envueltos
por un manto de opacidades. Incluso hoy en día, el legado directo y las repercusiones que Occam
generó para la gente de su época y la trascendencia de sus ideas en el tiempo, provocan los más
interesantes debates.
Sobre el nacimiento de Occam se consiguen por lo menos tres años probables 1280, 1285 y
1298. Entre esta triada de fechas se data la llegada al mundo de este representante de la llamada
Escolástica Tardía, asumiéndose la población inglesa de Ockham en Surrey County como el lugar en el
que nació o al menos pasó sus primeros años de vida.
Desde sus primeros años de vida académica y religiosa, los cuales trascurrieron en Oxford,
donde se uniría a la orden franciscana y posteriormente se desempeñaría como catedrático, Guillermo
se caracterizaría por la recurrente toma de posiciones polémicas en torno a lo filosófico directamente,
pero también en los ámbitos teológico y político. Esta tendencia marcaría el devenir de las relaciones
del filósofo con las instituciones de las que formó parte, con sus superiores eclesiásticos y académicos
inmediatos e inclusive con las máximas autoridades de la Iglesia. Con los Papas Juan XXII, Benedicto
XII y Clemente VI, con quienes mantuvo disputas teológico-filosóficas que conllevaron incluso a
acusaciones de herejía y a la expulsión del filósofo de Oxford, lo que lo llevó a vivir sus últimos años
en Múnich bajo el patrocinio del emperador Luis de Baviera, desde cuya corte no cejó en sus
planteamientos críticos dirigidos al papado. Una vez muerto Luis de Baviera en 1347, Occam hizo un
intento de reconciliación con la institución papal pero solo dos años después, en 1349 está datado el
fallecimiento de Guillermo de Occam, lo cual hace suponer a los historiadores de la filosofía que dicha
reconciliación no llegó a concretarse.
El presente artículo intenta abordar parte de la obra de Guillermo de Occam, específicamente
lo relativo a su Teoría del Conocimiento y el aporte de ésta a las bases de lo que posteriormente se
sería conocido como la Ciencia Moderna. Dado que en el tiempo en el que este filósofo lleva a cabo el
grueso de su obra, primeras décadas del siglo XIV, se vive en Europa una crisis que va a desembocar
en el llamado Cisma de la Iglesia hacia finales de dicho siglo y que supuso la ruptura de la iglesia
católica de oriente y occidente, situación que repercutió en la posterior escisión de la iglesia occidental,
conocida como Reforma Protestante del siglo XVI. Por consiguiente, la época en la que Occam vive y
produce sus ideas, puede asumirse como un hervidero de cambios políticos, pero no solamente en este
ámbito se producen acontecimientos y procesos que estremecen la tectónica social de Europa, Occam
vive en tiempos pre-renacentistas, es decir que es partícipe de la incubación de los pensamientos e
ideas que en el propio siglo XV darán inicio a una transformación en todos los órdenes del qué hacer
humano.
Desde las artes hasta la geometría, pasando por la astronomía, la economía y la ya citada
política, durante los siglos XIII y XIV la sociedad europea va asistiendo y participando del nacimiento
de nuevas formas de entender la vida, de explicársela, de representársela. En fin, un nuevo orden
civilizatorio, que como es de suponerse, no nació de golpe, sino que fue forjándose con el paso del
tiempo y de los sucesos, con la resistencia obvia de las instituciones establecidas y la irrupción de los
nuevos pensamientos y prácticas de vida. Cuando se asume a Occam como representante de la
Escolástica Tardía, también se asume un momento de crisis del propio pensamiento escolástico, del
que dicho filósofo es aún sin quererlo, uno de los principales puntales en el cambio hacia un
pensamiento moderno. Así lo asegura el The Oxford Conpanion to Philosophy.
La filosofía política de Occam ha sido considerada como uno de
los fundamentos del "espíritu laico" —sea cual fuere la intención
del propio Occam al respecto— y en este sentido ha desempeñado
un papel importante en la historia de las ideas políticas al final de
la Edad Media y en la época moderna…hay diversidad de
opiniones en la interpretación de Occam. Unos destacan su
nominalismo, su labor como precursor, o hasta iniciador, de la
llamada “ciencia experimental", su crítica del aristotelismo, o
cuando menos su crítica de la interpretación escotista de la doctrina
de Aristóteles. No obstante, otros historiadores afirman que Occam
es un “trascendentalista” (S/p)
Con lo expresado en esta cita, puede ir despejándose entonces la afirmación inicial de este
ensayo en relación a la dificultad que presenta ubicar a Guillermo de Occam y a su pensamiento, a
nombrarlo como representante de tal o cual estilo filosófico o incluso, qué parte de su aporte se le
puede atribuir a un deliberado interés del filósofo por generar ruptura o son meras interpretaciones de
pensadores posteriores las que lo terminarán situando como el “Nominalista” que hoy conocemos, o
como pieza fundamental de un parte aguas que en la historia de la filosofía los designa a Duns Escoto
y a él mismo, como los iniciadores del pensamiento analítico moderno. Es decir, de aquel pensamiento
que mira al objeto en la descomposición de sí mismo en partes, para luego estudiarlo de forma
fraccionada e intentar una comprensión de su totalidad, relación epistemológica que va a ser la base de
la Ciencia Experimental Moderna.
De acuerdo a los escasos datos biográficos que hoy se conocen sobre Guillermo de Occam, es
poco lo que se puede saber con exactitud sobre los acontecimientos de su vida personal, no obstante,
pareciera que ésta es una vida signada por el conflicto, por la polémica y por el ejercicio del poder
institucional sobre las ideas de un pensador que intentaba interpretar la realidad de acuerdo a sus
parámetros, a pesar de prácticas políticas devenidas a ejercicios de fuerza como ocurriría con los
posteriores y más famosos casos de Giordano Bruno, Galileo Galilei, Nicolás Copérnico, entre muchos
otros, cuyas tesis resultaron en objeto de censura por parte de quienes ostentaban las cimas de la
jerarquía político-eclesiástica. Occam como ya lo apuntáramos mantuvo querellas recurrentes con sus
superiores, las mismas le valieron su promoción dentro de las instituciones en las cuales se dedicaba a
la enseñanza, así lo encontramos reflejado en Ferrater Mora (2002).
Tras ingresar en la orden franciscana, estudió en Oxford, donde dio
lecciones sobre la Biblia y sobre las Sentencias de Pedro
Lombardo (lo último al parecer desde 1319 a 1323). Pese a no
alcanzar nunca el título que habilitaba para enseñar teología, razón
por la cual se le llamó Venerabilis Inceptor [Venerable iniciado]
Enseñó en Oxford y en Londres. En 1324 se le obliga a presentarse
a la curia papal de Aviñón para responder a las acusaciones de
herejía, cursadas por un ex-canciller de la universidad Oxford, pero
durante el proceso se ve envuelto en dos problemas que alteran el
curso de los acontecimientos: Luis de Baviera declara la
superioridad del poder civil del emperador sobre el del papa, y
entre el papa Juan XXII y los franciscanos se declara la
denominada «guerra de la pobreza» (Pg.948)
Resulta más que elocuente el hecho de que este Guillermo de Occam era mucho más que un
fraile franciscano dedicado a la vida monástica. Pareciera como si más bien fuese un personaje de un
siglo posterior, un renacentista enclavado en la Florencia del Quattrocento (primer período del
renacimiento italiano) o más bien será que este estilo de vida (el monástico) ya no estaba planteándose
como en tiempos de la Escolástica Temprana. En cualquiera de los casos, o si se quiere en ambos, se
puede adelantar que los problemas de Guillermo con sus superiores eran una expresión de su época,
todas estas connotaciones bien particulares de su vida se van a ver claramente reflejadas en el aporte
que el mismo autor hará al pensamiento filosófico de la modernidad temprana.
II.
A Guillermo de Occam se le cataloga frecuentemente como un filósofo nominalista, ya hemos
venido viendo como esta ubicación es puesta en entredicho por algunos filósofos. No obstante, para
llegar a un acercamiento relativo a la tendencia más próxima al pensamiento del de Surrey,
comencemos por definir qué es el Nominalismo, al cual en términos breves lo podemos entender tal
como se apunta en:
http://diccionario.babylon.com
La doctrina filosófica que niega la existencia de los universales.
En la filosofía escolástica medieval, doctrina según la cual las
abstracciones, conocidas como universales, carecen de una
realidad esencial o sustantiva, pues tan sólo los objetos
individuales tienen una existencia real. Estos universales (como
animal, nación, belleza y círculo) eran considerados sólo nombres,
de ahí el término nominalismo. Por ejemplo, el nombre círculo se
aplica a cosas que son redondas y por lo tanto es una denominación
general, pero no existe ninguna identidad concreta con una esencia
separada de redondez que corresponda a ese nombre. La doctrina
nominalista se opone a la teoría filosófica definida como realismo
extremo, según la cual los conceptos universales tienen una
existencia real e independiente anterior a, y aparte de, los objetos
particulares. (s/p)
Más adelante, en el mismo portal se expresa:
El nominalismo evolucionó a partir de la tesis de Aristóteles de
que toda realidad consiste en materias individuales; la teoría
extrema del realismo fue enunciada por primera vez por Platón en
su doctrina de las ideas universales arquetípicas. La controversia
nominalismo-realismo se hizo ostensible sobre todo en los siglos
XI y XII; la posición nominalista fue comentada por Roscelino, y
la realista por Bernard de Chartres y Guillermo de Champeaux,
defensores de la escolástica. (s/p)
De acuerdo con lo dicho, conseguimos que el Nominalismo se presenta como una corriente
filosófica dentro del mundo de la Escolástica, el Nominalismo es asimismo llamado corriente
Terminista, está opuesto a la corriente del Realismo Extremo, el principio basamental que aduce la
corriente nominalista es la no existencia de los Universales, a los que asume como abstracciones
conceptuales que carecen de esencia, de existencia real, cualidad que según los nominalistas (Occam
entre éstos) sólo poseen los objetos individuales. Veamos entonces qué son los llamados Universales a
través de la interpretación que se hace del pensamiento occamiano sobre el particular:
Ahora bien, para Occam los universales no son reales. No son tampoco conceptos o
abstracciones en el sentido de Santo Tomás. Los universales son términos que significan cosas
individuales y "están por" cosas individuales en las frases. No hay, pues, necesidad de admitir ninguna
"entidad" intermedia entre los términos y las cosas. Tampoco hay necesidad de admitir que si dos cosas
que tienen algo en común —por ejemplo, Pedro y Juan, que tienen en común el ser los dos hombres—
es porque hay una cierta entidad, o un universal, "el hombre", en el cual Pedro y Juan participan. En
una famosa distinción introducida por Occam en su comentario al primer libro de las Sentencias,
escribe que Sócrates y Platón convienen (conveniunt) por algo (aliquo), pero no en algo (in aliquo). En
suma, no hay algo en lo que convengan dos cosas individuales similares; la similitud no se agrega a las
cosas similares, las cosas que son similares son similares y nada más.
Así lo se plantea en:
http://digital.el-esceptico.org/leer.php?autor=393&id=1670&tema=11
Puesto que solamente hay individuos, la ciencia o conocimiento
debería ser de individuos. En efecto, la ciencia es ciencia de lo
general sólo en tanto que lo general "supone" lo individual. Podría
decirse que el que la ciencia lo sea de lo general indica ya
claramente que no es sobre lo general; el hecho de que la ciencia
esté constituida por proposiciones generales (o universales) no
quiere decir que tales proposiciones generales sean el objeto de la
ciencia. Cuando se dice, como hemos hecho antes, que la ciencia
es ciencia sobre los universales, hay que añadir acto seguido que
tales universales "están en lugar de", o "hacen las veces de" los
individuos. (s/p)
Dentro de los aportes que hoy se adjudican al genio de Guillermo de Occam, uno de los más
importantes para el mundo de la ciencia y la filosofía moderna reside en esta propensión del pensador a
lo que puede llamarse una “economía intelectual”, esta tendencia se va mostrando en la propia
declaratoria de no necesidad de los Universales. Occam asume que se puede conocer el objeto en su
particularidad, despojándolo de elementos aleatorios que puedan enturbiar su observación, su estudio.
Esta premisa es obviamente una de las máximas de lo que posteriormente se va a conocer con el
nombre de Empirismo, también estará presente en el Positivismo y se extenderá como una de las bases
del pensamiento moderno, incluso hasta nuestros días. Prácticamente Occam podría ser reconocido
como uno de los precursores del pensamiento objetivista, como aduce el Compendio Filosófico de
Oxford:
http://www.mywirw.com/a/Oxford-Companion-Philosophy/Ockham-William/
Occam ha distinguido entre ciencia real y ciencia racional. La
primera es ciencia de cosas reales; la segunda, de términos por
medio de los cuales se llevan a cabo demostraciones lógicas. La
ciencia real tiene por último objeto los individuos, pero se ocupa
de las proposiciones en las cuales se hallan los términos que
"suponen" los individuos. La ciencia real no contiene
proposiciones necesarias; la ciencia racional sólo contiene, o
debería contener, proposiciones necesarias. Con ello parece
defender Occam una doctrina del conocimiento luego característica
de ciertas formas de empirismo y de positivismo, especialmente en
tanto que éstas distinguen radicalmente entre "hechos" y "puras
relaciones". Y sin duda que hay cierta justificación en hablar del
"empirismo" (y aun del "empirismo lógico") de Occam. Sin
embargo, hay diferencias entre tales formas de empirismo y las
doctrinas epistemológicas de Occam — por ejemplo, en la idea de
noticia intuitiva antes introducida. (s/p) (Traducción del autor)
Más adelante, en su principio de economía llamado “La Navaja de Occam”, este intelectual va
a cerrar el círculo de su pensamiento, o mejor dicho, va a dejar abiertas las puertas para que sus filosas
ideas vayan tallando los anclajes del modo de pensar de la modernidad. Sobre el citado principio de
economía intelectual discurriremos más adelante en este artículo. Por los momentos, interesa destacar
cómo Occam y sus ideas pueden ser considerados como parte de un pensamiento de frontera, de un
espacio coyuntural en cuyo seno se van gestando nuevos modos de interpretación de los fenómenos,
nuevas formas de expresión de esas interpretaciones al tiempo que va feneciendo toda una trama
cultural por demás rica y densa, ésta que denominamos Escolástica y que se extendió desde tiempos de
la crisis del mundo antiguo, en la que pensadores como Plotino de Licópolis (siglo III d.C) como
representante del Neoplatonismo y su idea de lo “UNO” fueron dando los primeros pasos en la
formación de lo que posteriormente sería la Filosofía Cristiana. Pasando por la etapa cúspide de la
cultura medieval, cuyos representantes más brillantes fueron entre otros, los gigantes San Agustín de
Hipona (354-430 d.C) y Santo Tomás de Aquino (1225-1274) Quienes van a influir radicalmente en
toda la filosofía posterior a ellos, legando entre muchos otros importantes aportes, el rescate para
occidente de la filosofía greco-latina. Junto a Duns Scoto, Guillermo de Occam participa de un
momento de estremecimiento de todas las formas del pensamiento, así lo puede ilustrar el siguiente
planteamiento del portal filosófico Idoneos.com:
http://filosofia.idoneos.com/index.php/333907
Podría decirse que Occam es un filósofo bastante original, aunque
muchos de los temas que tratará habían sido iniciados por Duns
Escoto, y otros autores (particularmente los lógicos del siglo XIII).
Occam desarrolló temas que caracterizaron las preocupaciones de
los intelectuales de su época y representa un punto de inflexión en
la historia del pensamiento escolástico. Occam ya no es un
pensador sistemático como lo fuera Tomás de Aquino, su rol es
fundamentalmente el de un crítico. Su crítica producirá la
independencia de la filosofía que comenzará a centrarse en otros
temas como la Naturaleza. Los principios fundamentales
abordados por Occam son considerados por él mismo como
"aristotélicos". Sin embargo, suponen en la práctica, una clara
ruptura con la tradición griega y escolástica anterior. En efecto,
representan una innovación dentro de la historia de la filosofía.
(s/p)
III.
Como se ha ido indicando, la obra de Guillermo de Occam puede considerarse como un
pensamiento de frontera, ubicándosele en un momento de ruptura y tránsito entre el mundo de vida
Medieval, Feudo-Aristocrático, para decirlo en palabras de Alejandro Moreno[1], y lo que
posteriormente se llegará a denominar El Renacimiento, Occam habita y se desenvuelve en los propios
albores de la Modernidad, de ahí que su obra esté cargada de revisiones y reinterpretaciones sobre
conocimientos que solían darse por sentados hasta poco tiempo antes de la aparición de autores como
Scoto y por supuesto del mismo fraile Guillermo.
Otro de los elementos que pueden argumentar lo antes dicho es la intención de este autor de
emprender una separación entre lo teológico y lo filosófico, cosa de hecho impensable durante los
momentos cimeros de la Escolástica, puesto que todo lo concerniente a la razón era concerniente de
suyo a la fe. En este sentido, un intento de separación de ambos aspectos no podía ser visto por muchas
personas en su momento, sino como un intento por destruir un monolito hasta ese momento incólume,
un acto en suma arbitrario y de hecho, herético. No fueron casuales las constantes diatribas mantenidas
entre el de Surrey y sus superiores por causa de su visión en lo relativo a la eternizada discusión de los
asuntos de razón y fe, punto específico sobre el cual los filósofos de la Edad Media dedicaron gran
parte de sus esfuerzos intelectuales, y que derivaron en no pocas acusaciones de herejía. Occam, en
particular, sufrió la remoción de sus cátedras de teología y filosofía aristotélica, lo que lo condujo a la
elección del exilio a fin de evitar enfrentar un juicio por sus argumentaciones, estos sucesos muestran
el carácter radical de sus apreciaciones y cómo fueron éstas frecuentemente vistas por sus coetáneos.
Occam presuponía que los aspectos de la fe no podían ser conocidos por las vías de la razón ya
que éstos le eran concernientes única y exclusivamente al ámbito de la teología, por consiguiente, el
ámbito racional se hacía insuficiente para alcanzar la elevación necesaria a fin de aprehender aquello
en lo que sólo se podía creer, con esto Occam se separaba de las ideas de Santo Tomás de Aquino y
marcaba distancia con la tradición filosófica que le antecedía, así se plantea en la siguiente nota
colectada en el Oxford Companion:
http://www.mywirw.com/a/Oxford-Companion-Philosophy/Ockham-William
Occam ha distinguido asimismo entre teología y filosofía y ha
proclamado que "La teología no es ciencia". Ello ha dado origen a
muchos debates en pro y en contra. También ha dado pie para
afirmar que con Occam se establece una separación estricta entre
teología y filosofía de tal índole que tiene que llevar forzosamente
a un escepticismo, o a un fideísmo, según las preferencias de los
autores. En efecto, decir que la teología no es ciencia parece lo
mismo que decir o que puede descartarse la teología como asunto
demasiado problemático o que debe exaltarse como asunto de pura
fe. Sin embargo, la separación occamiana entre teología y filosofía
no tiene siempre el sentido que se le atribuye. En verdad, lo que
Occam afirma es que las proposiciones teológicas adquieren su
verdad por la fe y que cualesquiera razonamientos que se efectúan
sobre tales proposiciones llevan a conclusiones verdaderas
solamente en tanto que las premisas son verdaderas. (s/p)
(Traducción del autor)
Aun cuando a la luz del pensamiento moderno, de los códigos discursivos que operan en la
actualidad, todos influidos en gran medida por la lógica racional de la episteme moderna, esta idea de
separación entre fe y razón resulte claramente inteligible, habría que intentar situarse en el siglo XIV,
en el modo como se pensaba en esa época e imaginar a este fraile diciendo, bien lo fuere en un foro,
ante estudiantes o preceptores, o en sus escritos, que los asuntos de la fe eran propios de la fe, la
ciencia no podía, por más que tratara, asir explicaciones para éstos y por ende, ciencia y teología
debían fijarse como estudios separados. Lo más probable debió ser que muchos pensaran que Occam
estaba asumiendo la imposibilidad de Dios para hacerse conocer por la vía que éste lo creyera
necesario, que un intento de separar ciencia y religión pudiera servir para justificar las incipientes
intentonas por parte de nuevos grupos de poder, por separar al clero del poder político, aun cuando
dichas tentativas tardarían más de un siglo en materializarse y otros dos en extenderse por toda
Europa.[2]
Resulta prudente apuntar una cita, un tanto extensa, donde se comentan algunos de los
desafueros a los que se enfrentó Guillermo de Occam a causa de sus observaciones con referencia a la
separación de ciencia y teología:
http://ciencia.astroseti.org/matematicas/articulo_3668_biografia_guillermo_ockham.htm
Las opiniones de Occam despertaron una fuerte oposición y fue llamado
por el capítulo provincial franciscano “... para explicar sus puntos de vista
sobre trece proposiciones derivadas de su enseñanza de las categorías
Aristotélicas, especialmente la categoría de 'relación'.” De hecho, Occam
explicó sus puntos de vista y no se tomó ninguna acción contra él, pero
claramente había sido señalado como inadecuado para la enseñanza, y el
tema no se dejó descansar. Fue llamado a Aviñón en 1324 para que sus
conferencias y escritos fuesen examinados como heréticos o enseñanza
equivocada. Occam fue a Francia, cruzando el Canal en verano de 1324, y
continuó hasta Provenza donde ahora residió en el convento de Aviñón.
De forma bastante sorprendente, la persona que iba a leer el comentario de
Occam sobre el Libro de Sentencias de Pedro Lombardo era John Lutterell
que había sido canciller de la Universidad de Oxford cuando Occam
estudiaba allí. Quizá Lutterell fue la razón de que ahora Occam estuviese
siendo probado porque pudo haber decidido que las opiniones de Occam
eran peligrosas cuando era estudiante en Oxford. De cualquier forma
Lutterell repasó la obra de Occam e hizo una lista de 56 afirmaciones que
él estimaba erróneas o heréticas. Con la lista ahora en la base de los cargos
contra Occam, se formó una comisión para juzgarle. En primer lugar la
comisión decidió que la enseñanza de Occam sobre física, particularmente
sobre el tiempo, el movimiento y el lugar, sería quitada de la lista de
cargos a menos que fuesen parte de una afirmación teológica. Sobre 1326
había una lista de 51 cargos contra Occam que más tarde fueron reducidos
a 49. Una de las dificultades que la comisión tenía para atacar a Occam era
que él de hecho era un teólogo bastante conservador y sus afirmaciones
religiosas tenían por lo común partidarios entre los dirigentes franciscanos.
Como resultado, no fue formalmente condenado por su enseñanza.
Mientras que Occam estuvo en el convento de Aviñón esperando que la
comisión llegara a sus conclusiones no estuvo ocioso. Había estado
estudiando los pronunciamientos hechos por los papas en relación a la
pobreza colectiva, en particular a la pobreza de Cristo y los apóstoles.
Como resultados de sus investigaciones, decidió que el papa actual, Juan
XXII, había hecho declaraciones del tema que contradecían a las de papas
anteriores. La lógica estaba clara para Occam; el papa Juan XXII no era un
verdadero papa y él lo denunció con cargos escritos. Occam había
convencido a otros importantes franciscanos de la lógica de sus
argumentos, y juntos marcharon hasta Pisa el 26 de Mayo de 1328. Habían
hecho bien en buscar la protección del Emperador Luis IV de Baviera ya
que éste no era amigo del papa y ¡había sido excomulgado! Occam y sus
amigos franciscanos del convento de Aviñón fueron también
excomulgados por el papa Juan XXII que ordenó su arresto y regreso a
Aviñón. El papa, sin embargo, no tuvo éxito y nunca logró sus fines.
Cuando la corte del emperador Luis IV de Baviera regresó de Italia a
Múnich, Occam también fue a Múnich y vivió allí para el resto de su vida
en su convento franciscano. Continuó atacando el poder papal, siempre
empleando el razonamiento lógico en sus argumentos. Escribió muchos
tratados mientras estaba en Múnich sobre las relaciones entre la iglesia y
el estado. Uno podría pensar que fue una lástima que fuese distraído de su
trabajo en filosofía y lógica durante estos últimos años. (s/p)
Resulta evidente que en Occam tenemos un claro antecedente de las críticas que
posteriormente Calvino y Lutero esgrimirían en contra del papado, la controversia que giraba en torno
a la pobreza de Cristo y los apóstoles, estas diatribas son clara muestra y señal de las tensiones que se
sucedían entre la base intelectual de la iglesia y el papado. La separación entre teología y ciencia se
refleja como una muestra, no de un escepticismo en términos religiosos sino más bien de una
tendencia, que se irá afianzando en el mundo intelectual europeo, de separar las ramas del
conocimiento y que verá su consolidación en la división de las ciencias que va a ser emprendida por
René Descartes (1596-1650) en pleno siglo XVII, momento en el que el pensamiento moderno ya va
tomando cuerpo y solidez.
Se debe insistir en torno a que resulta bastante inteligible a los ojos del pensamiento
contemporáneo, el que un pensador plantease la inconveniencia de mantener conjuntados los estudios
teológicos y científicos, no así, en el momento en el que fueron realizados estos planteamientos,
cuando lo comúnmente escuchado fuera precisamente lo contrario, es decir que asuntos de razón y fe
fuesen estudiados como una sola cosa. Al respecto, Ferrater Mora (2002) arguye:
La idea occamista de que la teología no es, propiamente hablando,
una ciencia, puede parecer una crítica de la teología; en rigor, era
para muchos una manera de salvar la integridad de la fe,
amenazada por la “excesiva penetración” de la filosofía. Así, el
“escepticismo” occamista fue considerado por muchos como la
mejor posibilidad de guardar inmune el recinto de la fe contra
cualquier posible disolución por la dialéctica. Pero esta separación
entre teología y filosofía podía desembocar -y efectivamente
desembocó- no solo en un aumento de la espiritualidad, sino en
una creciente independencia del pensamiento lógico, filosófico y
científico con respecto al teológico. En el último caso, el
occamismo ha podido ser considerado como uno de los principales
impulsos para la reforma moderna de la ciencia de la Naturaleza.
Hay que advertir que en muchos autores el citado aumento de la
espiritualidad y la independencia de la ciencia no están separados,
sino estrechamente ligados. (Pg. 987)
Se hace preciso señalar que en la mayoría de los trabajos que se han consultado para la
realización del presente artículo, se destaca la no intencionalidad de Occam en contribuir al derrumbe
del pensamiento filosófico cristiano. Nada de eso, su apuesta pareciera ir en el sentido de intentar
influir en la gestación de una forma novedosa de aprehender la realidad a través de la ciencia y que
esto no colisionara con los asuntos de la fe, lo que éste buscaba de acuerdo con Ferrater Mora era
concentrar lo teológico en sí mismo, aun cuando se le dieran otras cosas con el tiempo, en un principio
consigue un repunte de la espiritualidad. No obstante, el fenómeno de intentar una empresa con unos
“objetivos” y lograr cosas disímiles a lo planteado en el punto inicial, no resulta atribuible únicamente
a la obra del fraile franciscano nativo de Surrey, son incontables los autores cuyas obras, al ser
estudiadas en épocas posteriores a éstos, han servido para entender el estado de crisis de su
contemporaneidad.
Por aquello de que las épocas hablan a través de quienes consiguen proponer alguna forma de
expresión, bien lo sean artísticas o intelectuales, en la obra de cualquier autor, suele quedar plasmada
la impronta del momento en que ésta ha sido producida. No se trata de que el artista, o en este caso el
filósofo, permanezca envuelto de un aura de ingenuidad que le impide darse cuenta de lo que está
haciendo, lo que ocurre es que los pensamientos que circulan en un momento histórico determinado
quedan generalmente plasmados en los estilos expresivos, la jurídica, la política, la arquitectura, la
música, la pintura, la literatura y obviamente, también en la filosofía se hace tangible este hablarse de
la cultura a través del genio de sus creadores.
Sobre el carácter y el talante de Occam como religioso basta con citar su frase "Dios puede
hacer todo lo que, al ser hecho, no incluye contradicción" para percatarse de que no intentaba una
revolución iconoclasta. Actuaba con plena convicción cristiana, sin embargo, se puede elucubrar que a
más de un abate ha debido resultar bastante insultante su contundente afirmación de que “…La
existencia de Dios no se puede deducir solamente por la razón”. Aun y cuando si se le analiza bien, lo
que parece estar asegurando es la imposibilidad de dar cuenta de la existencia de Dios única y
exclusivamente a través de lo racional.
En palabras de R. Núñez en el portal:
http://digital.el-esceptico.org/leer.php?autor=393&id=1670&tema=11
Guillermo de Occam abrió un camino, llamémosle "moderno", al
conocimiento, en contraposición a las "antiguas" vías del
benedictino Tomás de Aquino (1225-1274) y Duns Scoto. Nos
ofreció, en general, una filosofía crítica y escéptica ("no se llega a
la certeza con la razón, sino con la fe") que, revisando a Aristóteles
y en contra de ciertas doctrinas oficiales, justificaba un positivismo
lógico, una ciencia nueva que se basaba no en lo que las cosas
"son" sino en lo que conocemos y sabemos de ellas, y un método.
(S/p)
IV .
Uno de los aspectos más trascendentales, a su vez mayormente discutidos, comentados y
utilizados por la ciencia moderna del legado de Guillermo de Occam, es su Principio de Parsimonia,
mejor conocido como “Navaja de Occam”. Podría decirse que dicho principio es una de las
herramientas conceptuales que encierra mayor relación con el modo de pensar de la modernidad, con la
tendencia que ha sido extendida por el método cartesiano a todas las ciencias, donde el método es un
camino que se va estrechando a medida que se retiran del escenario de la investigación los elementos
sobrantes, se va eliminando lo que es poco importante para la investigación y posteriormente se llega a
una conclusión final, una síntesis definitiva ¡La verdad!
Pues bien, en este sentido no resulta arbitrario afirmar que toda la ciencia de la modernidad es
subsidiaria en algo del Principio de Parsimonia occamiano.
Así lo destaca Núñez[3] en su texto intitulado OCCAM Y SU NAVAJA. LA BELLEZA DE
LA SENCILLEZ:
http://digital.el-esceptico.org/leer.php?autor=393&id=1670&tema=11
El llamado Principio de parsimonia (en el sentido de moderación)
o de economía, que es una de las herramientas más potentes y
eficaces de la ciencia, fue difundido por Guillermo de Occam a
comienzos del siglo XIV. Su enunciado habitual expresa (en latín)
que "Non sunt multiplicanda entia praeter necessitatem”
aconsejando reducir al mínimo el número de motivos y objetos –en
general, de entes- a los que tenemos que recurrir para justificar
algo. También implica que en el conjunto de teorías ofrecidas para
explicar un hecho hemos de preferir, en general, la más simple.
Esta idea había sido expuesta ya por Durand de Saint-Pourcain, un
dominico filósofo y teólogo fallecido en 1332, y también se
encuentra enunciada en la obra del franciscano Duns Scoto (1266-
1308), probable profesor de Occam. (S/p)
Aun cuando Núñez apunta que el principio de parsimonia venía siendo desarrollado por Saint-
Pourcain y por el propio Scoto, e incluso los primeros planteamientos con cierta similitud a este
principio se trasladan hasta el propio estagirita Aristóteles. También añade que dicho principio
consigue en Occam su mayor exponente y difusor, igualmente argumenta sobre la presencia e
importancia de la Navaja de Occam dentro del ámbito científico de la modernidad. Al argüir, según lo
planteado por el fraile Occam, sobre la necesidad de procurar siempre la manera menos complicada
para llegar a la solución de un problema. De hecho, el mismo autor plantea con cautela que la Navaja
no es una concepción del universo, sino más bien, una herramienta de tipo conceptual, la cual sirve
para dar abordaje a situaciones específicas, con lo cual intenta dejar claro que no es éste, un intento de
simplificar la realidad al punto de la banalidad.
En otro texto se argumenta en relación al mismo particular:
http://ciencia.astroseti.org/matematicas/articulo_3668_biografia_guillermo_ockham.htm
Es éste uno de los principios de Occam por el que su nombre es
ampliamente conocido hoy en día. Es bastante difícil hacer
coincidir el significado de la 'navaja de Occam' precisamente con
la forma en que él creó el principio, pero digamos que afirma que
siempre se debería tomar partido por la simplicidad cuando se
construye una teoría. Donde es fácil tomar el sentido equivocado
es que Occam no estaba diciendo que la naturaleza siempre sigue
el camino más simple. En su lugar él estaba sugiriendo que no se
deberían construir explicaciones innecesarias y sobre-elaboradas.
(S/p)
Ni explicaciones innecesarias, ni sobre-elaboradas, resulta claro que éste no es un intento por
desconocer la complejidad de la naturaleza. Lo planteado se acerca más a una tentativa por hacer la
realidad, de alguna manera, más aprehensible, más accesible a la comprensión. Volviendo a Núñez
quien más adelante apunta:
El concepto de asociar sencillez con verdad no era nuevo en el
siglo XIV. De hecho se encuentra ya en la Física del gran pensador
Aristóteles, pero Occam lo utiliza, por ejemplo, para reinterpretar
las ideas de causalidad del filósofo estagirita, afirmando que no se
puede justificar una causa universal por simple acumulación de
casos individuales. La idea que conocemos por navaja de Occam
continúa resultando útil para la ciencia en el análisis de las
observaciones y en la presentación de los resultados. Por ejemplo,
la utilizamos para medir la calidad de las teorías y se suele hacer
mención a ella al recordar a un investigador que debe escoger la
hipótesis más simple de las posibles. (S/p)
Más allá de lo puramente científico, de lo tocante al ámbito filosófico, valdría la pena
preguntarse, si esta tendencia de buscar las hipótesis más simples en procura de la solución de una
situación problemática, pudiera instalarse o más bien, manifestarse en la cotidianidad, en el acaecer
diario de las personas, obvio, a pesar de que las personas conozcan poco o tal vez ni un ápice sobre la
vida y obra del filósofo de Surrey ¿Se podría afirmar que todos llevamos nuestra navaja de explorador
marca Occam en el bolsillo? En otras palabras, será posible que abordemos situaciones usuales de
nuestras vidas, mediante la eliminación de lo que suponemos no nos sirve para resolver un
inconveniente de carácter cotidiano.
Por ejemplo, tenemos un problema tal como una filtración de agua que nos está dañando una
pared de nuestro hogar, comenzamos a ver cómo podemos resolverlo y nos planteamos opciones tales
como las siguientes; a) conseguimos los planos de las tuberías de nuestra casa, buscamos en internet
algunas nociones sobre plomería, vamos a la ferretería por herramientas de fontanero, albañilería,
utensilios, cemento, pintura, etc. b) tomamos el teléfono y llamamos a un plomero.
A riesgo de que algún lector sea un fanático de Popular Mechanic, se puede asumir que lo
“lógico” según el hacer común es ir por un especialista, el cual sin darle muchas vueltas al asunto,
aplique su técnica y experticia para solventar la filtración. De hecho, cuando nos sentimos mal solemos
ir al médico y no intentamos aprender medicina, cuando el carro presenta una avería lo llevamos con el
mecánico, es típico de la tradición moderna el que existan especialistas para cada cosa.
A pesar de esto, hoy por hoy nos encontramos en un momento de transición cultural, aparición
de nuevos órdenes y lógicas (a este momento de la civilización lo llamamos postmodernidad) Por estos
días, se discute sobre la pertinencia de los expertos, más adelante se tocará este punto, por el momento
nos fijaremos en cuánto de occamiano puede prevalecer en la tendencia que hoy tenemos por
descartar[4] lo que nos retrasa, altera o complica la solución de un problema, la cual suele aparecer
clara y se nota en muchos aspectos de nuestra vida cotidiana.
Otro ejemplo, bastante menos rudimentario de la aplicación del Principio de Parsimonia, lo
conseguimos en la exitosa serie televisiva Dr. House, la cual muestra en uno de sus capítulos, una
situación en la que el protagonista hace uso de esta herramienta conceptual. Veamos:
http://www.tv.com/house/occams-razor/episode/349017/summary.htm
“Occam's razor" (titulado "Principio de parsimonia, lo más simple
es lo mejor") es el tercer episodio de la primera temporada de la
serie norteamericana Dr. House. Fue estrenado el 30 de noviembre
de 2004 en EE.UU .Un joven de 22 años es internado en el hospital
debido a un colapso sufrido luego de mantener relaciones sexuales
con su novia. Los síntomas se multiplican y ningún diagnóstico
parece poder explicarlos. El capítulo se basa en una regla lógica
atribuida al filósofo y fraile franciscano inglés del siglo XIV
Guillermo de Ockham, conocida como Navaja de Occam,
principio de economía o principio de parsimonia, que dice que al
razonar «no ha de presumirse la existencia de más cosas que las
absolutamente necesarias», aunque en el capítulo está formulada
como «la explicación más sencilla es siempre la mejor». Luego de
resolver el caso, House reformulará el principio diciendo que «la
explicación más sencilla es casi siempre que alguien metió la pata»
(S/p) (Traducción del autor)
El mordaz y brillante House, luego de fracasar continuamente al intentar diagnosticar la
afección de su paciente, de emprender teorías muy elaboradas y de consultar repetidamente con sus
colegas sobre las particularidades del caso, toma un atajo hacia la solución de su problema, que no es
otro que volver al principio, a lo más elemental.
La aplicación no sólo en medicina sino en muchos escenarios de la vida diaria del principio de
Parsimonia es algo común, se conozca o no siquiera sobre quién fue este polémico clérigo sobre cuya
obra y aportes a la ciencia moderna se trata en este artículo. A diario nos conseguimos con situaciones
cuyas probables soluciones pudieran a primera vista resultar en sumo complicadas, sin embargo,
cuando nos detenemos a pensar sobre el cómo las pudiéramos solventar, comienzan a mostrársenos
alternativas de abordaje que suelen oscilar entre las más complejas y las más sencillas, como lo plantea
House en el capítulo anteriormente comentado, pareciera que es la realidad la que está errada, debido a
que solemos prestar demasiada atención a las hipótesis más complicadas (Esto también ocurre con
frecuencia en el mundo científico) y de pronto, como ocurre en el episodio de Dr. House, se nos revela
un camino más expedito, una vía que termina resultando más directa hacia el punto resolutivo del
problema. Es ahí donde nos preguntamos, ¿Por qué no se me ocurrió antes? Por consiguiente,
pareciera que en efecto sí llevamos dentro de nuestra caja de herramientas[5] conceptuales, una navaja
de explorador inglesa marca Occam, con la cual solemos sacar muescas a ciertas situaciones, hasta
tallar una solución plausible y concreta sobre lo que se nos presenta en nuestras realidades habituales.
De igual manera, se hace necesario advertir lo siguiente; no es que siempre andamos usando la
navaja para llegar a la solución de todos los problemas, hay situaciones que por su complejidad no
pueden ser abordadas desde el Principio de Parsimonia, por más bella que resulte la sencillez como lo
plantea R. Núñez. Además existe otra posibilidad, la de que aun cuando podamos optar por una vía que
simplifique el asunto, se decida tomar un camino distinto, el más largo y tortuoso dirían The Beatles.
Como lo harían los Tres Chiflados o el propio Homero Simpson, quienes son expertos en tomar la
opción más complicada o menos occamiana, para decirlo mejor.
El caso es que la hilaridad que provocan estos y otros personajes, por qué no, nosotros mismos,
cuando tomamos decisiones contrarias al “orden lógico de las cosas”, como cuando estos personajes
caricaturescos intentan pasar una escalera a través de una puerta disponiéndola de forma transversal,
produciendo entonces un choque, un golpe, una caída al mero estilo de Curly, viene dada precisamente
a que este orden no siempre se nos suele revelar tan claro y preciso como quisiéramos.
Un Homero Simpson muy occamiano, a su manera claro está, siempre buscaría la manera más
sencilla para resolverlo todo. Se le ocurriría, taponar el sumidero de desperdicios de su casa con su hija
menor Maggy[6] . Obviamente, ocasionó un desastre de magnitudes épicas, como es también usual
cada vez que dicho personaje intenta “resolver” algo, cualquier cosa, bien lo sea en su hogar o en la
planta nuclear donde trabaja. Podemos ver que el uso de la Navaja de Occam por exceso o por defecto,
puede resultar cómico o absurdo.
Por supuesto, esto no era lo que procuraba Guillermo de Occam con su filoso principio,
tampoco es esta la forma como lo utilizó Nicolás Copérnico cuando hizo uso de la Navaja de Occam
en la elaboración de su teoría del Movimiento de los Cuerpos Celestes[7], planteándose la
improbabilidad de que todo el universo girara alrededor de nuestro planeta, contrariamente el
astrónomo logra argumentar cómo es la Tierra junto a los otros astros, los que giran alrededor del Sol;
para lograr esto, Copérnico debió calcular en principio las dimensiones aproximadas del Sol y los
planetas, las distancias entre unos y otros y las oscilaciones de las órbitas, con todo esto Copérnico
logra gestar la transición para su época de la idea geocéntrica a la heliocéntrica del universo, además
de granjearse al igual que Occam, las típicas acusaciones de herejía, que otros famosos como Giordano
Bruno y Galileo Galilei y tantos otros científicos y artistas también sufrieran.
V.
Ahora bien, se viene diciendo de forma metafórica que todos tenemos una navaja marca
Occam en el bolsillo, a fin de argumentar cómo el Principio de Parsimonia se ha instalado como parte
de las herramientas conceptuales de la tradición moderna, tanto en los ámbitos científico/filosóficos,
como en las prácticas de vida de la cotidianidad. No obstante, si bien todos los que estamos tocados
directa o indirectamente por la lógica de sentido moderna, podamos -sigamos con la metáfora- ser
portadores de una de estas navajas cuya fábrica tiene más de seis siglos de tradición; igualmente vale la
pena revisar cuál es el estado de esta navaja, cuánto habrán podido aguantar sus hojas las mellas del
tiempo; es la Navaja de Occam un principio que hoy nos ayuda a conseguir vías de acceso directo a la
solución de los problemas. O por el contrario, con el advenimiento de las teorías que se inscriben en la
corriente postmodernista[8], el pensamiento complejo[9], y toda la denuncia sobre el resquebrajamiento
del paradigma científico moderno, una herramienta que tienda la simplificación, a buscar la respuesta
más expedita a una hipótesis inicial no sea en la actualidad muy apreciada por quienes hacen ciencia;
tal vez hoy por hoy, la navaja esté dejando ver su hoja ya oxidada y un tanto roma.
Ignacio M. Larrazábal (2007), en su ensayo Una Crítica al Positivismo por su Reduccionismo
Epistemológico, discute sobre la simplificación propia de la tradición moderna manifiesta en el
positivismo, que a su vez es heredero del principio de parsimonia, lo denuncia como un paradigma en
franco proceso de agotamiento por causa de la complejidad presente en la propia realidad:
http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/720/72001607.pdf
A lo largo de la historia humana puede observarse la constante
oscilación entre diversas teorías científicas. Esto puede
demostrarse por ejemplo, a partir de una reflexión sobre la
evolución de las ideas filosóficas, desde fines de la Edad Media
hasta la Actualidad. Este fenómeno no hace más que poner en
relieve la inseguridad connatural del hombre, que genera la opción
de soluciones simplistas y ´puras´, tales como el principio de
Parsimonia o Navaja de Occam o el propio positivismo lógico, lo
que culmina en muchos casos en una aproximación reduccionista a
la realidad. El problema científico que plantea el reduccionismo
epistemológico, es que éste, al desentenderse de la realidad
existencial del hombre, es incapaz de darle respuestas satisfactorias
para resolver los conflictos. (S/p)
Esta crítica la comenzamos a visualizar en Nietzsche quien ya venía advirtiendo las debilidades
del pensamiento moderno, en su texto La Gaya Ciencia, él sentencia: “El pensador suele considerar
las cosas más sencillas de lo que son” A su vez la crítica al modo moderno de pensar va trascendiendo
por todo el siglo XX como movida por una marea que apunta principalmente en contra del método
científico de René Descartes y toda la tradición positivista.
En tanto que pensadores del mundo filosófico como Karl Popper y Martín Heidegger, así como
en físicos del talante de Einstein, Heisenberg y el nobel de química Illia Prigogine, por nombrar
algunos, van a consolidar la denuncia sobre la imposibilidad de dar una respuesta sólida a los asuntos
de la ciencia utilizando el paradigma racional.
Luego aparecerán los representantes del postmodernismo, tales como Derrida, Baudrillard,
Lipovetsky, Foucault, entre otros, para los cuales la racionalidad moderna está de salida y con ella,
todas sus lógicas y por ende sus formas de adquisición de conocimiento. Términos como
trandisciplinariedad, complejidad, incertidumbre y crisis, van a caracterizar el discurso de la crítica
contemporánea, sustituyendo así el instrumental conceptual de la modernidad para el que la Navaja de
Occam fue elemento de radical importancia.
Sin embargo, es justo acotar que en el propio momento que vivimos, el discurso conocido
como New Age, manifestado por ejemplo, en la crítica literaria, en poesía, en todas las manifestaciones
artísticas, además, en el campo de las ciencias sociales, señala una tendencia hacia el minimalismo,
luego de la rimbombancia del momento en que términos cómo trandisciplinariedad,
multidisciplinariedad, transcomplejidad, apuntalaban el instrumental de conceptos puesto en boga por
el discurso postmodernista. El propio postmodernismo vira hacia el minimalismo, hacia la sencillez y
la respuesta expeditiva y diáfana sobre la interpretación de una realidad que de igual manera se
reconoce compleja.
Lo que ha cambiado parecen ser, las pretensiones de la ciencia por lograr verdades
incontrovertibles, se apuesta por estudios que asuman de antemano las limitaciones de los métodos y
con esto se conviene que toda mirada investigativa puesta sobre lo que llamamos “la realidad” quedará
como un aporte al conocimiento en torno a ésta y no como la unívoca voz altiva y reduccionista del
pretencioso modo de pensar de la modernidad más dura.
Por vía de este minimalismo, el cual podemos visualizar y palpar bien asentado en la
arquitectura, en la poética, en las artes decorativas, así como en toda una pléyade de manifestaciones
culturales; es posible una recuperación de las ideas de Guillermo de Occam, las mismas que en el
momento de ser creadas resultaron en una novedad polémica y difícil de comprender para sus
contemporáneos, empero, con el tiempo se convirtieron en asideros sólidos para el pensamiento de la
modernidad. Guillermo de Occam, filosofando a navajazos desde del siglo XIV, nos ha legado uno de
los aportes de más significativa importancia no sólo para el mundo científico, sino para la manera en
que conducimos con frecuencia nuestras elecciones de criterio, nuestra toma de decisiones y nuestro
abordaje práctico de las realidades que nos acontecen.
Para culminar, es preciso recordar que la idea occamiana de dividir lo relativo a la teología
separándolo de la filosofía, influye directamente en la separación del Estado y la Iglesia que operaría
en Europa y crearía el Estado Laico Secular como paradigma de organización jurídico político
predominante en la modernidad, este modelo sigue manteniéndose en la mayoría de las repúblicas
occidentales. Es bastante significativo que el ideario de este polémico filósofo siga siendo revisado y
analizado en tiempos en que tal vez sería mejor tomarle la palabra al mismo Fray Guillermo de Occam
quien nos habría dejado dicho:
“Es soberbia hacer con más lo que se puede hacer con menos”
Guillermo de Occam
NOTAS.
[1] El Texto El Aro y la Trama del autor Alejandro Moreno Olmedo (CIP) ofrece una amplia y
pormenorizada interpretación de las relaciones sociales y de orden jerárquico del mundo de vida
medieval, al que sitúa con el término, Episteme Feudo-Aristocrática.
[2] Con el surgimiento de los Gremios el crecimiento de los Burgos, la pérdida de poder de los
Señores Feudales, el Clero fue perdiendo su hegemonía política paulatinamente en Europa entre los
siglos XV y XVIII, forzado a incluir reformas que dieran cabida a las nuevas clases sociales (la
Burguesía) y a intentar mantener el poder y la autoridad por medio de instituciones contingenciales
como La Inquisición, cuyo propósito último era intentar mantener un orden social, político e
institucional que veía en franco deterioro por fuerza de la inercia histórica. Así bien, en el mundo
académico no resultarían extraños los planteamientos radicales como los de Occam, ni tampoco el que
fueran combatidos por las autoridades institucionales.
[3] “OCCAM Y SU NAVAJA. LA BELLEZA DE LA SENCILLEZ”, Ensayo dedicado
exclusivamente a explicar el principio de Parsimonia de Occam, Ramón Núñez (autor) plantea la
relación entre la idea occamiana y la apuesta estética minimalista.
[4] El propio acto de DESCARTAR está influido por el principio de parsimonia o Navaja de Occam,
lo que puede significar que en las ideas de René Descartes, en el Método Científico, visto como redil
de los actos de ciencia en la modernidad el principio occamiano esté bien presente.
[5] La expresión Caja de Herramientas está tomada a propósito de la forma como Michel Foucault
nombra al conjunto de elementos conceptuales y dispositivos operacionales que residen dentro de un
Discurso, en este caso al referirme a la Navaja de Occam como parte del instrumental conceptual de la
modernidad, intento dar cuenta sobre la trascendencia e importancia de dicho principio dentro del
orden civilizatorio moderno.
[6] La escena a la que se hace referencia aparece en el largometraje “The Simpsons The Movie” de los
estudios Fox- 2007.
[7] La teoría celeste de Nicolás Copérnico, astrónomo más destacado del renacimiento, con la cual
revoluciona la visión sobre el lugar del la Tierra en el cosmos y con esto genera un cambio de
paradigma importantísimo, hace uso del principio de Parsimonia de Occam a fin de plantear la
posibilidad de que sean la Tierra y los demás planetas los que orbitaban en torno al Sol y no de modo
contrario, es decir, el Sol y los demás planetas en torno a la Tierra, como era la creencia hasta
entonces.
[8] El término postmodernismo o postmodernidad designa generalmente un amplio número de
movimientos artísticos, culturales, literarios y filosóficos del siglo XX, definidos en diverso grado y
manera por su oposición o superación del moderno. En sociología en cambio, los términos
postmoderno y postmodernización se refieren al proceso cultural observado en muchos países en las
últimas dos décadas, identificado a principios de los 70, esta otra acepción de la palabra se explica bajo
el término postmaterialismo. Las diferentes corrientes del movimiento postmoderno aparecieron
durante la segunda mitad del siglo XX. Aunque se aplica a corrientes muy diversas, todas ellas
comparten la idea de que el proyecto modernista fracasó en su intento de renovación radical de las
formas tradicionales del arte y la cultura, el pensamiento y la vida social. Uno de los mayores
problemas a la hora de tratar este tema resulta justamente en llegar a un concepto o definición precisa
de lo que es la postmodernidad. La dificultad en esta tarea resulta de diversos factores, entre los cuales
los principales inconvenientes son la actualidad, y por lo tanto la escasez e imprecisión de los datos a
analizar. Como también la falta de un marco teórico válido para poder analizar extensivamente todos
los hechos que se van dando a lo largo de este complejo proceso que se llama postmodernismo. Pero el
principal obstáculo proviene justamente del mismo proceso que se quiere definir, porque es eso
precisamente lo que falta en esta era: un sistema, una totalidad, un orden, una unidad, en definitiva
coherencia.
[9] El pensamiento de Morin, basado en la idea de las tres teorías, en la cual, argumenta que todavía
estamos en un nivel prehistórico con respecto al espíritu humano y solo la Complejidad puede civilizar
el conocimiento. En ella se puede adentrar en el desarrollo de la naturaleza humana multidimensional,
la lógica generativa, dialéctica y arborescente, del cual cuando el universo es una mezcla de caos y
orden; a partir del concepto y práctica de la Auto-eco-organización, el sujeto y el objeto son partes
inseparables de la relación auto organizador-ecosistema. Además introduce en la ciencia, conceptos
que estaban en pausa para aplicarlos a su pensamiento (aleatoriedad, información en el ambiente y
sujeto con su creatividad) y ver los fenómenos integrados en el énfasis de las emergencias e
interacciones y no en las sustancias. Pese a la similitud semántica no se puede considerar que sus ideas
entronquen con la matemática de la complejidad. El pensamiento de Morin conduce a un modo de
construcción que aborda el conocimiento como un proceso que es a la vez, biológico, cerebral,
espiritual, lógico, lingüístico, cultural, social e histórico. La epistemología tradicional asume el
conocimiento sólo desde el punto de vista cognitivo. Palabras claves: epistemología de la complejidad,
conocimiento, educación, cultura, sociedad, pensamiento. En la teoría del Pensamiento Complejo,
ideada por Morin, se dice que la realidad se comprende y se explica desde todas las perspectivas
posibles. Se entiende que un fenómeno específico puede ser analizado por medio de las más diversas
áreas del conocimiento. "Entendimiento multidiciplinario" La realidad o los fenómenos se deben
estudiar de forma compleja, ya que dividiéndolos en pequeñas partes para facilitar su estudio, se limita
el campo de acción del conocimiento. Tanto la realidad como el pensamiento y el conocimiento son
complejos y debido a esto, es preciso usar la complejidad para entender el mundo. Otro aspecto
relevante, según el Pensamiento Complejo, es que el estudio de un fenómeno se puede hacer desde la
dependencia de dos perspectivas: holística y reduccionista. La primera, se refiere a un estudio desde el
todo o todo múltiple; y la segunda, a un estudio desde las partes.
MÍNIMA APROXIMACIÓN A DESCARTES
“El anhelo de una filosofía viva ha conducido
en estos últimos tiempos a toda clase de renacimientos.
¿No será el único renacimiento fructífero
precisamente aquel que resucite las meditaciones cartesianas?”
Edmund Husserl
Así se interrogaba Husserl en los albores del siglo XX, un tiempo que ya de entrada se le
mostraba con proclividad al caos, al desorden urbano, consecuencia directa o indirecta de la
industrialización, la misma que también acarreó un abrupto crecimiento demográfico y una pugna por el
poder que marcó su ritmo en redobles de nacionalismos elevados a valores exponenciales y que
derivaron en la gran guerra. La misma que a la postre se llevaría consigo más de diez millones de vidas
y que no obstante solo sería el nefasto preludio de otra conflagración inmensamente más devastadora.
Pero, por qué comenzar a hablar de Descartes desde un escenario temporal situado casi tres
siglos luego de su muerte. Tal vez, porque occidente se ha debatido entre un anhelar por el orden
filosófico y científico que este autor promueve en sus obras, y el difícil engranar de su ideario en el
plano social, en el seno de la utopía moderna que ya comenzaba a verse cual ideal difícil de concretar,
aun en los propios centros de producción de la cultura.
Así pues, conseguimos a Husserl clamando por una vuelta a Descartes, aunque parezca
paradójico, procurar un regreso a las meditaciones cartesianas mientras se seguía mirando el mundo con
las reglas que el mismo Descartes legó, y que pareciera vienen mostrando sus grietas desde el propio
tiempo inicial de la cultura racionalista.
Si nos preguntamos ¿Cuál es el lugar que ocupa la Filosofía Cartesiana dentro del contexto
epistémico de la modernidad? La respuesta más obvia sería, en el centro, en lo más medular del tramado
gnoseológico de la cultura, como diría Ferrater Mora. “La Filosofía de Descartes representa
propiamente el punto de madurez inicial del pensamiento moderno”. Un acicate primordial del modo de
pensamiento occidental.
Ahora bien ¿Qué hay en René Descartes que lo convierte junto a su filosofía en un parte-aguas
de la historia filosófica occidental? Podríamos emprender diciendo algo como que las preocupaciones de
Descartes, siendo ancestrales, pueden, y de hecho lo hacen, remontarse a la antigüedad; el problema de
la verdad y su búsqueda, por nombrar alguna, ha sido parte del tramado filosófico desde tiempos
presocráticos, sin embargo, en este autor aparecen bajo una nueva perspectiva, vistas a través del lente
de un racionalismo que procura la evidencia por sobre el argumento especulativo, como había sido la
usanza en el mundo clásico.
Así pues, la célebre frase “Cogito ergo sum” más que un cliché o la frase que identifica al
hombre, resulta toda, una micro-diapositiva tomada a las neuronas de la modernidad. La condición (pre-
requisito), para la existencia del hombre moderno es, el pensar, y ¿Qué es pensar en términos modernos?
Pues, pensar para Descartes y de suyo para la modernidad, es llegar a la verdad a través de un método,
uno que se aparte de la silogística aristotélica, a la que él considera una mera clasificación y
demostración de principios establecidos, dicho método (el de Descartes), debe constituirse en un camino
para la invención y el descubrimiento, así pues, pensar es algo más que rumiar saberes y especular
argumentos cimentados en la tradición filosófica, es abordar el fenómeno de forma sistemática en el
ánimo de develar la verdad que éste encierra.
Descartes incluso fija cuatro precisas condiciones para que el acto de búsqueda de
conocimientos no tienda al error que genera el sesgo de los sentidos. La primera es, “No admitir como
verdadera cosa alguna que no se sepa con evidencia lo que es”, la segunda “Dividir cada dificultad en
cuantas partes sea posible y en cuantas requiera su proceso de solución” (el todo visto como la suma de
sus partes), la tercera es, “Conducir ordenada y sistemáticamente los pensamientos” y la cuarta “Hacer
en todo; unos recuentos tan integrales y unas revisiones tan generales que se llegue a estar seguro de
no omitir nada”.
En la prosecución de estas condiciones, propone el sabio de La Haya, se alcanzará el saber
verdadero así mismo plantea que, “toda verdad está compuesta de evidencias originarias, simples,
irreductibles o de nociones relacionadas con ellas. Incluso, toda verdad debe ser común a todo espíritu
pensante, de tal manera que sea accesible a todo pensar, siempre que funcione rectamente y se desprenda
de cuanto se interponga para desviarlo, pues como asegura el propio Descartes “Nada puede añadirse a
la pura luz de la razón que en algún modo no la oscurezca”.
En relación a la vigencia del pensamiento cartesiano y dejando claro que su importancia para la
modernidad es de índole cardinal, no obstante asume Ferrater Mora “La Filosofía de Descartes es casi el
“Programa” de la época moderna”.
Hoy por hoy se puede apuntar que en algunos espacios del ámbito intelectual se ha venido
criticando al citado autor, fundamentalmente desde el mismo siglo XIX hasta la llamada era del
postmodernismo, autores como Nietzsche, Foucault, Haideagger, Mires, Baudrillard, Lipovetski,
Vattimo, entre otros han apuntado su denuncia hacia Descartes y sus ideas como una de las columnas
que sostienen el ábside de la modernidad.
El método como camino único y universal en pro de la búsqueda del conocimiento, el
reduccionismo como unívoco criterio a seguir en el acto analítico, la propia presunción convertida en
certeza de la existencia de una verdad única, indivisible e irrefutable en cuanto verdad comprobada y
evidenciada.
Todos, son argumentos no direccionados únicamente hacia Descartes, sino hacia la propia
racionalidad moderna, pues, a fin de cuentas él, Descartes solo era un erudito aventurero que leía las
exigencias de su momento socio-histórico, las leía de forma preclara y su obra más que de él es la propia
modernidad escribiéndose a sí misma en la elaboración de su primogénito manual del usuario, el mismo
que pareciera seguir inserto en cada una de las mentes de quienes estamos rozados por la espíteme
moderna o que actúa como voz en off que nos comunica, nos sigue comunicando como movernos, a
veces sin que nos demos cuenta.
“… mi propósito es enseñar aquí el método
que cada cual debe seguir para dirigir bien
su razón sino exponer de qué manera
he tratado de conducir la mía.”
René Descartes
LA ESCUELA AL QUIRÓFANO.
La insoslayable voz de la Ambulancia se incorporó de súbito al bullicio de la Sala de
Emergencias del Hospital Central de la Modernidad[1], un Hospital colmado de problemas y
disfunciones, de esos que acostumbramos tener en Venezuela en los últimos tiempos. El estridente
canto color rojo del vehículo suponía la llegada de un paciente en alto estado de gravedad. En efecto, el
paciente que arribaba se encontraba en muy críticas condiciones[2] , no había respondido a los
primeros auxilios durante el trayecto y presentaba pérdida casi total de la razón.[3]
Pese a la premura con que se había realizado el traslado del enfermo, éste no pudo ser atendido
inmediatamente a su llegada; Las causas de esto no eran extrañas, el centro asistencial carecía de
camillas suficientes, por lo tanto las enfermeras dispusieron colocarlo en una silla mientras el
"Pedagodoctor" de guardia decidía que hacer con él. El problema era que dicho galeno se encontraba
en el cafetín del hospital tomando un refrigerio desde hacía dos horas, por lo tanto decidieron llamarlo
por el altavoz.
Media hora después y luego de quince llamadas se presentó el "Pedagodoctor" con su bata
clínica muy blanca, impecable y su estetoscopio al cuello, algo malhumorado y somnoliento pues eran
ya las doce y treinta minutos de la noche. Éste fue informado inmediatamente de la situación reinante
en Emergencias, donde había no menos de veinticinco casos por atender. Por la gravedad del reporte
decidió abocarse en primera instancia ¡Por fin! al hombre que tumbado en la silla se aferraba a la
manguerilla de una botella de suero para no perder su del todo consciencia. El médico procedió a
examinar y a los pocos minutos ordenó enérgico:
-¡Desocupen cualquier camilla! ¡Este ser, está muy, pero muy mal! Hay que tomar
radiografías, lo antes posible, hacer una hematología completa, realizar la prueba de H.I.V. y un
electrocardiograma.
¡Inmediatamente!
Las enfermeras procedieron a realizar todos los análisis, por lo tanto llevaron al paciente, quien
para el momento yacía inconsciente, hasta el precario laboratorio y a la averiada sala de radiología.
Eran aproximadamente las cinco de la madrugada cuando ya con el resultado de los análisis y
las radiografías en mano, el "Pedagodoctor" comenzaba a preparar su diagnóstico.
-Este paciente – dijo a una enfermera- debe haber recibido fuertes contusiones en su lógica,
por ende ha perdido la razón. El pulso de sus latidos conceptuales disminuye aceleradamente,
evidencia deserción constante de fluidos de recursos humanos[4], ha perdido sus reflejos sociales y su
respiración cognitiva sufre ahogos frecuentes. Por otra parte, las heridas punzo penetrantes que
presenta le producen repetidas hemorragias curriculares, es un caso terrible, remita a todos los
especialistas hasta aquí de inmediato, debemos abocarnos a este caso, también busque un psiquiatra
¡Por favor!
Al despuntar el alba y mientras el paciente continuaba sumido en la oscuridad de su agonía, la
urgencia de la situación obligó a varios "Pedagogalenos" a reunirse en torno al enfermo con un primer
motivo: Deliberar en función de las acciones a seguir en este caso; sin embargo, la reunión tomó
matices gremiales, los hombres de blanco charlaban sobre el próximo paro, el alto costo de la vida, el
juego de anoche, las glándulas mamarias de la asistente del director, entre otras consideraciones de
igual jerarquía.
Hizo falta que, como clamando por su vida, el paciente presentara un paro cardíaco que duró
unos segundos, lo suficiente para que el electro al que se encontraba conectado señalara su presencia;
enseguida uno de los galenos se pronunció:
Colegas –dijo- en vista del cuadro que este paciente presenta, éste parece ser un caso
perdido, cualquier intento por salvarlo pudiera llevar claramente al fracaso, sin embargo la ética[5]
que nos habita nos obliga a tratar de rescatarlo, no importando qué cerca esté de sucumbir.
Los facultativos harto conocedores de la pedagomedcina moderna continuaron sus
deliberaciones en torno al agonizante cuerpo, en medio de propuestas sindicales, datos de lotería y una
que otra mirada a los aparatos que medían la decadencia de las funciones vitales del paciente.
Al cabo de unas horas y debido a que proseguían los paros cardíacos y respiratorios otro de los
galenos que bostezaba a un lado de la cama clínica, exhaló el siguiente planteamiento:
- Colegas ¿Será posible que por falta de insumos no podamos salvar a este moribundo? Ven
ustedes por qué debemos privatizar este centro asistencial, de haberlo hecho antes, ya podríamos
haber practicado un trasplante de médula, una transfusión o cualquier otra cosa que pudiera curar al
susodicho.
Inmediatamente y de manera tímida, un joven que se encuentra en la sala, propone:
- ¿Qué tal doctores, si aplicamos fuertes dosis de constructivismo[6]de un millón de
miligramos Esta suspensión paradigmática podría revitalizar sus sentidos.
- ¿Cómo se le ocurre tan siquiera hablar? – Le replican – usted está en su "Fase de
Observación", es sólo un "pasante" así que sólo vea, anote y si quiere ser útil vaya a buscarnos un
café. Es más, no sabe usted que el banco de paradigmas está agotado. Es decir, carecemos de
soluciones para la crisis de este paciente; la última inyección de positivismo[7] provocó más
reacciones desfavorables en el organismo de nuestra víctima, perdón quise decir enfermo. La solución
no puede ser otra: ¡hay que operar!
- ¡Operar! Gritaron todos al unísono.
- Obviamente colegas. Enfermera prepare el quirófano ¡Hay que salvar a una institución en
crisis!
Displicente la enfermera se retira a ejecutar las órdenes que se le asignaron, entre tanto los
"Pedagodoctores" prosiguen sus conversaciones en la trivialidad de su rutina.
Al cabo de minutos regresa la enfermera con noticias:
- Doctores debo informarles que el quirófano no cuenta con ciertos elementos que son
esenciales para realizar cualquier tipo de intervención; éste carece de Universales, las Utopías, las
Veracidades y las Leyes Científicas han vencido, la racionalidad Kantiana[8] que había sido la base
epistémica que hizo funcionar a este hospital, hoy no puebla los pasillos del mismo y mucho menos
entra al quirófano.
A pesar del mal estado de la sala de operaciones, los "Pedagodoctores" prosiguieron en su idea.
Ante la coyuntura, se deja oír dentro del pequeño cuarto donde se encuentran la voz de un optimista
que plantea:
No decaigamos, afortunadamente contamos con la técnica [9] pues el bisturí de nuestro
conocimiento científico no ha perdido, a pesar de los fracasos y los triunfos, su brillante filo. Es más,
me enteré hace poco que el casi muerto éste tiene un grupo de amistades que lo reclaman vivo, son
importantes personeros de la civilización; Allá afuera están, el Estado, la Política, la Historia y el
Progreso, aunque no se si vinieron por consulta o por conocer el estado del paciente, quizá vinieron a
ambas cosas. Mejor será que procedamos pronto.
Casi sin dejarlo terminar otro "Pedagodoctor" le interrumpe abruptamente para refutar:
Entienda colega, que nuestro escalpelo quirúrgico ya casi parece un cuchillo de mesa, pues
sufre mellas que apenas si podrán cortar la epidermis. Y es que, la fragmentación de las ciencias que
hiciera el doctor Descartes[10] hace tantos siglos, nos impide abordar de una forma holística el caso
ante nuestras inútiles manos, estoy seguro que de estar consciente nos pediría practicar la eutanasia,
quizás sea mejor dejarlo en manos del pueblo a quien se lo hemos negado y quien hoy lo siente
ajeno[11], forzado por las imposiciones civilizatorias, a cumplir utopías trasnochadas en un contexto
donde se ha malogrado al punto de estar a las puertas del sepulcro.
Ante la polémica re-emerge el planteamiento axiológico con fuerza tal que inunda la discusión
de inmediato haciendo callar a los deliberantes. Tal es la fuerza del discurso que incluso pareció ser
escuchado por el ser horizontal que respiraba solo por permanecer conectado a los arcaicos aparatos.
- ¡No hay razón para que muera! Es un problema de roles, que no ha sido resuelto del todo,
por lo tanto compañeros, debemos teorizar en función de llegar a una síntesis, un acuerdo. Prescribir
por fin un quehacer necesario para salvar a esa masa corpórea agujereada y tiesa. Bien sabemos, que
sin este paciente no nos justificamos, que lo perdamos implicaría la derrota de un conjunto de razones
que nos dan espacio para ser/estar. Además está la paga, nos jugamos el sueldo, sin darnos cuenta
estamos perdiendo nuestra razón social. ¡Colegas! Así pues, que no nos tiemble el pulso vamos a los
libros, al Internet o a la Constitución, a la ONU si es preciso. ¡Pero, hay que operar!
!Adelante a luchar milicianos! ¡Patria o Muerte! Bueno, muerte ya no, ustedes me
entendieron…
Apuntó tajantemente el "Pedagodoctor" con una ética muy propia de la época presente.
Nuevamente le interrumpe la enfermera:
- Doctor, el servicio de agua está restringido desde ayer.
- Bueno enfermera – responde el galeno- resuelva esa situación pronto, cargue algunos tobos con el
vital líquido y llévelos...
- Lo siento mucho pero el sindicato nos dice que ninguna enfermera puede ser obligada a cargar tobos
con agua.
- Entonces colegas –gritó el "Pedagodoctor" desesperado – no nos queda otra llenemos nosotros los
"peroles" y ¡Vamos al quirófano!
Operando
Ya en el pabellón de operaciones, luego de todos los trámites burocráticos posibles, el tan
atribulado paciente que había entrado en estado de vida vegetal (por suerte) Estaba a punto de ser
objeto de las disecciones y suturas de los "Pedagodoctores". Éstos, entre preocupados y escépticos se
organizaban en equipos de trabajo pues las enfermeras no habían dejado pasar la oportunidad que les
brindó la orden de cargar agua del doctor, y fueron de ipso facto a un paro indefinido, los grupos
divididos quedaron así:
El pasante debía pasar los utensilios, cargar el agua, lavar las pinzas, leer los instrumentos,
secar el sudor de las frentes de los practicantes, escribir el informe, entre otras nimiedades que
servirían para su aprendizaje.
Los "Pedagodoctores" debían… Pues, operar.
Inmediatamente comenzó la labor de salvar a aquel paciente inerte. Las órdenes recaían de
todas partes sobre las dos únicas manos del pasante:
- ¡Bisturí!
- ¡Pinzas!
- ¡Separador!
- ¡Inyecte constructivismo de un millón de miligramos.
- Martillo
- Gaceta Hípica
- ¿Para qué la Gaceta? – Intentó aducir el pasante –
- ¡Cállese y désela al radiólogo, rápido!
A lo que el pasante obedeció, a medida que avanzaba el trabajo afloraron nuevos traumas, los
cortes han tocado los tejidos internos de la víctima/paciente, las dosis de constructivismo y
neo/curriculares son suministradas por vía intravenosa, el radiólogo apunta un posible ganador en la
Gaceta, hay mucho sudor en las frentes de los "Pedagodoctores" y ahora es cuando el pasante tiene
trabajo.
Mientras esto ocurre en el quirófano, en un televisor que se encuentra en el concurrido cafetín
del Hospital Central de la Modernidad, los familiares y amigos del paciente observan un servicio
público.
- ¡Para un paciente recluido en el Hospital Central de la Modernidad (H.C.M.)! Se solicita
urgentemente ¡Algo que lo cure! Los interesados por favor llamar al 0500-Help. ¡Muchas gracias!
La tensión en el quirófano aumentaba con el transcurrir del tiempo, no hay manera de detener
las hemorragias conceptuales que a nivel interno colapsan el sistema orgánico/epistémico del paciente,
las suturas se muestran inútiles, el inminente fracaso de la intervención obliga a uno de los expertos a
sugerir lo siguiente:
- Si es inevitable que perdamos al paciente, cuando menos debemos preservar su
descendencia, hay que extraer el líquido seminal y congelarlo mientras podamos; mientras él se niega
a fenecer, tal vez algún día podremos inseminar a alguien con su esencia. De esta manera
aliviaríamos en parte la necesidad de mantenerlo vivo, ante una muerte segura apostemos a salvar lo
que convenga.
- Escúcheme bien colega – le responde enérgico otro de los "Pedagodoctores" – déjese de
utopías absurdas. Qué poco atento ha estado usted a los acontecimientos, su propuesta no es para
nada viable pues por si no lo sabía, le informo que el paciente ha sido castrado.
- ¡De eso no se me había informado nada!
- Es que temíamos que en un instante de lucidez él se enterara, que entre sus tantos males
también se encuentra la pérdida de los testículos, por otra parte, recuerde que el sexo es algo muy
delicado y no se le comenta una noticia de este tipo a todo el mundo. Así es que aunque ciego y sordo,
aunque tengamos que amputar los brazos y lo dejemos cojo, debemos salvar su vida.
Finalmente y a pesar de que la operación duró más de lo esperado, tal y como las últimas
predicciones del "Pedagodoctor" lo dijeran, el paciente fue salvado. Gracias a todos los remiendos y
refacciones, parches metodológicos y gerenciales que a todo lo largo y ancho de su anatomía se
hicieron, y luego de algunas semanas en terapia intensiva. Sin embargo, es destacable la precisión en la
sentencia del galeno, pues además de vivo nuestro antihéroe también quedó ciego, sordo, mudo,
mocho, cojo y algo trastocado de la mente, pero afortunadamente y gracias a la "Pedagomedcina"
¡Vivo!
Post-Operatorio
Ha pasado algo de tiempo luego del drama vivido por aquel paciente, tal vez ahora pensemos
que la operación que se le hiciera fue no más que un rotundo fracaso, empero es necesario afirmar que
además de haber salvado la vida del paciente, obra loable casi atribuible a un hecho milagroso. Este
triunfo de la ciencia sirvió para contentar a quienes notablemente se preocuparon por aquel moribundo
y para justificar el salario de los padagomédicos.
También fue favorable el estado en que ahora permanece este ser, favorable a quienes se
contentan con que viva sumido en la ceguera para que no pueda nunca reconocer a quienes lo manejan
y lo dejaron de esa forma, preso de un mundo sin sonidos en el cual no escuchó la cuenta que le
cobraron luego de darle de alta, con ambos brazos amputados, incapaz de protestar y golpear si quiera
el suelo luego de haberse esfumado el efecto de la anestesia; por haber quedado cojo no pudo escapar a
su destino, el de ser un individuo casi inerte que debido a los trastornos en su mente poco le importó el
hecho de haber quedado castrado.
Ahora es un sujeto improductivo, generador de pérdidas, una institución fantasmal. Hoy ciertas
terapias intentan lograr su recuperación, prótesis de ideas tratan de encontrar soluciones que no
pudieron ser halladas en el quirófano para el "zombi" que hoy es la Escuela.
¿Puede soñar un pez?
El reto hoy parece ser advertir musas en la nocturnidad de un parpadeo…
Notas.
[1] La idea de Modernidad que se plantea en este ensayo está fundamentada en el texto de Alejandro
Moreno Olmedo: El Aro y la Trama (1995)."La modernidad ha comenzado con el origen de la
burguesía. Si en el siglo XVI los discursos revelan ya con claridad la episteme burguesa, ésta existe
desde mucho antes y podría llamarse con propiedad moderna desde sus inicios". (p.142)
[2] "El paciente en condiciones críticas", esta idea refiere a la crisis que hoy vivencia la educación
venezolana, fundamentándola en el trabajo de Silvina Guirtz y Mariano Naradowski, (1998). Titulado
"Acerca del fin de la Escuela Moderna"."Al hacer referencia del "fin de la escuela moderna" no se
aludirá, en este artículo a procesos de desescolarización en el sentido usual dado por los trabajos de
Ivan Illich de la década del 70... La hipótesis que estamos desarrollando plantea nuevas formas de
organización escolar que operarían un dislocamiento respecto a la moderna tradición escolar" (Pg.40).
[3] La cita al concepto de razón es tomada de René Descartes en el libro "El Discurso del Método"
(1998) "En lo cual no es verosímil que todos ellos se equivoquen, antes bien en eso testifica que la
potencia de bien juzgar y de distinguir lo verdadero de lo falso, que es el que propiamente se llama
buen sentido o razón; es por naturaleza igual para todos los hombres" (Pg.59)
[4] Aún cuándo el presente ensayo prefiere abordar la problemática paradigmática y las disfunciones
epistemológicas del proceso educativo, es insoslayable el hecho del abandono de las aulas como uno
de los síntomas de la crisis del proceso escolar moderno.
[5] El Planteamiento alusivo a la Ética acude en procura de fundamentación al trabajo de Balaguera
(1998) nombrado "Las Averías del Sujeto Escolar" súbitamente, los férreos lugares de la moral y la
ética decimonónica ha tendido a pulverizarse en todos los planos que fundan a lo escolar
tradicionalmente instituido" (Pg.27)
[6] Las tesis constructivistas de Vigotsky se encuentran actualmente en boga en el plano pedagógico,
pero el desarrollo de la crisis de paradigmas ha convertido al constructivismo en otro recurso didáctico,
un paliativo en medio del derrumbe del sistema escolar.
[7] Igualmente el paradigma positivista muestra un camino, fundado en los fines de la educación
moderna, que precisan la formación de un sujeto caracterizado por el manejo del conocimiento, el
virtuosismo ético y amplias destrezas corporales.
[8] El trabajo de Magaldy Tellez, (1998) refiere, a propósito de Kant, que: "La certeza inquebrantable
del progresivo logro de la emancipación implicó la de la educación como medio insustituible para
garantizar la formación de la conciencia liberada de los individuos que por ella devenían sujetos
racionales y morales" (Pg.121).
[9] El uso de la técnica en momentos del fin de la modernidad, intenta dar nuevos matices a la
didáctica.
[10] Ver el dilatado trabajo sobre la fragmentación del estudio científico en el "Discurso del Método"
de Rene Decartes.
[11] Con relación a la perspectiva que, presuntamente, "el pueblo" tiene del proceso educativo, este
ensayo comparte la reflexión de Colmenares (1997)."Resalta en primer lugar el cambio de sentido que
se le da a la educación, tanto el docente como el alumnado formado en la matriz cognoscitiva popular
reacomodan los contenidos y normas de la educación oficial a lo que sería su propia matriz
cognoscitiva".
SOCIOcotidianoLOGÍA
I.
Según los iniciadores de la disciplina sociológica del siglo XIX y primera mitad del siglo
XX(Comte, Saint Simon, Durkheim, Webber, Arendt, Pareto, Marx, entre otros) Ésta debía ser una
ciencia conectada de forma permanente con lo cotidiano, visto esto como lo que ocurre todos los días
en los “aquí” y los “ahora” de cualquier población, fuera dicha población urbana o rural, lo fuera una
metrópolis europea, norteamericana , asiática o un pequeño asentamiento suramericano, una
multicultural urbe del note de áfrica o un poblado de pastores ovejeros suizos o de llamas, en el
altiplano boliviano.
La Sociología se postulaba a sí misma como una ciencia que podía explicar el
comportamiento de cada espacio humano, para lo cual se ayudó con elementos de captación de datos
tomados de la estadística, categorías de análisis e interpretación de las condiciones de vida tomadas de
la antropología, la historia y la psicología. También de estas disciplinas, la sociología tomó los
prejuicios propios de la ciencia moderna, el eurocentrismo, el reduccionismo, la supeditación de todos
los factores de análisis a uno primordial, por ejemplo, la economía, la tradición, los ritos, la
idealización de un orden social pretendido como mejor que otros, etcétera.
Con todo esto, la “última de las ciencias” como la llegó a llamar Augusto Comte [1], se puso al
cuello su propia soga, se hizo una disciplina de estudio tan abarcante como vaga, capaz de explicarlo
todo y a la vez de no explicar nada. Por ejemplo, las escuelas de sociología norteamericanas de las
primeras décadas del siglo XX tuvieron menor éxito que las empresas de publicidad en interpretar las
querencias, movimientos, repulsiones y ambiciones de la población, ahí donde la Coca-Cola vendía
millones de botellas de refresco, las escuelas más prestigiosas de sociología se dedicaban a analizar
hechos pasados para aportar explicaciones en retrospectiva, es decir, la sociología hacía el trabajo de la
historia. Sin embargo, esta situación no pasó desapercibida y ya para los años 60, las escuelas
pertenecientes a lo que hoy llamamos el Estructural/Funcionalismo [2] elaboraron un corpus de ideas
con lo que se buscaba hallar un camino hacia la interpretación de lo que “realmente hace la gente”,
cómo vive y piensa, por qué elige lo que elige, en fin, un intento de acercar la sociología a lo
francamente vivencial.
Buscando en elementos de lo cotidiano tales como el vestir, la preparación de los alimentos, el
baile, las formas de elección de pareja, las costumbres del hogar, la música popular, entre otras. Los
sociólogos estructural/funcionalistas abrieron un campo de acción que intentaba ampliar el universo de
la sociología, llevarlo más allá de los análisis ceñidos a la búsqueda de un orden social típicos del
positivismo o a la sumisión a lo puramente economicista como era en rigor la sociología marxista. No
obstante, la sociología estructural/funcionalista intentaba una interpretación con fines en la adaptación
de la sociedad a un modelo de “buena sociedad” prescrito tanto en los Prerrequisitos Funcionales del
funcionalismo, como en los conceptos de Rol y de Estructura, Funcionalidad, Disfuncionalidad,
Adaptación al Medio, Autorregulación, entre otros, que en esencia planteaban al acto interpretativo
como un camino hacia el conocimiento sobre “qué” le faltaba a cada sociedad para llegar a ser lo más
parecidas posible a una sociedad prototípica y por esta vía. Resulta obvio que se siguió incurriendo en
los vicios del mundo científico que los propios cultores del citado enfoque denunciaban, pues, tratando
de entender cómo se comporta una población, subyacía la idea de prescribir cómo debía comportarse
para ser “funcional”.
El problema no radica en querer que una sociedad funcione, esté estructurada y en ésta se
lleven a cabo procesos eficientes, donde el andamiaje institucional tienda hacia la optimización. El
asunto está en que según un planteamiento como el que se viene discutiendo, la sociedad sólo puede
funcionar si ésta, está organizada de una manera específica, por ejemplo: si una familia no está
conformada por un padre, una madre, los hijos, si no habitan una casa propia, se puede decir que es
disfuncional, ¿Y qué efectos se supone genera esta disfuncionalidad? Que tal vez los hijos abandonen
la escuela sin terminarla, que puedan tener problemas de adaptación al medio social, que se hagan
“malandros”, por nombrar algunas anomalías sociales.
De esto ser así, entonces muchísimas de las familias venezolanas o latinoamericanas, por hablar
de lo que conocemos, sólo criarían chicos con éstos y con otros problemas, ya que en nuestro medio
social es muy común la ausencia de un padre, la constante mudanza por no haber casa debido a los
grandes déficits habitacionales. En nuestras familias hay diversidad en la forma como se organizan y
jerarquizan, en muchos casos está la Abuela que actúa como matriarca y sus hijas con todos sus hijos
que responden a una forma de autoridad matriarcal, en otros casos, por problemas de tipo residencial;
las parejas deben seguir viviendo junto a sus padres (Es común escuchar la expresión “Voy a tener que
construir atrás o arriba”) para poder solventar el asunto de la vivienda, esto seguramente influirá el
modo organizacional de familia, la cual, por vivir en una estructura multifamiliar estará sujeta a formas
de autoridad, jerarquía, división de tareas, etc. que actúan de manera disímil a lo que el estereotipo
familiar describe y no por esto, el tejido de relaciones debe producir únicamente disfunciones, por otro
lado, podríamos preguntarnos ¿Si en las sociedades con mayor presencia de familias estereotípicas no
hay problemas de índole social tales como los antes mencionados?
Por todo esto y a pesar del viraje positivo que dio la sociología en los años 60 con la expansión
del discurso estructural/funcionalista, aun seguía siendo una disciplina sostenida en los anclajes de la
Ciencia Moderna y por lo tanto sumergida en la crisis de las ciencias sociales, una crisis por cierto, que
venía arrastrando desde sus albores en el siglo XIX.
El propio devenir de los acontecimientos suele tomar por sorpresa a quienes se dedican a
estudiarlos, se puede decir que un nuevo estatus de crisis de las Ciencias Sociales se manifiesta luego
de la segunda mitad del siglo XX. Una de las situaciones que comenzó a marcar el interés de los
sociólogos y otros tantos estudiosos de la sociedad, fue la preocupación por lo que cotidianamente
hacen las personas, cómo se hace la vida, ya no visto desde estudios que evaluasen perspectivas en
base a datos estadísticos tomados en muestras de miles o decenas de miles de personas, más bien se
gira, hacia intenciones investigativas ancladas en un interrogarse por los quehaceres de pequeños
grupos, de las familias, de las relaciones ocurriendo en un barrio, en un centro comercial, en la calle, en
los tejidos íntimos y los matices que puedan observarse y luego interpretarse sobre los “cómo”, los
“cuándo” y los “por qué” de las sociedades vistas desde sus estructuras más atomizadas.
Así pues, aparece una tendencia hacia una sociología de lo minúsculo, de lo minimalista, de lo
que puede ocurrirle a cualquiera, donde pueda ser más importante lo que propiamente ocurre y no la
categoría de análisis que pretende explicarlo, un giro que venía ya reclamándose desde los mismos
albores de la disciplina sociológica en la propia búsqueda de Weber[3] por una Sociología
Comprensiva, pero que dada la influencia poderosa del positivismo y el materialismo dialéctico, donde
todas las ciencias sociales cimentaron tus bases y se debatieron durante más de un siglo, no se había
logrado establecer (aun hoy no se consolida, pero viene ganando fuerza y colándose en los ámbitos
académicos otrora impenetrables)
II.
Es como si por muchos años la sociología buscara explicar lo que le pasaba a Juan en Caracas,
a Joao en Rio de Janeiro y a John en Chicago a través de las mismas hipótesis, haciéndose las mismas
preguntas, incorporando las mismas variables y obteniendo como es previsible las mismas
conclusiones. Digamos: Si Juan, Joao y John son obreros, viven en asentamientos urbanos destinados a
la clase trabajadora y devengan salarios equivalentes en su sistema de sueldos a los de un obrero,
entonces los tres hombres tendrán necesidades, aspiraciones, vicisitudes y reacciones sociales
similares.
Obviamente este es un ejemplo, tal vez simplista en exceso, sin embargo hay que tomar en
cuenta que la sociología nace dentro de un horizonte epistemológico que piensa las cosas así, para el
cual Juan, Joao y John no son más que datos, cifras y por eso, sus cotidianidades están supeditadas a
condicionantes como, su estrato social, su lugar de residencia, su estatus económico, entre otros. Por lo
cual, al momento de describir las condiciones de uno, fácilmente se podrían inferir las condiciones de
los otros dos, en tanto obreros, proletarios, asalariados, etc.
Pero, qué pasa si Juan baila salsa, Joao gusta de la samba y John gusta del beisbol, si uno de los
tres escribe poesía en sus ratos libres, si otro canta y el terceo es chef aficionado, si Joao juega futbol
los fines de semana y John ve el nascar por Tv, mientras Juan visita a su mamá cuando tiene días
libres. De acuerdo con la Sociología Clásica, no pasa nada, porque nada de esto importa, pues queda
fuera de las categorías de análisis, lo que le pase a nuestros tres amigos en su vida diaria, ratos libres,
cuáles son sus afectos, gustos , amores, pasiones, virtudes y falencias humanas, todo eso queda por
fuera. Es decir, “todo lo que hace la vida”, precisamente, lo cotidiano es puesto a un lado para decir
que Juan, John y Joao son obreros, proletarios y pertenecen a tal o cual estratificación socioeconómica
previamente asumida
.
Michel Maffesoli [4], pensador francés contemporáneo, en su texto “El Tiempo de las Tribus”
trabaja en una sociología de lo cotidiano, no es el primero, mucho se debe hoy a Foucault, a Morín, a
Baudrillard y a los propios Parsons, Mallinowski y Weber (a sus escuelas de pensamiento) sobre los
estudios que intentan entender lo cotidiano como primer interés y preocupación de la sociología, el
clima postmodernista ha propiciado que estos estudios sobre lo cotidiano trasciendan incluso, las
fronteras disciplinares de la sociología y las demás ciencias humanas, y ha situado el estudio de la
sociedad como un ejercicio de complejidad y por ende, la propuesta transdisciplinar que viene calando
desde las dos últimas décadas del siglo XX, hoy por hoy resulta quizás la más apetecible a la hora de
emprender un estudio sincero de la movediza, quebradiza y multifactorial realidad social en cualquier
contexto.
Vivimos un tiempo de tribus, diríamos con Maffesoli, de instituciones que extraviaron su
sentido y acaecen en la contingencia, usando máscaras e identidades borrosas, vivimos una época
distópica donde los roles se cruzan y podemos ser unos sin dejar de ser otros, una sociedad de
metáforas donde lo político se juega la vida en relaciones inmediatas, donde los afectos sustituyen a los
méritos y los desafectos dictaminan las culpas. En un predio epocal como el que transitamos, una
ciencia social dicotómica, anquilosada en un sistema hipotético, categorial y rígido en su metodología,
poco tendría que decir sobre lo que ocurre a Juan y a sus tocayos, a ti o a mí.
Flotamos en una época líquida, Modernidad Líquida, diríamos con Bauman[5]. Donde incluso
el tiempo/espacio se transita en una levedad y una maleabilidad que alteran todo el aparataje relacional
de las personas. La sociedad de hoy, en los cuatro puntos cardinales del orbe se organiza con signos
disímiles a las formas prescritas en el discurso enunciativo de la tradición moderna, deviene tal y como
la metáfora conceptual de Bauman lo plantea, de forma líquida, escurridiza. Esta situación traza retos
arduos para quienes intenten una comprensión de lo social. Más si sus intentos no pretenden tomar en
cuenta las particularidades que el momento plantea.
En la inquietud por comprender la misma flexibilidad de las relaciones sociales radica la
posibilidad de los estudios sociológicos de la cotidianidad, no se trata de hacer caída y mesa limpia, de
anunciar a voz batiente con el slogan del postmodernismo ochentoso que sentenciaba “LA
SOCIOLOGÍA HA MURETO[6]” Más bien se trata de reconducir los intereses investigativos de la
disciplina, bajarlos de las cúspides grandilocuentes de la ciencia social decimonónica y sentar dichos
intereses investigativos a la mesa con Juan, Joao y John, dejarles hablar, así como vienen haciendo
muchos investigadores de lo social tales como la gente del Centro de Investigaciones Populares[7] en
Venezuela o como también experimentan en Brasil, México y Argentina donde se estudian fenómenos
como las Tribus Urbanas, la vida y las relaciones humanas en favelas, colonias, puertos y estadios de
futbol.
No se trata de obviar las relaciones de trabajo, la influencia de las políticas económicas, las
tiranteces del mercado, las tensiones de grupo, de clases y políticas. En absoluto se trata de negar todos
estos fenómenos, cerrar los ojos y decir que no forman parte de la realidad que viven, influencian y
determinan el actuar de las personas, por el contrario, se trata de entender que todos estos elementos
actúan de forma diversa, no unívoca, sobre los individuos, de comprender que tampoco son los únicos
causales de los fenómenos societales, pues a todos ellos se adicionan componentes de la
performatividad cultural que no pueden ser ubicados como superfluos, secundarios o marginales.
Elementos de riqueza inestimable, tales como, el hablar de la gente, qué comemos y como preparamos
los alimentos, cómo se relacionan las personas ente sí, cómo viven y conciben lo institucional, lo
familiar, lo afectivo, lo virtual, los gustos individuales que pueden devenir en colectivos o no.
La Sociología de lo Cotidiano se atreve de hecho a redefinir lo colectivo, lo político, lo social
en sí, a través de búsquedas que nos pueden llevar muy lejos si nos preguntamos qué música escucha,
canta y baila la gente, cómo viven sus aficiones deportivas, cómo les influencia la moda, a qué le
temen, cómo se aman, en qué creen, cuáles son sus ritos y costumbres más sencillas, pero a la vez más
cercanas, etc.
Aquí también se manifiesta la mirada transdisciplinar, pues, éstas son comúnmente preguntas y
preocupaciones de la antropología, la historia, son delinteres de la educación, sin embargo, encajan
perfectamente en lo que venimos planteando como los intereses fundamentales de los estudios sobre lo
cotidiano.
Se podrían abrir y de hecho se han abierto rangos de abordaje e interpretación de las realidades
plurales y contingentes de las personas que a su vez llevan al reconocimiento de sociedades que
habitan dentro de la sociedad, micro culturas, géneros, mixturas y formas de adquisición de saberes
que desde hace mucho vienen habitando paralelas con las formas oficiales y reconocidas de actuación
social, pero que marcharon sin ser avistadas por quienes tenían la tarea enorme de entender a la
sociedad y terminaron, medio/entendiéndola, mal/entendiéndola e incluso des/entendiéndola a razón de
querer ajustar la acción humana colectiva a modelos analíticos herméticos, sesgados y prejuiciosos.
Notas
[1] Augusto Comte (19 de enero de 1798-París, 5 de septiembre de 1857) es un pensador francés del
siglo XIX, conocido como el fundador de la Sociología como ciencia y del método positivista.
Paternidad que no deja de ser polémica pues muchos historiadores de las ciencias sociales plantean que
la sociología ya estaba diseñada en la obra de pensadores como John Locke, Herbert Spencer y el
propio maestro de Comte, el aristócrata y pensador Henry Saint Simon, quienes a esta nueva ciencia
encargada del estudio de la acción humana en colectivo, la llamaron Física Social, nombre que también
utilizó Comte hasta que en su obra Curso de Filosofía Positiva termina por denominar con el nombre
que hoy la conocemos, sociología.
[2] Aunque los enfoques sociológicos conocidos como Estructuralismo y Funcionalismo se desarrollan
de forma distinta y tienen diversos representantes, por la similitud en el acercamiento a los fenómenos
sociales, las características de ambos enfoques y las coincidencias epistemológicas, hoy se les trata
como un solo enfoque Estructural/Funcionalismo. Autores como E. Márquez Pérez en su libro
Sociología de la Educación plantea un buen ejemplo sobre la asociación de amos enfoques.
[3] Max Weber ( 21 de abril de1864-Múnich, 14 de junio de 1920) Su obra reviste singular
significación para el desarrollo de la sociología. Weber fue de igual manera
un filósofo, economista, jurista, historiador y politólogo. Es considerado uno de los fundadores del
estudio moderno de la sociología y la administración pública, con un marcado sentido antipositivista.
[4] En su texto El Tiempo de las Tribus (1990), el francés Michel Maffesoli desarrolla el concepto de
Tribalismo Urbano, como un fenómeno social propio de la postmodernidad, el cual a grandes rasgos
consiste en un respuesta asociativa de los individuos de los espacios citadinos quienes al no verse
convocado a ejercer la socialidad en los agenciamientos tradicionales (La Iglesia, partidos políticos,
gremios, ideologías, etc.) comienzan a vivenciar lo social desde el micro grupo, bien lo sea por una
conexión identitaria o por mutua protección. En este sentido La Tribu también se puede vivir en el
plano de lo virtual, en lo simbólico, incluso. Para Maffesoli, la tribu se provee sus propias reglas,
jerarquías, genera una jerga, incluye y excluye Todo esto en un espacio fronterizo de la urbe, a la
margen del tejido social sin desprenderse del todo de éste.
[5] Zygmunt Bauman (Poznań, Polonia, 1925) es un sociólogo, filósofo y ensayista polaco de origen
judío. Su texto La Modernidad Líquida (1999) genera un acercamiento al estatus actual de la sociedad
bajo la influencia del proceso globalizador y el descentramiento de los asideros fundamentales de la
modernidad. La licuefacción de los ideales de la sociedad moderna da paso a fenómenos como la
transitoriedad de las relaciones humanas, el nomadismo cultural, nuevos sincretismos y formas de vivir
lo individual, lo colectivo, la emancipación, el tiempo/espacio y el trabajo de formas distintas a lo que
dictaminó la ortodoxia moderna.
[6] El discurso postmodernista temprano se caracterizó por la proclamación de los epitafios de todas
las figuras del discurso de la modernidad. En textos de pensadores como Lyotard, Baudrillard y en
Venezuela, R. Lanz, fue común leer proclaman fúnebres tales como La escuela ha muerto, La muerte
del sujeto, La muerte de la historia, La muerte del trabajo, La muerte de la ciencia… Con esto se
pretendía significar por un lado el fenecimiento (por cumplimiento del proyecto o por fracaso del
mismo) de La Modernidad, sus instituciones, discursos. Por otro lado se anunciaba el cambio epocal.
Ya entrado el siglo XXI los pensadores que se adscriben a la “corriente” postmodernista, trabajan con
otros códigos y producen conceptos más allá de los clichés intelectuales de hace un par de décadas.
[7] El Centro de investigaciones Populares, por sus siglas CIP se dedica al estudio vivencial y
comprensivo de la realidad social de los sectores populares de Venezuela. Está dirigido por el
intelectual y sacerdote y Alejandro Moreno Olmedo, cuya obra emblemática es El Aro y la Trama
(1995) este trabajo profundiza en el estudio hermenéutico de las prácticas de vida populares las cuales
se generan dentro de lo que el propio moreno ha conceptuado como la Episteme Popular o Episteme de
la Relación.
SOBRE LA INDIFERENCIA CONTEMPORÁNEA
No me gustan los cuentos que comienzan con la expresión “Había una vez”, no obstante, este
es un cuento que no me agrada para nada, por tanto, se merece comenzar con frases trilladas porque se
trata de la repetición, de lo que retorna a diario, de lo que no sorprende ya por fuerza de la costumbre,
de lo que está ahí, tan de frente a nosotros que terminamos por aceptarlo sin mayores trances…
Había una vez una violencia grande y robusta que habitaba en un país de misses, béisbol y
discotecas (Al menos eso dicen muchos). Esta violencia no cesaba de crecer, de extenderse y de
metamorfosearse. De cambiarse de máscaras, de acostumbrar a su presencia, de hacerse aceptar sin
más que un encoger de hombros colectivo por quienes por tanto sentirla ya habían quedado sin
respuesta, impávidos. Hablo de titulares de prensa de lunes a las 6am, en el semáforo de turno con la
cuenta de 45 muertos a bala durante un fin de semana, de 18 agentes de la ley asesinados por mes, de
robos que ya no se enumeran, de violaciones que se quedan macerando en el vinagre de los traumas, de
las almas mudas de quienes no denuncian, porque, ¿para qué?
Hablo de videos de decapitación, linchamiento y quema, circulando en la enorme videoteca
virtual con acceso por whatsApp a la que todos podemos acceder y todos podemos conseguir, de un
vendedor ambulante que ofrece el último video casero de Miss Cojedes, al tiempo que vende una
masacre en DVD ocurrida en el penal de Tocorón, o en otra de las tumbas para vivos que son nuestras
penitenciarías, lista para llevar y ver en familia.
Hablo de que todo eso y más que nos acontece y se nos muestra en la brevedad eterna de 30
minutos de cola en un cruce de vías de cualquier ciudad en este país, donde “había una vez” una
violencia que crecía. De lo que se trata aquí no es de escrutar en las causas seminales de la violencia,
no porque no me importe, tal vez sea, porque ya las conocemos de sobra, o porque la cosa no es tan
sencilla como para ser vista a través del ya opaco lente de lo causal. De lo que se trata es, de
preguntarnos cómo se forjó esa indiferencia ante la violencia y su presencia permanente, así como lo
que puede estarla haciendo crecer con sus fauces dentadas y salivantes como un ciclópeo engendro
devorador de gentes, que de tanto estar, ya hasta le acariciamos, le rozamos el morro como implorando
clemencia, justo antes de que nos devore.
Lo que aceptamos.
Por experiencia y porque lo he leído en trabajos como Vigilar y Castigar de Michel Foucault,
puedo decir que cuando una acción se regulariza y normaliza en el tiempo, se convierte en una
costumbre, se hace algo tan de lo cotidiano que fácilmente pasa desapercibida entre todo el corolario
de usos que conforman una trama social determinada.
Por ejemplo, quién va a estar pensando que una cosa tan normal y buena nota como “tumbar
una piñata” en la fiesta de los chamos es un acto de violencia, por qué va a serlo pues, si se trata
solamente de hacer una rueda en torno a un muñeco, algunas veces de forma humana, que se balancea
guindado de una cuerda y pasar ordenadamente, uno por uno a darle de palos hasta que se parta!
Después de abierta la piñata, todos los niños, algunas mamás incluidas, en un acto de dulce anarquía se
vuelcan al saqueo, se lanzan en el suelo a pelear los juguetitos y golosinas que llueven con el confeti,
desde el vientre de la figura de Dora la Exploradora mal herida, generando uno de los instantes más
significativos y divertidos de la rumba (el otro es el de picar la torta), donde se prueba la capacidad
competitiva de los muchachos y sus madres, mientras papá toma fotos y fotos del evento para
eternizarlo y disgregarlo por las redes sociales. ¡Otra foto pal’ FaceBook!
¿Te das cuenta? Qué de violento puede tener este rito, que por lo demás está sembrado en
nuestra antropología cultural, repetido año tras año en cada vida, como algo automático, que hacemos
sin pensarlo, sin objetarlo, precisamente porque es NORMAL y a nadie le afecta.
No obstante, debemos aceptar que la piñata como tantos otros ritualidades de la cotidianidad
que vivimos, está cargada de una simbología, que se puede decir, actúa como un elemento de violencia
controlada socialmente, como lo pueden ser también, ver una pelea de boxeo, ir a la corrida de toros el
domingo, como mojar a un desconocido en carnaval, todas sanas e inofensivas tradiciones, diversión,
juego y deporte que a “nadie dañan” y a casi todos gustan. (A mi no, aclaro)
Así pues, cuando un hijo nuestro patea un gato, decimos, “Ah… era un gato”, sólo un gato,
cuando el mismo hijo se cae a golpes con un compañero de clases tenemos algunas respuestas más
elaboradas - Papá dice por ejemplo: “Bueno, yo también peleaba en la escuela” o “A mí que no me
llamen por pendejadas tuyas otra vez” o esta que es un clásico “¡Si te dejas joder, te jodo yo más
atrás!” Lo que quiero ilustrar con estas situaciones que sin duda nos han acontecido en algún momento
de nuestras vidas. Es que hay cosas que vemos como muy corrientes, que se presentan como parte de
los estándares comunes de la vida social y que sin embargo cuando hacemos de éstas una hermenéutica
mínima se nos revelan como aspectos cuyas características podrían hasta sorprendernos, sino dejarnos
boquiabiertos.
Tal vez de modo similar, se nos han hecho normalísimas y cotidianas, situaciones algo menos
inofensivas que una fiesta con piñata o una pelea entre escolares. Hoy día resulta de lo más común
pagar un soborno a un funcionario por hacer su trabajo de oficina, “mentarle la madre” al del carro de
al lado con amenaza de muerte incluida y con la nota de píe de página que reza ¡Tú no sabes quién soy
yo! Todo con nuestros hijos en el asiento de atrás, después de haberles dado una clase de civismo y
explicarles que eso de andar peleando era cosa de marginales y salvajes.
Es sorprendente la frecuencia con que vemos a personas de cualquier grupo etario
compartiendo videos de golpizas, violencia policial, entre otras especies repugnantes que por vía
celular cuentan con la más expedita y democrática distribución.
Nos enteramos a diario del secuestro de alguien, del asesinato de alguien más – ¿Te enteraste
que mataron al chino del abasto? – si vale, seguro lo mataron por chino o al árabe de la zapatería le
robaron todas las suelas o al hijo de la comadre le sacaron un riñón y lo dejaron metido en una
bañera con hielo. Se nos revelan estas anécdotas, que ojalá fuesen leyendas urbanas, mitos de la calle
que circulan los ambientes que transitamos agrandándose o distorsionándose en boca de los
interlocutores que ensalzan los relatos dependiendo en su imaginación. Pero no, lo que ocurre no forma
parte de la ficción sino de una cotidianidad escalofriante que parece no importarnos mucho hasta que
nos toca demasiado de cerca.
Agrava todo esto el hecho bien tangible de saber que ya hemos hecho quizás todo lo posible
para protegernos, hace ya décadas vivimos tras las rejas, instalamos alarmas, tenemos carteras
multilock, tranca palancas, tranca pedales, tranca neveras, guachimanes, estampitas de unos cuantos
santos, circuitos cerrados de televisión, entre muchos otros sistemas de seguridad, costosos y baratos,
que no nos protegen ni nos cuidan, no hablemos de policías ni de operativos con nombres
rimbombantes que no funcionan. Lo que nos queda es no pararle a nada, vivir en la contingencia,
encomendarnos a todas las deidades protectoras del universo.
Creo que la indiferencia a demás de darse por la costumbre de que estas cosas ocurran con tan
abismal frecuencia e intensidad, también se da como resultado de una reacción de impotencia porque
obviamente nos descubrimos maniatados sin poder hacer mucho más de lo que hacemos.
En el colegio.
El año 2010, se caracterizó por tener no pocos altibajos, en muchas instituciones del país, en el
mes de febrero se dictaron cursos de inducción del proyecto curricular que el gobierno quería-quiere
implantar en el sistema educativo, esta actividad se presentó polémica desde el inicio, la obligatoriedad
de asistencia a los maestros para quienes se preparó el engaño, la pantomima de discusión de lo que no
se iba a discutir en absoluto, el chantaje de que si abandonaban el curso se les retirarían las licencias de
ejercicio de la carrera, comenzaron a ser factor de alteración para los docentes quienes rechazaron estas
imposiciones. La preocupación de grupos de representantes por la prohibición inicial de su acceso al
evento, se sumó como aditivo para insuflar tensión a un ambiente ya bastante caldeado.
El curso terminó, en muchos planteles, con manifestaciones de representantes, estudiantes y
algunos profesores que se opusieron a la manera de llevar a cabo el proceso de “revisión curricular”.
Días después de estos eventos un grupo de estudiantes de un colegio, cuya realidad me toca porque
trabajo en él, había tenido la genial iniciativa de jugar carnaval encapuchados a la hora de salida. En el
inicio de su operación comando se dirigieron a la entrada del colegio a bombardear con globos de agua
a representantes y estudiantes, entre los que se contaban niños de primaria y preescolar. Madres y
padres tomaron a sus hijos y corrieron despavoridos a los vehículos y los pusieron en marcha para salir
del apuro, lo que provocó más caos, algunos lesionados, peleas entre representantes y estudiantes, la
llegada de la policía y mucha confusión. Pánico.
Al día siguiente cuando las autoridades del plantel confrontaron a los presuntos responsables
del incidente, sus representantes en una evidente muestra de dominio de las artes diplomáticas dijeron
– Pero si eso fue solo una muchachada, ¿quién no ha jugado carnaval en la vida? Cabe destacar que
el desparpajo con el cual estos representantes justificaban las acciones de sus hijos, no distaba mucho
de los discursos de los funcionarios de la Zona Educativa, cuando aseguraban – Pero es que, sí vamos
a discutir el currículo pero no le vamos a cambiar casi nada porque así está bien, está perfecto, bueno
y el que vaya pierde su cargo! Es evidente, estamos en un punto en el que la violencia en cualquiera de
sus formas (social, delincuencial, doméstica, institucional, política) encuentra justificaciones en
quienes la ejercen e incluso también en quienes la padecen, porque así como el propio Foucault nos ha
dicho con referencia al poder, al afirmar que éste no se instala en una sola parte sino que más bien
circula por todas. La violencia también circula, se colectiviza.
La violencia que hoy nos hace su víctima, en la brevedad de un pestañeo nos puede hacer su
instrumento. Así pues, cuando somos quienes ejecutamos el abuso, los que agredimos, entonces, una
discursividad de la impunidad aparece flamante para minimizar aunque sea retóricamente los daños
que podemos haber causado, argumentos tales como, -Yo me coleo porque el otro se colea, yo robo
porque los políticos roban, te pego porque a mí me pegaron, lo que pasa es que yo también peleaba en
la escuela, y pare de contar. Parecen suficientes argumentos para sacarse de encima cualquier
responsabilidad que tenemos para con el otro, con lo que pertenece al otro, con lo público y hasta con
uno mismo.
Lo siento, pero esa es la tradición.
La violencia puede tomar muchas formas, manifestarse de maneras diversas e inclusive
disimularse entre todo el conglomerado de costumbres que circulan entre los integrantes de una
determinada sociedad. Pongamos como ejemplo el asunto de la tradición, si revisamos el concepto de
tradición de manera ligera, podemos decir que se trata de una costumbre que se afianza dentro de un
grupo social y se transfiere por generaciones a través del tiempo, repitiéndose consecutivamente y de
forma relativamente inalterada por generaciones.
Teniendo en cuenta el concepto de tradición podríamos reflexionar en torno a que algunas de
éstas entrañan dispositivos de violencia social controlada, que suelen pasar inadvertidos y que tal vez
solo el que pueda ser en un momento víctima de algún tipo de violencia pueda de forma queda,
quejarse un poco, como cuando un grupo de estudiantes de un colegio cualquiera emprende a
manotazos contra un compañero el día de su cumpleaños, lo que por tradición se acostumbra a llamar
“Salitas”, las cuales se brindan al agasajado para, demostrarle, será el cariño que se le tiene, digamos
que “sí”, no quedándole de otra al cumpleañero que cubrirse de lo que le toca por tradición, una vulgar
rumba de palos para los cuales el único desquite posible sería esperar el cumpleaños de algún otro para
dejar que la tradición le duela al próximo cumpleañero.
Por tradición también solemos mojar a la gente en carnaval, mojar como mínimo, cuando no es
que la tradición degenera en ensuciar, revolcar y golpear con objetos contundentes como “bombas de
agua congeladas” o sea, un pedazo de hielo macizo a alguien que probablemente no conocemos ni
sabemos qué hace o donde va. Pero, por tradición el que ataca parece sentirse justificado en una suerte
de permisividad social que opera en un entorno donde el respeto por la condición del otro queda
suspendido en un limbo que seguimos llamando tradición.
Así las cosas, volviendo al caso cualquiera del colegio cualquiera, tenemos que una tradicional
“salita” de cumpleaños derivó en una brutal golpiza, con patadas y empujones contra quien
simplemente había cometido el infame delito de… cumplir años. ¿Por qué una “sana” tradición ha de
desembocar en un todos contra uno, en una golpiza que ocurre para divertimento de los que atacan y
los que miran como un individuo es vapuleado por los pocos segundos que dura la escena en el patio
de un colegio?
Vivimos tiempos violentos, tiempos en los que la confianza en instituciones y principios de
conducta pública ha mutado en una sensación de expectación acechante, en un prerrequisito de
autodefensa inmediata y automática en contra de cualquier signo de agresión contra uno mismo o
contra aquello que uno debe proteger, a saber, la familia, el empleo, la propia integridad, los bienes,
etc. Con esto podemos decir que estamos en una permanente actitud defensiva contra cualquier cosa
que sospechemos nos pueda agredir.
Las razones que motivan esta actitud están más que claras, una delincuencia desbordada, un
corpus institucional inoperante, por no decir partícipe de las acciones delictivas, todo esto suma una
disociación moral del tramado social que evidentemente se refleja en el ánimo defensivo de la gente.
¿Qué tiene todo esto que ve con una “salita de cumpleaños” en un patio escolar?
Pues bien, la presión que ejercen los citados factores sobre el conglomerado social puede
encontrar algunas vías de escape en la actitud agresiva de algunos individuos, los cuales atacan antes
de ser atacados, “guerra preventiva” habría dicho el infausto Donald Rumsfeld en su momento, nos
convertimos en agresores antes de que se nos agreda, tomamos la iniciativa y marcamos nuestra
impronta de superioridad tal vez, o manifestamos nuestro miedo social huyendo hacia adelante,
diríamos con la jerga pugilística “El que pega primero, pega dos veces”, para luego justificar el
desafuero agresivo y desconocedor del espacio vital del otro con la auto asumida liberación de culpa,
“Lo siento, pero esa es la tradición”.
LA PREGUNTA EN EL QUEHACER FILOSÓFICO.
La importancia del acto de cuestionar/cuestionarse en la enseñanza de la filosofía.
“A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre
lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: “¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere?
¿Le gusta coleccionar mariposas?” Pero en cambio preguntan: “¿Qué edad tiene? ¿Cuántos
hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?” Solamente con estos detalles creen conocerle.”
Antoine De Saint Excuperi- El Principito
“¿Qué es la vida? A esta pregunta responde a su manera y con absoluta tranquilidad toda obra de
arte verdadera y lograda. Ahora bien, las artes solo hablan el lenguaje ingenuo e infantil de la
intuición, no el abstracto y serio de la reflexión: de ahí que su respuesta sea una imagen pasajera, no
un conocimiento universal permanente. Así que, para la intuición, toda obra de arte responde a esa
pregunta: cada pintura, cada estatua, cada poema, cada escena en el teatro; también la música aporta
su respuesta y, por cierto, con mayor profundidad que todas las demás, pues ella expresa la esencia
más íntima de toda vida y de toda existencia en un lenguaje inteligible de inmediato pero intraducible
al lenguaje de la razón. De manera que todas las demás artes presentan ante quien pregunta una
imagen intuitiva y dicen: ¿¡Mira aquí, esto es la vida!? Su respuesta, por muy correcta que pueda ser,
proporciona solo una satisfacción parcial en vez de una satisfacción completa y definitiva. Y es que
aquellas ofrecen siempre un fragmento, un ejemplo en vez de la regla, no la totalidad que solo puede
ofrecerse en la universalidad del concepto. Dar una respuesta para este, es decir, para la reflexión en
abstracto, a la mencionada pregunta, que sea duradera y que baste para siempre, es la tarea de la
filosofía. Entre tanto, vemos aquí sobre qué se sustenta el parentesco de la filosofía con las bellas
artes y podemos inferir en qué medida también la capacidad para ambas posee una misma raíz, si bien
muy diferente en su dirección y en lo secundario.”
Arthur Schopenhauer -El mundo como voluntad y representación.
Introducción
Este intento surge en el propósito de establecer elementos que tiendan a hacer apreciar al recurso
de la pregunta como una herramienta de trabajo en el proceso de aprendizaje de la filosofía. En relación
con esta finalidad, se ponen en juego argumentos emanados tanto de la historia de la filosofía, como de
la práctica propia del acto pedagógico donde permanentemente se puede hacer uso de la pregunta como
forma de construcción de conocimientos, no únicamente desde la dirección profesor alumno sino
también de forma multidireccional, haciendo del acto de preguntar y preguntarse un puente que permita
la reflexión, la auto reflexión y la coreflexión.
Con miras a desarrollar esta idea, el presente artículo se paseará por distintos escenarios, la
historia de la filosofía, el aula, el acto docente, la vida misma. Considerando situaciones de la propia
dinámica de la práctica docente en cuanto a la enseñanza de la filosofía, los problemas que suelen
suscitarse a la hora de elaborar preguntas para la clase, para las evaluaciones, qué pasa cuando son los
estudiantes los que preguntan y qué clase de preguntas suelen hacer a los profesores, cómo utilizar las
preguntas no solamente para incentivar el conocimiento sobre un contenido específico de tal o cual
materia, sino también, para movilizar una reflexión sobre las propias acciones, sobre el mundo que nos
rodea y los temas que le son prioritarios, sobre mismas prioridades y las elecciones, sobre la vida
misma.
En las páginas que vienen a continuación, se encuentran tres capítulos en los cuales se discute a
cerca del tema que se viene plateando en esta introducción, el primero de ellos discurre sobre I- La
importancia de la Pregunta (Algunos ejemplos en la historia de la filosofía). En este capítulo se
intenta una brevísima aproximación al valor que ha tenido el acto de preguntar y preguntarse en todo el
devenir de la filosofía. Un segundo momento de este artículo, el cual lleva por título II- La pregunta
como elemento permanente en la práctica del aula, procura denotar la utilidad de establecer una
interrelación entre los actores del proceso educativo a través de la reflexión basada en el
cuestionamiento sobre la realidad, los conceptos, las fundamentaciones que aparecen en la dinámica del
aula, no solamente en filosofía sino en cualquiera de las áreas del saber, por último aparece III- De
cómo preguntar ¿Qué es una pregunta filosófica? En este tercer round se intenta precisar de manera
didáctica, cómo elaborar preguntas que sirvan para invitar a la reflexión sobre el acto filosófico tanto en
el aula como el propia vida, disertar sobre la diferencia entre una pregunta a la que podríamos llamar
“trivial” y aquella cuya densidad, pueda ser objeto de provecho para la reflexión y a partir de ella se
logre profundizar en temas que incluso trasciendan los ámbitos de lo académico y se instalen en la
propia vivencia de los actores del proceso educativo.
Con este esfuerzo se intenta sumar un elemento activo al ámbito de la didáctica de la filosofía,
una herramienta de manejo constante para el docente que incursiona en la enseñanza de los saberes
filosóficos, a fin de contar con los recursos necesarios para su desenvolvimiento en estos predios.
I. La importancia de la Pregunta
(Algunos ejemplos en la historia de la filosofía).
¿Cuáles fueron las primeras preguntas de la filosofía? O tal vez sea mejor inquirir ¿Por qué el
hombre comenzó a hacerse preguntas? ¿Qué querían saber nuestros antepasados y ¿Cuáles de esas
preguntas aun siguen dando vueltas por nuestro presente?
Si pudiésemos viajar en el tiempo y al menos intentar averiguar cuáles fueron esas primeras
preguntas que se hicieron los hombres sobre cosas más allá de lo meramente respectivo a la
sobrevivencia, tal vez nos encontraríamos con que las primeras interrogaciones, que podríamos llamar
trascendentales, pudiesen haber sido estas dos ¿Quién soy? y ¿Qué es el universo?
¿Quién soy?, interroga por el Yo, por esa proyección hacia dentro de sí mismo que aun hoy
despierta álgidas discusiones, es una pregunta intrínseca que implica que la persona comenzó a mirarse
como unicidad y como parte interdependiente de un conglomerado, manada, tribu o gens primitiva. Otra
de las preguntas primigenias por medio de las cuales el hombre comenzó a cuestionarse y a reflexionar
sobre lo que le rodeaba pudo ser, tal vez, ¿Qué es el universo? Y es que se puede elucubrar con que en
tiempos muy remotos conseguimos a un hombre extasiado por la inmensidad que lo rodea, carente de
nociones que la abarquen y ávido por descubrir tal inmensidad y por situarse en un lugar de ésta.
Así pudo haber surgido la filosofía, en la témporo/espacialmente lejana Jonia*, en ese periodo al
cual se ha denominado Presocrático y pudo haber comenzado con señores que se hacían preguntas sobre
cosas que escapaban a lo inmediato, al día a día, preguntas que lejos de versar sobre lo cotidiano, se
adentraban en las turbias profundidades de aquellos misterios contados en los mitos sobre el origen y el
funcionamiento del mundo.
Todo este proceso va surgiendo producto de un conjunto de condiciones que se fueron
sincronizando en el momento en que las sociedades alcanzaban cierto nivel de desarrollo técnico y
político. Los hombres libres de la antigua Grecia podían dedicarse a escudriñar su entorno (hacer
ciencia) pues tenían resueltos ciertos problemas antropológicos tales como la búsqueda de alimento, la
vivienda, el tiempo libre. Valga decir que estas condiciones no solamente se vivieron en el mundo
griego arcaico sino que a su vez se manifestaron en otros horizontes civilizatorios como el egipcio, el
mundo mesopotámico, la antigua China, solo por nombrar algunas civilizaciones, donde también son
harto conocidos los avances culturales. Sin embargo, en el mundo helénico el pensamiento toma
derroteros trascendentalistas cuando pensadores como Heráclito, Parménides, Tales de Mileto,
Demócrito, Pitágoras, Anximandro, Anaxágoras, por ejemplo, comienzan a desmenuzar los mitos
creacionistas de Hesíodo o la épica Homérica, abordándolos con una mirada crítica que les lleva a
elaborarse preguntas sobre temas como el ser, el tiempo, el origen del cosmos, la materia y la vida,
temas que, algunos de ellos, incluso hoy están en la cúspide de la trama filosófica contemporánea.
La etapa de la filosofía conocida como Período Clásico, destaca por el cambio en el orden de lo
que los filósofos se preguntaban, más no así por una merma en la curiosidad y la prolijidad de temáticas
abordadas por éstos, ya que en esta etapa, los pensadores despliegan un sinnúmero de temas que van
intentando dilucidar al Hombre como centro del pensamiento filosófico, dejando un tanto de lado las
preguntas por lo cosmológico. Sócrates por ejemplo, hace de la pregunta la base de su método
pedagógico, la Mayéutica, por medio del cual, interroga a sus efebos sobre su realidad intrínseca.
Muestra de esto son los Diálogos donde Platón a través de la figura de Sócrates trata temas como el
amor, el deber, la virtud y la belleza, para los cuales hace uso del recurso interrogativo como estrategia
metodológica para explicar su postura mientras utiliza al interlocutor como señuelo sobre el cual dejar
caer la fuerza de sus argumentos e ironías. Así aparece reflejado en el diálogo Menón (sobre la virtud)
Menón- ¿Podrías tú decirme, Sócrates si la virtud se adquiere por instrucción o por ejercicio, o si, no
dependiendo de la instrucción ni del ejercicio, le es dada a cada hombre por la naturaleza, o de
cualquiera otra manera? (Pg. 333).
A lo cual el propio Sócrates contesta más adelante con nuevas interrogantes:
Sócrates- Yo, Menón me encuentro en el mismo caso. Comparto en esta materia la indigencia de mis
conciudadanos y me reprocho a mi mismo el no saber nada a cerca de la virtud. No sabiendo qué es,
como podría conocer en qué consiste ¿Crees posible, sin saber quién es Menón, saber si es hermoso,
rico, noble o todo lo contrario ¿Crees tú que esto sea posible? (Pg.334)
En este fragmento, conseguimos un ejemplo de esa práctica socrática la cual consiste en ir
preguntando al interlocutor, incluso sobre preguntas anteriores. Por lo que sabemos, Sócrates procuraba
expulsar los prejuicios y las ideas fundadas en la doxa, que habitaban el alma de sus interlocutores y con
esto, conducirlos a hallar la verdad dentro de sus propias almas.
Ahora bien, en este caso ya no encontramos al recurso de la pregunta como un acto de reflexión
intimista a través del cual el pensador se pregunta sobre los eventos del cosmos o la vida misma, sino
como un recurso metodológico para accionar la reflexión en los otros, esto es importante destacarlo ya
que más adelante se estará discurriendo sobre cómo usar la pregunta de manera didáctica para el trabajo
del aula y para la propia vida.
Fernando Savater plantea incluso, que el acto del filósofo, en tanto acto reflexivo comprende el
hacerse las mismas preguntas que otros filósofos se han hecho intentando dar a éstas otras respuestas, es
decir, transitar los mismos caminos de la reflexión, que otros han tomado y en esta travesía, conseguir
otros destinos, otras respuestas, así lo aclara el mismo autor de Las Preguntas de La Vida:
…cuando alguien quiere filosofar no puede contentarse con aceptar las respuestas de los otros filósofos
o citar su autoridad como argumento como argumento incontrovertible ninguna respuesta filosófica será
válida para él sino vuelve a recorrer por sí mismo el camino trazado por sus antecesores o intenta otro
nuevo apoyado en esas perspectivas ajenas que habrá debido considerar personalmente. (Pg. 6)
Así pues, vemos como en su momento, el trabajo de Sócrates dictaminó en gran medida el
devenir de sus sucesores en la tradición filosófica, ya que, aunque fueron bastante más prolijos y
abarcantes, Platón y Aristóteles como estandartes del pensamiento clásico, e incluso, los posteriores
Séneca, Cicerón, Plotino en el mundo romano y los filósofos medievales Santo Tomás y Agustín de
Hipona, dedicaron parte de su trabajo a recorrer los problemas que aparecieron en los filósofos que les
antecedieron. Es decir, volviendo con Savater, se dedicaron a recorrer el camino de quienes plantearon
antes de ellos, los problemas y las preguntas del pensamiento filosófico que más inquietaban la
curiosidad de la humanidad.
Mucho más adelante en el tiempo, conseguimos a Inmanuel Kant quien pensó que las preguntas
fundamentales de la filosofía podrían resumirse de esta forma: ¿Qué puedo conocer? ¿Qué debo hacer?
y ¿Qué me está permitido esperar? Con estas tres interrogantes Kant vuelve sobre el camino de toda la
filosofía que lo antecede, se está preguntando en síntesis por el qué y el cómo del Hombre, de sus actos
y su trascendencia, por el deber, la virtud, el futuro. ¿No son éstas las mismas preguntas con que
delinearon su pensar los sabios antes citados? Por supuesto que sí, y con esto, lejos de poder pensarse
que entonces la filosofía trata de horadar sobre temáticas espirales que no llegan a nada, lo que cabe
pensar, es que la densidad de problemas, relaciones y elementos a incluir en torno a las preguntas
cardinales de la filosofía, emanan de una fuente inagotable y esta es la curiosidad humana, la misma que
nos ha llevado al espacio, a las profundidades del mar y que lamentablemente también nos ha conducido
a momentos vergonzosos como el Holocausto.
II. La pregunta como elemento permanente en la práctica del aula.
Los espacios académicos a los que hoy asistimos, están sin duda tocados por la dinámica vital de
una sociedad que transita por los rieles apresurados de las autopistas de la información, tanto estudiantes
como profesores vivimos la contingencia que nos obliga una sociedad donde pareciera que nunca
alcanza el tiempo, saltamos de un lugar a otro, comemos de carrera, nos detenemos poco o casi nada en
los lugares y si lo hacemos porque hay la obligación, entonces miramos el reloj con recurrencia ya que
un compromiso y otro colapsan en la interminable ristra de actividades que se nos presentan a diario.
Así llegamos a las clases de filosofía trajinados, cansados por el apuro, pensando en el próximo
compromiso, en las subsecuentes actividades que nos depara el día, mirando el celular, pendientes del
Facebook o del Twitter, tomamos asiento, luego de pedir permiso y disculpas porque seguramente la
clase ya ha comenzado y en ese preciso instante el profesor dispara la pregunta como un dardo
paralizante el cual deja la clase en pleno silencio:
“De acuerdo al texto asignado… ¿Cuál es el fundamento de la sociabilidad humana?”
Resulta que el texto hipotético en cuestión giraba en torno al Hombre como Ser Social y
contraponía los pensamientos de Aristóteles y Thomas Hobbes al respecto. Es un texto con cierta
profundidad y con la complicación de que justamente, la respuesta a la pregunta del “profe” no
aparecería en un subtitulo de la lectura, sino que debía ser construida en base al previo y arduo trabajo
de leer, analizar e interpretar el texto en cuestión.
Es en ese momento de silencio gélido en el que ha quedado el aula luego de la pregunta, cuando
la sociedad veloz en la que vivimos se nos pone en contra, pues, pese a que los estudiantes tuvieron fácil
acceso al texto porque este estaba en el blog del profesor y a que dicha lectura pudo haber sido asignada
con tiempo, digamos que fue por las múltiples cosas que los estudiantes deben hacer en su día a día,
ellos no leyeron, por ende no hubo chance de analizar y luego de interpretar.
Justo ahí ocurre ese tanta veces repetido incidente, cuando el profesor entra en cólera y enuncia
un discurso moralizante destacando la flojera y la indecencia de los educandos, les recrimina diciendo
que ellos deberían ser “el futuro del país” y que “por eso estamos como estamos” recoge sus cosas y
sale del aula tirando la puerta… Acto seguido, los estudiantes farfullan algunos comentarios pícaros y
algunos insultos, también toman sus cosas y salen disparados a sus otras actividades.
Digamos que ese tipo de cosas nos ha ocurrido a muchos profesores de filosofía, nos
enfrentamos muy recurrentemente a la frustración por tener estudiantes poco dados a la lectura o sin una
mínima motivación al diálogo cuando este debe ser precedido por la actividad de estudio. Cuando esto
nos ocurre, recordamos nuestro tiempo de estudiantes y decimos “Oh, eso no pasaba cuando yo estaba
en la universidad”. Seguramente si pasaba, aunque tal vez menos, y sin embargo, no siendo ese el
punto, cabe recordar aquella frase que reza “Los viejos piensan que todo tiempo pasado fue mejor”. No
hay que olvidar que muchas veces cuando se está en el ámbito docente se tiende a creer que lo que uno
vive con sus estudiantes no lo vivieron nuestros profesores con nosotros como alumnos.
Pero regresemos el tiempo al inicio de aquella clase de filosofía. Al momento del profesor hacer
la pregunta sobre “la sociabilidad del hombre” y al percatarse de que hubo una exigua lectura, de que
los que han leído entienden poco y que lejos de un discurso moralista, donde la figura del profe se tome
como el ejemplo de rectitud y academia incólume e inmaculado, éste cambia la seña y pide a todos que
abran el texto y procedan juntos a leer.
Comienza a hacerse una lectura colectiva, alguien, el profesor o un estudiante va leyendo en voz
alta, los demás, siguen con la vista; mientras avanzan en la lectura se hacen pausas para realizar
preguntas que se anotan en la pizarra, los estudiantes las copian en sus cuadernos. Se presta atención a
las dudas de los educandos y de éstas se elaboran nuevas preguntas. Más pausas para aclarar términos de
difícil acceso (la técnica del subrayado nunca está de más, aunque lo obvio es que cada quién haya leído
y hecho sus trazas en lo que le pareció interesante). Así, con un paso lento, llevando la contraria a la
velocidad de los tiempos actuales, es, tal vez, la única forma de comenzar a internalizar un texto y hacer
de la clase un espacio reflexivo.
Volvamos a la pregunta inicial sobre el fundamento de la sociabilidad del hombre en el texto
imaginario, al respecto, Hernán Pérez del Pulgar plantea un ejemplo de preguntas que pueden irse
realizando a medida que se hace el ejercicio de la lectura:
…teniendo en cuenta que el Hombre es un ser social, bien sea por naturaleza, bien sea forzosamente, a
todos los hombres les ha interesado averiguar. a) El hombre es social por naturaleza, es decir, su
condición biológica es tal que necesita vivir en sociedad: como dice Aristóteles. b) El Hombre es social
por conversión, es decir, como resultado de un pacto o acuerdos: como lo plantea Hobbes. (Pg. 122)
En este ejemplo se nota como, luego de haber realizado una lectura se puede ir dando pasos, por
aproximaciones sucesivas al punto donde se quiere llegar, lo primero, luego de haber dejado claro que
hay dos propuestas sobre el fundamento de la sociabilidad del hombre (por ejemplo) es separar estos
fundamentos según sus autores o lo que es lo mismo, hacerse la pregunta sobre ¿Qué piensa Aristóteles?
y ¿Qué piensa Hobbes? sobre la sociabilidad del hombre. A partir de aquí se pueden establecer
comparaciones entre una y otra postura, pedir a los estudiantes que elaboren sus propias preguntas, que
las dejen por escrito y a su vez debatan entre ellos sobre sus particulares opiniones en relación a cada
una de las tesis en cuestión.
Para dar cierre y concreción al ejercicio se debe ir a la pregunta que antes se quiso hacer de
primero:
“De acuerdo al texto asignado… ¿Cuál es el fundamento de la sociabilidad humana?”
Debe recordarse que sin una lectura previa, sin explicaciones y aclaraciones sustanciales sobre el
tema que se pretende abordar, cualquier pregunta que se haga en un aula puede parecer descolgada,
separada de cualquier contexto y por ende, no conducir a ningún sitio, pues, aunque tengamos claro de
que no se está buscando una respuesta absoluta, una verdad incontrovertible ni nada por el estilo, la
filosofía no tiene por qué tratarse de una circularidad vana, de un perro corriendo tras su cola, eso más
bien lo que provoca es cansancio y aburrimiento.
La pregunta filosófica que se hace en una clase debería transgredir los espacios del aula y
sembrarse en la vida misma de los actores de la clase, pues no siempre es el estudiante el que transcurre
la vida sin detenerse a pensar la realidad, tampoco los docentes nos preocupamos mucho que digamos
por la problematización de los conceptos con que armamos nuestras cotidianidades. Por tanto, es
necesario que se precise la clase como punto de partida para pensar la propia vida y la pregunta
filosófica como herramienta para iniciar esta travesía hacia el conocimiento de sí mismo, tal y cómo lo
hiciera Sócrates con los efebos atenienses en el siglo IV A. de C.
Sigamos con el ejemplo de la clase que hemos venido trabajando, como si se tratara de una
segunda sesión de clase, en la cual ya se pudiese estar vinculando el texto analizado con elementos de la
vivencia diaria de los actores del proceso de enseñanza-aprendizaje. En este caso, estudiantes y docentes
ya parten desde el conocimiento sobre las dos posturas, a saber, la de Aristóteles y la de Thomas Hobbes
en relación a la sociabilidad humana, se establece la constante en ambas posturas “El hombre es un ser
social” y las variables serían, según Aristóteles “por naturaleza”, según Hobbes “por conversión”
Para este momento, algunos estudiantes habrán tomado partido por la propuesta del Estagirita y otros
por la del autor de El Leviatán. Es aquí donde se puede introducir un elemento que agite la polémica en
la clase, este podría ser el concepto de “conflicto”. “Si ambos autores asumen al hombre como un ser
social ¿Por qué aparece el conflicto a todo lo largo de la historia humana?”, sobre la base de una
cuestión que ya se asomaba como tácita, un problema acabado y resuelto, se plantea algo que lo
problematiza y de inmediato traslada la discusión a un escenario más profundo que propone nuevas
interrogantes, las cuales podrían ser las siguientes:
a) ¿Qué es el conflicto?
b) ¿Pueden los hombres ser sociales y a la vez existir el conflicto?
c) ¿Cómo ha hecho el Hombre para vivir en sociedad a pesar de la existencia del conflicto?
¿A dónde deben llevar estas preguntas?, ¿qué razonamientos pueden buscarse en los estudiantes
a través de estas interrogantes? Principalmente a que los estudiantes manejen una visión, en primer lugar
histórica sobre la sociabilidad humana asociada a elementos como la autoridad, la jerarquía, el poder, la
resistencia, la aparición del Estado, los conflictos de interés que han derivado en disputas intestinas y en
guerras a través del tiempo y en segundo término, pero mucho más importante, estas preguntas deben
desembocar en una problematización de la persona en relación a la sociedad en que vive, la autoridad
que lo rige, los conflictos que acaecen en su cotidianidad, en cómo e incluso, sin mucho pensárselo, la
persona lidia de forma pragmática con vicisitudes asociadas a estos conceptos durante todos los días de
su vida.
Por consiguiente, luego de haber discutido las anteriores preguntas, sería recomendable
establecer una nueva lista de interrogantes en las que se puedan concatenar los tres elementos que se
querían al principio de la clase, a saber: Leer, analizar e interpretar, pues ya se pudo haber discutido lo
conceptual, las propuestas de los autores, el valor de ambas tesis e incluso se introdujo un elemento
problematizador para así, tender un puente hacia la realidad cotidiana de las personas. Estas preguntas
pudiesen estar planteadas de la siguiente manera.
a) ¿Te consideras un ser social por naturaleza o por conversión?
b) ¿Cómo describirías la sociedad a la que perteneces?
c) ¿Cuál de las dos tesis en cuestión (La de Aristóteles o la de Hobbes) consideras más
apropiada para describir la sociedad en que habitas?
Finalmente estas pudiesen ser las preguntas de una posible evaluación en la cual, el
profesor no solo pueda constatar el elemento de la lectura y el abordaje del texto sino, a su vez un
tratamiento analítico y en consecuencia una visión interpretativa del mismo, con la cual se da lugar a esa
tan exigida relación entre lo que se estudia en clase y lo que el estudiante vive en su diario acontecer.
Con este ejercicio o con alguno similar se puede sustituir la frustrante experiencia de
mandar a leer un texto y luego naufragar en la apatía del alumnado, en la frustración de unos y otros que
muchas veces lleva a los docentes cruzarse de brazos, encogerse de hombros o las reiteradas charlas
disciplinarias y moralizantes que terminan en un abandono del salón con la subsecuente pérdida del
precioso tiempo de las tres horas de clase de esa semana, más las de la próxima, pues ante la rabieta del
maestro y su salida intempestiva del aula, lo lógico es que nadie se pregunte qué habrá para la próxima
clase.
III. De cómo preguntar. ¿Qué es una pregunta filosófica?
¿Cómo caracterizar a una pregunta filosófica? Lo primero que se nos podría ocurrir es, comenzar
determinando los apetitos que mueven al filósofo o al que quiere hacer filosofía y a propósito de esto
tenemos esta hermosa apreciación de Nietzsche sobre este particular:
Un filósofo: es un hombre que constantemente vive, ve, oye, sospecha, espera, sueña cosas
extraordinarias. Alguien a quien sus propios pensamientos le golpean como desde fuera, como desde
arriba y desde abajo, constituyendo su especie particular de acontecimientos y rayos. Acaso él mismo
sea una tormenta que camina grávida de nuevos rayos, un hombre fatal rodeado siempre de truenos y
gruñidos y aullidos y acontecimientos inquietantes. Un filósofo: ay, un ser que con frecuencia huye de sí
mismo, que con frecuencia tiene miedo de sí, pero que es demasiado curioso para no volver a sí una y
otra vez… (Pg. 352)
Un filósofo está movido por una curiosidad incluso infantil, un ánimo de conocer cosas como el
que tienen los niños, parafraseando al propio Nietzsche el cual decía que el mundo estuviera mucho
mejor si los adultos fueran tan serios en sus asuntos como los niños en sus juegos. Sería posible hablar
entonces de un filósofo como una persona la cual aborda sus temáticas de trabajo con ese entusiasmo
con el que los niños riegan sus fantasías cuando se desdoblan en sus representaciones lúdicas, poniendo
todos sus sentidos en alerta ante la posibilidad de hallar algo nuevo, o de encontrar una nueva
perspectiva sobre algún tema bastante digerido.
Y es que, la filosofía nos ha ido mostrando como los pensadores que hoy curten de
conceptualizaciones y de ideas el ámbito de las ideas, han intentado siempre crearle nuevas reglas al
juego del pensamiento, mirar las cosas desde distintas perspectivas, viajar por el universo de conceptos
en naves cada vez más polivalentes y capaces, en esto a demás de tener la curiosidad de un niño, el
filósofo cuenta con la creatividad de los artistas, y no son pocos los que como Arthur Schopenhauer han
establecido el paralelismo entre la filosofía y las formas más elevadas del arte, la música, la literatura, la
pintura.
Por lo antes expuesto ¿Qué y cómo sería entonces una pregunta filosófica? ¿Cuáles serían
unos estándares medianamente equilibrados a la hora de elaborar interrogantes que sirvieran, tanto en el
aula, como en la reflexión en solitario o incluso en la tertulia informal?
Volvamos sobre lo primero, curiosidad y creatividad; ha de haber una iniciativa que despierte el
apetito por saber algo, en el caso de la clase, obviamente esa tarea pareciera estar previamente hecha ya
que hay unidades, contenidos y objetivos a dilucidar y lograr dentro del programa, pero ¿Cómo convertir
los contenidos de una clase en preguntas que enganchen a los estudiantes? Ahí pudiera estar el
problema. Por ejemplo si tenemos una unidad cualquiera de un programa de Introducción a la Filosofía
cuyo contenido es:
-El problema del conocimiento.
¿Qué tipo de preguntas pudiésemos elaborar para despertar la curiosidad y el interés de los
estudiantes?
Bien, qué tal si comenzamos por algo como:
¿Puede alguien relatar cómo cree que aprendió a hablar? O ¿alguien sabe cómo aprenden a
hablar los niños?
Debemos suponer que los estudiantes tienen asignaturas como psicología donde habrán
aprendido nociones sobre el tema de las teorías evolución de la personalidad, también es esperable que
aparezca el background o experiencia social por medio de la cual los educandos planteen sus
acercamientos al tema, la mayoría dirá cosas muy certeras, otros harán chistes, no obstante lo que
conviene es que se inmiscuyan en la temática a abordar.
En segundo término, se pueden establecer algunas explicaciones sobre las bases de las teorías del
conocimiento de algunos autores, dejando claro que el tema de la clase a la cual se ha introducido con
las aparentemente ingenuas preguntas previas es el de el Problema del Conocimiento ¿Cómo y para
qué el hombre conoce? En esa dirección se puede intentar otra pregunta:
¿Cuál crees que es la forma en la cual las personas adquieren el conocimiento?
A la cual encontraremos respuestas espontaneas tales como las siguientes:
a) Dios muestra las cosas que debemos conocer.
b) La gente conoce el mundo que la rodea por ensayo y error.
(Estas respuestas me son dadas por mis estudiantes en clase muy frecuentemente)
Con las respuestas que los estudiantes han proporcionado se puede comenzar a trabajar un
acercamiento a las teorías del conocimiento, de al menos a dos autores relacionados de inconmensurable
importancia en el mundo de la filosofía Platón y Aristóteles. La respuesta “a” pudiese relacionarse con
la teoría de las ideas de Platón, a través de la tesis de las ideas reminiscentes y conseguiría conducirnos a
preguntas más elaboradas sobre el particular, tales como:
a.1) ¿Qué son las ideas reminiscentes?
a.2) ¿Las personas aprenden el mundo desde cero, o desde las reminiscencias?
a.3) ¿Puede un ente trascendental (Dios) dotar de conocimientos a la mente de una persona?
Todas estas preguntas estarían conectadas con la Teoría del Conocimiento de Platón o lo
que es lo mismo con la tesis de ese filósofo sobre cómo una persona puede llegar al conocimiento. De
igual modo la respuesta “b” nos es dúctil para ser convertida en varias interrogantes subsecuentes, las
cuales nos lleven a una posterior explicación de la Teoría del Conocimiento del Estagirita Aristóteles.
En este caso, igual que en el anterior elaboran tres preguntas las cuales digan así:
b.1) ¿Los niños nacen con la mente en blanco?
b.2) ¿Es la mente una Tabula Rasa que se va cargando de conocimientos conforme la persona
va creciendo?
b.3) ¿Es la experiencia el principal motivador del conocimiento en las personas?
Con esas preguntas introductorias se obtiene un punto de partida para el desarrollo de un tema
que puede llegar a ser tan complejo como la identificación y caracterización de las teorías del
conocimiento de distintos pensadores tan prolijos como los antes citados, utilizándose y reforzando
inclusive los conocimientos previos de los estudiantes sobre el tema y lo más importante, destacando la
presencia de las ideas de los filósofos dentro del imaginario colectivo de la gente, la cual, aun sin saber
los enunciados o premisas de los filósofos, hacen uso de ideas que vienen acumulándose en el
conocimiento colectivo y forman parte, de lo que llamaríamos con Foucault, la Caja de Herramientas del
discurso enunciativo de la cultura, el cual es manejado a diario por las personas.
Lo antes expuesto, nos sitúa frente a un instrumental muy variado para el ejercicio de una
didáctica de la clase de filosofía, en la cual, por medio de las interrogantes que problematicen se puede
lograr mucho más que el abordaje a una temática o un texto filosófico. De igual manera es probable
relacionar la teoría filosófica con la propia vivencia, intercalando elementos de la cotidianidad con las
disquisiciones teoréticas de los autores e incluso propiciando en los estudiantes la posibilidad realista de
hacer ellos mismos su propia trama conceptual, es decir de hacer filosofía, de vivir esta filosofía y
emplear estos conceptos para algo más que la obtención de una calificación o la simple aprobación de
una asignatura con la que no encuentran identidad alguna.
En conclusión.
A fin de cuentas, la filosofía como trama de conceptos elaborados, elaborándose y por elaborarse
es una fuente inagotable de preguntas e interrogantes que abarcará hasta donde alcance la propia
curiosidad humana y su avidez por descubrir la realidad que se percibe, se siente y se habita. Tal y como
lo plantea Giorgio Agamben “la filosofía no es una disciplina, es una intensidad”. Si hoy en día hay
algo que compartan la ciencia y la filosofía es el origen mutuo en esa ancestral y la aun no saciada
curiosidad y ánimos por develar al universo y sus misterios, a la naturaleza, al hombre mismo.
Estas páginas han intentado dar cuenta de esa necesidad del filósofo por interrogarse, por
escudriñar el mundo que le es dado, le rodea, al tiempo que él mismo construye, por ir más allá de lo
aparente y de lo previo, para trazarse un camino nuevo, cada vez y con cada paso asistir y ser partícipe
como creador de una nueva interrogante, porque nunca son ni serán suficientes, pues las preguntas son a
la filosofía como las musas al arte, sin unas no hay el otro.
Pero al mismo tiempo se ha intentado mostrar la importancia de La Pregunta como recurso
pedagógico para una didáctica de la filosofía, como herramienta de trabajo diario para un maestro que
intente convertir el aula en un lugar para el cuestionamiento de la realidad, para la resistencia, para la
emergencia de pensamientos novedosos o lo que sería más propicio decir, para considerar que el aula
pueda aspirar a ser un ágora filosófica.
MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN DEL ENFOQUE CUALITATIVO.
Antesala.
En la Investigación, tanto como en todos los ámbitos científicos, en la Modernidad Tardía se ha
venido presentando un amplio debate en torno a la pertinencia, completitud y opacidades del Paradigma
Positivista. Dicho debate ha servido para establecer críticas concretas al positivismo que van desde la
evidencia de sus límites hasta el establecimiento de alternativas tales como los Paradigmas Post-
Positivista, Complejo y Socio-crítico.
De igual forma, hoy se asume como una real posibilidad dentro del espectro paradigmático de la
Investigación Educativa, el empleo de mixturas paradigmáticas, las cuales sirvan para operar a los
diversos niveles de la investigación a fin de atender atascos teórico-metodológicos que puedan
presentarse.
Tal estatus de flexibilidad no plantea en absoluto el hecho de que pueda banalizarse el acto
investigativo o se le pueda calificar de poco serio (En el argot académico a la mezcla irresponsable de
métodos se le denomina Pastiche) Por el contrario, el signo de estos tiempos dentro parece apuntar hacia
lo sincrético, no debía ser de otra manera dentro de los espacios académicos. Donde la flexibilidad bien
entendida y manejada puede servir de plataforma para dar un abordaje incluso más preciso de las
realidades estudiadas. Bajo el signo de la comprensión de un principio fundamental; toda realidad
observada, estudias y abordada, queda de inmediato afectada por el ojo que le mira.
Dentro de la previamente citada crítica al Paradigma Positivista, emerge el Paradigma Post-
Positivista cuyo enfoque investigativo es el Cualitativo. Dicho enfoque se asume desde el inicio como el
espacio para la flexibilidad propiamente dichas, proponiendo la superación del “dato” como anclaje de
la investigación, apuntando hacia la pluralidad metodológica a fin de proponer, como se viene
planteando, la posibilidad de profundizar en las labores de investigación.
En este ensayo se busca dar cuenta de los métodos que engloba el enfoque cualitativo de la
investigación en educación. Dichos métodos oscilan entre el Etnográfico, Fenomenológico,
Hermenéutico, Historias de Vida, Investigación Acción Participativa, Feminismo e Interaccionismo
Simbólico.
Método Etnográfico.
Desde la propia antigüedad la Etnografía, vista como práctica de colectar información sobre
pueblos, culturas y sociedades, ha sido parte de los viajes de exploración de aquello que se aventuraban
allende las costas para buscar riquezas. Heródoto, designado por la tradición como Primer Historiador,
emprendió en su compilación llamada Los Nueve Libros de la Historia, la tarea de registrar al detalle las
costumbres, estilos de vida, ritos y tradiciones de los pueblos del mediterráneo.
Dentro de las posibilidades y tareas del método etnográfico Martínez (2005) plantea: El
investigador etnográfico, al intentar acercarse a la verdadera naturaleza de las realidades humanas, se
centra en la descripción y comprensión.(S.p)
De ahí que la etnometodología funja como un método mayormente usado en antropología social,
con representantes claves tales como B. Mallinowski, G. Meat o C. Levi-Strauss.
El propio Martínez 2005 insiste al respecto: El objetivo inmediato de un estudio etnográfico es
crear una imagen realista y fiel del grupo estudiado, pero su intención y mira más lejana es contribuir a
la comprensión de sectores y grupos más amplios… (S.p)
Fenomenología.
El método fenomenológico deviene con la entrada en el mundo de la filosofía de los trabajos de
Edmund Husserl (1859-1938) para quien la fenomenología busca hacer de la filosofía una ciencia
estricta, libre cuanto más, del aspecto especulativo debido al cual se hace difícil hacer coincidir
elementos de tipo conceptual y metodológico dentro del espectro filosófico.
El apego al Fenómeno en cuanto tal, en sí mismo, apartando las categorizaciones externas que
puedan contaminar con prejuicios ideológicos y axiológicos el estudio de la realidad, permite un
acercamiento conocido como Reducción Eidética (Por Eidética se conoce la capacidad de recordar de
forma precisa e idéntica los hechos vividos) A través de este proceso se intenta atender los eventos de la
investigación de manera. Asegura Martínez (2005) La fenomenología ofrece un punto de vista alterno y
diferente al del positivista acerca de la objetividad y los métodos apropiados para el estudio de la
conducta humana. (S.p)
Por lo antes señalado, es relevante destacar que lo fenomenológico prevalece como un elemento
substancial del Paradigma Pos-positivista, a su vez guardando estrecha relación con el método
etnográfico, así como con todos los métodos del citado paradigma los cuales se detallarán a seguir.
Método Hermenéutico.
La hermenéutica como acto de interpretación debe su nombre a Hermes, dios de la mitología
helénica, éste era un dios mensajero, protector de los emisarios y de las formas de comunicación
conocidas para la época. Por supuesto, la palabra, la poesía, la música y la escritura.
En términos actuales, la hermenéutica es vista como arte de la interpretación en apego estricto,
riguroso al discurso de quien informa. La razón por la cual la hermenéutica asume ese rigor
metodológico reside en el entendido de que la credibilidad de los resultados depende del nivel de
precisión y el respeto con que se trate el acto de procesar la información venida de la o las fuentes de la
misma.
En relación con esto, Martínez (2009) parafraseando a Dilthey (1900) define la hermenéutica
como …el proceso por medio del cual conocemos la vida psíquica con la ayuda de signos sensibles que
son su manifestación (S.p) Haciendo nuevo uso de la paráfrasis, se entiende que la misión de la
hermenéutica se basa en descubrir el o los significados de las cosas, hacer una interpretación deslastrada
de prejuicios, sobre la palabra, textos, discursos, épocas en sí los cuales a su vez hablan y son hablados
en una episteme.
Historias de Vida.
En Venezuela, Las historias de Vida como experiencia metodológica han venido tomando fuerza
y haciéndose presentes dentro del plano de la historiografía, así como en el resto de las ciencias sociales
y en el ámbito de la investigación educativa propiamente. La razón que explica este auge, es la propia
emergencia del paradigma post-positivista, la cual ha sido propiciada en el ambiente de la crítica
postmodernista.
Dentro de los estudios sociales, socio-culturales y etnográficos la Historia de Vida, vista como
metodóloga interpretativa de la realidad tanto en el discurso como en las prácticas de vida, ha pasado a
ser un recurso esencial para el desarrollo de investigaciones de lo vivencial.
El Centro de Investigaciones Populares (CIP) Dirigido por el Dr. Alejandro Moreno es fiel
exponente de las Historias de Vida como método dentro del enfoque cualitativo de la investigación. El
uso de este método ha permitido al citado investigador y a sus condiscípulos narrar una-realidad-otra la
cual se teje dentro de las zonas populares de país, enunciando incluso un modo epistémico, al cual
denominan Episteme Popular o Episteme de la Relación.
En tal sentido, Moreno (1995) argumenta: La relación vivida se inscribe en esa forma de vida
que es el conocer, y ahí la comprendemos como epistémico central-dinámico de toda matriz-episteme
popular. (Pg. 492)
Esta visión de lo popular se logra a partir de la puesta en práctica del concepto de Otredad, que
funge como elemento de conexión del mundo-de-vida-popular con un investigador que debe, como ha
dicho el mismo Moreno “quemar las naves” a fin de expresar que debe deslastrarse de todo el andamiaje
disciplinar de la Modernidad académica y mirar al Otro en cuanto tal, en su dimensión epistémica, en
este caso, la popular.
Investigación acción Participativa:
Bajo las premisas de ascetismo y relación epistemológica sujeto-objeto presentes dentro del
paradigma positivista, hablar de una investigación participante sería tanto como blasfemar. No obstante,
dentro del enfoque cualitativo esta es una posibilidad la cual es comúnmente emprendida cuando la
situación problemática a abordar requiere de la participación activa del investigador a fin de ser resuelta.
Según Pérez (2013) La IAP se realiza con una óptica desde dentro y desde abajo: desde dentro
de la comunidad estudiada; desde abajo, pues lleva a la participación incluso a quienes no han podido
a estudiar.
El IAP es un método claramente sentado en la praxis, en la resolución de problemas en corto y
mediano plazo, con una perspectiva de horizontalidad a través de la cual se busca integrar a los
elementos de la comunidad en la resolución de las situaciones que los agobian.
Por consiguiente, nuevamente Pérez (2013) asegura:
El método de la investigación-acción participación (IAP) combina dos procesos, el de conocer y el de
actuar, implicando en ambos a la población cuya realidad se aborda. Al igual que otros enfoques
participativos, la IAP proporciona a las comunidades y a las agencias de desarrollo un método para
analizar y comprender mejor la realidad de la población (sus problemas, necesidades,
capacidades, recursos), y les permite planificar acciones y medidas para transformarla y mejorarla. Es un
proceso que combina la teoría y la praxis, y que posibilita el aprendizaje, la toma de conciencia crítica
de la población sobre su realidad, su empoderamiento, el refuerzo y ampliación de sus redes sociales, su
movilización colectiva y su acción transformadora. (S/p)
Feminismo.
El clima de la postmodernidad ha posibilitado niveles de expresión para sectores de las
sociedades otrora silenciados. Luego de un primer discurso postmodernista el cual traía consigo un
empeño en demoler todo lo concerniente a las estructuras dominantes de la modernidad, tanto en lo
institucional (La Escuela, El Estado, La Justicia, por ejemplo) como en lo discursivo (El Sujeto, La
Democracia, La Ciencia, El Trabajo, entre otros.)
Ese discurso que enunciaba a voz en cuello “¡La Escuela ha muerto!” Fue dando paso a un
alivianar de esa retórica que dio paso a un estatus de revisión, de flexibilización y de escucha a la
diferencia. Al respecto se podrían contrastar la obra incipiente de Lyotard La Condición Postmoderna
(1991) cuyo discurso es ejemplo de ese primer envión demoledor de la postmodernidad, con un texto de
Vattimo (2003) llamado Nihilismo y Emancipación, en cuyas página el autor da cuenta de la necesidad
de escuchar a quienes hasta ahora no han aparecido en el espectro de las ciencias sociales, de la política
y de lo social.
Dentro de éste, pudiera llamarse “segundo postmodernismo” aparece el Feminismo como método
de investigación. Ya no se habla del feminismo reivindicativo de los activismos de la década de los años
sesenta y setenta, en este caso se trata de una elaboración teórico-metodológica cónsona con los tiempos
que vivimos.
Al respecto Martínez (2003) asegura:
…una metodología "femenina" de la ciencia social, exige, además, que estos planteamientos
epistemológicos y metodológicos sean descritos y discutidos no sólo al realizar una investigación
"femenina", sino también en la investigación social en general. La realidad básica que da soporte a una
"metodología femenina" es el hecho fundamental de que sea la mujer la participante como investigadora
y también como objeto de la investigación. (S/p)
El feminismo oscila sin embargo entre el afán de dar voz a la mujer y la necesidad de proyectar
esa voz desde lo femenino propiamente hablado, aquello que no les es igual o siquiera similar a hombres
y a mujeres dentro de un mismo contexto social.
Prosigue Martínez (2003)
En efecto, es fácil comprender cómo la mujer, conociendo su propio cuerpo, sus problemas propios de
salud, sus vivencias personales, familiares y sociales, está en mejores condiciones metodológicas que el
hombre en general para comprender a otras mujeres y sus problemas; es más, esta situación se constata
cuando, en muchas circunstancias, la mujer no hace caso a las recomendaciones de un doctor varón
sobre ciertas áreas ginecológicas, aborto, control menstrual, etc. (S/p)
Interaccionismo Simbólico.
Como enfoque de la sociología el Interaccionismo Simbólico se remonta hasta los años treinta
del siglo XX. Con los trabajos de Herbert Blumer quien acuñó el término en 1938 y fue perteneciente a
la Escuela de Chicago. Para este sociólogo, el juego de signos y símbolos que opera dentro de las
sociedades reviste tanta importancia como aspectos en apariencia jerárquicamente más relevantes tales
como las leyes, las instituciones o los sistemas de enseñanza.
Es en la interacción simbólica donde los individuos delinean, aprenden y aprehenden rutinas las
cuales en la repetición constante tornan en costumbres y posteriormente en trazas culturales.
Hoy en día, dada la irrupción del internet dentro del tramado social del orbe entero, la aparición
de la lógica de redes y todo el entorno de la interactividad en línea, la cultura se ha hecho cada vez más
de signos volátiles, expeditos y de mensajes circulando a velocidades otrora desconocidas. Una cultura
líquida se podría decir utilizando el concepto de Modernidad Líquida acuñado por Bauman.
Valdría la pena desempolvar la frase de Mc.Luhan “El medio es el mensaje” para intentar
entender las lógicas simbólicas de imágenes y signos que se trasladan por las redes y que impactan
directamente en la forma como vivencia y convive la gente del siglo XXI.
La Interacción Simbólica como metodología actúa en el análisis del contenido de los medios de
comunicación, la incidencia de la publicidad, la política. Todas como influencia en los rasgos
performativos de los individuos de una sociedad. Para lograr su inserción en los citados ámbitos en el
Interaccionismo Simbólico echa mano de técnicas de triangulación, análisis del discurso, psicología del
gesto y de la imagen, entre otras, a fin de establecer categorizaciones proclives a dar explicaciones
valederas y razonables relacionadas con el ámbito de acción previamente descrito.
Post criptum.
Una vez deambulado por el Paradigma Post Positivista y habiendo establecido algunas
precisiones y generalidades sobre los métodos de investigación en el enfoque cualitativo. Vale apuntar la
pertinencia de dichos métodos dentro de la investigación en educación.
Tal pertinencia viene dada por varias vías, en primer lugar, por la necesidad que había de
encontrar una alternativa al método positivista y su paradigma cuantitativo, en segunda instancia, por la
apertura hacia la flexibilización metodológica necesaria para atender lo humano como un hecho variable
e imposible de ser determinado, en tercer lugar, dada la constante evolución y cambio epistemológico de
las sociedades, condición ante la cual La Academia es obviamente susceptible.
Por todo lo antes mencionado, huelga decir que se hace necesario profundizar en este tema a fin
de dar solidez al conocimiento sobre el interesante y útil paradigma Post Positivista y sus métodos de
investigación.
TIEMPO DE NARRAR
CIUDAD JAULA
I
Sálvate del complot de los ausentes
de diálogos con la indiferencia
fricción de pieles
pulsión de labios temblorosos
miedo...
El tiempo juega a hacerse relativo
la certeza se mudó de calle
no hay sitio para jueces
riesgo de sentir
inminencia de ansias...
II
Sensación de presidio se apodera de mi
el claustro agobia con paredes encimadas
la luz se pelea un ápice de ventana
recuerdos como paisajes en claroscuro.
Un tiempo espeso
caluroso
infértil
me amarra las letras
impone personajes de oficina pública
bostezos prestados y robados colman el aire
aroma de armario
de museo de cera...
Ciudad jaula
sin salida
ni entrada...
Illich.
HABLANDO DE DRAGONES…
Prefiero que los dragones sean un mito.
De no serlo, de ser ciertos, ya me imagino a los circos ofreciendo su Show de Dragones
Vencidos para el disfrute de toda la familia. Cacerías de dragones en los confines de la tierra para el
beneficio de la ciencia y zoológicos donde sin duda los dragones amarrados o encadenados pasarían
sus miles de días aburridos tras barrotes de jaulas, unas más arregladas que otras.
Imagino los dragones en cautiverio, operados de sus glándulas flamígeras para que no rosticen
a los niños que contentos les arrojan cotufas.
La encargada de Sky World (un See World de dragones) Hablaría emotiva de la relación con su
dragón entrenado, diría que el dragón es feliz aunque no vuele, ni capture su alimento, aunque lo
mantengan confinado a una pajarera inmensa, que en este caso debía llamarse dragonera o para que la
cosa sonase más humana, un "Hábitat para dragones"
Hubiese películas y series con dragones de verdad y estos animales actores serían sacados del
set de grabación y devueltos a punta de corriente para volver a sus dragoneras "especiales con todas las
comodidades"
Detestaría que los dragones corrieran con la misma suerte de las orcas, tigres y elefantes... Ya
me imagino al Rey de España con una bota montada en la cabeza de un dragón recién aniquilado,
acribillado con armas especiales de las que la realeza puede costearse. Me imagino a los que hacen
sacrificios de cabras, gallinas y perros, bebiendo sangre de dragones bebés.
Zapatos, carteras, correas y chaquetas de piel de dragón, amuletos de dientes de dragón, crema
anti arrugas de hígado de dragona y pastillas de los testículos, también de dragón, claro... para la
virilidad!
Menos mal que los dragones son de mito, que no son sino un sueño bien soñado por los miedos
de nuestros antepasados, que no tiene que haber una Sociedad Protectora de Dragones, y que no hay
dragones de raza con pedigrí y dragones callejeros teniendo que comer basura.
RAPTO DE LUNA
Momentos posteriores a su captura en aquel café donde fue a reencontrarse con una amiga de
los tiempos de colegio, a quien había contactado por Facebook, Luna, que yacía postrada en la parte
posterior de una camioneta de lujo, sólo podía escuchar voces entremezcladas de los no sabía cuántos
tipos que iban en el vehículo y que discutían alterados, maldecían, llamaban por teléfono, le gritaban
insultos, le golpeaban con un objeto metálico, ella presumía, era un cañón. Lo otro que podía sentir, era
los latidos de su corazón, casi como precipitándose por su boca. De resto no le había dado tiempo de
pensar nada, de sentir si quiera miedo de lo que le estaba ocurriendo y podía pasarle después.
Luna Verónica Rodríguez Ganclini, estudiante de ingeniería química en una universidad
pública, 22 años, hija de un pequeño empresario, clase media alta y su esposa, quien posee una
pequeña tienda de ropa en un centro comercial, novia del hijo de un médico traumatólogo, quien
estudia en su misma universidad, los fines de semana va la playa de los surfistas, no es muy de ir a
discotecas, a veces ayuda a su mamá en la tienda, maneja un “Yaris” 2010 azul dos puertas…Esa era
la información que manejaban los “hampa” que se la llevaron del café de la avenida 33. El encargado
de recabar la información a cambio del 7% de la “pega”(el dinero del rescate), si todo salía bien, era un
agente del cuerpo de investigaciones, quien la había tenido fácil, pues toda la información la sacó del
Facebook y del “pin” de la chica, a la cual le había pedido lo acceso como contacto y la muy
despreocupada, le había dado a “aceptar” manteniéndolo entre sus contactos con el nombre falso de
Gian Pablo y una foto de chico “papiao” como de gimnasio, con la cual aparecía en el teléfono
“montao” que el regordete funcionario tenía destinado para el “trabajo” en cuestión. La tomaron por
los cabellos, poniéndola en pié a empujones, tumbando sillas, mesas y a otros comensales.
La estridencia del momento fue feroz, disparos al aire y al suelo hicieron que todos en el lugar
se echaran al piso o corrieran fuera del local.
Una vez llegados a algún sitio, la bajaron del vehículo en el cual la trasladaron e hicieron
caminar, aun vendada y atada, hasta sentarla en una silla y amarrarla a ella. Una voz se le acercó
susurrante, salivosa y terrible “Tu lo que estás es bien buena carajita” “Deja la guevonada! Que ésta
vale unos reales” gritó una segunda voz. Como si de pronto sus sentidos comenzaran a despertar, se
escuchó llorando, pidiendo la soltaran, la interrumpió una voz calmada, con una serenidad profesional
“Mira Luna, necesitamos que todo salga bien, sabemos todo sobre ti, tu familia, tu novio, tu papá y tus
amigos, así que no inventes, si nos pagan lo que vamos a pedir, te soltamos sanita y salva, si se les
ocurre inventar una vaina, te jodiste, así que colabora y todo va a salir bien.”
Luna reaccionó a las instrucciones con un gemido que de inmediato se transformó en llanto, la
voz profesional le tocó la cabeza “Cálmate, cálmate, necesito que te calmes para que hables con tu
papá” No podía parar el llanto, lo cual exasperó a la voz salivante, “¡mira maldita!” la golpeó, “¿tú
quieres llorar, ah!?” Luna gritaba, la voz salivante amenazaba, la voz profesional callaba y una tercera
voz, femenina, entró en escena, en esa escena oscura de voces y latidos emergiendo por su glotis.
Pánico sin rostro y sin salida. “Cállate pana, deja que la chama respire, así no va a hablar con nadie”
dijo la voz femenina, la tomó por los hombros, con algo parecido al afecto, pero no era afecto. “Vamos
chamita, vete calmando, respira hondo, para traerte agua y después llamamos a tu familia que seguro
están esperando para oírte” Luna comenzó a obedecer a esta tercera voz, la mujer le dio a beber agua,
la cual todavía sorbió con dificultad.
Luego de la llamada, luna fue dejada, aun vendada y atada en la habitación, sentada en la silla
comenzó a llorar, un hilo de sangre corría por una de sus comisuras, la voz salivante le había
abofeteado una vez más cuando entró a hurtadillas al cuarto donde la habían dejado y le pasó la lengua
por el rostro, Luna torció su cabeza hasta más no poder queriendo apartarla de aquella voz morbosa,
gritó y el sádico secuestrador al verse increpado por la voz profesional la maltrató en venganza. Ahora
sola, aun a oscuras y enfrentada con sus pensamientos se interrogó a sí misma, se hizo la pregunta que
seguramente todos nos hiciéramos si nos sucediese tamaña tragedia…
"¡Dios! ¿Por qué a mí?"
Hacía rato que dejó de escuchar las voces, también de llorar. Por primea vez se descubrió
sintiendo algo más que los latidos de su corazón como queriéndole salir por la boca, se percató de un
dolor en las manos, una rodilla le ardía, también, en la cara sentía las secuelas del último bofetón que
recibió del dueño de la voz salivante.
Ahí amarrada a la silla, inerte por obligación, suficientemente consternada como para no prestar
demasiada atención a los dolores en sus muñecas, en el rostro y las piernas, Luna comenzó a hundirse
en el silencio de lo que debía ser ya la noche, la última vez que supo la hora fue cuando se bajó de su
carro cerca del café donde se encontraría con su amiga. Eran las cinco en punto de la tarde, ahora no
tenía idea de cuánto tiempo habría transcurrido desde el momento en que empezó todo este infernal
estado de cosas, sólo se imaginaba que ya sería de noche, se quedó dormida, tal vez la habían sedado.
Una de las sensaciones más terribles que puede sorprender a una persona, ha de ser, despertar y no
pode ver nada, salir del sueño y seguir cegado, no ver la luz.
Cuando Luna Verónica salió del letargo en el que el cansancio la había sumido, chocó con la
ceguera impuesta por la venda, gritó desaforadamente, al poco tiempo, sintió abrir una puerta, le habló
la voz femenina “¿Chama, quieres ir al baño? ¿Tienes hambre..?.” “Quiero al baño, quiero agua”
respondió “Quítame esta venda por favor, por lo que tú más quieras” imploró sollozante. La voz
femenina, salió de la habitación, Luna continuó llorando, ahora muy quedo. Al poco tiempo entró
alguien, sin demasiada delicadeza le quitó la venda y con una pinza picó los amarres de sus manos y
pies, “Te quedas tranquilita que nada te va a pasar si te portas bien” era la voz femenina. Sus ojos se
acostumbraron pronto a la luz pues la habitación estaba en penumbras, pudo ver a la mujer, más no su
rostro, usaba una capucha, un pasamontañas negro, también advirtió un arma en la su cintura, miró
alrededor, era un cuarto vació sin ningún mueble además de la silla y una colchoneta tirada en un
rincón.
La voz femenina, le pertenecía a una mujer alta, más alta que Luna, algo gorda, usaba un Jean y
una blusa negra, le señaló el fondo de la habitación, ella supo que era el baño, entró y buscó el pomo
de la puerta para encerrarse pero no había, la voz le dijo, “Tranquila, ese no va a volver a entrar si te
portas bien” Luna miró sus muñecas laceradas por la lucha en contra de los “Tie Wraps”, su boca
estaba rota, sus ojos hinchadísimos. Al lavar su rostro esperó en vano despertar de aquel sueño bizarro
pero no ocurrió nada, esta era la realidad, la que ahora le tocaba a ella. “Ahí tienes una hamburguesa y
una Coca-Cola, Luna, come anda” le exhortó la voz femenina, una voz ahora con un cuerpo pero aun
sin rostro. Era una pesadilla sin rostros. Luna creyó notar cierta familiaridad en la voz de la mujer,
pero se limitó a responder “No tengo hambre” la voz femenina le respondió como aconsejándole “Es
mejor que comas, ahí te la voy a dejar” Salió y aseguró la puerta del cuarto por fuera, Luna escuchó el
sonido como de un interruptor y de inmediato quedó sin luz, totalmente a oscuras otra vez, sólo que
ahora no tenía venda en los ojos. A tientas llegó hasta la comida y luego fue gateando hasta la
colchoneta donde se tumbó e intentó comer.
Dos mordiscos a la hamburguesa y casi toda la coca-cola, de inmediato Luna estaba intentando
conseguir una salida, trataba de no hacer ruidos, la habitación tenía una ventana, sellada al punto de no
dejar pasar luz de afuera, o tal vez era de noche, había una total confusión en sus sentidos de ubicación
en el tiempo y el espacio, una sensación de limbo, terrible. La incertidumbre comenzaba a desplazar las
imágenes y sensaciones del momento en que la capturaron, recordó que el baño también carecía de
ventanas, no tenía más objetos que un rollo de papel higiénico y un espejo remachado a la pared. Luna
volvió a la colchoneta.
SECUESTRADA ESTUDIANTE DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA NACIONAL.
Así encabezaba un ejemplar del diario que yacía sobre el escritorio del funcionario del Cuerpo
de Investigaciones que formaba parte de la operación del rapto de Luna. Con el fin de rendirle cuentas
a sus secuaces, él se mantenía al tanto de todos los movimientos del cuerpo detectivesco. Sin embargo,
esto no había sido parte del acuerdo inicial, con el cual el funcionario a quién en la operación daban el
mote de “Gian Pablo”, donde se exigía de éste, datos sobre los movimientos de Luna a cambio de 7%
del monto del rescate, pero el agente, justificando en su avaricia en la importancia que revestía
mantenerlos informados, había subido sus exigencias a 15% a fin de informar a los captores sobre las
estrategias de sus colegas de otra profesión. La exigencia de alias “Gian Pablo”, como se podía prever,
suscitó complicaciones con el resto de secuestradores los cuales discutían airadamente fuera del
reducto donde confinaban a la joven.
Luna despertó debido a los gritos, procacidades e insultos de la voz salivante y las palabras
tanto menos airadas, como de alguien que lo tiene todo controlado, de la voz profesional. Por un
tiempo que no hubiese podido precisar, la chica se había encontrado en una duermevela terrorífica,
sobre su cuerpo caía un cansancio enorme, pero incluso esta fatiga era menor aun que el miedo que la
embargaba, cada vez que sus ojos se cerraban la sobresaltaban las imágenes del momento de su rapto,
revivía golpes, gritos, el asco de un inmediato recuerdo de esa voz asquerosa escupiéndole sus deseos
maledicentes en el cuello, al oído, en su rostro.
Trataba de entender de qué iba la pelea de las voces, tal vez, pensó, se acercaba el momento de
su liberación, sintió un apresurado alivió. Su padre, sus amigos, la familia de su novio habían
conseguido el dinero y los captores, salvajes hampones, ahora peleaban como única forma de llegar a
un acuerdo sobre la repartición del botín. De pronto pensó en algo acerca de lo cual no había tenido
tiempo ni asomo de serenidad para poderlo de imaginar si quiera ¿De cuánto dinero se trataba? Esto
disipó de su mente aquel prematuro entusiasmo, sabía que su padre tenía relativo éxito en sus negocios,
pero no eran ricos, él siempre se quejaba de los giros del carro que le había regalado, de los impuestos,
de los servicios, hasta se había visto obligado a reducir parte de su personal, entre los cuales se
encontraba su asistente personal con quien había tenido una relación laboral de 12 años. Sin duda, no
era un momento boyante para la economía de la familia Rodríguez Ganclini.
Luna no era una chama demasiado perdida en términos de sentido común, sabía perfectamente
que sus padres no podrían reunir en poco tiempo un capital demasiado elevado, pensó entonces, no
debía tratarse de mucho, o tal vez de esto precisamente se trataba la pelea de las voces, los plagiarios y
su familia no alcanzaban aún algún tipo de acuerdo por su liberación, cuánto más estaría así, pensó,
encerrada a merced de estos sujetos… Súbitamente un miedo más se sumó a sus angustia; ¿Y si la
cantidad era impagable? Quién sabe cuántas cosas pueden pasar por la mente de alguien sometido al
encierro, a la incertidumbre, al vacío abismal de ignorar todo sobre su destino más inmediato.
Las laceraciones en las manos y la rodilla rasguñada ya no dolían, los latidos habían dejado de
salirle por la boca. De alguna forma, aunque cueste creer que pueda ocurrir, Luna comenzaba a
adaptarse al cautiverio, lloraba menos, o más bien ya no a gritos, no volvió a oír la voz salivante cerca
de ella, en su lugar, sólo tenía contacto con la voz femenina de quien únicamente alcanzaba a ver la
silueta en la penumbra cuando la puerta se abría y la mujer le dejaba la comida, dos veces al día. Se
trataba principalmente de comida rápida, cosas como empanadas, arroz chino, perros calientes…
“Cómete eso carajita, anda, tranquila que todo va a salir bien” le decía la voz femenina cuando la
veía hundida en el rincón, agazapada como un animalillo temeroso.
Por las veces en las cuales había recibido esos alimentos, Luna podía deducir que llevaba de
cuatro a cinco días cautiva, a oscuras sentada y acostada en esa colchoneta a la cual se había mudado
toda su vida desde aquel momento terrible, se cambiaba de lado cuando sentía inundada de lágrimas la
parte donde recostaba su rostro, sabía que era de día porque sentía calor, sudaba, se fundían en su
rostro las lágrimas y las gotas de sudor, también advertía más actividad de las tres voces en ciertos
momentos, en otros, el silencio la aturdía y se cerraba la boca con las manos, tratando de atrapar el
llanto, para que no la oyera la voz salivante y se sintiera con una razón para entrar a callarla, a abusar
de ella.
ESTUDIANTES DE LA U.A.N EN VIGILIA POR LA PRONTA LIBERACIÓN DE LUNA
RODRÍGUEZ.
Así rezaba uno de los diarios de circulación regional el cual “Gian Pablo” compró en un kiosco,
enrolló y puso debajo de su brazo de camino a su trabajo en la comandancia del Cuerpo de
Investigaciones, al llegar a su oficina recibió un mensaje de texto escrito con mala ortografía:
“YAMANOS” Con la excusa de salir por desayuno se ausentó, se dirigió a un puesto de alquiler de
teléfonos y efectuó la llamada, sólo escuchó sin decir una palabra, colgó, pagó, improvisó un
comentario intentando ser gracioso con el tipo del puesto de teléfonos y regresó a su oficina.
En el escondite donde guardaban a Luna cual mercancía, la voz profesional colgaba la llamada
luego de dictar a “Gian Pablo” sus instrucciones. Luna pensaba en su madre, en su novio y amigos de
la universidad, su madre estaría desesperada al igual que su papá, su novio, moviendo contactos
gracias a las influencias de su familia. “¿Por qué a mí?” La pegunta volvía una y otra vez.
Aunque había sabido de secuestros de gente relativamente cercana, el tío de su mejor amiga, la
hermana de una comadre de su mamá, el hijo de unos vecinos de la urbanización, Luna, como suele
ocurrir, poco reparaba en que esta realidad pudiera volcarse sobre ella. Más le preocupaba que le
fuesen a robar el vehículo, más pensaba en que le pudieran arrancar el celular o la cartera, y no era su
culpa el hecho de no pensar en esto, pues, a pesar de los diarios reportes en la prensa, de saber sobre
los familiares de conocidos en esa situación, a Luna le ocurría como nos puede pasar a todos, un
bloqueo mental, habitaba en ella un dejo de indiferencia sin el cual muy pocos pudieran salir a la calle
ni transcurrir por la vida por temor a estos peligros, a la muerte, tal vez sea eso mismo que nos hace
impasibles ante estos eventos, hasta cuando efectivamente nos suceden y comenzamos a jugar el doble
rol de protagonista y víctima a la misma vez.
Alias “Gian Pablo”, sudando copiosamente se acercó a la oficina del Sub-Comisario,
Temblaba, su camisa mostraba enormes marcas de sudor bajo las axilas, “tenía arepas”. El superior lo
miró de arriba abajo como escaneándolo, “Siéntate” le ordenó, el agente obedeció “Mi comisario, la
gente dice que así no hay trato, que le van a dar chuleta a la chama y nos van a echar la paja con la
prensa” El superior se incorporó de su silla, prendió un cigarrillo a pesar del enorme cartel rojo y
blanco que declaraba la oficina como espacio libre de humo. De inmediato le habló, calmado y en una
voz muy baja, casi no le oyó pero le leyó muy bien los labios y las intenciones “Tú sabes que nos van
a hacer eso, pa’ dónde van a coger?…aquí las cosas se hacen así, la mitad pa´ ustedes y la mitad pa’
mi, la chama viva y listo, perro a cagar!… porque si no, les meto la Brigada Especial y muerto to’ el
mundo, me los echo al pico a todos, ustedes verán!”
Luna escuchó al la voz profesional gritándole airadamente a sus cómplices, jamás lo percibió
así, esa no era la imagen que se había estado haciendo de él y esto le pareció como un momento de
ruptura, algo importante, quizás grave estaba por suceder, sus sentidos se avivaron, volvió su corazón a
agolpársele en la garganta, ella se incorporó y el miedo se levantó tras ella. Inmediatamente escuchó
las respuestas de las otras voces, más insultos, gritos, el “clack” de las armas cuando las montan. Se
abrió la puerta de un empujón, era la voz salivante, encapuchado, traía la venda consigo, los tie wraps,
ésta vez no la acosó, simplemente la levantó del suelo, la amarró fuerte, se dolió en las muñecas,
además ahora la amordazó, casi se ahogaba, al terminar de atarla la devolvió al piso con violencia
extrema, Luna por instinto se arrastró hasta chocar con una pared, no sabía cual, no importaba.
“Luna Verónica Rodríguez Ganclini, estudiante de ingeniería de la U.A.N está siendo
trasladada en estos precisos momentos en ambulancia a un hospital cercano al sitio donde estaba
retenida por sus captores, luego del intenso tiroteo que se produjo entre los plagiarios y funcionarios
de La Brigada Especial del Cuerpo de Investigaciones quienes descubrieron el paradero de la joven y
rodearon el lugar. Los presuntos secuestradores, sin mediar palabras con los funcionarios abrieron
fuego, siendo repelidos por los agentes. El hecho arrojó el saldo de cuatro sujetos muertos, entre ellos
una mujer, y lamentablemente, según fuentes extraoficiales, la joven Luna Rodríguez también resultó
herida durante el incidente” Reportaba la periodista de la fuente de sucesos de un canal de TV quien
se trasladó al lugar poco después de advertir la gran movilización policial y de corroborar sus
sospechas con una llamada a un contacto dentro del comando.
La ambulancia se abría paso entre el tráfico citadino, el conductor se esmeraba en adelantar
vehículos, la sirena aturdía como si gritara la emergencia. Adentro, Luna era atendida por los
paramédicos quienes intentaban, entre el bamboleo de la camilla, detener la sangre que brotaba
copiosamente de sus dos heridas, una a la altura del abdomen, otra en un hombro.
Minutos antes, Luna había comenzado a escuchar los disparos mientras estaba en un rincón de
la habitación, se encogió sobre sí misma, gritando por auxilio se pegó como adherida a ese rincón
donde fue instintivamente y como pudo a esconderse, el pandemónium de balas y alaridos duró la
eternidad de 12 minutos pero ella jamás hubiese pensado que transcurrió menos de un siglo, un siglo
de gritos, detonaciones y cosas que se quiebran, incluso ella se sintió quebrar cuando la traspasó una
bala, la segunda no la alcanzó a sentir, ya estaba en shock. Cuando la levantaron del suelo Luna ya no
era ella, era un ser en agonía.
El Sub-Comisario del Cuerpo de Investigaciones, en rueda de prensa, leyó el parte oficial “Hoy,
gracias a una acción de inteligencia llevada a cabo por el Cuerpo de Investigaciones se logró dar con
el paradero de la joven Luna Rodríguez, una vez movilizados al lugar de los hechos, se intentó
entablar negociaciones con los plagiarios, a fin de proteger la vida de la víctima, a lo que estos
antisociales, sin mediar palabras, arremetieron con armas largas en contra nuestros funcionarios, los
cuales se vieron obligados a responder el fuego, con el penoso desenlace de un agente fallecido y tres
de los secuestradores abatidos, se desconoce si hubo más implicados pero nos mantenemos en las
pesquisas. Por otra parte, la ciudadana en cuestión también quedó lesionada con dos heridas de bala,
se presume que los plagiarios al verse arrinconados por la acción policial, arremetieron contra ella.”
La prensa adelantó versiones sobre el suceso, complementando el parte policial con
informaciones filtradas de manera extraoficial. Se supo que la mujer, hoy occisa, la cual formaba parte
del grupo delictivo, había sido una empleada de confianza del padre de Luna, fue despedida por éste y
entabló un litigio laboral por, despido injustificado, honorarios profesionales y salarios caídos, por lo
que se presume la presencia del elemento de la venganza. Los otros dos secuestradores estaban ligados
al “crimen organizado” y ambos tenían amplio prontuario policial por múltiples delitos. Sobre el
agente abatido se supo que se había hecho merecedor de un ascenso post mortem aunque sobre él,
jamás se pudo conocer sus posibles nexos con los secuestradores, alias “Gian Pablo” murió por herida
en la región intercostal izquierda con orificio de salida a la altura del cuello, mientras participaba de la
operación de rescate. No obstante, sobre ese agente la información que todos terminaron manejando
fue la de que éste había sido un héroe caído en cumplimiento de su deber.
A los 3 días de su ingreso a la terapia intensiva del centro hospitalario, luego de varias
intervenciones quirúrgicas practicadas de emergencia, Luna Verónica Rodríguez Ganclini, joven de 22
años de edad, estudiante de ingeniería de una universidad pública dejó de existir a causa de los
impactos de bala recibidos en la operación de su rescate.
MATEN AL GENIO
“Cuando se delinea el ideal de un hombre y de su obra, es cuando se le critica más violentamente”
Friedrich Nietzsche
“La sociedad perdona a veces al criminal, pero no perdona nunca al soñador”
Oscar Wilde.
El manicomio, la cárcel, el exilio, el cepo, la guillotina, la silla eléctrica, la cruz y la hoguera se
cuentan entre los sitios predilectos donde en diversos momentos de la historia se ha acostumbrado
mandar a los genios, cada época se ha encargado a su manera de subvalorar los talentos emergentes e
incomprensibles de quienes sienten y crean cosas que no caben dentro de los muros del concepto de
“normalidad” que habita en las mentes ralas de la masa, cuya reacción ante lo novedoso ha sido muy
frecuentemente la de rechazo o la del poder político, que intuyendo las posibilidades revulsivas de
estos seres avasallantes y sus ideas/acciones, les han dejado caer encima el peso de las instituciones
coercitivas y sus tecnologías de expiación y castigo.
Así pues, a personajes como a Sócrates, a Jesús, a Giordano Bruno, Oscar Wilde, al propio
Nietzsche, sólo por nombrar algunos entre numerosos casos a lo largo del tiempo, se les hizo víctimas
de un poder que les temió porque los advertía peligrosos, pero a su vez, lo fueron de una masa que les
mal entendió, les fue indiferente e incluso actuó como cómplice de sus verdugos.
Es recurrente que algunos de mis estudiantes me hagan esta pregunta ¿Por qué hay que tomar
en serio la obra de un tipo como Augusto Comte, si éste se volvió loco? Cambiando el personaje, esa
misma interrogación me la han formulado en base a Nietzsche, a la fotógrafa Diane Arbus, hasta de
Diógenes de Sinope por poner en práctica su cinismo al mudarse a un tonel y vivir tal cual su prédica
filosófica emulando a los perros.
Comentarios como “Si esa mujer se suicidó y el suicidio es el peor pecado, ¿por qué hay que
escribir un ensayo sobre ella?” Me inquirió una vez un estudiante ofuscado luego de un Cine-Foro en
el cual se presentó una película que lleva por nombre “Fur: An Imaginary Portaid of Dian Arbus”
http://www.imdb.com/title/tt0422295/ Donde se narra la historia de Arbus (Nicole Kidman) y un
Lionel Sweeny, un personaje bizarro y ficcional afectado de hirsutismo (crecimiento acelerado del
cabello) el cual es representado magistralmente por Robert Dawny Jr.
Lo llamativo de esto es que en el film no se hace ninguna referencia al suicidio de Arbus, no
obstante mi estudiante insistía, porque leyó en algún lado sobre la vida y muerte de Arbus, en que era
contraproducente leer o ver siquiera referencias a personajes que se volvieron “locos” y en su sinrazón
pudieron producir algún tipo de manifestación bien lo fuese artística o intelectual (me pregunto, qué
pudiera haber dicho el autor Primo Levi al respecto de todo esto).
Si se quiere, más desazón suelen reportar mis educandos cuando se enteran de los datos
biográficos de autores a los que en el aula se hace referencia como puntales en el desarrollo de las
ideas socio/filosóficas que ocupan los cursos que dictamos en la universidad.
El asunto con Marx es similar, “Si ese señor dejó morir a los hijos”, o con el pintor Vincent van Gogh,
“Se flagelaba el mismo ¡Hasta se cortó la oreja!”. El problema que plantea este llamado a la censura,
supongo, es que se tiene la idea de que al ser un erudito, un destacado autor, artista o creador en
cualquier área del mundo de lo sensible, también se debe ser un ejemplo de moralidad y buenas
costumbres, que tener un comportamiento social enmarcado dentro de lo políticamente correcto es una
referencia de credibilidad para la obra de cualquier personaje de estas características.
Antes que nada, deberíamos establecer algunas comparaciones antes de enjuiciar de nuevo a
estos personajes, pues a diferencia de un sujeto cuya labor sea política (Hablo de política en términos
modernos más que aristotélicos) Me refiero a un alcalde, un presidente, un mandatario, un maestro, un
policía, en fin, cualquier otro funcionario que trabaja con, por y para el público; Un artista no trabaja
directamente con la gente, puede que su obra llegue a tener repercusión en toda una sociedad o en la
cultura universal, sin embargo, los aspectos relativos a su vida privada, es decir, sus tragedias, sus
miserias, sus afectos y hasta sus perversiones según sea el caso, no son los elementos del legado que
éste hereda a las futuras generaciones, que son incluso, las que casi siempre terminan por entender y
apreciar su obra tal y como la pensó. A veces ni siquiera.
Pongamos el ejemplo de un personaje histórico cuyas acciones afectaron tangiblemente el
tejido social de su momento. El Emperador Romano Calígula, tercer emperador de Roma quien estuvo
en el poder desde el año 37 hasta su asesinato en el 41 después de Cristo. Un joven traumatizado,
vengativo y sanguinario cuyo ejercicio de poder destaca por su crueldad, incluso en el mundo-de-vida
romano para el cual el umbral de tolerancia por los actos crueles era bastante dilatado.
En su caso, Calígula que no tenía nada de genial por cierto, hizo un uso exacerbado por inmoral
de su poder como Emperador de Roma para violar, asesinar, agredir a placer a sus súbditos, incluso
siendo éstos parte de patriciado romano, su crueldad fue la impronta de su paso por la historia.
Comparemos esto con el caso del pintor Vincent van Gogh (1853-1890) Artista holandés,
encasillado dentro del postimpresionismo, quien no fuera reconocido por su obra hasta luego de su
muerte y cuya vida estuvo enmarcada en una relación de dependencia afectiva con su hermano Theo,
quien costeó los gastos de su tormentosa vida. De van Gogh se destaca el episodio de mutilación de su
apéndice auditivo, incluso tal acto le da nombre a un reconocido grupo musical español, también
destaca, su tendencia suicida. A qué punto pretendo llegar con esta dispar comparación ente el pintor
de los Países Bajos y el psicótico emperador romano, pues bien ¿A quién más que a él mismo y a su
entorno más íntimo pudo hacerle daño van Gogh con sus desafueros y manías? A diferencia de
Calígula o de cualquier otro jerarca cuya gestión es pública, el artista está trabajando para sí y si su
obra repercute en el ámbito social, pues que sea su obra y no los hechos de su vida los que afecten el
escrutinio que haga la mayoría sobre ésta.
Con los filósofos la cosa puede tomar otro camino y sin embargo llegar al mismo sitio. Casos
como el de Sócrates (470-399), llevado a la muerte por ingestión de una infusión a base de la planta
llamada Cicuta, por cargos como “Corromper a la juventud” y “Blasfemar en contra de los dioses” o
el de Giordano Bruno (1548-1600) llevado a la hoguera también por blasfemo, terco y herético,
muestran cómo quienes manejan el poder pueden quitar de en medio a un personaje incómodo cuando
éste cruza la línea de lo que se debe pensar/decir.
Hay que sumar a esto el hecho de que en sus épocas respectivas, éstos pensadores fueron
enjuiciados en público y abochornados ante la mayoría que vitoreaba la decisión de las autoridades.
Cosa similar a la que ocurriera con Jesús de Nazaret según se lee en los evangelios. El sometimiento de
una persona al escarnio público, solo se puede producir cuando en el imaginario social hay
consonancia entre la acusación que se le imputa y lo que la mayoría asume que es lo bueno y lo malo.
Ejemplos abundan, de situaciones en las cuales personas cuyas ideas resultaban demasiado
incómodas para las jerarquías, bien lo fueran políticas, académicas, eclesiásticas o simplemente,
inconsecuentes con el “pensar colectivo” fueron defenestrados de sus status, cargos, arruinado su
prestigio y de hecho, algunos pagaron con sus vidas a causa de su dificultad para encajar en los usos
corrientes de la sociedad a la que pertenecieron. El caso de Oscar Wilde (1854-1900) Excelso escritor,
quien por tener una conducta sexual inapropiada para su momento, no porque dicha conducta fuese
poco frecuente en los recovecos “under ground” de las cortes europeas, sino por tener tal vez el
desatino de mostrarse en plenitud de una libertad que no era tal, fue sometido a la venganza de un
sistema jurídico/político que le tomó como chivo expiatorio y lo redujo a la ignominia, al presidio y al
despojo. Aquí cabe parafrasear a Foucault apuntando que los sistemas políticos de vez en cuando
deben desatar sus dispositivos de coerción sobre una persona o minoría por hacer aquello que todos
hacen y a la vez callan.
Finalmente está Friedrich Nietzsche (1844-1900) quién fue atacado y despojado de sus méritos
académicos y cargo de catedrático universitario por apuntar ideas que contravenían lo que hasta el
momento era acuerdo común sobre el pensamiento griego, resulta irónico el que a Nietzsche se le
tachara por haber dicho entre otras cosas que Sócrates es en fin, el artífice de la destrucción de los
valores de la aristocracia griega, sin embargo, fuese ésta una tesis equivocada o no, como intentó
desdecir Wilamowitz en su momento, la pregunta es: ¿Qué hace que se decida expulsar a un pensador
a causa de lo polémico que pueda ser su pensamiento? Me atrevo a adelantar que se trata de un una
tendencia conservativa de las instituciones sociales en contra de ideas que puedan resultar en
movimientos tectónicos que afecten los ideales dominantes y resulten en su resquebrajamiento, ese
miedo natural que le tenemos al cambio, ¿Quizás?
Ya sobre ese particular el propio Nietzsche apuntaba “El individuo ha luchado siempre para no ser
absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es
demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.” Él siguió siendo él mismo, pura dinamita o puro
músculo* como recién le leí a un cercano amigo a la distancia, a pesar del ostracismo al que fue
sometido.
Sin duda, la genialidad históricamente ha pagado un alto precio cada vez que se intentó mostrar
ante los ojos de la multitud, pues no son escasas las veces que vio censurar o menospreciar la obra de
alguien de acuerdo a los hechos oscuros que pudiesen haber acaecido en su vida o si por no
entenderles, como también suele ocurrir, se les censura a priori como ocurrió con Nietzsche. Sin
embargo, más terrible aun es cuando se asume como elemento para descalificar a un artista y su obra,
el hecho de haber terminado sus días sumido en el delirio, como fue su caso y con esto se le intenta
volver a condenar, invitando a no tomarle en serio. Aunque quién sea que diga esto no se atreva a
poner si quiera un pie en los dominios del “Mediodía de Zaratustra”, por suerte a este genio poco debe
importarle un pensamiento esclavo como el de la mayoría, aun si este pensamiento lo condena al exilio
o al cadalso.
“Los grandes espíritus siempre han encontrado una violenta oposición de parte de las mentes
mediocres”
Albert Einstein
SIN SENTIDOS
Los sentidos se le fueron, se apagaron. Uno por uno se le iban borrando.
Primero, la vista. Cuando se quedó ciego casi enloqueció, salió corriendo dando tumbos, se
golpeaba contra las cosas que había en la habitación. Sintió la oscuridad, la tibieza y el sabor ferroso
del hilo de sangre que corría por la comisura izquierda de su boca. La saboreó y de inmediato llegó el
dolor, pero casi no lo tomó en cuenta.
Intentó incorporarse, sin ver, luego de haber caído, solo llegó a sentarse y ahí quedó.
De súbito se dio cuenta que no escuchaba, se percató porque al tropezar con el mueble y
derrumbarse sobre el piso un estruendo de objetos rodando y chocando entre sí lo había aturdido.
Ahora podía golpear y patear los trastos en el suelo pero éstos no le sonaban. Gritó y no pudo
escucharse a pesar de que el esfuerzo le reflejó un dolor vibrante en la garganta.
Se llevó las manos al rostro pero no consiguió nada, dejó de sentir sus manos o éstas dejaron de
sentir lo que tocaban, se hincó las uñas donde creyó que quedaba su cara, no encontró dolor, ni roce
alguno. Se echó hacia atrás, pensó que era hacia atrás, hasta que algo le detuvo de golpe. Una pared, tal
vez.
Salir de ahí, debía salir, pero ¿Para qué? No veía ni escuchaba, tampoco sentía las cosas. Por no
escuchar, no sabía si hablaba, si sus gritos eran audibles por alguien más. Todo tan confuso, tan junto,
tan de pronto, tan definitivo.
Inspiró fuertemente, volvió a hacerlo, se percató de que no podía oler las cosas. Tampoco tenía
olfato.
Ni siquiera dolor percibía, ni texturas, nada de sensaciones térmicas. Una angustia vacía, un
limbo ingrávido y atemporal. ¡Miedo!
Un terror indecible, flotante y absurdo ¿Muerto? Había muerto o tal vez no, estar muerto, nadie
lo está, se muere y ya… Así decía un libro que alguna vez leyó. No se trata de eso, de qué, entonces,
de un encierro o más bien la deriva total, un naufragio dentro de sí mismo.
Preguntas agolpadas y atormentantes cayendo en avalancha, en estampida, una interrogación
aplastante, ahogo. No obstante, no sabía si respiraba, hiperventilaba o se había quedado en paro de
todas sus funciones vitales ¿Cómo saberlo? No podía saberlo ¿Qué podía saber? Algo, nada… fuera de
los sentidos nada se sabe, todo se intuye.
EL ORÁCULO INDIGENTE
Entre los intersticios de la urbe se viven eventos que no llegan a historias, quedan en el
anonimato etéreo de vidas que pasan las noches con un ojo abierto y otro cerrado, en la duermevela de
los acechados por peligros insomnes y otras fantasmagorías del tipo de las que deambulan pegadas a
las paredes y se agazapan en los sótanos húmedos de los edificios, esperando el día siguiente.
En una de esas ciudades chantajistas, de las que por el día reclaman atención en vidrieras, en
cafés de esquina y avenidas atragantadas de vehículos y por la noche cobran con cuerpos su dote de
meretriz del alto standing; casi/no/vivía Tostón. Un “recojelatas” más, uno que alguna vez fue alguien,
a quien la ciudad se había encargado de borronearle el nombre y quitárselo de encima, al tiempo que le
vestía de mugre, de girones grisáceos y de una nueva identidad pública. Con un mote hecho ya casi una
leyenda urbana sobre sus espaldas.
Tostón tenía una particularidad, se creía de él que era un oráculo infalible. Entre murmullos casi
ininteligibles, el inmundo mendigo enunciaba profecías sobre cosas que sus voces internas le
susurraban. Entre la gente de su gremio era famoso por haber predicho cuando un indigente iba a ser
atropellado por un carro o cuando otro sería golpeado por drogadictos “cabeza rapada” en sus
frecuentes orgías de violencia noctámbula.
Una vez Tostón quedó fijo mirando a los ojos secos de una mujer invidente la cual pedía dinero
frente a un banco, la mujer no percibió nada hasta que éste le espetó diciendo “QUÍTATE, TIROS”
pero, para donde se iba a mover, la invidente siguió su acción mendicante por dos horas más hasta que
una ráfaga de ametralladora le cruzó el pecho. Al día siguiente apareció en las noticias reseñado el
asalto a un banco, con el saldo de una delincuente capturada herida y luego muerta en su traslado al
hospital, la acusaron de cómplice del robo y la prensa deicidio creer esa versión.
Sin embargo, las predicciones de Tostón no solamente comprendían tragedias. El dependiente
de un kiosco de periódicos solía contarle a toda su clientela que aquel indigente tenía poderes. "Una
vez, así contaba el kiosquero, cierta dama estaba comprando un Kino, el loco Tostón se acercó a mi
kiosco y tomó otro, antes que yo lo espantara se lo dio en la mano a la señora diciendo, ÉSTE ES, ella
dudó un poco pero se quedó con el boleto ¡Cuál es mi sorpresa! A la semana volvió la señora diciendo
que había pegado 14 números, dejó un regalo para mí y preguntó por Tostón, al que le había
comprado un pollo asado…"
La rutina de Tostón era circular, cíclica como la de muchos indigentes un tanto extraviados de
razón, consistía en ir de aquí para allá, buscar mendrugos, tomar cosas de un lado y dejarlas en otro,
perseguir niños de la calle quienes de vez en cuando le gastaban bromas pesadas, ese tipo de cosas.
Solía dormir aproximadamente cuatro o cinco horas cubierto con cartones y periódicos en un escondite
que se había procurado en un estacionamiento cuyo vigilante nocturno lo dejaba quedarse desde un día
en que Tostón le dijo un dato de lotería. Aunque aquel hecho afortunado no había vuelto a ocurrir, el
vigilante le tenía simpatía al mendigo quien llegaba con relativa puntualidad rondando las 11:00pm y
se arrumaba bajo el promontorio de cartones hasta hacerse imperceptible.
Tostón tenía un perro, lo llamaba Diógenes y lo tenía desde que un día lo escuchó llorar en un
cesto de basura, al escuchar los chillidos bajitos se acercó, removió algunos papeles y ahí estaba un
diminuto cachorro amarillo, un "cacri", con manchas color café, los ojos hermosos y grandes de un
azabache lloroso, famélico hasta casi la muerte por inanición. El indigente lo tomó con una delicadeza
impresionante, como quien carga un niño neonatal y lo llevó consigo.
Por una semana dejó de alimentarse, si se le puede llamar alimentación a lo que arroja un
mendigo en su estómago, para dar de comer al perrito, incluso llegó a robarse un frasco de vitaminas
de una tienda veterinaria y se las suministró de forma solícita. Desde la primera noche que compartió
con el cachorro lo acomodó junto a él en su lecho de cartones para dormir, desde ahí en adelante nació
un sólido vínculo entre ambos.
Una madrugada a las 3:00am como era común en él despertar para salir a caminar la ciudad, a
esa hora la urbe es aun territorio de matones, chulos y prostitutas, Tostón advirtió que tenía una hoja de
periódico cubriéndole su cara, la quitó y en lugar de echarla a un lado como de costumbre, la metió en
el único bolsillo sin hueco que quedaba entre sus harapos. Cuando aclaró el día la sacó y pudo leer un
titular (porque sin recordar cómo aprendió, él sabía leer) La noticia hablaba sobre un hombre que
estaba perdido en una montaña y de su rescate, su nombre era Diógenes, Tostón miró la foto, en ella
aparecía un montañista muy delgado, volvió la mirada hacia el perro y le dijo Diógenes, a lo que el can
respondió satisfecho moviendo la cola y lamiendo sus manos. De seguido el hombre dijo, vamos
Diógenes y siguieron su marcha.
Desde ese momento el perrito se incorporó a la rutina circular del mendigo, de un trasto de
basura a otro, de una a otra limosna.
Las cosas comenzaron a cambiar un día que a Tostón le dio por meterse en una manifestación
de protesta, él no sabía por qué protestaban, no importaba, sólo se sumó y junto a él, Diógenes. La
gente gritaba consignas, arengaba y ellos, perro y mendigo caminaban en el sentido que todos lo
hacían. De pronto todos se detuvieron, una columna de la policía hizo frente a la marcha, los agentes,
apertrechados en exceso, como de costumbre, trancaron el paso a la protesta y amenazaban con
arremeter. El oficial de turno estaba a punto de dar la orden de atacar cuando de entre la multitud,
Tostón rompió la primea fila y caminó con Diógenes directo hasta su persona, quien estaba custodiado
por dos de sus agentes, llegó hasta dos metros del jefe policial y éste le gritó “¡Quítate loco el coño!”
Tostón simplemente le miró fijo y dijo “TU HIJO Y TU HERMANA…EN LA MARCHA”, el oficial
quedó timbrado por unos segundos. Seguidamente ordenó a los escoltas, echaran a un lado al
recojelatas y éstos procedieron, un Pastor Alemán de peso completo emprendió contra Diógenes, éste
se le enfrentó al perro germano y los agentes empujaron a Tostón con el esperable exceso en el uso de
la fuerza disuasiva.
Los manifestantes lo ayudaron a incorporarse, las cosas se caldeaban y el oficial llamaba por
teléfono, un Distinguido de la policía le preguntó con premura a al jefe “¿Le damos con todo a estos
payasos mi comandante?” y el oficial respondió “¡NO! Mantengan sus posiciones hasta que venga el
Alcalde”, mientras entre dientes se le podía percibir maldiciendo.
La situación se calmó tensamente, la gente que vio la valiente acción del indigente, le aplaudió
sin entender qué cosa había dicho al policía, las cámaras de algunos medios de comunicación captaron
la escena y de pronto Tostón era la curiosidad del noticiero vespertino.
“¿Quién es este personaje?” comenzaba diciendo la periodista que anunciaba el noticiero,
“¿Qué le dijo al oficial, como para detener la acción de fuerza en contra de la marcha?” “Salimos a
la calle a peguntarle a la colectividad” En el centro de la ciudad muchos de los entrevistados sabían
quién era Tostón, expresaban “Si, ese es un loco tranquilo, se la pasa por aquí y por allá” Una señora
mencionó algo sobre el poder de adivinación del indigente, pero los detalles más precisos los dio el
Kiosquero “Ese hasta se ganó un pollo asado con todo y hallaquitas, una vez que le dio el Kino
ganador a una señora, el tipo del estacionamiento siempre gana en la lotería gracias a él; se llama
Tostón y es adivino…”
Tostón y Diógenes, sentados en la puerta de un Mc Donalds, compartían media hamburguesa,
desperdiciada por un niño que solo quería el juguetico , cuando de pronto llegaron los medios, cuatro
periodistas, con respectivos camarógrafos y su enorme aparataje, todos se le encimaron, Diógenes se
puso a la defensiva pero Tostón lo calmó, les miró estoico, impávido, de inmediato se puso a ver su
reflejo en los lentes de las cámaras y dejaba pasar las preguntas de los reporteros de un lado a otro de
su cabeza como si vinieran dichas en una lengua que él no comprendía. Una periodista no podía
aguantar la humillación de tener que entrevistar a un recojelatas, volteaba la cara evitando el olor del
binomio perro e indigente, los cuales parecían más interesados en los aparatos de filmación que en las
personas. Otra periodista, un poco más arrojada le dijo “Hola señor Tostón, los televidentes quieren
saber si usted está de acuerdo con las luchas de la oposición y qué fue lo que le dijo al oficial en la
marcha” Tostón la miró fijamente y le dijo estas palabras “JEFA DE PRENSA” Luego volteó hacia la
que le miraba con asco y dijo “DESPEDIDA” Diógenes asintió la predicción con un ladrido. Luego
Tostón se dirigió a una cámara que transmitía en vivo y directo y dejó salir “DERRUMBE”…
Esa noche, gracias al sensacionalismo televisivo, Tostón era un personaje famoso, tal vez por
ese día y ya, pronto pasaría al olvido como suele ocurrir con muchas cosas las cuales se usan y se
gastan de tanto usarlas, así también pasa con las noticias de política o farándula, se habla de algo hoy y
mañana, para luego ser sustituido por otros titulares, entonces se esfuma el tema. Literalmente, se
esfuma…
El vigilante del estacionamiento recibió a Tostón con un perro caliente y una gaseosa “Aquí
está el héroe del día, mi pana el Tostón jejeje… ¡Te vi en televisión! En 4 canales brother, mira; te
compré cena y todo, siéntate ahí” El mendigo partió el hotdog en dos mitades y puso una en el suelo
para Diógenes, éste la tragó de un bocado, con el refresco hizo lo propio, dejó caer porciones en el
suelo para que el cánido lo lamiera. Acto seguido, miró a los ojos de su benefactor y dejó salir su
predicción “PAPÁ OTRA VEZ”. Luego, Junto a Diógenes, el Oráculo se fue a dormir a sus cartones.
Los damnificados hacían cola por comida en el refugio, reclamaban atención de las autoridades,
llegaba la prensa, funcionarios iban y venían, el caos al que acostumbran las tragedias. Sin embargo, en
el programa de la mañana de uno de los canales de TV. más importantes, el astrólogo de turno hablaba
con docta propiedad del fenómeno del recojelatas encantado que había predicho la tragedia, atribuía su
don délfico a la alineación de ciertos planetas y a la pureza del alma del indigente.
Cuando Tostón revisaba los cestos de basura buscando algo de comida, notó como en torno
suyo se arremolinaban personas, le preguntaban cosas, Diógenes ladraba y gruñía, él, sorprendido y
aturdido buscaba un orificio para escapar pero la gente se le abalanzó. Una señora le preguntaba si iba
a conseguir su casa, un joven quería saber a cerca de los caballos que ganarían en el 5 y 6 y una
muchacha le preguntaba cuándo se iba a poder hacer las “tetas”.
La bulla se hizo insoportable para el ahora famoso Tostón, así que se desesperó, cargó a su
perro y salió corriendo a empellones entre la multitud, corrió como loco, como lo que era, y la gente
atrás, una patrulla de la policía y las unidades móviles de los canales y los periódicos seguían a la
turba, el señor del kiosco vio pasar al mendigo corriendo, luego al cortejo y pensó en voz alta “¡Coño,
pobre loco!”
Lo bueno de ser indigente, pensarán ellos, es que se llega a conocer la ciudad subterránea, se
podría decir, la sub ciudad, un inframundo de pasadizos y rutas alternas que solo los “homeless” y los
gatos conocen a la perfección. Tostón tomó uno de estos atajos y en poco tiempo estaba en el
estacionamiento.
Al entrar, el vigilante que estaba bebiendo cerveza en horas de servicio, recibió al aturdido
mendigo con un abrazo que olvidaba su aspecto y su olor “¡Usted es Mi Compadre!”, dijo el celador,
destapó una cerveza y se la dio, Tostón como de costumbre tomó la mitad y lo demás fue donde
Diógenes. “¡Voy a ser papá, mi pana, el segundo tripón y usted va a ser el padrino carajo!” Sin darle
otra respuesta que una media sonrisa y una movida de cola, Tostón y el perro se fueron a dormir.
Al día siguiente, Tostón se despertó más tarde, la jornada anterior estuvo muy agitada y por eso
los cartones aminoraron su hostilidad hasta las 5:00am. Al levantarse notó un bullicio poco común, en
la entrada del estacionamiento, el vigilante, a duras penas, ordenaba a la multitud mientras gritaba
“¡Bueno señoras y señores, damas y caballeros, todos y todas, el Iluminado está guindando o sea
descansando, así que colóquense por orden de llegada y vayan dejando las 100 lucrecias en esta
cajita por aquí, él los va a atender uno por uno y les va a responder una sola pegunta por cabeza!”
De inmediato Tostón se dispuso a escapar por la salida alterna pero el vigilante le había puesto
un candado a la puertecita por donde pensaba salir, se le acercó y le dijo, “Mira mi pana este es el
chance pa’ salir de abajo, diles lo que se te ocurra y yo te compro en la noche una Reina Pepiada y un
Ricomalt. pa’ que vayas bien y al perro le compro su arepa también ¿si va? No me dejes morir, mira
que quien te ha dado un techo pa’ dormir soy yo, así que tú te sientas en esa sillita, le dices la vaina a
los clientes, y listo.”
A empujones Tostón fue llevado al lugar de las consultas, el cual no era otro que la garita de
entrada al estacionamiento, la gente se "ordenó" y comenzaron a pasar, uno por uno. La logística del
vigilante era bastante precaria, después que dijo que era una sola pregunta, le ofrecían 50 BsF. más o
40, y éste accedía y le gritaba al Iluminado que respondiera. En la cola, los demás reclamaban, casi se
amotinaban y Tostón no respondía o se abstraía y se quedaba impávido como en su mundo, lo que
provocaba que le gritaran al vigilante “!Esto es una estafa! Este tipo no sabe nada, no es ningún
iluminado nada!”
Casi a punto de estallar el tumulto, apareció una comisión de la policía anti motines, al mando,
el oficial de la manifestación, dispersaron a la multitud, apresaron al vigilante por estafador y
acordonaron el área. El oficial se acercó a la garita, encendió un cigarrillo y se lo aproximó otro a
Tostón, éste lo rechazó, tal vez porque no podía compartirlo con Diógenes, el perro en tanto, advertía
el aroma del perro policía y pelaba los dientes.
“No sé como lo haces pero lo cierto es que lo haces, nos vamos para donde el Alcalde ciudadano, él
necesita hacerte una preguntas” Soltó el oficial.
Tostón fue trasladado por la comisión policial en una jaula de llevar presos, como se reusó a
subirse sin Diógenes, lo montaron con todo y perro. Accedieron a la alcaldía por una puerta trasera
hasta un sótano donde esperaba el Alcalde, cuando abrieron la puerta se asomaron perro y mendigo,
bajaron y se situaron frente al burgomaestre que sin mediar modales, por qué habría de hacerlo con un
recojelatas, le preguntó “¿Quién va a ser el próximo gobernador?” Tostón le miró fijamente y le dejó
saber “VAS PRESO”.
La rabia del político no tenía precedentes públicos, los agentes presenciaron como golpeó al
Oráculo, al que hace minutos esperaba con ansias, pateó al perro que salió en su defensa y sacó un
arma para dispararles, en ese momento el oficial intervino diciendo “Señor, no se ensucie las manos
con este loco de mierda ¡Déjemelo a mí que yo lo desaparezco bien desaparecido con todo y el bicho
flaco ese con que anda!” El Alcalde bufaba su rabia muy hondo, de a poco se fue calmando, guardó el
arma y ordenó “¡Llévate a este maldito tú sabes pa’ donde y le aplicas tú sabes qué!”
El policía mandó sus escoltas a que encerraran a Tostón y a Diógenes en la jaula y de inmediato
arrancaron. El carro del oficial seguía el transporte de presidiarios donde Tostón sobaba los golpes en
las costillas del perro.
Llegaron a un lugar desconocido, habían rodado como tres horas, el oficial en persona descorrió
el cerrojo y abrió la puertezuela, esta vez no salieron, los ocupantes estaban ateridos del miedo, no hay
que estar muy cuerdo ni ser muy oráculo para sospechar que algo malo estaba por suceder “¡Bájate!”
Ordenó con severidad el oficial.
Ambos seres se incorporaron, primero Tostón seguido por Diógenes, bajaron de la jaula, se
quedaron muy juntos uno al lado del otro…
MÚSICA
Solo de verla caminar delante. Intuí sus poderes manando desde sus caderas. Fue tarde, ya me
había hipnotizado. Y mis ojos extraviados de toda voluntad eran rehenes de ese ritmo.
El tiempo perdió sus propiedades asesinas y todo, las cosas y lo que no son las cosas porque no
tienen forma ni sentido, iniciaron una levitación anárquica.
Fue tarde, he dicho, ya me encontraba a merced de un magnetismo rítmico, de una conspiración,
de un tratado secreto, escrito y firmado en el pentagrama borroneado de algún genio.
LA TIERRA DE ZOLA MADA
Seguramente era yo bien niño, aunque también debí andar bastante distraído, la primera vez que
escuché, quizás en una propaganda de Sábado Sensacional, el anuncio de una próxima transmisión de
dicho programa en vivo y directo desde Maracaibo, "La Tierra del Sol Amada" Lo cierto es que esta
expresión no la escuché ni la comprendí tal cual así. En su lugar, lo que entendí fue "La Tierra de
ZOLA MADA" Desde ahí, todos los años cuando se anunciaba el citado programa sabatino, o un juego
de béisbol de las Águilas o era temporada gaitera y se refería la citada expresión, inconscientemente yo
escuchaba de manera errada, hoy lo sé, La tierra de Zola Mada!
Tal vez por la poca frecuencia con la que solía oír el epíteto de la ciudad capital del Zulia, por
lo proclive que soy a escuchar mal algunas cosas o alguna razón ligada a la límbica naturaleza cerebral,
pasaron muchos años hasta que de manera espontánea me hiciera la asociación mental que me aclaró
sin que nadie mediara, que la Tierra era del Sol y que lo de Amada, demasiado obvio, era por la
querencia al terruño. En ese momento la señora Zola Mada perdió su lugar dentro de mi imaginario
individual.
No obstante, cuando para mi, Maracaibo era la Tierra de Zola Mada, más de una vez me
pregunté, así de pasadita, quién sería esa señora, tal vez una ilustre mantuana de la época
independentista, colaboradora de la causa patriótica, algo al estilo de la mártir Luisa Cáceres de
Arismendi. Así que, cuando estudié historia en la universidad tuve el impulso de investigar sobre su
procerato, pero siempre se me olvidaba y hacía otra cosa en cambio. En otras oportunidades imaginaba
que Doña Zola era una señora de la plebe maracaibera, ligada a la fundación de alguno de los barrios
tradicionales de la ciudad, tales como "EL Empedrao" o "El Saladillo", en uno u otro caso debió
existir, pensaba, alguna plaza o una escuela cuya epónima fuera la pionera del suburbio, señora Zola
Mada. Algo así como "Escuela Básica Nacional Doña Zola Mada"
En el segundo caso (fundadora del Empedrao o el Saladillo) me imaginaba a doña Zola como
una señora maracuchísima, con rollos en la cabeza, en chancletas y bata, así como puede ser la abuela
de cualquiera, dedicada a la preparación de patacones, mandocas y otras exquisiteces occidentales y
por supuesto, devota de la Chinita hasta la saciedad. Un día llegué a pensar, "Tal vez doña Zola tenga
una hermana en el barrio de enfrente o en Cabimas y ésta se llama Lama, Lama Mada" No sería del
todo extraño si precisamos la tendencia de los zulianos a poner nombres un tanto exóticos a sus hijos,
no son pocos los casos de maracuchos con nombres como Usnavy ( U.S NAVY) porque su madre vio
dichas siglas escritas en el casco de un barco que anclaba en el puerto de Maracaibo, Teleférico
Guzmán, Benzetacil Montiel y tantos más, así que me pareció normalísimo que doña Zola Mada
tuviera una hermana radicada en Cabimas, llamada Lama.
En cualquier caso, un día en que por no sé cual razón el televisor estaba sintonizando
Venevisión y anunciaba con pomposidad el vozarrón grave de Winston Vallenilla Sr. "¡El Festival de
la Orquídea de Plata desde La Tierra del Sol Amada!" Pude escucharlo tal cual, y así como bien es, la
Tierra del SOL y no la tierra de ZOLA... entonces la señora Mada, su imagen de abuela maracucha
(Me gustaba más ésta que la de mantuana independentista) Su hermana Lama y todo este cuento se
desinfló así como un globo al que no le anudas la punta y lo sueltas, y se va volando anárquico, sin
destino hasta que cae en cualquier sitio, reducido, casi inexistente. Zola se convirtió de súbito en
añoranza del maracucho que se va lejos y extraña su tierra calurosa, fronteriza y portuaria. Así de
pronto doña Zola Mada, quien había aparecido por mi mente unas cuantas veces cada año, se esfumó.
Aun no conozco el Zulia, es de lo poco que me falta por visitar de mi bellísimo país, sin
embargo, cuando vaya a Maracaibo y empiece a pasar el puente, seguramente recordaré a la señora
Zola Mada, de quien creía habrían plazas y escuelas con su nombre, por qué no, una calle y de seguro
alguna arepera, tienda de video y un negocio de colchones.
La Tierra de Zola Mada ¡Qué Molleja Primo!
LA CIUDAD Y EL REBUSQUE.
Que la cesta básica cuesta más de seis salarios mínimos, que la cifra oficial de desempleo es de
un 7% (siii Luis) Que si el poder adquisitivo de los venezolanos decrece de forma vertiginosa y se
manifiesta en el descenso en la ingesta de proteínas, por ejemplo. Será vedad que competimos con
Zimbabue por ser, el nuestro y ese país surafricano los de mayor nivel de inflación a nivel planetario,
será verdad que hay escasez, especulación, acaparamiento, putrefacción de alimentos en conteiners de
las redes de distribución del Estado. Tal vez todo eso sea mentira, exageraciones de la canalla
mediática, no obstante, lo que parece innegable es que en nuestro país, una gran parte de la población
hoy en día se “rebusca”
6:50 am…Salgo de mi hogar vía uno de mis dos empleos, al salir del ascensor en la cartelera del
edificio veo anunciarse, “Se venden hallacas, información en la conserjería”, "Se desbloquean
celulares, se chipean nintendos y wiises, apto.45”, “Helados de Teta, señora Teresa apto. 56”, “Bajo
planillas de pasaporte, se saca el RIF, trámites de vehículos llama al 0424- 3455569”. Confieso que no
me detuve a verlos todos, en realidad voy un poco retardado pero desde hace rato esos anuncios
aparecen, se renuevan y cambian por otros en la cartelera, así que la lista de morosos del condominio
(me incluyo) no tiene por qué sentirse sola.
7:00 am… En el segundo semáforo que debo pasar de camino al trabajo aparece una muchacha,
posiblemente de quince años vendiendo periódicos, siempre ha habido pregoneros, no debería
extrañarme, a un lado en la isla, una mujer aborigen, Yanomami o Pemón tal vez, carga un muchacho
que la rodea con sus piernas famélicas en horqueta, ella le sostiene con un brazo, en el otro, un pote de
jugo “Los Andes, Hecho en Socialismo”, le sirve como recipiente del dinero que pide a los conductores.
La luz cambia a verde y sigo mi camino.
9:00am…Ya en mi oficina me encuentro con el ofrecimiento de una de las señoras de
mantenimiento que suministra tortas a 10 BsF. la ración, la secretaria de la dirección vende franelas
AEROPOSTALE “originalitas” a pagar en tres partes y tres compañeras de trabajo manejan la venta
por catálogos cuales gerentes de mercadeo de una gran empresa. Como trabajo en un colegio, vistos los
salarios con que se honra u ofende a los docentes, aun no lo sé, tengo colegas, como el profe de
Educación Física que vende “queso llanero”, la de Biología distribuye productos dietéticos o el de
Química que ofrece su fuerza de trabajo promocionando cursos pre-universitarios en el garaje de su
casa.
12.00m… La enfermera del colegio vende almuerzos, una cajita de aluminio con una muy bien
sazonada carne con papas y arroz por sólo 300 BsF, lo mejor es que acepta cesta tickets y te da en
promoción un vasito de jugo de papelón con limón. Engullo mi cajita solidaria y corro para mi otro
empleo, soy Profesor Universitario, qué orgullo pana, cualquiera diría que con un empleo en el sector
de la educación superior nadie necesita otro cargo, tal vez peque yo de avaricia y por eso hago el doble
de esfuerzo a diario, el plan debe ser hacerme un burgués capitalista, un recalcitrante explotador, sin
embargo, por los momentos a penas si sobrevivo.
2:00pm… Clase de Sociología de la Educación, mis estudiantes aun no llegan en pleno,
decidimos esperar diez minutos. Mientras tanto, una joven se me acerca muy amablemente y dice
“Profeeee, usted no le quiere comprar una gargantilla a su novia o unos zarcillos a su mamá, mire que
se los enseño”. Tanto que me costó sacudirme a la profesora de comercio del cole con su "fantasía fina"
y ahora me arrincona la bachiller con el producto en la mano diciendo que viene el día de los
enamorados, después, el de la madre y que esta bisutería es la que “no se pone negra…” Le digo que no
me han pagado el retroactivo, ella puja diciendo que será en cómodas cuotas, replico argumentando que
mi novia es hippie y sólo usa cosas de cuero, ella hábilmente saca de su fajo negro un cuerito
espectacular y captura en el aire mi mirada de estupefacción y dice, “Este es profe… no lo pele, mire
baratico”. Los demás estudiantes siguen con interés la subasta, más interés del que en unos minutos
prestarán a mi explicación sobre “Los prerrequisitos funcionales de Talcott Parsons”. Retomo el
control y digo “jóvenes comencemos la clase”, otra estudiante levanta la mano, mi tacañería y yo
creemos haber ganado la batalla, le digo “A ver, quiere comenzar las intervenciones”. Ella contesta “no
profesor, mire, si le compra a ella, me tiene que comprar a mi también, mire que yo vendo unas
colonias importadas espectaculares…”
-Noooooooooo!
5:00pm… Hace media hora salí de mi clase de sociología con un cuerito espectacular, un
perfume Hugo Esential y una deuda más. Carlos, mi amigo que vende perfumes va a pasar a ser mi
enemigo que vende perfumes. Tiene tiempo promocionándome sus mejores ofertas y yo le había
rechazado esgrimiendo excusas teorizadas sobre la base de la crítica al consumismo narcisista del la era
Postmoderna (pura paja).
En este caso, la solidaridad con el sector estudiantil me ganó la partida.
Voy por un café, en el cafetín me entero que mi amigo el profesor de ética, ahora es corredor de
seguros, me da su tarjeta y comienza a hablar de pólizas con la misma maestría y erudición con la que
suele hablar de Inmanuel Kant. A punto estoy, no de pedirle una póliza, más bien de pedirle trabajo
pero llega otro colega y nos interrumpe, es el representante sindical, “¿cuándo pagan el retroactivo?”
le preguntamos en coro como si nos hubiésemos puesto de acuerdo. Tal vez sí nos pusimos de acuerdo,
las alacenas vacías, los carros sin cauchos, la consulta médica eternamente suspendida, tienen un efecto
cuasi telepático sobre las personas. El colega no habla del retroactivo, en su lugar comienza a
ofrecernos paquetes vacacionales para un resort nuevo “arrechísimo” que está en SAN FRANCISCO
(de Macanao), y dice “…Bueno, es que no hay apuro, más o menos en agosto cuando paguen el
retroactivo, ustedes me pagan lo demás” Otra vez en coro el profe de ética y yo “¡¡¡¿¿¿EN
AGOSTOOO???!!!”
7:00pm…En camino a casa de mi novia conseguí, como todos los días, que en cada semáforo se
apostan malabaristas y faquires, arrojan fuego, cuchillos, pelotas, se lanzan ellos mismos por el aire,
todo por las monedas que los conductores les quieran dar, me ofrecieron un Kino de 10 mil millones, el
último libro de Paulo Coelho, el video erótico de Lupita Ferrer, mandarinas, platanitos y un muñeco del
presidente, sin preguntarme si quería o no, me limpiaron el parabrisas del carro cuatro veces, no menos
de seis viejitas me pidieron “Una ayudita por caridad” A quien no me alcanzó el sencillo para darle
me “mentó la madre…”
Ya en casa de mi novia, mi suegra que ahora es empresaria de la venta al detal de carteras,
insiste en le lleve tres a mi mamá, para que las vea sin compromiso, me entero que mi cuñado está
vendiendo franelas de equipos de futbol y que también en ese hogar desde ahora todos son “Gente
Herbalife” Hasta la abuela tiene una chapa pegada en la bata a la altura del pecho que dice “Quieres
saber cómo conseguí este cuerpito”.
Salgo de ahí con la franela que usa el Barça en la Copa del Rey cuando va de visitante, las tres
carteras, una chapa en el pecho y una bolsa de productos para perder peso, para ganar masa muscular,
para crecer, para pensar rápido y para la buena digestión de todos los demás. Qué raro que no me
vendieron un producto para no gastar en más productos.
10:00pm… Llego a mi casa, bolsas en mano, chapa en pecho y mi madre me saluda efusiva
diciendo, “¿…y ese poco e’ bolsas…? Te pagaron el retroactivo verdad…” sin dar chance a que yo le
diga que todo es a crédito, que sigo pelando y que ahora tengo más deudas, mi amada madre me
informa con una seriedad ceremonial, circunspecta y orgullosa… "Hijo, desde hoy soy una Chica Avon,
y como tenía que comenzar con una venta, dejé para que lo pagues tú, un jabón de espuma para
yacusi, un rastrillo que recoge las hojas y no daña la grama y un estuche para que metas todas tus
herramientas” Mi linda madre pasó por alto los ínfimos detalles de que no tenemos yacusi, ni patio, ni
jardín porque vivimos en un apartamento y que tampoco tengo herramientas más que un cortaúñas (el
cual uso como destornillador) y un alicate, pero nada de eso importa ahora porque ya los dejó, ya son
míos el pote de espuma, el rastrillo y el estuche, también las deudas y la certeza de que en esta ciudad
para sobrevivir hay que acudir al rebusque…
¿Y tú, cómo te rebuscas?
Buenas Noches!
(Todas las situaciones y personajes son pura y exclusivamente objetos de la ficción, promoción
autorizada por INDEPAVIS)
REFERENCIAS.
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participativa/investigacion-accion-participativa.shtml#ixzz3KZwj4B5a
Mi radas   (illich) (1)

Mi radas (illich) (1)

  • 2.
    AGRADECIMIETOS A Ingrid, mimadre, voluntad continua. A Héctor mi padre, constancia enterna . A mis cuatro abuelos, recuerdos vivientes. A mis maestros…
  • 3.
    COLABORACIONES Diseño: Arq. PeggySawaf Prólogo: Doc. Rolando Núñez Edición: Mgt: Williams Loaiza Illich Sánchez. E-mail: illichsanz@hotmail.com Blog: http//mi-radas.blogspot.com Twitter: @illichsf
  • 4.
    ÍNDICE PRÓLOGO TIEMPO DE ENSAYAR THE MATRIX Y EL MITO DE LA CAVERNA  SOBRE EL HEDONISMO EN EPICURO Y EL NARCISISMO POSTMODERNO  GUILLERMO DE OCCAM, Precursor de la filosofía moderna.  MÍNIMA APROXIMACIÓN A DESCARTES  LA ESCUELA AL QUIRÓFANO  SOCIOcotidianoLOGÍA  SOBRE LA INDIFERENCIA CONTEMPORÁNEA  LA PREGUNTA EN EL QUEHACER FILOSÓFICO, La importancia del acto de cuestionar/cuestionarse en la enseñanza de la filosofía.  MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN DEL ENFOQUE CUALITATIVO TIEMPO DE NARRAR  RAPTO DE LUNA  SIN SENTIDOS  MATEN AL GENIO  MÍNIMA APROXIMACIÓN A DESCARTES  EL ORÁCULO INDIGENTE  MÚSICA  HABLANDO DE DRAGONES…  LA TIERRA DE ZOLA MADA  LA CIUDAD Y EL REBUSQUE.
  • 5.
    PRÓLOGO. “Dad palabra aldolor; el dolor que no habla gime en el corazón hasta que lo rompe”, nos dejó dicho ese gigante de las letras inglesas que fue William Shakespeare. Y es que ante los avatares de lo cotidiano tenemos dos maneras de habérnosla con la realidad: la evado y me cosifico o la enfrento y actúo. Los textos que a continuación se presentan son una manera original y potente de actuar, de responder ante esa realidad que a diario toca al autor, que a cada momento lo interpela, lo reta, le coquetea y en ocasiones le regala una cierta dosis de dolor; dosis, por otra parte necesaria, puesto que nos cuesta imaginar una cotidianidad que solo mane leche y miel. Esto es, probablemente, lo primero que el lector sensible palpe en los textos que el autor comparte en las hojas entintadas que siguen. ¿Y por qué verlo desde el dolor y no comenzar oteando estos textos desde el placer, desde el puro goce? Porque lo que en ellos encuentro, como lector, como diletante, y como buscador inquieto, es esa continua y constante tensión entre el dolor y el placer; es decir, en esta rara, fresca y significativa mixtura de textos narrativos y ensayísticos me aventuro a sospechar, a intuir, la existencia real y concreta del autor cuando vive, sueña y batalla con el mundo y con su mundo. Aflora pues aquí ese talante tan de nuestro tiempo que se define, sin pretender hacerlo, desde y dentro de la cita erudita fuera de contexto, desde el fragmento, desde el rizoma y hacia lo rizomático. Desde ese perfil intelectual, y humano, Illich transita por lo poético, por lo narrativo y lo argumentativo; teje poiesis, narración y reflexión, para dar cuenta de pálpitos y palpitaciones; para liberar pulsiones y simbolizaciones; para pintar el paisaje que acontece a su alrededor, para crearlo…, para recrearlo. En estos coqueteos con las musas, el autor se hace, se pasea por esos espacios a los que llamamos La Política, La Cultura, El Pensamiento, Lo Social; para ello toca la literatura, el cine, las teleseries; no se agota en ninguno de ellos, los teje y entreteje todos pero los rebasa para no caer reo en esa telaraña cartesiana que son las disciplinas. Por esto este es un texto que juega con los géneros literarios y los trasciende, pero, más allá, transgrede y crea un artefacto lúdico que circula por la transdisciplina. Como todo buen texto deja preguntas abiertas, temas no desarrollados, inquietudes en el lector que revisita en la lectura del mosaico autores, imágenes e ideas ya sopesadas en otras tramas temáticas o bibliográficas. Un texto pues para leer con fruición, para releer, e incluso para reescribir, como bien nos diría Paulo Freire. Un conjunto de textos que, como la vida misma, nos pasea por el placer y por el dolor; que como la propia existencia se mueven entre Eros y Thanatos; que van de lo físico a lo metafísico y, de vuelta, de lo inmaterial a lo más macizo y lleno de masa, de cuerpos, de physis. Un texto, pues, para leer, mirar, tocar y sentir. Rolando Javier Núñez H.
  • 6.
    TIEMPO DE ENSAYAR Tiempode flotar... En la trastienda de las emociones Un oficio se arrincona con aroma a flores secas Recuerdos incinerados miran de lejos a un ejército en retirada. Tierra sin dueño, llamadas por cobrar a un desconocido El silencio de las campanas anuncia un par de estruendos, un duelo, un silencio mayor. Conquistaremos un planeta esclavo, nos secuestraremos para cobrar rescate Nos torturaremos para tenernos lástima Y tal vez consolarnos Y tal vez seducirnos Y tal vez borrarnos las promesas mal tatuadas. El laberinto, el nudo, tiempo de flotar Conquistaremos un continente esclavo Nos liberaremos para cobrar la recompensa Crepitaremos en la hoguera, frente a todos Escribiremos la historia de los vencidos. Tiempo de flotar... Illich.
  • 7.
    THE MATRIX YEL MITO DE LA CAVERNA1 Cuando Thomas Anderson (Neo) despertó de su pesadilla, jamás sospechó lo que estaba ocurriendo, no pensó que su mal sueño era mucho más que eso. Se trataría de una trampa de la mente o de alguien o algo con el poder de controlarla. En su sueño aparecía su propia vida, como si se tratara de una imagen irreal pero lo suficientemente convincente, una metaficción en la cual estaba atrapado. Neo simplemente se incorporó inquieto y sudoroso como ocurre cuando cualquier persona logra romper las barreras que impone un sueño desagradable y sale abruptamente del estado inconsciente. De igual manera como suele ocurrir en esos casos, quedó pensativo y trastocado por la hiper-realidad de las imágenes que se le habían revelado. Allí comienza travesía por los dos escenarios en que se balancea la historia de este hacker que terminaría siendo nada menos que El Elegido, El UNO, el paladín sobre cuyos talentos (Hasta ahora ignorados por él mismo) gravitan las últimas esperanzas de los seres humanos. Uno de estos escenarios lo que podríamos denominar El mundo real, es el resultado de una guerra entre humanos y robots, el cual se muestra caótico y apocalíptico. El planeta está destruido luego de que en la guerra entre hombres y máquinas, donde los primeros quemaron el cielo para impedir el flujo de la energía solar con la que las máquinas se recargaban, mientras que estos artefactos azolaban el planeta con las armas que los hombres habían fabricado para mantener “el equilibrio”, como parte de la lógica guerrerista que pervivió en la civilización hasta el momento del propio Armagedom. El otro escenario planteado en la historia, es la consecuencia de la citada guerra, que con la victoria de las máquinas, y ante la imposibilidad de éstas para hacer uso de la energía lumínica a fin de sustentarse, los autómatas convirtieron a los humanos en celdas energéticas, en baterías vivas pero inertes, con funciones orgánicas pero sin ninguna autonomía, conectados desde el nacimiento hasta la muerte a sondas y cables que les alimentaban al tiempo que les insertaban imágenes prefabricadas del mundo, sensaciones virtuales, reproductoras de un mundo funcional inserto en la mente, un espejismo de la propia vida. Platón y el Mito de la Caverna Dentro de todas las elaboraciones teóricas que conocemos de Platón El Mito de la Caverna2 , resulta una de las más interesantes, discutidas y útiles construcciones filosóficas de este ateniense que vivió entre los años 428/27-347 a. C. La fábula describe una situación hipotética en la cual unos hombres son encerrados y encadenados en una cueva. Estos hombres son inmovilizados y dispuestos de espaldas a la entrada de la cavidad, quedando de frente a la pared posterior de la misma, lo que les impide captar a la personas que 1 Entre los nuevos clásicos de la filmografía mundial THE MATRIX aparece como uno de los filmes más taquilleros e impactantes para el público, hoy convertida en trilogía esta producción de los hermanos Wachowski cuenta con una legión de seguidores, entre los que me cuento, los cuales no solo estamos seducidos por la propuesta plástica de la película sino por su trama reveladora de ideas venidas de la filosofía y que llegan al espectador de forma por demás entretenida y convincente. 2 “El más famoso pasaje de de la obra La República de Platón donde éste expone de manera simbólica su visión sobre la condición humana en relación a la realidad como un todo.” The history of thought. * La traducción es propia.
  • 8.
    transitan por elfrente de la caverna. En este aislamiento los confinados sólo pueden percatarse del movimiento que las sombras simulan en la pared del fondo de la gruta. Detrás de los prisioneros flamea una llama la cual va proyectando las imágenes de la entrada en el fondo de la misma, así como también, entre las paredes del túnel choca el eco de las voces de quienes pasan hablando frente a la entrada. Esta situación se establece y mantiene invariable por mucho tiempo, forjando en los cautivos y su mundo de sombras y ecos, una percepción la de “realidad”, en la que las ideas que estos maniatados hombres tenían del mundo, las formas, las voces, su mundo sensible, estaban mediados por la proyección distorsionada de las imágenes visuales y auditivas del mundo real. El presidio se prolongó hasta que uno de los internos logró soltar sus amarras y salir desde la oscuridad hacia la luz. No obstante tal liberación no tornaría en dicha sino en una gran confusión. El ahora liberto, al verse encandilado por la luz del día no pudo distinguir nada hasta no acostumbrar su pupilas al resplandor. Una vez acomodado a la claridad, el hombre intentó infructuosamente ordenar en su mente los objetos que veía, los sonidos que escuchaba no le significaban un lenguaje articulado. Su percepción había sido alterada, girada en ciento ochenta grados por la acción de años de confinamiento captando las cocas de manera anárquica. Entre sorprendido y aterrorizado el hombre decidió volver a la gruta, una vez en el interior tampoco pudo advertir el mundo que conocía, el descentramiento era total. Optó de seguido por contar a los otros reclusos sobre lo que le había ocurrido en el mundo exterior pero éstos no le creyeron e incluso, amenazaron con matarlo. Los hombres de la caverna, debido a la oscuridad, la cual les acompañó por años, se negaban a entrar en contacto con la insoportable claridad, habían perdido la capacidad de definir las formas en sombra que conformaban su mundo. Eran ahora habitantes, a la vez que estaban habitados por las tinieblas. Con esta magnífica metáfora, el filósofo de las anchas espaldas3 nos plantea su parecer sobre el Hombre y el mundo de lo inteligible, dejando notar de entrada que el hombre común vive en un mundo de sombras donde los sentidos son usualmente engañados y la realidad que éstos advierten, no es sino el negativo de lo que podríamos denominar la realidad real. Para decirlo en palabras del propio filósofo, la verdad verdadera. De tal manera que Platón se encarga de esbozar en este relato la síntesis de su teoría del conocimiento, cuya base será la afirmación de un saber ideal y perfecto, el cual no está dado para todos de antemano sino que se encuentra encumbrado en las esferas superiores de lo cognoscible (Híper Uranio) y que solo el filósofo puede alcanzar por medio de acercamiento racional, sistemático y ético a la VERDAD. Entonces, qué relaciones pueden existir entre el filme de los hermanos Wachowshi con el mencionado MITO DE LA CAVERNA, cómo este héroe de la fantasía ficcional que se llama Neo Anderson, puede relacionarse con una metáfora que cuenta con más de 2000 años de haberse producido y que relata situaciones que aparentan no tener nada que ver con un mundo que se muestra al mismo tiempo virtual y apocalíptico, el que se ilustra en la trilogía THE MATRIX. Pues bien, no es ésta la primera película que en su argumento está cargada de alegorías a pensamientos filosóficos de la antigüedad, sin que tales producciones tengan que ser expeditamente 3 PLATÓN en realidad es un apodo, significa lo dicho “El de anchas espaldas”, así solían llamar sus allegados al pensador ateniense cuyo verdadero nombre era Arístocles.
  • 9.
    filmes épicos ode época. Lo que realza la tendencia a querer plasmar ideas de la antigüedad4 en el cine es precisamente la vigencia de las ideas filosóficas y la posibilidad de conectar en el Séptimo Arte dichos pensamientos con la visión creativa del artista y a su vez, traerlas a los públicos más variados, los que leen filosofía, los que solo van al cine, los fanáticos, los asiduos y los esporádicos. De ahí la importancia de hacer uso del cine (de todas las formas de arte) como herramienta que más allá de lo lúdico, pueda prestarse para comunicar ideas, pensamientos, visiones a los estudiantes, contribuyendo a flexibilizar las harto denunciadas rigieses de la educación formal. Neo o El Uno No es un hecho coincidencial que el protagonista de THE MATRIX tenga por nombre clave el de NEO, no es un ambigrama arbitrario ni nada por el estilo, cuando cambias el orden de las letras de este nombre puedes formar la palabra ONE (uno), y qué relevancia puede tener el que descomponiendo estas tres letras se pueda formar una palabra que identifique el primer número. Pues bien, podríamos comenzar por comentar otro de los conceptos fundamentales de la filosofía platónica, El UNO. Según Platón existe un elemento indivisible y supremo que todo lo llena, que no pierde nada cuando lo llena todo, que está en todas partes sin dejar de estar en ninguna, que contiene todo lo que se sabe y todo lo que se puede saber, por consiguiente nada lo ignora. Este elemento es EL UNO y Neo es de hecho EL UNO, aunque de entrada no lo sepa, no sospeche siquiera que es el elegido5 para ser quien todo lo sabe, todo lo llena y todo lo puede, el único que puede infiltrar la matriz con el poder de destruir sus estructuras de dominio y auto regulación. En una conversación acaecida entre Morfeo6 y Neo, el primero le muestra al Elegido cómo reconocer las sombras en las que vive la gente, sombras que se manifiestan cuando la matriz programa imágenes ilusorias que se insertan a través de todos los sentidos y conforman todo un mundo funcional y completamente creíble para quienes están permanentemente conectados a la red. Las personas permanecen controladas al igual que sus pensamientos, por programas avanzados con los que la matriz produce un mundo virtual que fluye mientras los humanos, como lo estuvo el mismo Neo por toda su vida, “viven” en un plasma orgánico conectados a cables y mangueras, vertiendo su electricidad corporal en los transformadores de energía con los que las máquinas se cargan. Neo obviamente rehúsa creer, así como mis estudiantes a veces me suelen creer loco cuando les digo que arriba y abajo son meras ideas o formas que tenemos de nombrar percepciones ilusorias. El estupor de Neo aumenta cuando conoce la posibilidad de malear la realidad, una vez que se está en la matriz. Se entera con sumo asombro que puede saltar, aprender kung-fu, volar, esquivar golpes y ¡hasta balas! Que la realidad puede quedar a merced de él y su voluntad, por el hecho de ser el Elegido, el Uno. No obstante, tiene que aprender a serlo, siguiendo un proceso iniciático que pasa por elegir si continua el proceso que ha comenzado o decide volver a su estado de “normalidad”, luego debe comenzar a identificar la distorsión de las falsas ideas que se han sembrado en su mente, con el peligro que implica poder morir en el intento a manos de los agentes de seguridad de la matriz. 4 Como un ejemplo entre muchos posibles, se puede mencionar toda la trama de la zaga STAR WAR en cuyo seno se plantea la diatriba existente entre LA REPÚBLICA y el IMPERIO como columna vertebral del argumento, es la misma discusión que mantuvo ocupados a políticos e intelectuales y ciudadanos romanos en tiempos de Virgilio, Séneca, augusto y Marco Aurelio. 5 El Elegido o el Mesías es un concepto de la tradición judeo-cristiana fundamental en la cultura occidental por la trascendencia de Jesús. También en el Islam aparece en la figura de Mahoma. 6 Morfeo es el dios griego del sueño, en la película es líder de un comando de la resistencia humana contra las máquinas.
  • 10.
    En este momentoNeo se encuentra tal como el prisionero de la caverna, la primera vez que al liberarse salió a la luz y se encontró ciego y sordo por no poder discriminar el mundo real del ilusorio, la confusión lo embarga, quiere abrir los ojos y despertar de nuevo de ésta, su recurrente pesadilla. Por no entender la inflexión existente entre lo que es y lo que parece ser. Neo desea volver a la caverna. La incertidumbre de descubrirse en el error atormenta al confundido hacker, lo hace negar lo que ve, pues no sabe si lo ve o lo sueña, si está siendo objeto de una elaboradísima broma de mal gusto o se está enfrentando por primera e inequívoca vez a su destino, el de salvar a una humanidad que sobrevive en plena lucha contra seres inteligentes7 que dominan el planeta por culpa de la inconsciencia de los antepasados humanos. Cómo ser El UNO y no morir en el intento Un nuevo predicamento se vuelca abrumador sobre el confundido Neo, cómo hacerse de la pericia necesaria para desplegar su talento interior, encontrar las rutas y acciones de sabotaje para colapsar la Matriz sin que en este tratar sea capturado y eliminado por los Agentes, los cuales son programas antivirus de computadora que están en la Matriz y tienen la función de evitar la irrupción en el orden creado por las máquinas. Neo se encara a una sentencia dicha por Morfeo “Si mueres en la Matriz, mueres en el mundo real…” Esta situación se explica en el filme por la razón de que si se aniquila a la mente, la cual, permanece conectada a esta enorme red, entonces el cuerpo queda inevitablemente sin algo que lo mantenga vivo y por ende también fenece. Mientras Neo no sepa manejar todo su poder, entonces estará a merced del engaño de esa realidad ficticia que lo envuelve y como él a todos los humanos cautivos de las sombras por causa de las máquinas. De nuevo nos acercamos a ideas de Platón cuando vemos a Neo frente al dilema de acceder al conocimiento, con el esfuerzo que esto implica o continuar subsumido en la falsedad de la Matriz y sus dispositivos de seguridad. En el mito de la caverna se muestra cómo el prisionero es embargado por la incertidumbre y el pánico cuando luego de liberarse, salir de la cavidad y conseguirse sin posibilidad de comprender este mundo al derecho pero sin sentido que se le presenta, vuelve dentro desesperado y se percata que las imágenes siguen confusas, el estupor causado por la luz resulta similar al que producen las sombras. Neo comienza su camino hacia la Luz8 desde la incertidumbre, desde el temblor que produce la duda, cuando elige tomarse una de dos pastillas que Morfeo les presenta, una es azul y de escogerla todo seguirá como hasta hace pocos días, sin cambios de ningún tipo, la otra es roja y de elegirla implicaría ingresar de lleno a la resistencia y la aceptación de la responsabilidad de ser el Elegido. Escoge la roja (si no toma ésta se acaba la película) Ahora está dentro con la convicción de haber constatado la existencia de una realidad virtual, artificial, muy convincente y otra realidad real y ruinosa, en la cual los humanos no viven sino que sobreviven, unos cautivos conectados a los aparatos de alimentación y 7 Una de las ideas más recurrentes en las tramas de ciencia ficción es la una lucha inminente entre los humanos y las máquinas, por ejemplo la zaga de Terminator, se puede añadir que esta idea tiene su origen en Frankestein donde la ambición del hombre por crear vida de forma artificial se revierte en su contra. 8 La Luz vista como idea, está ligada en la cultura occidental a la representación del LOGOS o Razón, por consiguiente encontramos en no pocos mitos, parábolas y disertaciones filosóficas desde la época presocrática, pasando por la clásica y la helenística cantidad de alusiones a la luz, la iluminación, el fuego, como representación semiótica de la Verdad, la Sabiduría, la Razón, el Bien. A su vez los opuestos de la luz, a saber, la oscuridad, la sombra, la Penumbra, la Tiniebla son representativos de la ignorancia, la iniquidad, el mal.
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    excrecencias, conectados ala Matriz, y otros, ocultos de las máquinas y su poder, Mientras se organizan de cara a un enfrentamiento final. Así mismo, en el devenir de la historia se comienza a mostrar una cantidad de personajes cuya presencia en la trama, no sólo sirve para articular la fábula sino que más aun, continúan persiguiendo lograr esta conexión, sobre la que ya hemos comentado, entre figuras filosóficas y elementos del argumento cinematográfico, cuyo desarrollo en el guión va revelando un tejido bien interesante donde vemos hilvanados conceptos e ideas en el marco de la propuesta plástica del filme. Neo no pelea en solitario. Entre los personajes que aparecen en la producción y que atienden a las perspectivas que vamos señalando, se cuentan varios de singular importancia desde lo conceptual y en el argumento. Conversemos sobre tres de ellos. Tenemos a Morfeo quien es un líder de la resistencia, capitán de la nave Nabucodonosor9 , Morfeo como ya lo hemos ido mencionando es quien introduce a Neo al conocimiento sobre la dualidad de el mundo, la dicotomía que acaece entre el mundo de lo perceptible y el mundo de la realidad, funge como un maestro quien va develando los secretos que permanecen ocultos dentro de la propia mente del elegido, educando al puro estilo del mayeuta Sócrates10 , quien hacia salir las ideas del alma de sus discípulos por medio de preguntas y cuestionamientos sobre la realidad, ironías que ponían en entredicho el status de “tranquilidad” en el que se mostraba la cotidianidad del interpelado. Morfeo a demás de mayeuta, de guía y maestro, pelea junto a Neo y los otros combatientes de la guerra en contra las máquinas, arriesga su vida y dirige las acciones a seguir, en este caso se puede destacar que es el eje de la trama pues es quien también ha identificado Neo y ha hecho todo para traerlo del inmenso invernadero donde los humanos nonatos viven, si es que viven, conectados a la Matriz. El Oráculo, otro de los personajes centrales de la saga. Aparece como un ama de casa latina, una persona demasiado normal, sin poderes ni habilidades físicas extraordinarias pero con la destreza de la adivinación, de decir la palabra que guía y expone ante Neo las posibilidades para que éste tome las decisiones. La tradición délfica11 en la cultura griega es una las bases de esta cosmogonía. Los griegos consultaban el oráculo buscando respuestas que se les revelaban de forma confusa como si se tratara de un juego de interpretaciones, de la misma forma esta señora le plantea a Neo las opciones a seguir con la advertencia de no poder intervenir en el futuro ni poder cambiar lo que el destino ya ha cifrado. En consecuencia, queda al libre arbitro de Neo el elegir sobre dilemas en los que subyace la muy occidental dicotomía existente entre el bien y el mal, analizar las consecuencias de las decisiones que toma y soportar los efectos de sus acciones. 9 El nombre de la nave está tomado del el Rey guerrero babilonio Nabucodonosor, quien se caracterizó al igual que toda su civilización por su belicosidad y eficiencia en el combate, así como por la crueldad para con sus enemigos. Su legado también abarca el desarrollo arquitectónico, la ingeniería y las artes. 10 La Mayéutica es el método educativo creado y empleado por Sócrates y significa Parto de las Almas, consistía en auscultar en los deseos y pensamientos del interlocutor quien iba dejando salir sus respuestas por si mismo con la ayuda de el maestro, quien como el propio Sócrates se consideraba, fungía de partero de estas ideas, ayudaba a encontrarlas dentro del propio iniciado. 11 En la ciudad de Delfos se encontraba el más famoso y consultado oráculo del mundo helénico, los ciudadanos de todas las ciudades de la Hélade asistían a éste para consultar por su futro, por el porvenir. Personajes famosísimos de la historia universal interrogaron al oráculo de Delfos, entre éstos podemos normar a Pericles, Aristóteles, Alejandro entre muchos otros.
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    La relación conel Oráculo produce en Neo una actitud de compromiso con el uso de sus potencialidades, la enorme fuerza con que cuenta no serviría de mucho si éste optara por ignorar la responsabilidad que tiene para con una lucha que se plantea como en una cuerda floja, en precario equilibrio balanceándose entre lo real y lo virtual. Trinity12 aparece como quien se hará compañera sentimental y de lucha de el Elegido, es parte de la tripulación del Nabucodonosor y tiene bajo su responsabilidad cuidar de Neo cuando acceden a la Matriz y en el mundo real, Trinity está dispuesta a dar su propia vida por la causa, en medio de esto se comienza a gestar un sentimiento entre ambos personajes que da a la producción el toque romántico que no podría faltar en un filme made in Hollywood. La posterior unión sentimental entre Neo y Trinity envuelve otra idea interesante para destacar, la referente a la inmanencia entre el bien y la verdad, la unión entre ambos se plantea como la síntesis de todo lo que es bueno, la valentía, el amor, la prudencia; todos referentes de la búsqueda del bien supremo para Platón, La Justicia. Platón trabaja la idea de Justicia como el cenit de su filosofía, el Sumo bien. Sin ser el único pensador clásico que invierte una gran parte de sus esfuerzos en el desarrollo de un pensamiento que se plantea como la búsqueda de este bien supremo, Platón junto a Aristóteles son tal vez quienes puedan considerarse como los más dedicados a los asuntos propios de cómo se organiza el conocimiento y cómo en base a éste, se debe encauzar la vida pública y privada. En sendos tratados La República (Platón) y La Política (Aristóteles), ambos sabios con sus grandes distinciones claro está, muestran sus perspectivas sobre los aspectos que más los ocupan y que ya venimos revisando. De ahí que desde su elaborada teoría del conocimiento hasta su ética, Platón se dedica a edificar un andamiaje bien compacto que actúa como un “sistema” de pensamiento-acción, de reflexión y práctica social encaminados en pos del Bien Supremo. Como ya se ha dicho, La Justicia. Cuánto de virtual hay en nuestra vida real. Es cierto, hay que aceptarlo, muchos hemos querido tener la habilidades de Neo, saltar de un edificio a otro para llegar más rápido al trabajo, esquivar las balas en un enfrentamiento probable con algún maleante, ver pasar los proyectiles en cámara lenta frente nuestros ojos sin despeinarnos ni que se nos caigan los anteojos Oackley. Tranzarnos a puñetazos con decenas de tipos y ganarles sin que se nos ensucie la ropa, tener un affaire con una mujer de armas tomar que usa ceñida ropa de cuero negro… Aunque todas estas situaciones les hayan, nos hayan pasado por la mente a muchos al ver el filme The Matrix, debemos recordar que casi todas estas piruetas se llevan a cabo sólo cuando Neo está infiltrado como un virus en la red, que es precisamente en el mundo virtual, el mundo del engaño que denuncia Platón en su Mito de la Caverna13 . 12 El concepto de trinidad es uno de los más importantes dentro de la tradición cristiana, trata de la síntesis entre Padre, Hijo y Espíritu Santo. 13 En la tercera parte de la zaga Matrix Relouded, Neo al ser cegado en un combate con un traidor, se sobrepone a la ceguera advirtiendo el mundo en códigos binarios, lo curioso es que en este momento no está en la matriz sino en el mundo real, en este caso creo que la producción apela a un recurso propio de las “segundas y terceras partes”, el de traicionar la lógica de la trama a fin de cerrar el círculo de la historia para que todo cuadre.
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    Puede que nuestromundo de ideas, en el que vivimos, no nos plantee situaciones de índole tan extremo como el que estamos refiriendo. No obstante, pensemos por un momento, si las cosas que vemos o percibimos por todos nuestros sentidos son de realmente verdaderas o son solo la representación que nos hacemos de ellas mismas. Representación que está mediada por factores multidiversos tales como el Imaginario Social, la Cultura, las Tradiciones, las Costumbres, la propia Episteme; todos, procesos socioculturales, producciones colectivas que a su vez originan constructos de ideas que se normalizan y fluyen en el contexto social de la manera más natural. Aceptamos cosas sin ningún tipo de discusión precisamente porque hemos adquirido un conocimiento sobre ellas que tiene reflejo en ideas de las mismas que habita en nuestras mentes y que están nombradas en el lenguaje, en el discurso, hechas concepto, distribuidas en lo que podríamos apalabrar como la conciencia colectiva. Me explico, si decimos puerta, o decimos carro, inmediatamente se nos viene a la mente la idea de puerta o carro que tenemos, más aun si le agregamos una cualidad a lo nombrado, un color, azul por ejemplo, pensamos en una puerta o un carro azul, acudimos a lo que entendemos por estos objetos de manera expedita e inconsciente, como si se tratara de un reflejo, un estímulo, el enunciado “puerta azul” Una respuesta, la imagen de una puerta azul en la mente, sin que medien mayores interrogantes sobre el asunto. Pues bien, esta situación ocurre por la acción de ese imaginario social que inserta en las mentes de los individuos ideas comunes y que incluso son la razón de que se pueda en parte vivir en sociedad. Podríamos preguntarnos de manera hipotética, qué pensaría un aborigen australiano si le nombrásemos los vocablos puerta o carro en el caso de que encontrásemos voces que describieran en su idioma a objetos que no conocen, no utilizan, no forman parte de su universo de sentidos. Pues, si vives en una sabana desértica con el cielo como techo, con tus pies como único transporte, sin paredes, sin siquiera conceptos de adentro y afuera, podrás tener dentro de tu cabeza la idea de algo que se parezca a puerta, y así como éstas, tantas otras definiciones que no existen porque simplemente no hacen falta para una cultura con su propio sistema de representación de la realidad. Lo que nos deja ver que los elementos que habitan en el universo de sentido de una cultura no tienen que necesariamente ser cosas de carácter sustancial en si, sino más bien ideas, simple y complejamente ideas. Lo que Platón nos enseña es que cuando ignoramos esta frontera que divide lo que ES de lo que lo que parece SER simplemente vivimos en el error, en la ignorancia, en la tiniebla que plena los adentros de la caverna donde las sombras proyectadas en la pared de fondo diagraman un mundo de mentiras, de realidad virtual diríamos hoy dos mil y tantos años después, el cual aceptamos de manera automática como si fuera cierto. Lo que ocurre con Neo al principio de la película, es lo que ocurre con todos los que están prisioneros dentro de la caverna, no han hecho conciencia de que el mundo que conocen forma parte de la virtualidad que los envuelve y los mantiene en el engaño. Nos aferramos sin saberlo a un mundo de sombras proyectadas en nuestra mente que se convierten en lo único que vemos y sentimos. Cuando nos damos cuenta de este engaño, comenzamos un proceso redescubrimiento de la verdad verdadera diría Platón, un viaje muy fascinante hacia esa realidad auténtica que el de las Anchas Espaldas nos enuncia en su metáfora de la caverna, dejamos de ser prisioneros y en consecuencia aprehendemos por fin el Sumo Bien.
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    ¿Sabes? Sé queeste filete no existe, sé que cuando me lo meto en la boca es Matrix la que esta diciendo a mi cerebro: “es bueno y jugoso”. Después de nueve años, ¿sabes de lo que me doy cuenta? La ignorancia es la felicidad.” Cifra hablando con Smith. THE MATRIX
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    SOBRE EL HEDONISMOEN EPICURO Y EL NARCISISMO POSTMODERNO.[1] A manera de entrada. El siguiente trabajo intenta columpiarse en el análisis explicativo entre dos conceptos propios de la filosofía, el Hedonismo en su versión epicúrea y el Narcisismo postmoderno, para cuya argumentación me apoyo en el diagnóstico emprendido por Gilles Lipovetsky sobre la sociedad de los tiempos en curso, en su texto La Era del Vacío[2]. Al mismo tiempo, este ensayo se enmarca en el contexto de una metáfora urbana que procura dar mínima cuenta de la cotidianidad una parte de la población de nuestros jóvenes universitarios, en cuanto a sus prácticas de vida y relaciones en su entorno social. Con este emprendimiento espero no solamente rozar la especulación filosófica, sino también construir un esfuerzo de corte transdisciplinar, ya que en él se explora el ámbito de las relaciones sociales de parte de la población de nuestras urbes, todo envuelto por una narrativa ligera que busca conectar al lector con fenómenos socioculturales que pueden, y de hecho, están ocurriendo en nuestra actualidad, como lo son, a) el desinterés de los jóvenes por el mundo intelectual, b) los cambios sociales mediados por los fenómenos tele-informáticos, c) La indiferencia colectiva hacia aspectos de la vida política tales como la ideología y d) el surgimiento de una aparentemente excesiva experimentación en terrenos de la cosmética corporal como la cirugía estética, el tatuaje, la inanición voluntaria, entre otros elementos que se asoman de radical importancia a fin de ser discutidos en los espacios académicos en nuestros días. Caracas, cualquier día del 2015. María Daniela tiene 21 años, es caraqueña pero bien podría ser de Bogotá, Miami, Barcelona España o de cualquier ciudad del mundo occidental. Estudia 6to semestre de comunicación social en una universidad privada. Acostumbra salir de casa en una Merú de la Toyota que su padre le obsequió cuando comenzó sus estudios superiores, entra a clase luego de pasar por el cafetín para ver y ser vista. Luego de clases, se va al gimnasio sin haber almorzado, en el gym conversa durante las dos horas que ha contratado mientras se ejercita, hasta quedar exhausta. A las 7:30pm llega a su apartamento, pasa directo a su habitación, un diminuto Yorkshire Terrier le salta sobre las rodillas y va con ella remolineando alrededor de sus pies hasta llegar al cuarto. Se quita la ropa y un pierscing con forma de estrella tintinea en su ombligo, va a darse un baño, luego de secarse, rocía sobre toda su piel grandes cantidades de Splash Victoria’s Secret, edición especial de coco y vainilla, se viste con short y cotica y se sienta frente al computador a chequear el Facebook y a buscar un trabajo con el título del tema que le han asignado en una materia cuyo nombre es Periodismo II, lo ubica, lo copia en una carpeta y sigue con el Facebook hasta las 9:30 cuando comienza un nuevo ritual de vestimenta.
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    Ahora se dejaentrar en sus jeans Diesel, se cuelga una blusa Channel sobre sus senos 38-B, vuelve a perfumar su cuerpo, ahora con Ralph Lauren, toma su I-Phone y sale a esperar la llamada de su novio Luis Mario para bajar e ir a la disco. Del otro lado de la urbe Yeni Yurubí también espera a su novio, ella tiene una vida similar (dentro lo que cabe) a María Daniela, también usa un I-Phone, splash, le gusta el Facebook y tiene las “tetas” operadas, lleva una anagrama chino o japonés tatuado en el tobillo, asiste al gym y estudia en un tecnológico. El novio de Yeni se llama Jefferson Andrés y llega por ella en una moto de alta cilindrada, le gustan los piques nocturnos, la moda reggaetón, por lo que usa unos Reebok Daddy Yankee, un reloj Tecno-Marine y un Bling Bling. María Daniela y Yeni Yurubí no se conocen, apenas se habrán cruzado o visto sin mirarse alguna vez, en el centro comercial donde la primera suele ir de compras y la segunda, además de trabajar durante el día, también hace shopping. A pesar de no conocerse, de vivir equidistantes, pues María Daniela vive en el este y Yeni Yurubí en el oeste de la ciudad, de que la madre de Yeni trabaja como secretaria en una escuela pública y el padre de Maridani, (como la llaman sus amigas) es un ejecutivo de la estatal petrolera, ambas viven vidas con características relativamente similares. Las dos bailan en la disco música tecno y reggaetón, toman Smirnoff y fuman Marlboro Light, ambas son fanáticas de los perfumes y las pantaletas de Victoria’s Secret, pues resaltan su esbeltez torneada por el pilates, tienen sendas operaciones mamoplásticas, habitan en una urbe peligrosa donde, por igual, son potenciales víctimas de carteristas, secuestradores exprés y balas perdidas, son cautivas del Internet y del cell phone, ninguna de las dos le presta demasiada atención a sus clases, pero adoran sus respectivos institutos y su ambiente cool. Tanto una como la otra viven vidas bastante despreocupadas, no piensan en política y reparan poco en el matrimonio o en el futuro. Dentro de una ciudad altamente vertiginosa y angustiante, ambas chicas suelen ser indiferentes ante muchas de las situaciones que enmarcan su día a día, tal vez por estar saturadas del estrés típico de las metrópolis, tal vez porque ambas viven el hedonismo propio de estos tiempos, mas ninguna de las dos lo sabe, simplemente, sus vidas acaecen en la iridiscencia y estridencia de la noches de rumba caraqueña. ¿Hedonista o Narcisista? … Lo que cambia es la imagen de la libertad, dando paso a nuevos valores que apuntan al libre despliegue de la personalidad íntima, la legitimación del placer, el reconocimiento de las peticiones singulares, la modelación de las instituciones en base a las aspiraciones del individuo.(Pg.7) Gilles Lipovetsky. La Era Del Vació.
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    La sobrepoblación, lainseguridad, la falta de tiempo para el disfrute de los espacios públicos, incluso la carencia de los propios espacios públicos, son signos que identifican a los centros urbanos más poblados de buena parte del planeta en el llamado mundo occidental más propiamente. Situaciones de angustia y de vértigo marcan el modo de vida de millones de personas en las mayores ciudades del orbe. Las consecuencias, suelen ser muy variadas, por nombrar algunas; Enfermedades asociadas al stress, modificación de las relaciones sociales generadas por el ensimismamiento de las personas, el auto encierro tras las rejas y otros sistemas de seguridad domésticos, la desconfianza instantánea entre unas personas y otras. Todo esto obliga a la gente circunscribir su ámbito relacional físico al mínimo posible, generando de modo subsiguiente un proceso socializador que opera desde lo virtual con la entrada en juego de las Redes Sociales. Estos fenómenos van incrementando el auto confinamiento de los “seres urbanos” como medida de seguridad, de supervivencia contra el clima de hostilidad que se vive en las metrópolis, lo que subsecuentemente alimenta la indiferencia por lo colectivo, y afianza el individualismo que además está bien presente en la episteme moderna[3]. Dentro de esta atmósfera, se ha potenciado en las últimas décadas (últimas tres tal vez) el surgimiento de una cultura con visos de hedonismo, o como la nombra Lipovetsky, “La era del narcisismo postmoderno”: Después de la agitación política y cultural de los años sesenta, que podría verse como una inversión masiva de los asuntos públicos, sobreviene un abandono generalizado que de una manera ostensible se extiende por lo social, cuyo corolario es el reflujo de los intereses en preocupaciones puramente personales, independientemente de la crisis económica. La despolitización y la desindicalización adquieren proporciones jamás alcanzadas, la esperanza revolucionaria y la protesta estudiantil han desaparecido, se agota la contra- cultura, raras son las causas capaces de galvanizar a largo término las energías. (Pg. 50) Ante todo este panorama, se ve surgir lo que podríamos llamar la re-situación de los enclaves fundamentales de la cultura, que no es otra cosa que, la manera en que los individuos hoy en día viven lo institucional, lo familiar, lo ideológico y lo político, en la cual, se pueden notar cambios en relación a lo que culturalmente se instaló como los GRANDES HITOS o el DEBER SER de la sociedad, (La familia, el ejercicio de la ciudadanía, el ascenso social, etc.), y que no pocos hoy viven fugados de las lógicas tradicionales, incluso de forma inconsciente. Pero inaugurando nuevos modos de relacionarse que no abandonan del todo los conceptos, más sí, los reorganizan y adaptan a las exigencias de sus realidades concretas. Esta mudanza hacia la epidermis de los valores substanciales de la cultura, la podemos describir como un proceso en el cual la gente va dejando de prestar atención a dichos valores con el nivel de importancia prescrito en el discurso enunciativo (en el deber) para hacer un uso de éstos de modo pragmático o relativizado y ajustado a lo que dicten las situaciones concretas del acontecer cotidiano. Lo que podríamos llamar, lo esencial, lo medular de la vida social sufre una traslado y se instala en la superficie, en la capa exterior de las prioridades de los individuos, que van haciendo uso práctico de los elementos de la cultura que conforman su proceso de socialización. Como ejemplo se puede apuntar lo sencillo que resulta en los tiempos corrientes pertenecer a un partido político sin entender mucho o nada, y ni siquiera estar informado, de su trama ideológica, la cual vendría a ser todo ese compendio de ideas que lo ubican y lo conforman como organización de masas. Buena parte de la gente (muchísimos en realidad) ingresa a un partido político sólo por la desnuda razón de conseguir,
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    sino una cuotade poder, un mínimo de recursos para su sustento. No es que desde tiempos remotos éste no haya sido el leitmotiv de la política. Sin embargo, está claro que jamás como ahora y en ningún otro sitio como en Latinoamérica, la ideología ha dejado de ser una coraza de ideas que nuclean a la gente, las direccionan, y se ha convertido, por desgaste o por inutilidad, en una débil película de sueños utópicos, un espejismo.[4] Esta situación de descentramiento de lo cultural, se evidencia tangiblemente en la desconfianza generalizada en las instituciones públicas o privadas. Las analogías automáticas como, maestro ergo conocimiento, policía igual a defensor de la ley, mandatario es lo mismo que estadista, hoy se ven borrosas o distorsionadas, por fuerza de la ineficiencia burocrática que se vivencia en todas las escalas de lo institucional. Lo que es menester de este ensayo, entonces, no es denunciar estas características de la vida pública en lugares como Venezuela. Más bien, es explorar cómo tales circunstancias se conjugan para crear el nivel de indiferencia social existente y el ritmo de excitación de grandes las masas por aspectos de la vida otrora considerados banales y que hoy nos deben llamar a reflexión a quienes hacemos vida académica. Casi seguramente María Daniela, Yeni Yurubí, y tal vez algunos de quienes estén leyendo este artículo, conozcan muy poco sobre el Hedonismo, visto en primer término, como una forma de vivir en el mundo de la Grecia Antigua, rindiendo culto a los placeres del cuerpo y el alma, propiciando así un acercamiento a la felicidad a través de los sentidos y en segundo término, como una doctrina filosófica, la que fue impulsada por Epicuro y su escuela del Jardín[5] y combatida por pensadores posteriores influidos por las ideas de Sócrates, Platón y Aristóteles y posteriores estoicos. Aun cuando lo común en los tiempos que vivimos sea el culto a los placeres del cuerpo, el cual es el mensaje que circula con mayor recurrencia por las vías de comunicación más populares (Internet, cine, telefonía móvil, Tv, radio, publicidad). Con alguna precisión podríamos afirmar que quienes ahora mismo asisten a su última consulta preoperatoria, antes de someterse a una reconstrucción estética, no pensaran tampoco que viven en una cultura narcisista típica de lo que algunos autores denominan “la decadencia de la cultura occidental”, que no es otra cosa que la evidencia de síntomas de un malestar de la cultura, de la entrada en crisis de sus instituciones y los discursos referenciales que las sustentan, tales como el la Ética, la Política, la propia Ontología de la cultura, sin que este cuadro sintomático haga mucho ruido a las personas comunes y corrientes que viven sus vidas sin mayor preocupación por tales asuntos. Narcisismo post moderno vs. Hedonismo clásico María Daniela, Yeni Yurubí y Epicuro de .Samos. ¿Podemos buscar en el concepto de Hedonismo alguno de los elementos que se reflejan en el comportamiento de los habitantes de nuestras urbes? ¿Qué podrían tener que ver un heleno orgulloso de su ciudad estado, practicante de su democracia, cultor de las artes, los deportes, adorador de los dioses, amante del vino, el aceite de oliva y la retórica, con un par de jóvenes caraqueñas indiferentes ante cosas como la política, la filosofía y el derecho. Centradas en el shopping, el tecno y la bailoterapia? “el narcisismo resulta del cruce de la lógica social individualista, hedonista impulsada por el universo de los objetos y los signos…” Lipovetsky, (Pg.53)
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    Comencemos por conocerun poco de Epicuro y su doctrina, a fin de precisar si existen puntos nodales o esquinas en las que nuestros personajes puedan al menos cruzarse. Epicuro[6] nace en la ciudad de Samos y vive entre los años 341 y 270 a.C. Como particularidad de su personalidad se puede decir que no se postulaba como maestro o rector, sino como amigo de sus discípulos, de hecho a su escuela filosófica se le suele llamar la “Amistad epicúrea” Así mismo, otro elemento denotativo de su praxis filosófica, es que permitía la participación de mujeres en su cofradía, a diferencia de lo usual en Grecia, donde solo hombres asistían a estos espacios como por ejemplo la Academia y el Liceo, los centros de enseñanza de Platón y Aristóteles respectivamente. Esta característica puede asociarse a la oposición que el de Samos hacía de las ideas de los estoicos, platónicos y peripatéticos. Como plantea Ferrater Mora: Epicuro, a diferencia de los filósofos de otras escuelas, recomienda no ocuparse de innumerables asuntos de la vida pública como la política, pues según él ésta generaba al hombre más sinsabores que placeres, a demás defendía la incorporación de las mujeres al estudio filosófico… (Pg.417) En este punto comenzamos a ver algún aspecto similar existente entre la vida pública de los griegos antiguos, sobre cuya contemplación Epicuro confecciona su doctrina, y lo que podríamos nombrar con Lipovetsky, Lyotard y otros autores contemporáneos, como el Hedonismo Postmoderno, este aspecto es, la indiferencia pretendida o “inocente” hacia la política. Más adelante, el mismo Ferrater nos comenta: La felicidad se consigue por consiguiente cuando se conquista la autarquía[7] y a través de ella, la ataraxia[8], no para insensibilizarse por completo sino para alcanzar el estado de ausencia del temor, de dolor, de pena y de preocupación…El sabio debe suprimir todos los obstáculos que se oponen a la felicidad y cultivar todo aquello (por ejemplo, la amistad) que contribuya a aumentarla. Así pues, no se trata de un estado de completa ausencia de afecciones, sino de un estado de posesión de éstas conducente a la vida dichosa… (Pg.417). De lo que se trata, en términos de Epicuro, es de eliminar el miedo a sufrir castigo por haber gozado del placer o los placeres del cuerpo y el alma, de no pretender la perfección de los dioses pues el hombre debe estar consciente de que éstos (los dioses) son perfectos y él (el hombre) no lo es, no lo puede ser en tanto hombre, en tanto mortal y no divino. Así mismo, podríamos decir que la despreocupación por el futuro de las generaciones contemporáneas es bien epicúrea, ya que dicho sabio proponía no pensar en el devenir, en la política como se ha dicho, ni en la riqueza. No obstante, cuando Epicuro se plantea el POR QUÉ del Hedonismo y habla del concepto de Ataraxia, cuya concepción indica un estado de desprendimiento de todas las afecciones por vía de la sabiduría y el goce del “placer reposado”, de la tranquilidad infinita, es donde comienzan a mostrarse claramente las diferencias entre uno y otro concepto, a saber Hedonismo y Narcisismo Posmoderno. Frente a este particular, sí tendríamos algún atolladero cuando nos ubicamos en la vida de nuestras princesas urbanas, ya que ni María Daniela ni Yeni Yurubí se estarán figurando nada parecido a la Ataraxia, ya que cuando van al spa es sólo para quitarse las ojeras que les dejó la rumba de la
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    noche anterior, asícomo la rigidez propia de los trasnochos discotequeros acumulada entre los hombros. Cuando se practican un tratamiento exfoliante, ninguna de ellas estará pensando en que la contemplación y la sabiduría les otorguen la serenidad ante el dolor y la imperturbabilidad de sus emociones. El hedonismo visto como práctica cultural, siempre estuvo presente en el modo de vida de los ciudadanos de la Hélade, de hecho, cabe recordar que el pensamiento filosófico, es entendido en el mundo griego como una forma de arte, como un agasajo al alma, así como los cuidados del cuerpo, como las artes plásticas y escénicas. En tal sentido, Epicuro lo que intenta es dar una argumentación filosófica al modo de vida existente entre los aristócratas de la polis y que estaba en alguna medida negado o limitado por estoicos y platónicos, quienes planteaban que en la prudencia y la moderación, se obtenía las dotes de autocontrol que llevaban a la sabiduría. [9] Para ilustrar de manera historiográfica sobre el modo de vida griego, el ejercicio de la ciudadanía y la influencia de Epicuro tomemos una cita de Albaladejo: De un total de 40.000 ciudadanos que había en la polis durante la época de Pericles, bastaba un quórum de 6.000 votantes para elegir en las decisiones más importantes. Aún así, la opinión pública fue muy estricta con cualquiera que se mostrase indiferente a los asuntos del Estado y habría que esperar hasta finales del siglo IV para que una escuela filosófica, la de Epicuro, aconsejase a sus seguidores que se ocupasen exclusivamente de sus asuntos personales, prestando interés filosófico a los aspectos hedonísticos de la cotidianidad. (Pg. 64) Por lo dicho en esta cita, se le puede dar el crédito al filósofo de Samos de haber intentado una filosofía de lo cotidiano, no una aspiración a un “ideal de perfección a través de la búsqueda de la emulación a los dioses” como diría Nietzsche denunciando a la filosofía de El Estagirita Aristóteles, para luego proponer al Súper Hombre, que es en sí, algo parecido a lo planteado por Epicuro en sentido de la despreocupación por los “valores menores” de la cultura[10] (El ejercicio de la política, las reuniones públicas, la acciones caritativas, entre otras) Al respecto, Copelston argumenta citando al propio Epicuro: “Afirmamos que el placer es el comienzo y el final de la vida venturosa; porque hemos reconocido este bien como el primero de todos y connatural a nosotros, y por referencia al mismo es como iniciamos toda elección y toda repugnancia; y a esto venimos a parar como si juzgáramos todo bien tomando la pasión por modelo”… La cuestión está en qué es lo que entiende Epicuro por placer cuando hace de él, el fin de la vida. Se han de notar dos cosas: La primera, que Epicuro no se refería a placeres momentáneos, a las sensaciones pasajeras, sino al placer que dura a lo largo de la vida; y segunda, que el placer consistía para él, más que alguna satisfacción positiva, en la ausencia del dolor. Tal placer se hallará preeminentemente en la serenidad total del alma (ATARAXIA) (Pg.403) Con lo antes expuesto, comenzamos a tener luces en relación a lo que Epicuro planteaba, a lo que se proponía y al tenor de su doctrina Hedonista, claramente también se pueden apreciar las diferencias entre el hedonismo epicúreo y el narcisismo postmoderno que hemos venido describiendo con la ayuda de Lipovetsky, en el caso de la primera, vemos una elaboración ético-vivencial que marca
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    un camino haciael bien supremo, en este caso particular, el bien supremo es un estado armónico donde se anulan las afecciones que dificultan el camino a la felicidad. En relación a lo segundo (narcisismo postmoderno) lo que existe es una “actitud” identificable principalmente por una indiferencia hacia algunos elementos propios de la cultura moderna, presentes en las discursividades legitimadas desde lo institucional, actitud mediada por fenómenos como lo son el alcance de los mass media, la moda y el culto a la juventud propios de los tiempos en curso. Donde el cultivar del cuerpo poco tiene que ver con hacer de éste un receptáculo del alma, como lo pensaban los griegos, sino más bien, hacer uso de éste al máximo de sus posibilidades para sentir todos los orgasmos posibles, en la embriaguez del fashion, de las lúdicas probables e improbables dentro de una ciudad atiborrada de violencias en todas sus formas y fases. Dice Lipovetsky: El narcisismo, por la atención puntillosa hacia el cuerpo, por su preocupación permanente de la funcionalidad óptima, desmonta las resistencias ante la presión de lo social. Se trata de limpiar el terreno, de hacer el vacío por saturación, de reducir los nudos refractarios a las resistencias tradicionales y hace al cuerpo disponible para cualquier experimentación. El cuerpo como la conciencia, se convierte en un espacio flotante, un espacio deslocalizado, en manos de la “movilidad” y la infiltración de normas. De esta manera procede el narcisismo. (Pg.63) Contrastemos lo antes expuesto con lo dicho por Copelston a propósito de la doctrina de Epicuro: EL hedonismo epicúreo no pretende inducir al libertinaje y a los excesos, sino a que se lleve una vida tranquila y sosegada, porque el hombre es desgraciado ya sea por temor, ya por los deseos vanos e ilimitados de su ánimo… El sabio procura no multiplicar sus necesidades pues esto es multiplicar las fuentes de dolor. (Pg. 404) Ambas citas nos muestran la separación que habita entre lo que plantea Epicuro en relación al hedonismo y el narcisismo contemporáneo que diagnostica Lipovetsky. Obviamente, si existen puntos de coincidencia, no obstante los hay, de igual forma y bien precisos, los hay de distinción entre ambos conceptos. Así pues, el placer epicúreo es como se ha dicho, un camino, tanto como lo es la filosofía griega en sí, mientras la actitud narcisista puede ser comparada con una deriva, propiamente, el vacío que viven quienes luego de la embriaguez y para evitar la resaca vuelven sobre sí mismos a hartarse de licor, de pastillas... una y otra vez. “O sea, ¡explícame!” Si les planteásemos a María Daniela y a Yeni Yurubí algunas preguntas sobre el ensayo que en este instante se está escribiendo y que hace uso de sus nombres y costumbres para digerir los dos conceptos de la filosofía reiteradamente comparados en estas páginas, tal vez de muy buena gana ellas accedieran a contestar y de esta forma se harían parte íntima de este asunto. Con sus respuestas podríamos profundizar en el análisis socio-filosófico que se ha emprendido. (Y ¿por qué no? Sería un buen ejercicio de imaginación auto interrogarse sobre lo que atañe a cómo se ve uno mismo dentro de
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    estas situaciones deldiario acontecer, que no nos son ajenas, por ser habitantes de espacios similares a los aquí descritos y permeados por situaciones como las que van siendo relatadas.) Lo primero que encontramos en ambas chicas es una tranquilidad pasmosa como resulta de haber leído el texto. ¿Lo habrán leído? Pensemos que sí, que luego se les pidió que lo interpretaran y el mutismo dio paso a un encoger de hombros conjunto y sincronizado, acompañado de un “-O sea, ¡explícame!”. Después de unos segundos, una preguntó: - “¿Pero qué quieres que te diga?” Esta actitud la encontramos frecuentemente en nuestra experiencia docente, tanto en educación superior como en educación media. Los estudiantes traslucen una enorme dificultad para hacer ejercicios interpretativos de materiales asignados para ser discutidos en clase o de situaciones precisas del contenido académico, este detalle no debe verse como un signo aislado dentro del proceso educativo, tampoco como un problema de falta de tino en la escogencia de estrategias didácticas para la clase. Las dificultades para lograr, incluso que muchos estudiantes canalicen sus energías hacia el despertar de una mínima curiosidad intelectual, tienen que ver directamente con todo el escenario de crisis de las instituciones, meta relatos, discursos y sentidos de la cultura moderna, todo lo cual conforma el marco dentro del cual se maneja esta reflexión. Anteriormente, habíamos dicho que tanto María Daniela como Yeni Yurubí cursaban estudios superiores, que ambas gustaban de asistir a sus respectivos institutos. Entonces ¿Por qué esta apatía intelectual? ¿Estudian los jóvenes de nuestros días carreras enlatadas de fácil consumo, donde el esfuerzo intelectual es el mínimo requerido? De ser así, ¿Estudian nuestros jóvenes? ¿Tiene algo, mucho o poco, que ver este panorama con lo que hemos nombrado como narcisismo postmoderno? En su texto, la Condición Postmoderna, Lyotard plantea: En la sociedad y la cultura contemporánea, sociedad post- industrial, cultura post- moderna, la cuestión de la legitimación del saber se plantea en otros términos, el gran relato ha perdido su credibilidad, sea cual sea el modo de unificación que se le haya asignado: relato especulativo, relato de emancipación, relato académico (Pg. 73) Lyotard expone un rasgo fundamental del discurso posmodernista, que explica cómo se resitúan, se jerarquizan, se viven incluso, los elementos culturales en cuanto a la manera como son vividos por las personas, en este caso concreto, nos referimos a la pérdida de credibilidad de las instituciones cuyo discursos enunciativos están soportados por un status de Verdad. Las instituciones educativas sufren esta pérdida de credibilidad, sin embargo también continúan siendo parte de la trama social. Lo que es moneda corriente en nuestros centros de estudio, es el poco interés de los estudiantes por conocer, por hacer ciencia (Cabe decir que muchos docentes también se pliegan a esta forma de asistir al proceso educativo) Por consiguiente cuando María Daniela dedica más tiempo a chequear el Facebook o el Instagram que a investigar sobre el tema de su tarea, no está siendo sino una entre miles de estudiantes que hacen uso del “cortar y pegar” más descarado para resolver sus problemas académicos.
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    -Total- diría ella-si el profesor jamás lee los ensayos y coloca la nota proporcionalmente al tamaño de las “Lolas” Asistimos a tiempos en los cuales la deslegitimación de la “Verdad” arrastra consigo, como en una avalancha, todo el andamiaje discursivo que de ésta depende. Los jóvenes no son culpables o inocentes son solo parte de una lógica de sentido instalada en gran parte de la estructura educativa de muchos países. Como parte de la cultura misma, estudiar hoy en día, en muchas de las casas de estudio superior, en buena parte del mundo, es un acto que va a ser visto más, como una requisitoria de ascenso social preestablecida en un orden cultural que a la vez se va desestructurando, que como parte de un interés intelectual mínimo de quienes participan del proceso; A saber, estudiantes, profesores, planificadores, gestores políticos, etc. El asunto es sencillo: ¡Cópialo, imprímelo y vamos a rumbear! … Y ¿Qué pensaría Epicuro? Por lo que se desprende de quienes han biografiado al sabio de Samos, como Diógenes Laercio, Epicuro era un tipo bastante tranquilo, sosegado y piadoso. Pensaba que la sabiduría se trataba de saber usar el conocimiento en fin de producirse placer, en vez de vivir una vida dedicada a la búsqueda frenética de la verdad, por esta razón se puede proyectar a Epicuro como un antagonista de las escuelas peripatética y platónica. Dice Ferrater Mora citando al propio filósofo hedonista: La Belleza y la Virtud, deben ser aceptadas si producen tal serenidad y satisfacción, deben ser eliminadas si no la producen… El placer debe ser conseguido sin que haya otra afección que compita con él, pues, en tal caso, no sería placer, sino dolor y pena. (Pg. 418) Epicuro no se refería al placer sensual, al cuidado del cuerpo como fin teleológico del hedonismo. En su lugar hablaba del fin o de la supresión del dolor, incluso planteaba, como se ha dicho en la cita, que si la belleza provoca afección, entonces no es lícito buscarla. ¿Qué pasaría si Epicuro en su año sabático trans-temporal pudiera dar clases por un semestre en el tech donde estudia Yeni Yurubí o en la universidad de María Daniela? Se encontraría con un sistema de estudios donde la sabiduría no importa, donde cursar una asignatura es un trámite burocrático más, una gestoría de créditos que culmina en la obtención de títulos universitarios, donde el pensamiento es un ejercicio de mínimo impacto, así como montarse en un Orbitreck.[11] Más aún ¿Qué sentiría este filósofo si alguna de las chicas le cuenta sobre sus actividades diarias? 24 horas del día exprimidas al máximo, en el tráfico, el gym, el salón de belleza, el spa, el instituto, Burger King, el metro, el mall, la disco y la arepera. Sin tiempo para la meditación, sin espacio para reflexionar, sin lugar en donde conversar con los pares, sin silencio… Sin otra comunicación más que la virtual, mundo de mensajes y emoticones que obviamente Epicuro tardaría bastante en entender.
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    Tanto vértigo terminaríapor marear al de Samos, por confundirlo, pondría en duda su máxima que expresa “La autarquía conduce a la ataraxia” Pues si bien, estas personas parecen bastante independientes, no se acercan en sus prácticas de vida a un estado de serenidad máxima del alma, de hecho, no lo buscan. Epicuro quizás desesperado saldría corriendo, volvería a su mundo mediterráneo, a la contemplación, a la aventura prodigiosa de buscar la paz del alma a través del placer de pensar y dejaría este mundo de ruidos infernales, de correrías frenéticas sin lugar de salida ni lugar de llegada, sin apegos, al menos en la forma que éste los ha conocido. El sabio pediría boleto de retorno por no entender esa separación que existe entre el hedonismo como ruta hacia la paz del alma y el narcisismo como condición de vida límbica y carente de sentidos, por lo menos, sentidos en términos de su forma entender el mundo. Habla Nietzsche en La Gaya Ciencia: Si me siento orgulloso de captar el carácter de Epicuro de modo diferente a como lo haría cualquier otro, y de gozar de la felicidad vespertina de la antigüedad en todo cuanto oigo o leo de él: veo sus ojos contemplando al mar, por encima de los acantilados de la orilla en los que se posa el sol, mientras pequeños y grandes animales retozan a su luz, tan seguros y serenos como esa luz y esa mirada. Solo quien sufre constantemente ha podido inventar semejante felicidad, la felicidad de una mirada ante la cual se ha apaciguado el mar de la existencia, y que nunca se cansa de contemplar esa superficie, esa piel multicolor del océano, delicada y estremecida: nunca hubo antes una voluptuosidad tan modesta. (Pg. 79) Estas inspiradas palabras de Nietzsche nos dejan ver a un Epicuro tranquilo como el mar de la tarde, contemplando un mundo igual de sosegado y apacible, obviamente distinto al del siglo XXI que parece ir montado en un auto tunning con bombona de nitrógeno, sound car y conducido por Vin Diesel. No obstante, este Epicuro que se nos muestra en Nietzsche: como un sabio modesto y voluptuoso, casi como un brahmán[12] heleno sumido en la contemplación de una costa despejada y mansa, ¿Realmente vivió un mundo tan apacible? Por lo que se sabe, en la época de Epicuro las presiones sociales y políticas, las guerras y amenazas internas, entre las Ciudades Estado y externas de los imperios aledaños (Persia, Macedonia) Entre otros factores, hacían de la vida en la Hélade no poco agitada, por el contrario, un signo característico de los períodos de paz en los pueblos e imperios mediterráneos y del Asia Menor, es la brevedad. Por consiguiente, podemos pensar que la propuesta de Epicuro es sólo eso, una propuesta, una utopía o un método (un camino) entre muchos otros en procura de la supresión de las contradicciones típicas de lo humano, lo espiritual, lo ético y lo filosófico. Una doctrina en la que pudieron vivir algunos, aunque lo recurrente fuera una tensión social muy marcada por los nombrados fenómenos, todos subsidiarios de la eterna lucha del hombre por el poder. Pero esto ya es parte de otra historia… Epílogo. María Daniela (con una compañera de clase):
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    -¡Chama! ¿Viste elprofesor nuevo que nos va a dar Ética y Periodismo? Te cuento, el viejo es así todo raro, tiene barba, usa chancletas y habla burda de extraño, no le entendí nada y como que es maracucho porque tiene un nombre full extraño, se llama Epicuro, ¿qué tal? Yeni Yurubí (en el Chat): -Hoy tuve una clase demasiado extraña “marica”, el profesor nos pregunto sobre los placeres, sobre el gusto y el odio, sobre la felicidad, ¿Tú tienes algo de eso? De pana que no entendí, voy a buscar en Google ahí rapidito y te llamo pa’ cuadrar la rumbita de esta noche. María Daniela (al teléfono con su novio): -Mi amor, pasa por la uni a ver qué sale, tenía clase pero el profesor no vino, por aquí dicen que renunció y no quiero entrar a la clase siguiente. “Pues no son las continuas embriagueces y orgías… Lo que hace la vida feliz, sino las sobrias contemplaciones que examinan los motivos de toda elección y evitación y rechazan las vanas opiniones que originan la mayor parte de las inquietudes que turban el alma…” EPICURO… Notas. [1] El narcisismo es uno de los signos que identifican la conducta social de “algunos” habitantes de las áreas urbanas del mundo occidental, según algunos autores adscritos a la corriente postmodernista, entre los que se ubica Gilles Lipovetsky. [2] La Era del Vació, Ensayos Sobre El Individualismo Contemporáneo. Edit. Anagrama-Barcelona [3] Referencias a la Episteme Moderna y a su conceptualización pueden conseguirse en M. Foucault (Las Palabras y Las Cosas) y otros textos del mismo autor. [4] La despreocupación por aspectos de la vida política como la ideología, es vista por algunos amigos intelectuales, no como un signo denotativo de los procesos socioculturales que se viven de nuestros tiempos, sino como un rasgo antropológico-epistémico de la propia Latinoamérica, así pues, hablar de un antes y un ahora en este particular, les parece una universalización un poco plana, este planteamiento tiene mucho sentido y podríamos sumar a este debate que tampoco se puede aplanar al escenario cultural latinoamericano conceptuándolo como una cultura rural puramente como dicto la tradición del Realismo Mágico, negando la presencia fuerte de rasgos de lo urbano y lo cosmopolita en la población. [5] Al llegar a Atenas Epicuro adquirió dos propiedades, una casa en el barrio de Mélite y un jardín el cual se conoce en la tradición filosófica como Hortus Epicuri o como lo explica M. Nava “Es necesario advertir que el Kepôs, el término con el que tradicionalmente se ha designado el jardín de Epicuro es más bien un huerto, en general plantado en provecho o en honor a alguien, de donde (viene) su acepción de “jardín.” (Pg. 184)
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    [6] Dice Nava“…Después de sus experiencias en Colofón y Mitilene, Epicuro se trasladó a Atenas, el centro de la vida cultural de la Hélade. Allí trasladó su escuela con el mayor de los cuidados posibles. El hecho de que haya adquirido un terreno en las afueras de la ciudad no fue gratuito. No solo significa el rechazo de las obligaciones y distracciones propias de la vida en la ciudad, una de las banderas de su doctrina ética. Con ello también evitaba las posibles interferencias de la autoridad que hubiera tenido si hubiera decidido reunirse en algún lugar público, a manera de la Academia, antes, o de la Estoa, años después. (Pg. 183) [7] Autarquía: Trata de la autosatisfacción de todas las necesidades, autodominio, en Aristóteles el fin de la filosofía es propiciarse la Autarquía, en Epicuro ésta es una fase transitoria de camino a la Ataraxia. [8] Ataraxia: Estado de imperturbabilidad del alma. Parecido, con sus distinciones, al Nirvana. La Ataraxia se convierte el centro de la ética de Epicuro, en el fin por el cual se perfila el sabio en su búsqueda de la felicidad. [9] Nietzsche ha explorado con bastante profundidad aspectos del modo de vida de los griegos- Como lo son, entre otros, los ritos dionisíacos, en los cuales, a través del goce sensual y sexual del cuerpo se buscaban conexiones místicas con el mundo teológico. Circunscrito a la diatriba entre lo dionisíaco y lo apolíneo Nietzsche ahonda sobre las distinciones existentes entre la Ética Socrática y la Epicúrea identificando a cada filósofo y su doctrina con cada una de las deidades. A saber, a Sócrates con Apolo y a Epicuro con Dionisos. Entre las contradicciones que aparecen más resaltantes para N. destaca la preferencia de Sócrates por valores como la búsqueda de la mesura, la prudencia y moderación los cuales aparecen poco en la vida cotidiana de los Helenos para quienes el banquete es el centro de las actividades sociales cotidianas y en dichas reuniones las actividades hedónicas eran predominantes. Ver El Nacimiento de la Tragedia. [10] Nietzsche asimilaba los valores d la ética socrática/platónica primero y luego la aristotélica a los elementos de la decadencia cultural de la vida en la polis, después denuncia la mudanza de estos valores al mundo cristiano y los califica como antagónicos a los del súper hombre. [11] Aparato de ejercicios cardiovasculares, promocionado en ventas por televisión. [12] Asceta hindú, “sacerdote” del dios Brahma creador de todas las cosas, Siddhartha aprendió a meditar con los Brahmanes la meditación antes de alcanzar la iluminación (Nirvana)
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    GUILLERMO DE OCCAM Precursorde la filosofía moderna. CÓMO SE FILOSOFA A NAVAJAZOS I. Hablar sobre Guillermo de Occam (William of Ockham) resulta tan difícil y atrayente como hablar de su tiempo, innumerables discusiones se tejen en torno a los muy diversos aspectos de la vida y obra de éste, hoy tan estudiado filósofo y teólogo. Los datos sobre su año de nacimiento, sus maestros, vida personal y circunstancias concretas de su actividad clerical y estudios están envueltos por un manto de opacidades. Incluso hoy en día, el legado directo y las repercusiones que Occam generó para la gente de su época y la trascendencia de sus ideas en el tiempo, provocan los más interesantes debates. Sobre el nacimiento de Occam se consiguen por lo menos tres años probables 1280, 1285 y 1298. Entre esta triada de fechas se data la llegada al mundo de este representante de la llamada Escolástica Tardía, asumiéndose la población inglesa de Ockham en Surrey County como el lugar en el que nació o al menos pasó sus primeros años de vida. Desde sus primeros años de vida académica y religiosa, los cuales trascurrieron en Oxford, donde se uniría a la orden franciscana y posteriormente se desempeñaría como catedrático, Guillermo se caracterizaría por la recurrente toma de posiciones polémicas en torno a lo filosófico directamente, pero también en los ámbitos teológico y político. Esta tendencia marcaría el devenir de las relaciones del filósofo con las instituciones de las que formó parte, con sus superiores eclesiásticos y académicos inmediatos e inclusive con las máximas autoridades de la Iglesia. Con los Papas Juan XXII, Benedicto XII y Clemente VI, con quienes mantuvo disputas teológico-filosóficas que conllevaron incluso a acusaciones de herejía y a la expulsión del filósofo de Oxford, lo que lo llevó a vivir sus últimos años en Múnich bajo el patrocinio del emperador Luis de Baviera, desde cuya corte no cejó en sus planteamientos críticos dirigidos al papado. Una vez muerto Luis de Baviera en 1347, Occam hizo un intento de reconciliación con la institución papal pero solo dos años después, en 1349 está datado el fallecimiento de Guillermo de Occam, lo cual hace suponer a los historiadores de la filosofía que dicha reconciliación no llegó a concretarse. El presente artículo intenta abordar parte de la obra de Guillermo de Occam, específicamente lo relativo a su Teoría del Conocimiento y el aporte de ésta a las bases de lo que posteriormente se sería conocido como la Ciencia Moderna. Dado que en el tiempo en el que este filósofo lleva a cabo el grueso de su obra, primeras décadas del siglo XIV, se vive en Europa una crisis que va a desembocar en el llamado Cisma de la Iglesia hacia finales de dicho siglo y que supuso la ruptura de la iglesia católica de oriente y occidente, situación que repercutió en la posterior escisión de la iglesia occidental, conocida como Reforma Protestante del siglo XVI. Por consiguiente, la época en la que Occam vive y produce sus ideas, puede asumirse como un hervidero de cambios políticos, pero no solamente en este ámbito se producen acontecimientos y procesos que estremecen la tectónica social de Europa, Occam vive en tiempos pre-renacentistas, es decir que es partícipe de la incubación de los pensamientos e
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    ideas que enel propio siglo XV darán inicio a una transformación en todos los órdenes del qué hacer humano. Desde las artes hasta la geometría, pasando por la astronomía, la economía y la ya citada política, durante los siglos XIII y XIV la sociedad europea va asistiendo y participando del nacimiento de nuevas formas de entender la vida, de explicársela, de representársela. En fin, un nuevo orden civilizatorio, que como es de suponerse, no nació de golpe, sino que fue forjándose con el paso del tiempo y de los sucesos, con la resistencia obvia de las instituciones establecidas y la irrupción de los nuevos pensamientos y prácticas de vida. Cuando se asume a Occam como representante de la Escolástica Tardía, también se asume un momento de crisis del propio pensamiento escolástico, del que dicho filósofo es aún sin quererlo, uno de los principales puntales en el cambio hacia un pensamiento moderno. Así lo asegura el The Oxford Conpanion to Philosophy. La filosofía política de Occam ha sido considerada como uno de los fundamentos del "espíritu laico" —sea cual fuere la intención del propio Occam al respecto— y en este sentido ha desempeñado un papel importante en la historia de las ideas políticas al final de la Edad Media y en la época moderna…hay diversidad de opiniones en la interpretación de Occam. Unos destacan su nominalismo, su labor como precursor, o hasta iniciador, de la llamada “ciencia experimental", su crítica del aristotelismo, o cuando menos su crítica de la interpretación escotista de la doctrina de Aristóteles. No obstante, otros historiadores afirman que Occam es un “trascendentalista” (S/p) Con lo expresado en esta cita, puede ir despejándose entonces la afirmación inicial de este ensayo en relación a la dificultad que presenta ubicar a Guillermo de Occam y a su pensamiento, a nombrarlo como representante de tal o cual estilo filosófico o incluso, qué parte de su aporte se le puede atribuir a un deliberado interés del filósofo por generar ruptura o son meras interpretaciones de pensadores posteriores las que lo terminarán situando como el “Nominalista” que hoy conocemos, o como pieza fundamental de un parte aguas que en la historia de la filosofía los designa a Duns Escoto y a él mismo, como los iniciadores del pensamiento analítico moderno. Es decir, de aquel pensamiento que mira al objeto en la descomposición de sí mismo en partes, para luego estudiarlo de forma fraccionada e intentar una comprensión de su totalidad, relación epistemológica que va a ser la base de la Ciencia Experimental Moderna. De acuerdo a los escasos datos biográficos que hoy se conocen sobre Guillermo de Occam, es poco lo que se puede saber con exactitud sobre los acontecimientos de su vida personal, no obstante, pareciera que ésta es una vida signada por el conflicto, por la polémica y por el ejercicio del poder institucional sobre las ideas de un pensador que intentaba interpretar la realidad de acuerdo a sus parámetros, a pesar de prácticas políticas devenidas a ejercicios de fuerza como ocurriría con los posteriores y más famosos casos de Giordano Bruno, Galileo Galilei, Nicolás Copérnico, entre muchos otros, cuyas tesis resultaron en objeto de censura por parte de quienes ostentaban las cimas de la jerarquía político-eclesiástica. Occam como ya lo apuntáramos mantuvo querellas recurrentes con sus superiores, las mismas le valieron su promoción dentro de las instituciones en las cuales se dedicaba a la enseñanza, así lo encontramos reflejado en Ferrater Mora (2002).
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    Tras ingresar enla orden franciscana, estudió en Oxford, donde dio lecciones sobre la Biblia y sobre las Sentencias de Pedro Lombardo (lo último al parecer desde 1319 a 1323). Pese a no alcanzar nunca el título que habilitaba para enseñar teología, razón por la cual se le llamó Venerabilis Inceptor [Venerable iniciado] Enseñó en Oxford y en Londres. En 1324 se le obliga a presentarse a la curia papal de Aviñón para responder a las acusaciones de herejía, cursadas por un ex-canciller de la universidad Oxford, pero durante el proceso se ve envuelto en dos problemas que alteran el curso de los acontecimientos: Luis de Baviera declara la superioridad del poder civil del emperador sobre el del papa, y entre el papa Juan XXII y los franciscanos se declara la denominada «guerra de la pobreza» (Pg.948) Resulta más que elocuente el hecho de que este Guillermo de Occam era mucho más que un fraile franciscano dedicado a la vida monástica. Pareciera como si más bien fuese un personaje de un siglo posterior, un renacentista enclavado en la Florencia del Quattrocento (primer período del renacimiento italiano) o más bien será que este estilo de vida (el monástico) ya no estaba planteándose como en tiempos de la Escolástica Temprana. En cualquiera de los casos, o si se quiere en ambos, se puede adelantar que los problemas de Guillermo con sus superiores eran una expresión de su época, todas estas connotaciones bien particulares de su vida se van a ver claramente reflejadas en el aporte que el mismo autor hará al pensamiento filosófico de la modernidad temprana. II. A Guillermo de Occam se le cataloga frecuentemente como un filósofo nominalista, ya hemos venido viendo como esta ubicación es puesta en entredicho por algunos filósofos. No obstante, para llegar a un acercamiento relativo a la tendencia más próxima al pensamiento del de Surrey, comencemos por definir qué es el Nominalismo, al cual en términos breves lo podemos entender tal como se apunta en: http://diccionario.babylon.com La doctrina filosófica que niega la existencia de los universales. En la filosofía escolástica medieval, doctrina según la cual las abstracciones, conocidas como universales, carecen de una realidad esencial o sustantiva, pues tan sólo los objetos individuales tienen una existencia real. Estos universales (como animal, nación, belleza y círculo) eran considerados sólo nombres, de ahí el término nominalismo. Por ejemplo, el nombre círculo se aplica a cosas que son redondas y por lo tanto es una denominación general, pero no existe ninguna identidad concreta con una esencia separada de redondez que corresponda a ese nombre. La doctrina nominalista se opone a la teoría filosófica definida como realismo extremo, según la cual los conceptos universales tienen una
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    existencia real eindependiente anterior a, y aparte de, los objetos particulares. (s/p) Más adelante, en el mismo portal se expresa: El nominalismo evolucionó a partir de la tesis de Aristóteles de que toda realidad consiste en materias individuales; la teoría extrema del realismo fue enunciada por primera vez por Platón en su doctrina de las ideas universales arquetípicas. La controversia nominalismo-realismo se hizo ostensible sobre todo en los siglos XI y XII; la posición nominalista fue comentada por Roscelino, y la realista por Bernard de Chartres y Guillermo de Champeaux, defensores de la escolástica. (s/p) De acuerdo con lo dicho, conseguimos que el Nominalismo se presenta como una corriente filosófica dentro del mundo de la Escolástica, el Nominalismo es asimismo llamado corriente Terminista, está opuesto a la corriente del Realismo Extremo, el principio basamental que aduce la corriente nominalista es la no existencia de los Universales, a los que asume como abstracciones conceptuales que carecen de esencia, de existencia real, cualidad que según los nominalistas (Occam entre éstos) sólo poseen los objetos individuales. Veamos entonces qué son los llamados Universales a través de la interpretación que se hace del pensamiento occamiano sobre el particular: Ahora bien, para Occam los universales no son reales. No son tampoco conceptos o abstracciones en el sentido de Santo Tomás. Los universales son términos que significan cosas individuales y "están por" cosas individuales en las frases. No hay, pues, necesidad de admitir ninguna "entidad" intermedia entre los términos y las cosas. Tampoco hay necesidad de admitir que si dos cosas que tienen algo en común —por ejemplo, Pedro y Juan, que tienen en común el ser los dos hombres— es porque hay una cierta entidad, o un universal, "el hombre", en el cual Pedro y Juan participan. En una famosa distinción introducida por Occam en su comentario al primer libro de las Sentencias, escribe que Sócrates y Platón convienen (conveniunt) por algo (aliquo), pero no en algo (in aliquo). En suma, no hay algo en lo que convengan dos cosas individuales similares; la similitud no se agrega a las cosas similares, las cosas que son similares son similares y nada más. Así lo se plantea en: http://digital.el-esceptico.org/leer.php?autor=393&id=1670&tema=11 Puesto que solamente hay individuos, la ciencia o conocimiento debería ser de individuos. En efecto, la ciencia es ciencia de lo general sólo en tanto que lo general "supone" lo individual. Podría decirse que el que la ciencia lo sea de lo general indica ya claramente que no es sobre lo general; el hecho de que la ciencia esté constituida por proposiciones generales (o universales) no quiere decir que tales proposiciones generales sean el objeto de la ciencia. Cuando se dice, como hemos hecho antes, que la ciencia es ciencia sobre los universales, hay que añadir acto seguido que tales universales "están en lugar de", o "hacen las veces de" los
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    individuos. (s/p) Dentro delos aportes que hoy se adjudican al genio de Guillermo de Occam, uno de los más importantes para el mundo de la ciencia y la filosofía moderna reside en esta propensión del pensador a lo que puede llamarse una “economía intelectual”, esta tendencia se va mostrando en la propia declaratoria de no necesidad de los Universales. Occam asume que se puede conocer el objeto en su particularidad, despojándolo de elementos aleatorios que puedan enturbiar su observación, su estudio. Esta premisa es obviamente una de las máximas de lo que posteriormente se va a conocer con el nombre de Empirismo, también estará presente en el Positivismo y se extenderá como una de las bases del pensamiento moderno, incluso hasta nuestros días. Prácticamente Occam podría ser reconocido como uno de los precursores del pensamiento objetivista, como aduce el Compendio Filosófico de Oxford: http://www.mywirw.com/a/Oxford-Companion-Philosophy/Ockham-William/ Occam ha distinguido entre ciencia real y ciencia racional. La primera es ciencia de cosas reales; la segunda, de términos por medio de los cuales se llevan a cabo demostraciones lógicas. La ciencia real tiene por último objeto los individuos, pero se ocupa de las proposiciones en las cuales se hallan los términos que "suponen" los individuos. La ciencia real no contiene proposiciones necesarias; la ciencia racional sólo contiene, o debería contener, proposiciones necesarias. Con ello parece defender Occam una doctrina del conocimiento luego característica de ciertas formas de empirismo y de positivismo, especialmente en tanto que éstas distinguen radicalmente entre "hechos" y "puras relaciones". Y sin duda que hay cierta justificación en hablar del "empirismo" (y aun del "empirismo lógico") de Occam. Sin embargo, hay diferencias entre tales formas de empirismo y las doctrinas epistemológicas de Occam — por ejemplo, en la idea de noticia intuitiva antes introducida. (s/p) (Traducción del autor) Más adelante, en su principio de economía llamado “La Navaja de Occam”, este intelectual va a cerrar el círculo de su pensamiento, o mejor dicho, va a dejar abiertas las puertas para que sus filosas ideas vayan tallando los anclajes del modo de pensar de la modernidad. Sobre el citado principio de economía intelectual discurriremos más adelante en este artículo. Por los momentos, interesa destacar cómo Occam y sus ideas pueden ser considerados como parte de un pensamiento de frontera, de un espacio coyuntural en cuyo seno se van gestando nuevos modos de interpretación de los fenómenos, nuevas formas de expresión de esas interpretaciones al tiempo que va feneciendo toda una trama cultural por demás rica y densa, ésta que denominamos Escolástica y que se extendió desde tiempos de la crisis del mundo antiguo, en la que pensadores como Plotino de Licópolis (siglo III d.C) como representante del Neoplatonismo y su idea de lo “UNO” fueron dando los primeros pasos en la formación de lo que posteriormente sería la Filosofía Cristiana. Pasando por la etapa cúspide de la cultura medieval, cuyos representantes más brillantes fueron entre otros, los gigantes San Agustín de Hipona (354-430 d.C) y Santo Tomás de Aquino (1225-1274) Quienes van a influir radicalmente en toda la filosofía posterior a ellos, legando entre muchos otros importantes aportes, el rescate para occidente de la filosofía greco-latina. Junto a Duns Scoto, Guillermo de Occam participa de un
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    momento de estremecimientode todas las formas del pensamiento, así lo puede ilustrar el siguiente planteamiento del portal filosófico Idoneos.com: http://filosofia.idoneos.com/index.php/333907 Podría decirse que Occam es un filósofo bastante original, aunque muchos de los temas que tratará habían sido iniciados por Duns Escoto, y otros autores (particularmente los lógicos del siglo XIII). Occam desarrolló temas que caracterizaron las preocupaciones de los intelectuales de su época y representa un punto de inflexión en la historia del pensamiento escolástico. Occam ya no es un pensador sistemático como lo fuera Tomás de Aquino, su rol es fundamentalmente el de un crítico. Su crítica producirá la independencia de la filosofía que comenzará a centrarse en otros temas como la Naturaleza. Los principios fundamentales abordados por Occam son considerados por él mismo como "aristotélicos". Sin embargo, suponen en la práctica, una clara ruptura con la tradición griega y escolástica anterior. En efecto, representan una innovación dentro de la historia de la filosofía. (s/p) III. Como se ha ido indicando, la obra de Guillermo de Occam puede considerarse como un pensamiento de frontera, ubicándosele en un momento de ruptura y tránsito entre el mundo de vida Medieval, Feudo-Aristocrático, para decirlo en palabras de Alejandro Moreno[1], y lo que posteriormente se llegará a denominar El Renacimiento, Occam habita y se desenvuelve en los propios albores de la Modernidad, de ahí que su obra esté cargada de revisiones y reinterpretaciones sobre conocimientos que solían darse por sentados hasta poco tiempo antes de la aparición de autores como Scoto y por supuesto del mismo fraile Guillermo. Otro de los elementos que pueden argumentar lo antes dicho es la intención de este autor de emprender una separación entre lo teológico y lo filosófico, cosa de hecho impensable durante los momentos cimeros de la Escolástica, puesto que todo lo concerniente a la razón era concerniente de suyo a la fe. En este sentido, un intento de separación de ambos aspectos no podía ser visto por muchas personas en su momento, sino como un intento por destruir un monolito hasta ese momento incólume, un acto en suma arbitrario y de hecho, herético. No fueron casuales las constantes diatribas mantenidas entre el de Surrey y sus superiores por causa de su visión en lo relativo a la eternizada discusión de los asuntos de razón y fe, punto específico sobre el cual los filósofos de la Edad Media dedicaron gran parte de sus esfuerzos intelectuales, y que derivaron en no pocas acusaciones de herejía. Occam, en particular, sufrió la remoción de sus cátedras de teología y filosofía aristotélica, lo que lo condujo a la elección del exilio a fin de evitar enfrentar un juicio por sus argumentaciones, estos sucesos muestran el carácter radical de sus apreciaciones y cómo fueron éstas frecuentemente vistas por sus coetáneos.
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    Occam presuponía quelos aspectos de la fe no podían ser conocidos por las vías de la razón ya que éstos le eran concernientes única y exclusivamente al ámbito de la teología, por consiguiente, el ámbito racional se hacía insuficiente para alcanzar la elevación necesaria a fin de aprehender aquello en lo que sólo se podía creer, con esto Occam se separaba de las ideas de Santo Tomás de Aquino y marcaba distancia con la tradición filosófica que le antecedía, así se plantea en la siguiente nota colectada en el Oxford Companion: http://www.mywirw.com/a/Oxford-Companion-Philosophy/Ockham-William Occam ha distinguido asimismo entre teología y filosofía y ha proclamado que "La teología no es ciencia". Ello ha dado origen a muchos debates en pro y en contra. También ha dado pie para afirmar que con Occam se establece una separación estricta entre teología y filosofía de tal índole que tiene que llevar forzosamente a un escepticismo, o a un fideísmo, según las preferencias de los autores. En efecto, decir que la teología no es ciencia parece lo mismo que decir o que puede descartarse la teología como asunto demasiado problemático o que debe exaltarse como asunto de pura fe. Sin embargo, la separación occamiana entre teología y filosofía no tiene siempre el sentido que se le atribuye. En verdad, lo que Occam afirma es que las proposiciones teológicas adquieren su verdad por la fe y que cualesquiera razonamientos que se efectúan sobre tales proposiciones llevan a conclusiones verdaderas solamente en tanto que las premisas son verdaderas. (s/p) (Traducción del autor) Aun cuando a la luz del pensamiento moderno, de los códigos discursivos que operan en la actualidad, todos influidos en gran medida por la lógica racional de la episteme moderna, esta idea de separación entre fe y razón resulte claramente inteligible, habría que intentar situarse en el siglo XIV, en el modo como se pensaba en esa época e imaginar a este fraile diciendo, bien lo fuere en un foro, ante estudiantes o preceptores, o en sus escritos, que los asuntos de la fe eran propios de la fe, la ciencia no podía, por más que tratara, asir explicaciones para éstos y por ende, ciencia y teología debían fijarse como estudios separados. Lo más probable debió ser que muchos pensaran que Occam estaba asumiendo la imposibilidad de Dios para hacerse conocer por la vía que éste lo creyera necesario, que un intento de separar ciencia y religión pudiera servir para justificar las incipientes intentonas por parte de nuevos grupos de poder, por separar al clero del poder político, aun cuando dichas tentativas tardarían más de un siglo en materializarse y otros dos en extenderse por toda Europa.[2] Resulta prudente apuntar una cita, un tanto extensa, donde se comentan algunos de los desafueros a los que se enfrentó Guillermo de Occam a causa de sus observaciones con referencia a la separación de ciencia y teología: http://ciencia.astroseti.org/matematicas/articulo_3668_biografia_guillermo_ockham.htm Las opiniones de Occam despertaron una fuerte oposición y fue llamado por el capítulo provincial franciscano “... para explicar sus puntos de vista
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    sobre trece proposicionesderivadas de su enseñanza de las categorías Aristotélicas, especialmente la categoría de 'relación'.” De hecho, Occam explicó sus puntos de vista y no se tomó ninguna acción contra él, pero claramente había sido señalado como inadecuado para la enseñanza, y el tema no se dejó descansar. Fue llamado a Aviñón en 1324 para que sus conferencias y escritos fuesen examinados como heréticos o enseñanza equivocada. Occam fue a Francia, cruzando el Canal en verano de 1324, y continuó hasta Provenza donde ahora residió en el convento de Aviñón. De forma bastante sorprendente, la persona que iba a leer el comentario de Occam sobre el Libro de Sentencias de Pedro Lombardo era John Lutterell que había sido canciller de la Universidad de Oxford cuando Occam estudiaba allí. Quizá Lutterell fue la razón de que ahora Occam estuviese siendo probado porque pudo haber decidido que las opiniones de Occam eran peligrosas cuando era estudiante en Oxford. De cualquier forma Lutterell repasó la obra de Occam e hizo una lista de 56 afirmaciones que él estimaba erróneas o heréticas. Con la lista ahora en la base de los cargos contra Occam, se formó una comisión para juzgarle. En primer lugar la comisión decidió que la enseñanza de Occam sobre física, particularmente sobre el tiempo, el movimiento y el lugar, sería quitada de la lista de cargos a menos que fuesen parte de una afirmación teológica. Sobre 1326 había una lista de 51 cargos contra Occam que más tarde fueron reducidos a 49. Una de las dificultades que la comisión tenía para atacar a Occam era que él de hecho era un teólogo bastante conservador y sus afirmaciones religiosas tenían por lo común partidarios entre los dirigentes franciscanos. Como resultado, no fue formalmente condenado por su enseñanza. Mientras que Occam estuvo en el convento de Aviñón esperando que la comisión llegara a sus conclusiones no estuvo ocioso. Había estado estudiando los pronunciamientos hechos por los papas en relación a la pobreza colectiva, en particular a la pobreza de Cristo y los apóstoles. Como resultados de sus investigaciones, decidió que el papa actual, Juan XXII, había hecho declaraciones del tema que contradecían a las de papas anteriores. La lógica estaba clara para Occam; el papa Juan XXII no era un verdadero papa y él lo denunció con cargos escritos. Occam había convencido a otros importantes franciscanos de la lógica de sus argumentos, y juntos marcharon hasta Pisa el 26 de Mayo de 1328. Habían hecho bien en buscar la protección del Emperador Luis IV de Baviera ya que éste no era amigo del papa y ¡había sido excomulgado! Occam y sus amigos franciscanos del convento de Aviñón fueron también excomulgados por el papa Juan XXII que ordenó su arresto y regreso a Aviñón. El papa, sin embargo, no tuvo éxito y nunca logró sus fines. Cuando la corte del emperador Luis IV de Baviera regresó de Italia a Múnich, Occam también fue a Múnich y vivió allí para el resto de su vida en su convento franciscano. Continuó atacando el poder papal, siempre empleando el razonamiento lógico en sus argumentos. Escribió muchos tratados mientras estaba en Múnich sobre las relaciones entre la iglesia y el estado. Uno podría pensar que fue una lástima que fuese distraído de su trabajo en filosofía y lógica durante estos últimos años. (s/p)
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    Resulta evidente queen Occam tenemos un claro antecedente de las críticas que posteriormente Calvino y Lutero esgrimirían en contra del papado, la controversia que giraba en torno a la pobreza de Cristo y los apóstoles, estas diatribas son clara muestra y señal de las tensiones que se sucedían entre la base intelectual de la iglesia y el papado. La separación entre teología y ciencia se refleja como una muestra, no de un escepticismo en términos religiosos sino más bien de una tendencia, que se irá afianzando en el mundo intelectual europeo, de separar las ramas del conocimiento y que verá su consolidación en la división de las ciencias que va a ser emprendida por René Descartes (1596-1650) en pleno siglo XVII, momento en el que el pensamiento moderno ya va tomando cuerpo y solidez. Se debe insistir en torno a que resulta bastante inteligible a los ojos del pensamiento contemporáneo, el que un pensador plantease la inconveniencia de mantener conjuntados los estudios teológicos y científicos, no así, en el momento en el que fueron realizados estos planteamientos, cuando lo comúnmente escuchado fuera precisamente lo contrario, es decir que asuntos de razón y fe fuesen estudiados como una sola cosa. Al respecto, Ferrater Mora (2002) arguye: La idea occamista de que la teología no es, propiamente hablando, una ciencia, puede parecer una crítica de la teología; en rigor, era para muchos una manera de salvar la integridad de la fe, amenazada por la “excesiva penetración” de la filosofía. Así, el “escepticismo” occamista fue considerado por muchos como la mejor posibilidad de guardar inmune el recinto de la fe contra cualquier posible disolución por la dialéctica. Pero esta separación entre teología y filosofía podía desembocar -y efectivamente desembocó- no solo en un aumento de la espiritualidad, sino en una creciente independencia del pensamiento lógico, filosófico y científico con respecto al teológico. En el último caso, el occamismo ha podido ser considerado como uno de los principales impulsos para la reforma moderna de la ciencia de la Naturaleza. Hay que advertir que en muchos autores el citado aumento de la espiritualidad y la independencia de la ciencia no están separados, sino estrechamente ligados. (Pg. 987) Se hace preciso señalar que en la mayoría de los trabajos que se han consultado para la realización del presente artículo, se destaca la no intencionalidad de Occam en contribuir al derrumbe del pensamiento filosófico cristiano. Nada de eso, su apuesta pareciera ir en el sentido de intentar influir en la gestación de una forma novedosa de aprehender la realidad a través de la ciencia y que esto no colisionara con los asuntos de la fe, lo que éste buscaba de acuerdo con Ferrater Mora era concentrar lo teológico en sí mismo, aun cuando se le dieran otras cosas con el tiempo, en un principio consigue un repunte de la espiritualidad. No obstante, el fenómeno de intentar una empresa con unos “objetivos” y lograr cosas disímiles a lo planteado en el punto inicial, no resulta atribuible únicamente a la obra del fraile franciscano nativo de Surrey, son incontables los autores cuyas obras, al ser estudiadas en épocas posteriores a éstos, han servido para entender el estado de crisis de su contemporaneidad. Por aquello de que las épocas hablan a través de quienes consiguen proponer alguna forma de expresión, bien lo sean artísticas o intelectuales, en la obra de cualquier autor, suele quedar plasmada
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    la impronta delmomento en que ésta ha sido producida. No se trata de que el artista, o en este caso el filósofo, permanezca envuelto de un aura de ingenuidad que le impide darse cuenta de lo que está haciendo, lo que ocurre es que los pensamientos que circulan en un momento histórico determinado quedan generalmente plasmados en los estilos expresivos, la jurídica, la política, la arquitectura, la música, la pintura, la literatura y obviamente, también en la filosofía se hace tangible este hablarse de la cultura a través del genio de sus creadores. Sobre el carácter y el talante de Occam como religioso basta con citar su frase "Dios puede hacer todo lo que, al ser hecho, no incluye contradicción" para percatarse de que no intentaba una revolución iconoclasta. Actuaba con plena convicción cristiana, sin embargo, se puede elucubrar que a más de un abate ha debido resultar bastante insultante su contundente afirmación de que “…La existencia de Dios no se puede deducir solamente por la razón”. Aun y cuando si se le analiza bien, lo que parece estar asegurando es la imposibilidad de dar cuenta de la existencia de Dios única y exclusivamente a través de lo racional. En palabras de R. Núñez en el portal: http://digital.el-esceptico.org/leer.php?autor=393&id=1670&tema=11 Guillermo de Occam abrió un camino, llamémosle "moderno", al conocimiento, en contraposición a las "antiguas" vías del benedictino Tomás de Aquino (1225-1274) y Duns Scoto. Nos ofreció, en general, una filosofía crítica y escéptica ("no se llega a la certeza con la razón, sino con la fe") que, revisando a Aristóteles y en contra de ciertas doctrinas oficiales, justificaba un positivismo lógico, una ciencia nueva que se basaba no en lo que las cosas "son" sino en lo que conocemos y sabemos de ellas, y un método. (S/p) IV . Uno de los aspectos más trascendentales, a su vez mayormente discutidos, comentados y utilizados por la ciencia moderna del legado de Guillermo de Occam, es su Principio de Parsimonia, mejor conocido como “Navaja de Occam”. Podría decirse que dicho principio es una de las herramientas conceptuales que encierra mayor relación con el modo de pensar de la modernidad, con la tendencia que ha sido extendida por el método cartesiano a todas las ciencias, donde el método es un camino que se va estrechando a medida que se retiran del escenario de la investigación los elementos sobrantes, se va eliminando lo que es poco importante para la investigación y posteriormente se llega a una conclusión final, una síntesis definitiva ¡La verdad! Pues bien, en este sentido no resulta arbitrario afirmar que toda la ciencia de la modernidad es subsidiaria en algo del Principio de Parsimonia occamiano. Así lo destaca Núñez[3] en su texto intitulado OCCAM Y SU NAVAJA. LA BELLEZA DE LA SENCILLEZ: http://digital.el-esceptico.org/leer.php?autor=393&id=1670&tema=11
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    El llamado Principiode parsimonia (en el sentido de moderación) o de economía, que es una de las herramientas más potentes y eficaces de la ciencia, fue difundido por Guillermo de Occam a comienzos del siglo XIV. Su enunciado habitual expresa (en latín) que "Non sunt multiplicanda entia praeter necessitatem” aconsejando reducir al mínimo el número de motivos y objetos –en general, de entes- a los que tenemos que recurrir para justificar algo. También implica que en el conjunto de teorías ofrecidas para explicar un hecho hemos de preferir, en general, la más simple. Esta idea había sido expuesta ya por Durand de Saint-Pourcain, un dominico filósofo y teólogo fallecido en 1332, y también se encuentra enunciada en la obra del franciscano Duns Scoto (1266- 1308), probable profesor de Occam. (S/p) Aun cuando Núñez apunta que el principio de parsimonia venía siendo desarrollado por Saint- Pourcain y por el propio Scoto, e incluso los primeros planteamientos con cierta similitud a este principio se trasladan hasta el propio estagirita Aristóteles. También añade que dicho principio consigue en Occam su mayor exponente y difusor, igualmente argumenta sobre la presencia e importancia de la Navaja de Occam dentro del ámbito científico de la modernidad. Al argüir, según lo planteado por el fraile Occam, sobre la necesidad de procurar siempre la manera menos complicada para llegar a la solución de un problema. De hecho, el mismo autor plantea con cautela que la Navaja no es una concepción del universo, sino más bien, una herramienta de tipo conceptual, la cual sirve para dar abordaje a situaciones específicas, con lo cual intenta dejar claro que no es éste, un intento de simplificar la realidad al punto de la banalidad. En otro texto se argumenta en relación al mismo particular: http://ciencia.astroseti.org/matematicas/articulo_3668_biografia_guillermo_ockham.htm Es éste uno de los principios de Occam por el que su nombre es ampliamente conocido hoy en día. Es bastante difícil hacer coincidir el significado de la 'navaja de Occam' precisamente con la forma en que él creó el principio, pero digamos que afirma que siempre se debería tomar partido por la simplicidad cuando se construye una teoría. Donde es fácil tomar el sentido equivocado es que Occam no estaba diciendo que la naturaleza siempre sigue el camino más simple. En su lugar él estaba sugiriendo que no se deberían construir explicaciones innecesarias y sobre-elaboradas. (S/p) Ni explicaciones innecesarias, ni sobre-elaboradas, resulta claro que éste no es un intento por desconocer la complejidad de la naturaleza. Lo planteado se acerca más a una tentativa por hacer la realidad, de alguna manera, más aprehensible, más accesible a la comprensión. Volviendo a Núñez quien más adelante apunta: El concepto de asociar sencillez con verdad no era nuevo en el siglo XIV. De hecho se encuentra ya en la Física del gran pensador
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    Aristóteles, pero Occamlo utiliza, por ejemplo, para reinterpretar las ideas de causalidad del filósofo estagirita, afirmando que no se puede justificar una causa universal por simple acumulación de casos individuales. La idea que conocemos por navaja de Occam continúa resultando útil para la ciencia en el análisis de las observaciones y en la presentación de los resultados. Por ejemplo, la utilizamos para medir la calidad de las teorías y se suele hacer mención a ella al recordar a un investigador que debe escoger la hipótesis más simple de las posibles. (S/p) Más allá de lo puramente científico, de lo tocante al ámbito filosófico, valdría la pena preguntarse, si esta tendencia de buscar las hipótesis más simples en procura de la solución de una situación problemática, pudiera instalarse o más bien, manifestarse en la cotidianidad, en el acaecer diario de las personas, obvio, a pesar de que las personas conozcan poco o tal vez ni un ápice sobre la vida y obra del filósofo de Surrey ¿Se podría afirmar que todos llevamos nuestra navaja de explorador marca Occam en el bolsillo? En otras palabras, será posible que abordemos situaciones usuales de nuestras vidas, mediante la eliminación de lo que suponemos no nos sirve para resolver un inconveniente de carácter cotidiano. Por ejemplo, tenemos un problema tal como una filtración de agua que nos está dañando una pared de nuestro hogar, comenzamos a ver cómo podemos resolverlo y nos planteamos opciones tales como las siguientes; a) conseguimos los planos de las tuberías de nuestra casa, buscamos en internet algunas nociones sobre plomería, vamos a la ferretería por herramientas de fontanero, albañilería, utensilios, cemento, pintura, etc. b) tomamos el teléfono y llamamos a un plomero. A riesgo de que algún lector sea un fanático de Popular Mechanic, se puede asumir que lo “lógico” según el hacer común es ir por un especialista, el cual sin darle muchas vueltas al asunto, aplique su técnica y experticia para solventar la filtración. De hecho, cuando nos sentimos mal solemos ir al médico y no intentamos aprender medicina, cuando el carro presenta una avería lo llevamos con el mecánico, es típico de la tradición moderna el que existan especialistas para cada cosa. A pesar de esto, hoy por hoy nos encontramos en un momento de transición cultural, aparición de nuevos órdenes y lógicas (a este momento de la civilización lo llamamos postmodernidad) Por estos días, se discute sobre la pertinencia de los expertos, más adelante se tocará este punto, por el momento nos fijaremos en cuánto de occamiano puede prevalecer en la tendencia que hoy tenemos por descartar[4] lo que nos retrasa, altera o complica la solución de un problema, la cual suele aparecer clara y se nota en muchos aspectos de nuestra vida cotidiana. Otro ejemplo, bastante menos rudimentario de la aplicación del Principio de Parsimonia, lo conseguimos en la exitosa serie televisiva Dr. House, la cual muestra en uno de sus capítulos, una situación en la que el protagonista hace uso de esta herramienta conceptual. Veamos: http://www.tv.com/house/occams-razor/episode/349017/summary.htm “Occam's razor" (titulado "Principio de parsimonia, lo más simple es lo mejor") es el tercer episodio de la primera temporada de la serie norteamericana Dr. House. Fue estrenado el 30 de noviembre de 2004 en EE.UU .Un joven de 22 años es internado en el hospital
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    debido a uncolapso sufrido luego de mantener relaciones sexuales con su novia. Los síntomas se multiplican y ningún diagnóstico parece poder explicarlos. El capítulo se basa en una regla lógica atribuida al filósofo y fraile franciscano inglés del siglo XIV Guillermo de Ockham, conocida como Navaja de Occam, principio de economía o principio de parsimonia, que dice que al razonar «no ha de presumirse la existencia de más cosas que las absolutamente necesarias», aunque en el capítulo está formulada como «la explicación más sencilla es siempre la mejor». Luego de resolver el caso, House reformulará el principio diciendo que «la explicación más sencilla es casi siempre que alguien metió la pata» (S/p) (Traducción del autor) El mordaz y brillante House, luego de fracasar continuamente al intentar diagnosticar la afección de su paciente, de emprender teorías muy elaboradas y de consultar repetidamente con sus colegas sobre las particularidades del caso, toma un atajo hacia la solución de su problema, que no es otro que volver al principio, a lo más elemental. La aplicación no sólo en medicina sino en muchos escenarios de la vida diaria del principio de Parsimonia es algo común, se conozca o no siquiera sobre quién fue este polémico clérigo sobre cuya obra y aportes a la ciencia moderna se trata en este artículo. A diario nos conseguimos con situaciones cuyas probables soluciones pudieran a primera vista resultar en sumo complicadas, sin embargo, cuando nos detenemos a pensar sobre el cómo las pudiéramos solventar, comienzan a mostrársenos alternativas de abordaje que suelen oscilar entre las más complejas y las más sencillas, como lo plantea House en el capítulo anteriormente comentado, pareciera que es la realidad la que está errada, debido a que solemos prestar demasiada atención a las hipótesis más complicadas (Esto también ocurre con frecuencia en el mundo científico) y de pronto, como ocurre en el episodio de Dr. House, se nos revela un camino más expedito, una vía que termina resultando más directa hacia el punto resolutivo del problema. Es ahí donde nos preguntamos, ¿Por qué no se me ocurrió antes? Por consiguiente, pareciera que en efecto sí llevamos dentro de nuestra caja de herramientas[5] conceptuales, una navaja de explorador inglesa marca Occam, con la cual solemos sacar muescas a ciertas situaciones, hasta tallar una solución plausible y concreta sobre lo que se nos presenta en nuestras realidades habituales. De igual manera, se hace necesario advertir lo siguiente; no es que siempre andamos usando la navaja para llegar a la solución de todos los problemas, hay situaciones que por su complejidad no pueden ser abordadas desde el Principio de Parsimonia, por más bella que resulte la sencillez como lo plantea R. Núñez. Además existe otra posibilidad, la de que aun cuando podamos optar por una vía que simplifique el asunto, se decida tomar un camino distinto, el más largo y tortuoso dirían The Beatles. Como lo harían los Tres Chiflados o el propio Homero Simpson, quienes son expertos en tomar la opción más complicada o menos occamiana, para decirlo mejor. El caso es que la hilaridad que provocan estos y otros personajes, por qué no, nosotros mismos, cuando tomamos decisiones contrarias al “orden lógico de las cosas”, como cuando estos personajes caricaturescos intentan pasar una escalera a través de una puerta disponiéndola de forma transversal, produciendo entonces un choque, un golpe, una caída al mero estilo de Curly, viene dada precisamente a que este orden no siempre se nos suele revelar tan claro y preciso como quisiéramos. Un Homero Simpson muy occamiano, a su manera claro está, siempre buscaría la manera más
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    sencilla para resolverlotodo. Se le ocurriría, taponar el sumidero de desperdicios de su casa con su hija menor Maggy[6] . Obviamente, ocasionó un desastre de magnitudes épicas, como es también usual cada vez que dicho personaje intenta “resolver” algo, cualquier cosa, bien lo sea en su hogar o en la planta nuclear donde trabaja. Podemos ver que el uso de la Navaja de Occam por exceso o por defecto, puede resultar cómico o absurdo. Por supuesto, esto no era lo que procuraba Guillermo de Occam con su filoso principio, tampoco es esta la forma como lo utilizó Nicolás Copérnico cuando hizo uso de la Navaja de Occam en la elaboración de su teoría del Movimiento de los Cuerpos Celestes[7], planteándose la improbabilidad de que todo el universo girara alrededor de nuestro planeta, contrariamente el astrónomo logra argumentar cómo es la Tierra junto a los otros astros, los que giran alrededor del Sol; para lograr esto, Copérnico debió calcular en principio las dimensiones aproximadas del Sol y los planetas, las distancias entre unos y otros y las oscilaciones de las órbitas, con todo esto Copérnico logra gestar la transición para su época de la idea geocéntrica a la heliocéntrica del universo, además de granjearse al igual que Occam, las típicas acusaciones de herejía, que otros famosos como Giordano Bruno y Galileo Galilei y tantos otros científicos y artistas también sufrieran. V. Ahora bien, se viene diciendo de forma metafórica que todos tenemos una navaja marca Occam en el bolsillo, a fin de argumentar cómo el Principio de Parsimonia se ha instalado como parte de las herramientas conceptuales de la tradición moderna, tanto en los ámbitos científico/filosóficos, como en las prácticas de vida de la cotidianidad. No obstante, si bien todos los que estamos tocados directa o indirectamente por la lógica de sentido moderna, podamos -sigamos con la metáfora- ser portadores de una de estas navajas cuya fábrica tiene más de seis siglos de tradición; igualmente vale la pena revisar cuál es el estado de esta navaja, cuánto habrán podido aguantar sus hojas las mellas del tiempo; es la Navaja de Occam un principio que hoy nos ayuda a conseguir vías de acceso directo a la solución de los problemas. O por el contrario, con el advenimiento de las teorías que se inscriben en la corriente postmodernista[8], el pensamiento complejo[9], y toda la denuncia sobre el resquebrajamiento del paradigma científico moderno, una herramienta que tienda la simplificación, a buscar la respuesta más expedita a una hipótesis inicial no sea en la actualidad muy apreciada por quienes hacen ciencia; tal vez hoy por hoy, la navaja esté dejando ver su hoja ya oxidada y un tanto roma. Ignacio M. Larrazábal (2007), en su ensayo Una Crítica al Positivismo por su Reduccionismo Epistemológico, discute sobre la simplificación propia de la tradición moderna manifiesta en el positivismo, que a su vez es heredero del principio de parsimonia, lo denuncia como un paradigma en franco proceso de agotamiento por causa de la complejidad presente en la propia realidad: http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/720/72001607.pdf A lo largo de la historia humana puede observarse la constante oscilación entre diversas teorías científicas. Esto puede demostrarse por ejemplo, a partir de una reflexión sobre la evolución de las ideas filosóficas, desde fines de la Edad Media hasta la Actualidad. Este fenómeno no hace más que poner en relieve la inseguridad connatural del hombre, que genera la opción
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    de soluciones simplistasy ´puras´, tales como el principio de Parsimonia o Navaja de Occam o el propio positivismo lógico, lo que culmina en muchos casos en una aproximación reduccionista a la realidad. El problema científico que plantea el reduccionismo epistemológico, es que éste, al desentenderse de la realidad existencial del hombre, es incapaz de darle respuestas satisfactorias para resolver los conflictos. (S/p) Esta crítica la comenzamos a visualizar en Nietzsche quien ya venía advirtiendo las debilidades del pensamiento moderno, en su texto La Gaya Ciencia, él sentencia: “El pensador suele considerar las cosas más sencillas de lo que son” A su vez la crítica al modo moderno de pensar va trascendiendo por todo el siglo XX como movida por una marea que apunta principalmente en contra del método científico de René Descartes y toda la tradición positivista. En tanto que pensadores del mundo filosófico como Karl Popper y Martín Heidegger, así como en físicos del talante de Einstein, Heisenberg y el nobel de química Illia Prigogine, por nombrar algunos, van a consolidar la denuncia sobre la imposibilidad de dar una respuesta sólida a los asuntos de la ciencia utilizando el paradigma racional. Luego aparecerán los representantes del postmodernismo, tales como Derrida, Baudrillard, Lipovetsky, Foucault, entre otros, para los cuales la racionalidad moderna está de salida y con ella, todas sus lógicas y por ende sus formas de adquisición de conocimiento. Términos como trandisciplinariedad, complejidad, incertidumbre y crisis, van a caracterizar el discurso de la crítica contemporánea, sustituyendo así el instrumental conceptual de la modernidad para el que la Navaja de Occam fue elemento de radical importancia. Sin embargo, es justo acotar que en el propio momento que vivimos, el discurso conocido como New Age, manifestado por ejemplo, en la crítica literaria, en poesía, en todas las manifestaciones artísticas, además, en el campo de las ciencias sociales, señala una tendencia hacia el minimalismo, luego de la rimbombancia del momento en que términos cómo trandisciplinariedad, multidisciplinariedad, transcomplejidad, apuntalaban el instrumental de conceptos puesto en boga por el discurso postmodernista. El propio postmodernismo vira hacia el minimalismo, hacia la sencillez y la respuesta expeditiva y diáfana sobre la interpretación de una realidad que de igual manera se reconoce compleja. Lo que ha cambiado parecen ser, las pretensiones de la ciencia por lograr verdades incontrovertibles, se apuesta por estudios que asuman de antemano las limitaciones de los métodos y con esto se conviene que toda mirada investigativa puesta sobre lo que llamamos “la realidad” quedará como un aporte al conocimiento en torno a ésta y no como la unívoca voz altiva y reduccionista del pretencioso modo de pensar de la modernidad más dura. Por vía de este minimalismo, el cual podemos visualizar y palpar bien asentado en la arquitectura, en la poética, en las artes decorativas, así como en toda una pléyade de manifestaciones culturales; es posible una recuperación de las ideas de Guillermo de Occam, las mismas que en el momento de ser creadas resultaron en una novedad polémica y difícil de comprender para sus contemporáneos, empero, con el tiempo se convirtieron en asideros sólidos para el pensamiento de la modernidad. Guillermo de Occam, filosofando a navajazos desde del siglo XIV, nos ha legado uno de los aportes de más significativa importancia no sólo para el mundo científico, sino para la manera en
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    que conducimos confrecuencia nuestras elecciones de criterio, nuestra toma de decisiones y nuestro abordaje práctico de las realidades que nos acontecen. Para culminar, es preciso recordar que la idea occamiana de dividir lo relativo a la teología separándolo de la filosofía, influye directamente en la separación del Estado y la Iglesia que operaría en Europa y crearía el Estado Laico Secular como paradigma de organización jurídico político predominante en la modernidad, este modelo sigue manteniéndose en la mayoría de las repúblicas occidentales. Es bastante significativo que el ideario de este polémico filósofo siga siendo revisado y analizado en tiempos en que tal vez sería mejor tomarle la palabra al mismo Fray Guillermo de Occam quien nos habría dejado dicho: “Es soberbia hacer con más lo que se puede hacer con menos” Guillermo de Occam NOTAS. [1] El Texto El Aro y la Trama del autor Alejandro Moreno Olmedo (CIP) ofrece una amplia y pormenorizada interpretación de las relaciones sociales y de orden jerárquico del mundo de vida medieval, al que sitúa con el término, Episteme Feudo-Aristocrática. [2] Con el surgimiento de los Gremios el crecimiento de los Burgos, la pérdida de poder de los Señores Feudales, el Clero fue perdiendo su hegemonía política paulatinamente en Europa entre los siglos XV y XVIII, forzado a incluir reformas que dieran cabida a las nuevas clases sociales (la Burguesía) y a intentar mantener el poder y la autoridad por medio de instituciones contingenciales como La Inquisición, cuyo propósito último era intentar mantener un orden social, político e institucional que veía en franco deterioro por fuerza de la inercia histórica. Así bien, en el mundo académico no resultarían extraños los planteamientos radicales como los de Occam, ni tampoco el que fueran combatidos por las autoridades institucionales. [3] “OCCAM Y SU NAVAJA. LA BELLEZA DE LA SENCILLEZ”, Ensayo dedicado exclusivamente a explicar el principio de Parsimonia de Occam, Ramón Núñez (autor) plantea la relación entre la idea occamiana y la apuesta estética minimalista. [4] El propio acto de DESCARTAR está influido por el principio de parsimonia o Navaja de Occam, lo que puede significar que en las ideas de René Descartes, en el Método Científico, visto como redil de los actos de ciencia en la modernidad el principio occamiano esté bien presente. [5] La expresión Caja de Herramientas está tomada a propósito de la forma como Michel Foucault nombra al conjunto de elementos conceptuales y dispositivos operacionales que residen dentro de un Discurso, en este caso al referirme a la Navaja de Occam como parte del instrumental conceptual de la modernidad, intento dar cuenta sobre la trascendencia e importancia de dicho principio dentro del orden civilizatorio moderno. [6] La escena a la que se hace referencia aparece en el largometraje “The Simpsons The Movie” de los estudios Fox- 2007.
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    [7] La teoríaceleste de Nicolás Copérnico, astrónomo más destacado del renacimiento, con la cual revoluciona la visión sobre el lugar del la Tierra en el cosmos y con esto genera un cambio de paradigma importantísimo, hace uso del principio de Parsimonia de Occam a fin de plantear la posibilidad de que sean la Tierra y los demás planetas los que orbitaban en torno al Sol y no de modo contrario, es decir, el Sol y los demás planetas en torno a la Tierra, como era la creencia hasta entonces. [8] El término postmodernismo o postmodernidad designa generalmente un amplio número de movimientos artísticos, culturales, literarios y filosóficos del siglo XX, definidos en diverso grado y manera por su oposición o superación del moderno. En sociología en cambio, los términos postmoderno y postmodernización se refieren al proceso cultural observado en muchos países en las últimas dos décadas, identificado a principios de los 70, esta otra acepción de la palabra se explica bajo el término postmaterialismo. Las diferentes corrientes del movimiento postmoderno aparecieron durante la segunda mitad del siglo XX. Aunque se aplica a corrientes muy diversas, todas ellas comparten la idea de que el proyecto modernista fracasó en su intento de renovación radical de las formas tradicionales del arte y la cultura, el pensamiento y la vida social. Uno de los mayores problemas a la hora de tratar este tema resulta justamente en llegar a un concepto o definición precisa de lo que es la postmodernidad. La dificultad en esta tarea resulta de diversos factores, entre los cuales los principales inconvenientes son la actualidad, y por lo tanto la escasez e imprecisión de los datos a analizar. Como también la falta de un marco teórico válido para poder analizar extensivamente todos los hechos que se van dando a lo largo de este complejo proceso que se llama postmodernismo. Pero el principal obstáculo proviene justamente del mismo proceso que se quiere definir, porque es eso precisamente lo que falta en esta era: un sistema, una totalidad, un orden, una unidad, en definitiva coherencia. [9] El pensamiento de Morin, basado en la idea de las tres teorías, en la cual, argumenta que todavía estamos en un nivel prehistórico con respecto al espíritu humano y solo la Complejidad puede civilizar el conocimiento. En ella se puede adentrar en el desarrollo de la naturaleza humana multidimensional, la lógica generativa, dialéctica y arborescente, del cual cuando el universo es una mezcla de caos y orden; a partir del concepto y práctica de la Auto-eco-organización, el sujeto y el objeto son partes inseparables de la relación auto organizador-ecosistema. Además introduce en la ciencia, conceptos que estaban en pausa para aplicarlos a su pensamiento (aleatoriedad, información en el ambiente y sujeto con su creatividad) y ver los fenómenos integrados en el énfasis de las emergencias e interacciones y no en las sustancias. Pese a la similitud semántica no se puede considerar que sus ideas entronquen con la matemática de la complejidad. El pensamiento de Morin conduce a un modo de construcción que aborda el conocimiento como un proceso que es a la vez, biológico, cerebral, espiritual, lógico, lingüístico, cultural, social e histórico. La epistemología tradicional asume el conocimiento sólo desde el punto de vista cognitivo. Palabras claves: epistemología de la complejidad, conocimiento, educación, cultura, sociedad, pensamiento. En la teoría del Pensamiento Complejo, ideada por Morin, se dice que la realidad se comprende y se explica desde todas las perspectivas posibles. Se entiende que un fenómeno específico puede ser analizado por medio de las más diversas áreas del conocimiento. "Entendimiento multidiciplinario" La realidad o los fenómenos se deben estudiar de forma compleja, ya que dividiéndolos en pequeñas partes para facilitar su estudio, se limita el campo de acción del conocimiento. Tanto la realidad como el pensamiento y el conocimiento son complejos y debido a esto, es preciso usar la complejidad para entender el mundo. Otro aspecto relevante, según el Pensamiento Complejo, es que el estudio de un fenómeno se puede hacer desde la
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    dependencia de dosperspectivas: holística y reduccionista. La primera, se refiere a un estudio desde el todo o todo múltiple; y la segunda, a un estudio desde las partes.
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    MÍNIMA APROXIMACIÓN ADESCARTES “El anhelo de una filosofía viva ha conducido en estos últimos tiempos a toda clase de renacimientos. ¿No será el único renacimiento fructífero precisamente aquel que resucite las meditaciones cartesianas?” Edmund Husserl Así se interrogaba Husserl en los albores del siglo XX, un tiempo que ya de entrada se le mostraba con proclividad al caos, al desorden urbano, consecuencia directa o indirecta de la industrialización, la misma que también acarreó un abrupto crecimiento demográfico y una pugna por el poder que marcó su ritmo en redobles de nacionalismos elevados a valores exponenciales y que derivaron en la gran guerra. La misma que a la postre se llevaría consigo más de diez millones de vidas y que no obstante solo sería el nefasto preludio de otra conflagración inmensamente más devastadora. Pero, por qué comenzar a hablar de Descartes desde un escenario temporal situado casi tres siglos luego de su muerte. Tal vez, porque occidente se ha debatido entre un anhelar por el orden filosófico y científico que este autor promueve en sus obras, y el difícil engranar de su ideario en el plano social, en el seno de la utopía moderna que ya comenzaba a verse cual ideal difícil de concretar, aun en los propios centros de producción de la cultura. Así pues, conseguimos a Husserl clamando por una vuelta a Descartes, aunque parezca paradójico, procurar un regreso a las meditaciones cartesianas mientras se seguía mirando el mundo con las reglas que el mismo Descartes legó, y que pareciera vienen mostrando sus grietas desde el propio tiempo inicial de la cultura racionalista. Si nos preguntamos ¿Cuál es el lugar que ocupa la Filosofía Cartesiana dentro del contexto epistémico de la modernidad? La respuesta más obvia sería, en el centro, en lo más medular del tramado gnoseológico de la cultura, como diría Ferrater Mora. “La Filosofía de Descartes representa propiamente el punto de madurez inicial del pensamiento moderno”. Un acicate primordial del modo de pensamiento occidental. Ahora bien ¿Qué hay en René Descartes que lo convierte junto a su filosofía en un parte-aguas de la historia filosófica occidental? Podríamos emprender diciendo algo como que las preocupaciones de
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    Descartes, siendo ancestrales,pueden, y de hecho lo hacen, remontarse a la antigüedad; el problema de la verdad y su búsqueda, por nombrar alguna, ha sido parte del tramado filosófico desde tiempos presocráticos, sin embargo, en este autor aparecen bajo una nueva perspectiva, vistas a través del lente de un racionalismo que procura la evidencia por sobre el argumento especulativo, como había sido la usanza en el mundo clásico. Así pues, la célebre frase “Cogito ergo sum” más que un cliché o la frase que identifica al hombre, resulta toda, una micro-diapositiva tomada a las neuronas de la modernidad. La condición (pre- requisito), para la existencia del hombre moderno es, el pensar, y ¿Qué es pensar en términos modernos? Pues, pensar para Descartes y de suyo para la modernidad, es llegar a la verdad a través de un método, uno que se aparte de la silogística aristotélica, a la que él considera una mera clasificación y demostración de principios establecidos, dicho método (el de Descartes), debe constituirse en un camino para la invención y el descubrimiento, así pues, pensar es algo más que rumiar saberes y especular argumentos cimentados en la tradición filosófica, es abordar el fenómeno de forma sistemática en el ánimo de develar la verdad que éste encierra. Descartes incluso fija cuatro precisas condiciones para que el acto de búsqueda de conocimientos no tienda al error que genera el sesgo de los sentidos. La primera es, “No admitir como verdadera cosa alguna que no se sepa con evidencia lo que es”, la segunda “Dividir cada dificultad en cuantas partes sea posible y en cuantas requiera su proceso de solución” (el todo visto como la suma de sus partes), la tercera es, “Conducir ordenada y sistemáticamente los pensamientos” y la cuarta “Hacer en todo; unos recuentos tan integrales y unas revisiones tan generales que se llegue a estar seguro de no omitir nada”. En la prosecución de estas condiciones, propone el sabio de La Haya, se alcanzará el saber verdadero así mismo plantea que, “toda verdad está compuesta de evidencias originarias, simples, irreductibles o de nociones relacionadas con ellas. Incluso, toda verdad debe ser común a todo espíritu pensante, de tal manera que sea accesible a todo pensar, siempre que funcione rectamente y se desprenda de cuanto se interponga para desviarlo, pues como asegura el propio Descartes “Nada puede añadirse a la pura luz de la razón que en algún modo no la oscurezca”. En relación a la vigencia del pensamiento cartesiano y dejando claro que su importancia para la modernidad es de índole cardinal, no obstante asume Ferrater Mora “La Filosofía de Descartes es casi el “Programa” de la época moderna”. Hoy por hoy se puede apuntar que en algunos espacios del ámbito intelectual se ha venido criticando al citado autor, fundamentalmente desde el mismo siglo XIX hasta la llamada era del postmodernismo, autores como Nietzsche, Foucault, Haideagger, Mires, Baudrillard, Lipovetski, Vattimo, entre otros han apuntado su denuncia hacia Descartes y sus ideas como una de las columnas que sostienen el ábside de la modernidad.
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    El método comocamino único y universal en pro de la búsqueda del conocimiento, el reduccionismo como unívoco criterio a seguir en el acto analítico, la propia presunción convertida en certeza de la existencia de una verdad única, indivisible e irrefutable en cuanto verdad comprobada y evidenciada. Todos, son argumentos no direccionados únicamente hacia Descartes, sino hacia la propia racionalidad moderna, pues, a fin de cuentas él, Descartes solo era un erudito aventurero que leía las exigencias de su momento socio-histórico, las leía de forma preclara y su obra más que de él es la propia modernidad escribiéndose a sí misma en la elaboración de su primogénito manual del usuario, el mismo que pareciera seguir inserto en cada una de las mentes de quienes estamos rozados por la espíteme moderna o que actúa como voz en off que nos comunica, nos sigue comunicando como movernos, a veces sin que nos demos cuenta. “… mi propósito es enseñar aquí el método que cada cual debe seguir para dirigir bien su razón sino exponer de qué manera he tratado de conducir la mía.” René Descartes
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    LA ESCUELA ALQUIRÓFANO. La insoslayable voz de la Ambulancia se incorporó de súbito al bullicio de la Sala de Emergencias del Hospital Central de la Modernidad[1], un Hospital colmado de problemas y disfunciones, de esos que acostumbramos tener en Venezuela en los últimos tiempos. El estridente canto color rojo del vehículo suponía la llegada de un paciente en alto estado de gravedad. En efecto, el paciente que arribaba se encontraba en muy críticas condiciones[2] , no había respondido a los primeros auxilios durante el trayecto y presentaba pérdida casi total de la razón.[3] Pese a la premura con que se había realizado el traslado del enfermo, éste no pudo ser atendido inmediatamente a su llegada; Las causas de esto no eran extrañas, el centro asistencial carecía de camillas suficientes, por lo tanto las enfermeras dispusieron colocarlo en una silla mientras el "Pedagodoctor" de guardia decidía que hacer con él. El problema era que dicho galeno se encontraba en el cafetín del hospital tomando un refrigerio desde hacía dos horas, por lo tanto decidieron llamarlo por el altavoz. Media hora después y luego de quince llamadas se presentó el "Pedagodoctor" con su bata clínica muy blanca, impecable y su estetoscopio al cuello, algo malhumorado y somnoliento pues eran ya las doce y treinta minutos de la noche. Éste fue informado inmediatamente de la situación reinante en Emergencias, donde había no menos de veinticinco casos por atender. Por la gravedad del reporte decidió abocarse en primera instancia ¡Por fin! al hombre que tumbado en la silla se aferraba a la manguerilla de una botella de suero para no perder su del todo consciencia. El médico procedió a examinar y a los pocos minutos ordenó enérgico: -¡Desocupen cualquier camilla! ¡Este ser, está muy, pero muy mal! Hay que tomar radiografías, lo antes posible, hacer una hematología completa, realizar la prueba de H.I.V. y un electrocardiograma. ¡Inmediatamente! Las enfermeras procedieron a realizar todos los análisis, por lo tanto llevaron al paciente, quien para el momento yacía inconsciente, hasta el precario laboratorio y a la averiada sala de radiología. Eran aproximadamente las cinco de la madrugada cuando ya con el resultado de los análisis y las radiografías en mano, el "Pedagodoctor" comenzaba a preparar su diagnóstico. -Este paciente – dijo a una enfermera- debe haber recibido fuertes contusiones en su lógica, por ende ha perdido la razón. El pulso de sus latidos conceptuales disminuye aceleradamente, evidencia deserción constante de fluidos de recursos humanos[4], ha perdido sus reflejos sociales y su respiración cognitiva sufre ahogos frecuentes. Por otra parte, las heridas punzo penetrantes que presenta le producen repetidas hemorragias curriculares, es un caso terrible, remita a todos los
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    especialistas hasta aquíde inmediato, debemos abocarnos a este caso, también busque un psiquiatra ¡Por favor! Al despuntar el alba y mientras el paciente continuaba sumido en la oscuridad de su agonía, la urgencia de la situación obligó a varios "Pedagogalenos" a reunirse en torno al enfermo con un primer motivo: Deliberar en función de las acciones a seguir en este caso; sin embargo, la reunión tomó matices gremiales, los hombres de blanco charlaban sobre el próximo paro, el alto costo de la vida, el juego de anoche, las glándulas mamarias de la asistente del director, entre otras consideraciones de igual jerarquía. Hizo falta que, como clamando por su vida, el paciente presentara un paro cardíaco que duró unos segundos, lo suficiente para que el electro al que se encontraba conectado señalara su presencia; enseguida uno de los galenos se pronunció: Colegas –dijo- en vista del cuadro que este paciente presenta, éste parece ser un caso perdido, cualquier intento por salvarlo pudiera llevar claramente al fracaso, sin embargo la ética[5] que nos habita nos obliga a tratar de rescatarlo, no importando qué cerca esté de sucumbir. Los facultativos harto conocedores de la pedagomedcina moderna continuaron sus deliberaciones en torno al agonizante cuerpo, en medio de propuestas sindicales, datos de lotería y una que otra mirada a los aparatos que medían la decadencia de las funciones vitales del paciente. Al cabo de unas horas y debido a que proseguían los paros cardíacos y respiratorios otro de los galenos que bostezaba a un lado de la cama clínica, exhaló el siguiente planteamiento: - Colegas ¿Será posible que por falta de insumos no podamos salvar a este moribundo? Ven ustedes por qué debemos privatizar este centro asistencial, de haberlo hecho antes, ya podríamos haber practicado un trasplante de médula, una transfusión o cualquier otra cosa que pudiera curar al susodicho. Inmediatamente y de manera tímida, un joven que se encuentra en la sala, propone: - ¿Qué tal doctores, si aplicamos fuertes dosis de constructivismo[6]de un millón de miligramos Esta suspensión paradigmática podría revitalizar sus sentidos. - ¿Cómo se le ocurre tan siquiera hablar? – Le replican – usted está en su "Fase de Observación", es sólo un "pasante" así que sólo vea, anote y si quiere ser útil vaya a buscarnos un café. Es más, no sabe usted que el banco de paradigmas está agotado. Es decir, carecemos de soluciones para la crisis de este paciente; la última inyección de positivismo[7] provocó más reacciones desfavorables en el organismo de nuestra víctima, perdón quise decir enfermo. La solución no puede ser otra: ¡hay que operar! - ¡Operar! Gritaron todos al unísono.
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    - Obviamente colegas.Enfermera prepare el quirófano ¡Hay que salvar a una institución en crisis! Displicente la enfermera se retira a ejecutar las órdenes que se le asignaron, entre tanto los "Pedagodoctores" prosiguen sus conversaciones en la trivialidad de su rutina. Al cabo de minutos regresa la enfermera con noticias: - Doctores debo informarles que el quirófano no cuenta con ciertos elementos que son esenciales para realizar cualquier tipo de intervención; éste carece de Universales, las Utopías, las Veracidades y las Leyes Científicas han vencido, la racionalidad Kantiana[8] que había sido la base epistémica que hizo funcionar a este hospital, hoy no puebla los pasillos del mismo y mucho menos entra al quirófano. A pesar del mal estado de la sala de operaciones, los "Pedagodoctores" prosiguieron en su idea. Ante la coyuntura, se deja oír dentro del pequeño cuarto donde se encuentran la voz de un optimista que plantea: No decaigamos, afortunadamente contamos con la técnica [9] pues el bisturí de nuestro conocimiento científico no ha perdido, a pesar de los fracasos y los triunfos, su brillante filo. Es más, me enteré hace poco que el casi muerto éste tiene un grupo de amistades que lo reclaman vivo, son importantes personeros de la civilización; Allá afuera están, el Estado, la Política, la Historia y el Progreso, aunque no se si vinieron por consulta o por conocer el estado del paciente, quizá vinieron a ambas cosas. Mejor será que procedamos pronto. Casi sin dejarlo terminar otro "Pedagodoctor" le interrumpe abruptamente para refutar: Entienda colega, que nuestro escalpelo quirúrgico ya casi parece un cuchillo de mesa, pues sufre mellas que apenas si podrán cortar la epidermis. Y es que, la fragmentación de las ciencias que hiciera el doctor Descartes[10] hace tantos siglos, nos impide abordar de una forma holística el caso ante nuestras inútiles manos, estoy seguro que de estar consciente nos pediría practicar la eutanasia, quizás sea mejor dejarlo en manos del pueblo a quien se lo hemos negado y quien hoy lo siente ajeno[11], forzado por las imposiciones civilizatorias, a cumplir utopías trasnochadas en un contexto donde se ha malogrado al punto de estar a las puertas del sepulcro. Ante la polémica re-emerge el planteamiento axiológico con fuerza tal que inunda la discusión de inmediato haciendo callar a los deliberantes. Tal es la fuerza del discurso que incluso pareció ser escuchado por el ser horizontal que respiraba solo por permanecer conectado a los arcaicos aparatos. - ¡No hay razón para que muera! Es un problema de roles, que no ha sido resuelto del todo, por lo tanto compañeros, debemos teorizar en función de llegar a una síntesis, un acuerdo. Prescribir por fin un quehacer necesario para salvar a esa masa corpórea agujereada y tiesa. Bien sabemos, que sin este paciente no nos justificamos, que lo perdamos implicaría la derrota de un conjunto de razones que nos dan espacio para ser/estar. Además está la paga, nos jugamos el sueldo, sin darnos cuenta
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    estamos perdiendo nuestrarazón social. ¡Colegas! Así pues, que no nos tiemble el pulso vamos a los libros, al Internet o a la Constitución, a la ONU si es preciso. ¡Pero, hay que operar! !Adelante a luchar milicianos! ¡Patria o Muerte! Bueno, muerte ya no, ustedes me entendieron… Apuntó tajantemente el "Pedagodoctor" con una ética muy propia de la época presente. Nuevamente le interrumpe la enfermera: - Doctor, el servicio de agua está restringido desde ayer. - Bueno enfermera – responde el galeno- resuelva esa situación pronto, cargue algunos tobos con el vital líquido y llévelos... - Lo siento mucho pero el sindicato nos dice que ninguna enfermera puede ser obligada a cargar tobos con agua. - Entonces colegas –gritó el "Pedagodoctor" desesperado – no nos queda otra llenemos nosotros los "peroles" y ¡Vamos al quirófano! Operando Ya en el pabellón de operaciones, luego de todos los trámites burocráticos posibles, el tan atribulado paciente que había entrado en estado de vida vegetal (por suerte) Estaba a punto de ser objeto de las disecciones y suturas de los "Pedagodoctores". Éstos, entre preocupados y escépticos se organizaban en equipos de trabajo pues las enfermeras no habían dejado pasar la oportunidad que les brindó la orden de cargar agua del doctor, y fueron de ipso facto a un paro indefinido, los grupos divididos quedaron así: El pasante debía pasar los utensilios, cargar el agua, lavar las pinzas, leer los instrumentos, secar el sudor de las frentes de los practicantes, escribir el informe, entre otras nimiedades que servirían para su aprendizaje. Los "Pedagodoctores" debían… Pues, operar. Inmediatamente comenzó la labor de salvar a aquel paciente inerte. Las órdenes recaían de todas partes sobre las dos únicas manos del pasante: - ¡Bisturí! - ¡Pinzas! - ¡Separador! - ¡Inyecte constructivismo de un millón de miligramos. - Martillo - Gaceta Hípica - ¿Para qué la Gaceta? – Intentó aducir el pasante – - ¡Cállese y désela al radiólogo, rápido!
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    A lo queel pasante obedeció, a medida que avanzaba el trabajo afloraron nuevos traumas, los cortes han tocado los tejidos internos de la víctima/paciente, las dosis de constructivismo y neo/curriculares son suministradas por vía intravenosa, el radiólogo apunta un posible ganador en la Gaceta, hay mucho sudor en las frentes de los "Pedagodoctores" y ahora es cuando el pasante tiene trabajo. Mientras esto ocurre en el quirófano, en un televisor que se encuentra en el concurrido cafetín del Hospital Central de la Modernidad, los familiares y amigos del paciente observan un servicio público. - ¡Para un paciente recluido en el Hospital Central de la Modernidad (H.C.M.)! Se solicita urgentemente ¡Algo que lo cure! Los interesados por favor llamar al 0500-Help. ¡Muchas gracias! La tensión en el quirófano aumentaba con el transcurrir del tiempo, no hay manera de detener las hemorragias conceptuales que a nivel interno colapsan el sistema orgánico/epistémico del paciente, las suturas se muestran inútiles, el inminente fracaso de la intervención obliga a uno de los expertos a sugerir lo siguiente: - Si es inevitable que perdamos al paciente, cuando menos debemos preservar su descendencia, hay que extraer el líquido seminal y congelarlo mientras podamos; mientras él se niega a fenecer, tal vez algún día podremos inseminar a alguien con su esencia. De esta manera aliviaríamos en parte la necesidad de mantenerlo vivo, ante una muerte segura apostemos a salvar lo que convenga. - Escúcheme bien colega – le responde enérgico otro de los "Pedagodoctores" – déjese de utopías absurdas. Qué poco atento ha estado usted a los acontecimientos, su propuesta no es para nada viable pues por si no lo sabía, le informo que el paciente ha sido castrado. - ¡De eso no se me había informado nada! - Es que temíamos que en un instante de lucidez él se enterara, que entre sus tantos males también se encuentra la pérdida de los testículos, por otra parte, recuerde que el sexo es algo muy delicado y no se le comenta una noticia de este tipo a todo el mundo. Así es que aunque ciego y sordo, aunque tengamos que amputar los brazos y lo dejemos cojo, debemos salvar su vida. Finalmente y a pesar de que la operación duró más de lo esperado, tal y como las últimas predicciones del "Pedagodoctor" lo dijeran, el paciente fue salvado. Gracias a todos los remiendos y refacciones, parches metodológicos y gerenciales que a todo lo largo y ancho de su anatomía se hicieron, y luego de algunas semanas en terapia intensiva. Sin embargo, es destacable la precisión en la sentencia del galeno, pues además de vivo nuestro antihéroe también quedó ciego, sordo, mudo, mocho, cojo y algo trastocado de la mente, pero afortunadamente y gracias a la "Pedagomedcina" ¡Vivo! Post-Operatorio
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    Ha pasado algode tiempo luego del drama vivido por aquel paciente, tal vez ahora pensemos que la operación que se le hiciera fue no más que un rotundo fracaso, empero es necesario afirmar que además de haber salvado la vida del paciente, obra loable casi atribuible a un hecho milagroso. Este triunfo de la ciencia sirvió para contentar a quienes notablemente se preocuparon por aquel moribundo y para justificar el salario de los padagomédicos. También fue favorable el estado en que ahora permanece este ser, favorable a quienes se contentan con que viva sumido en la ceguera para que no pueda nunca reconocer a quienes lo manejan y lo dejaron de esa forma, preso de un mundo sin sonidos en el cual no escuchó la cuenta que le cobraron luego de darle de alta, con ambos brazos amputados, incapaz de protestar y golpear si quiera el suelo luego de haberse esfumado el efecto de la anestesia; por haber quedado cojo no pudo escapar a su destino, el de ser un individuo casi inerte que debido a los trastornos en su mente poco le importó el hecho de haber quedado castrado. Ahora es un sujeto improductivo, generador de pérdidas, una institución fantasmal. Hoy ciertas terapias intentan lograr su recuperación, prótesis de ideas tratan de encontrar soluciones que no pudieron ser halladas en el quirófano para el "zombi" que hoy es la Escuela. ¿Puede soñar un pez? El reto hoy parece ser advertir musas en la nocturnidad de un parpadeo… Notas. [1] La idea de Modernidad que se plantea en este ensayo está fundamentada en el texto de Alejandro Moreno Olmedo: El Aro y la Trama (1995)."La modernidad ha comenzado con el origen de la burguesía. Si en el siglo XVI los discursos revelan ya con claridad la episteme burguesa, ésta existe desde mucho antes y podría llamarse con propiedad moderna desde sus inicios". (p.142) [2] "El paciente en condiciones críticas", esta idea refiere a la crisis que hoy vivencia la educación venezolana, fundamentándola en el trabajo de Silvina Guirtz y Mariano Naradowski, (1998). Titulado "Acerca del fin de la Escuela Moderna"."Al hacer referencia del "fin de la escuela moderna" no se aludirá, en este artículo a procesos de desescolarización en el sentido usual dado por los trabajos de Ivan Illich de la década del 70... La hipótesis que estamos desarrollando plantea nuevas formas de organización escolar que operarían un dislocamiento respecto a la moderna tradición escolar" (Pg.40). [3] La cita al concepto de razón es tomada de René Descartes en el libro "El Discurso del Método" (1998) "En lo cual no es verosímil que todos ellos se equivoquen, antes bien en eso testifica que la potencia de bien juzgar y de distinguir lo verdadero de lo falso, que es el que propiamente se llama buen sentido o razón; es por naturaleza igual para todos los hombres" (Pg.59) [4] Aún cuándo el presente ensayo prefiere abordar la problemática paradigmática y las disfunciones epistemológicas del proceso educativo, es insoslayable el hecho del abandono de las aulas como uno de los síntomas de la crisis del proceso escolar moderno.
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    [5] El Planteamientoalusivo a la Ética acude en procura de fundamentación al trabajo de Balaguera (1998) nombrado "Las Averías del Sujeto Escolar" súbitamente, los férreos lugares de la moral y la ética decimonónica ha tendido a pulverizarse en todos los planos que fundan a lo escolar tradicionalmente instituido" (Pg.27) [6] Las tesis constructivistas de Vigotsky se encuentran actualmente en boga en el plano pedagógico, pero el desarrollo de la crisis de paradigmas ha convertido al constructivismo en otro recurso didáctico, un paliativo en medio del derrumbe del sistema escolar. [7] Igualmente el paradigma positivista muestra un camino, fundado en los fines de la educación moderna, que precisan la formación de un sujeto caracterizado por el manejo del conocimiento, el virtuosismo ético y amplias destrezas corporales. [8] El trabajo de Magaldy Tellez, (1998) refiere, a propósito de Kant, que: "La certeza inquebrantable del progresivo logro de la emancipación implicó la de la educación como medio insustituible para garantizar la formación de la conciencia liberada de los individuos que por ella devenían sujetos racionales y morales" (Pg.121). [9] El uso de la técnica en momentos del fin de la modernidad, intenta dar nuevos matices a la didáctica. [10] Ver el dilatado trabajo sobre la fragmentación del estudio científico en el "Discurso del Método" de Rene Decartes. [11] Con relación a la perspectiva que, presuntamente, "el pueblo" tiene del proceso educativo, este ensayo comparte la reflexión de Colmenares (1997)."Resalta en primer lugar el cambio de sentido que se le da a la educación, tanto el docente como el alumnado formado en la matriz cognoscitiva popular reacomodan los contenidos y normas de la educación oficial a lo que sería su propia matriz cognoscitiva".
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    SOCIOcotidianoLOGÍA I. Según los iniciadoresde la disciplina sociológica del siglo XIX y primera mitad del siglo XX(Comte, Saint Simon, Durkheim, Webber, Arendt, Pareto, Marx, entre otros) Ésta debía ser una ciencia conectada de forma permanente con lo cotidiano, visto esto como lo que ocurre todos los días en los “aquí” y los “ahora” de cualquier población, fuera dicha población urbana o rural, lo fuera una metrópolis europea, norteamericana , asiática o un pequeño asentamiento suramericano, una multicultural urbe del note de áfrica o un poblado de pastores ovejeros suizos o de llamas, en el altiplano boliviano. La Sociología se postulaba a sí misma como una ciencia que podía explicar el comportamiento de cada espacio humano, para lo cual se ayudó con elementos de captación de datos tomados de la estadística, categorías de análisis e interpretación de las condiciones de vida tomadas de la antropología, la historia y la psicología. También de estas disciplinas, la sociología tomó los prejuicios propios de la ciencia moderna, el eurocentrismo, el reduccionismo, la supeditación de todos los factores de análisis a uno primordial, por ejemplo, la economía, la tradición, los ritos, la idealización de un orden social pretendido como mejor que otros, etcétera. Con todo esto, la “última de las ciencias” como la llegó a llamar Augusto Comte [1], se puso al cuello su propia soga, se hizo una disciplina de estudio tan abarcante como vaga, capaz de explicarlo todo y a la vez de no explicar nada. Por ejemplo, las escuelas de sociología norteamericanas de las primeras décadas del siglo XX tuvieron menor éxito que las empresas de publicidad en interpretar las querencias, movimientos, repulsiones y ambiciones de la población, ahí donde la Coca-Cola vendía millones de botellas de refresco, las escuelas más prestigiosas de sociología se dedicaban a analizar hechos pasados para aportar explicaciones en retrospectiva, es decir, la sociología hacía el trabajo de la historia. Sin embargo, esta situación no pasó desapercibida y ya para los años 60, las escuelas pertenecientes a lo que hoy llamamos el Estructural/Funcionalismo [2] elaboraron un corpus de ideas con lo que se buscaba hallar un camino hacia la interpretación de lo que “realmente hace la gente”, cómo vive y piensa, por qué elige lo que elige, en fin, un intento de acercar la sociología a lo francamente vivencial. Buscando en elementos de lo cotidiano tales como el vestir, la preparación de los alimentos, el baile, las formas de elección de pareja, las costumbres del hogar, la música popular, entre otras. Los sociólogos estructural/funcionalistas abrieron un campo de acción que intentaba ampliar el universo de la sociología, llevarlo más allá de los análisis ceñidos a la búsqueda de un orden social típicos del positivismo o a la sumisión a lo puramente economicista como era en rigor la sociología marxista. No obstante, la sociología estructural/funcionalista intentaba una interpretación con fines en la adaptación de la sociedad a un modelo de “buena sociedad” prescrito tanto en los Prerrequisitos Funcionales del funcionalismo, como en los conceptos de Rol y de Estructura, Funcionalidad, Disfuncionalidad, Adaptación al Medio, Autorregulación, entre otros, que en esencia planteaban al acto interpretativo como un camino hacia el conocimiento sobre “qué” le faltaba a cada sociedad para llegar a ser lo más
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    parecidas posible auna sociedad prototípica y por esta vía. Resulta obvio que se siguió incurriendo en los vicios del mundo científico que los propios cultores del citado enfoque denunciaban, pues, tratando de entender cómo se comporta una población, subyacía la idea de prescribir cómo debía comportarse para ser “funcional”. El problema no radica en querer que una sociedad funcione, esté estructurada y en ésta se lleven a cabo procesos eficientes, donde el andamiaje institucional tienda hacia la optimización. El asunto está en que según un planteamiento como el que se viene discutiendo, la sociedad sólo puede funcionar si ésta, está organizada de una manera específica, por ejemplo: si una familia no está conformada por un padre, una madre, los hijos, si no habitan una casa propia, se puede decir que es disfuncional, ¿Y qué efectos se supone genera esta disfuncionalidad? Que tal vez los hijos abandonen la escuela sin terminarla, que puedan tener problemas de adaptación al medio social, que se hagan “malandros”, por nombrar algunas anomalías sociales. De esto ser así, entonces muchísimas de las familias venezolanas o latinoamericanas, por hablar de lo que conocemos, sólo criarían chicos con éstos y con otros problemas, ya que en nuestro medio social es muy común la ausencia de un padre, la constante mudanza por no haber casa debido a los grandes déficits habitacionales. En nuestras familias hay diversidad en la forma como se organizan y jerarquizan, en muchos casos está la Abuela que actúa como matriarca y sus hijas con todos sus hijos que responden a una forma de autoridad matriarcal, en otros casos, por problemas de tipo residencial; las parejas deben seguir viviendo junto a sus padres (Es común escuchar la expresión “Voy a tener que construir atrás o arriba”) para poder solventar el asunto de la vivienda, esto seguramente influirá el modo organizacional de familia, la cual, por vivir en una estructura multifamiliar estará sujeta a formas de autoridad, jerarquía, división de tareas, etc. que actúan de manera disímil a lo que el estereotipo familiar describe y no por esto, el tejido de relaciones debe producir únicamente disfunciones, por otro lado, podríamos preguntarnos ¿Si en las sociedades con mayor presencia de familias estereotípicas no hay problemas de índole social tales como los antes mencionados? Por todo esto y a pesar del viraje positivo que dio la sociología en los años 60 con la expansión del discurso estructural/funcionalista, aun seguía siendo una disciplina sostenida en los anclajes de la Ciencia Moderna y por lo tanto sumergida en la crisis de las ciencias sociales, una crisis por cierto, que venía arrastrando desde sus albores en el siglo XIX. El propio devenir de los acontecimientos suele tomar por sorpresa a quienes se dedican a estudiarlos, se puede decir que un nuevo estatus de crisis de las Ciencias Sociales se manifiesta luego de la segunda mitad del siglo XX. Una de las situaciones que comenzó a marcar el interés de los sociólogos y otros tantos estudiosos de la sociedad, fue la preocupación por lo que cotidianamente hacen las personas, cómo se hace la vida, ya no visto desde estudios que evaluasen perspectivas en base a datos estadísticos tomados en muestras de miles o decenas de miles de personas, más bien se gira, hacia intenciones investigativas ancladas en un interrogarse por los quehaceres de pequeños grupos, de las familias, de las relaciones ocurriendo en un barrio, en un centro comercial, en la calle, en los tejidos íntimos y los matices que puedan observarse y luego interpretarse sobre los “cómo”, los “cuándo” y los “por qué” de las sociedades vistas desde sus estructuras más atomizadas. Así pues, aparece una tendencia hacia una sociología de lo minúsculo, de lo minimalista, de lo que puede ocurrirle a cualquiera, donde pueda ser más importante lo que propiamente ocurre y no la categoría de análisis que pretende explicarlo, un giro que venía ya reclamándose desde los mismos albores de la disciplina sociológica en la propia búsqueda de Weber[3] por una Sociología
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    Comprensiva, pero quedada la influencia poderosa del positivismo y el materialismo dialéctico, donde todas las ciencias sociales cimentaron tus bases y se debatieron durante más de un siglo, no se había logrado establecer (aun hoy no se consolida, pero viene ganando fuerza y colándose en los ámbitos académicos otrora impenetrables) II. Es como si por muchos años la sociología buscara explicar lo que le pasaba a Juan en Caracas, a Joao en Rio de Janeiro y a John en Chicago a través de las mismas hipótesis, haciéndose las mismas preguntas, incorporando las mismas variables y obteniendo como es previsible las mismas conclusiones. Digamos: Si Juan, Joao y John son obreros, viven en asentamientos urbanos destinados a la clase trabajadora y devengan salarios equivalentes en su sistema de sueldos a los de un obrero, entonces los tres hombres tendrán necesidades, aspiraciones, vicisitudes y reacciones sociales similares. Obviamente este es un ejemplo, tal vez simplista en exceso, sin embargo hay que tomar en cuenta que la sociología nace dentro de un horizonte epistemológico que piensa las cosas así, para el cual Juan, Joao y John no son más que datos, cifras y por eso, sus cotidianidades están supeditadas a condicionantes como, su estrato social, su lugar de residencia, su estatus económico, entre otros. Por lo cual, al momento de describir las condiciones de uno, fácilmente se podrían inferir las condiciones de los otros dos, en tanto obreros, proletarios, asalariados, etc. Pero, qué pasa si Juan baila salsa, Joao gusta de la samba y John gusta del beisbol, si uno de los tres escribe poesía en sus ratos libres, si otro canta y el terceo es chef aficionado, si Joao juega futbol los fines de semana y John ve el nascar por Tv, mientras Juan visita a su mamá cuando tiene días libres. De acuerdo con la Sociología Clásica, no pasa nada, porque nada de esto importa, pues queda fuera de las categorías de análisis, lo que le pase a nuestros tres amigos en su vida diaria, ratos libres, cuáles son sus afectos, gustos , amores, pasiones, virtudes y falencias humanas, todo eso queda por fuera. Es decir, “todo lo que hace la vida”, precisamente, lo cotidiano es puesto a un lado para decir que Juan, John y Joao son obreros, proletarios y pertenecen a tal o cual estratificación socioeconómica previamente asumida . Michel Maffesoli [4], pensador francés contemporáneo, en su texto “El Tiempo de las Tribus” trabaja en una sociología de lo cotidiano, no es el primero, mucho se debe hoy a Foucault, a Morín, a Baudrillard y a los propios Parsons, Mallinowski y Weber (a sus escuelas de pensamiento) sobre los estudios que intentan entender lo cotidiano como primer interés y preocupación de la sociología, el clima postmodernista ha propiciado que estos estudios sobre lo cotidiano trasciendan incluso, las fronteras disciplinares de la sociología y las demás ciencias humanas, y ha situado el estudio de la sociedad como un ejercicio de complejidad y por ende, la propuesta transdisciplinar que viene calando desde las dos últimas décadas del siglo XX, hoy por hoy resulta quizás la más apetecible a la hora de emprender un estudio sincero de la movediza, quebradiza y multifactorial realidad social en cualquier contexto. Vivimos un tiempo de tribus, diríamos con Maffesoli, de instituciones que extraviaron su sentido y acaecen en la contingencia, usando máscaras e identidades borrosas, vivimos una época distópica donde los roles se cruzan y podemos ser unos sin dejar de ser otros, una sociedad de metáforas donde lo político se juega la vida en relaciones inmediatas, donde los afectos sustituyen a los
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    méritos y losdesafectos dictaminan las culpas. En un predio epocal como el que transitamos, una ciencia social dicotómica, anquilosada en un sistema hipotético, categorial y rígido en su metodología, poco tendría que decir sobre lo que ocurre a Juan y a sus tocayos, a ti o a mí. Flotamos en una época líquida, Modernidad Líquida, diríamos con Bauman[5]. Donde incluso el tiempo/espacio se transita en una levedad y una maleabilidad que alteran todo el aparataje relacional de las personas. La sociedad de hoy, en los cuatro puntos cardinales del orbe se organiza con signos disímiles a las formas prescritas en el discurso enunciativo de la tradición moderna, deviene tal y como la metáfora conceptual de Bauman lo plantea, de forma líquida, escurridiza. Esta situación traza retos arduos para quienes intenten una comprensión de lo social. Más si sus intentos no pretenden tomar en cuenta las particularidades que el momento plantea. En la inquietud por comprender la misma flexibilidad de las relaciones sociales radica la posibilidad de los estudios sociológicos de la cotidianidad, no se trata de hacer caída y mesa limpia, de anunciar a voz batiente con el slogan del postmodernismo ochentoso que sentenciaba “LA SOCIOLOGÍA HA MURETO[6]” Más bien se trata de reconducir los intereses investigativos de la disciplina, bajarlos de las cúspides grandilocuentes de la ciencia social decimonónica y sentar dichos intereses investigativos a la mesa con Juan, Joao y John, dejarles hablar, así como vienen haciendo muchos investigadores de lo social tales como la gente del Centro de Investigaciones Populares[7] en Venezuela o como también experimentan en Brasil, México y Argentina donde se estudian fenómenos como las Tribus Urbanas, la vida y las relaciones humanas en favelas, colonias, puertos y estadios de futbol. No se trata de obviar las relaciones de trabajo, la influencia de las políticas económicas, las tiranteces del mercado, las tensiones de grupo, de clases y políticas. En absoluto se trata de negar todos estos fenómenos, cerrar los ojos y decir que no forman parte de la realidad que viven, influencian y determinan el actuar de las personas, por el contrario, se trata de entender que todos estos elementos actúan de forma diversa, no unívoca, sobre los individuos, de comprender que tampoco son los únicos causales de los fenómenos societales, pues a todos ellos se adicionan componentes de la performatividad cultural que no pueden ser ubicados como superfluos, secundarios o marginales. Elementos de riqueza inestimable, tales como, el hablar de la gente, qué comemos y como preparamos los alimentos, cómo se relacionan las personas ente sí, cómo viven y conciben lo institucional, lo familiar, lo afectivo, lo virtual, los gustos individuales que pueden devenir en colectivos o no. La Sociología de lo Cotidiano se atreve de hecho a redefinir lo colectivo, lo político, lo social en sí, a través de búsquedas que nos pueden llevar muy lejos si nos preguntamos qué música escucha, canta y baila la gente, cómo viven sus aficiones deportivas, cómo les influencia la moda, a qué le temen, cómo se aman, en qué creen, cuáles son sus ritos y costumbres más sencillas, pero a la vez más cercanas, etc. Aquí también se manifiesta la mirada transdisciplinar, pues, éstas son comúnmente preguntas y preocupaciones de la antropología, la historia, son delinteres de la educación, sin embargo, encajan perfectamente en lo que venimos planteando como los intereses fundamentales de los estudios sobre lo cotidiano. Se podrían abrir y de hecho se han abierto rangos de abordaje e interpretación de las realidades plurales y contingentes de las personas que a su vez llevan al reconocimiento de sociedades que habitan dentro de la sociedad, micro culturas, géneros, mixturas y formas de adquisición de saberes
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    que desde hacemucho vienen habitando paralelas con las formas oficiales y reconocidas de actuación social, pero que marcharon sin ser avistadas por quienes tenían la tarea enorme de entender a la sociedad y terminaron, medio/entendiéndola, mal/entendiéndola e incluso des/entendiéndola a razón de querer ajustar la acción humana colectiva a modelos analíticos herméticos, sesgados y prejuiciosos. Notas [1] Augusto Comte (19 de enero de 1798-París, 5 de septiembre de 1857) es un pensador francés del siglo XIX, conocido como el fundador de la Sociología como ciencia y del método positivista. Paternidad que no deja de ser polémica pues muchos historiadores de las ciencias sociales plantean que la sociología ya estaba diseñada en la obra de pensadores como John Locke, Herbert Spencer y el propio maestro de Comte, el aristócrata y pensador Henry Saint Simon, quienes a esta nueva ciencia encargada del estudio de la acción humana en colectivo, la llamaron Física Social, nombre que también utilizó Comte hasta que en su obra Curso de Filosofía Positiva termina por denominar con el nombre que hoy la conocemos, sociología. [2] Aunque los enfoques sociológicos conocidos como Estructuralismo y Funcionalismo se desarrollan de forma distinta y tienen diversos representantes, por la similitud en el acercamiento a los fenómenos sociales, las características de ambos enfoques y las coincidencias epistemológicas, hoy se les trata como un solo enfoque Estructural/Funcionalismo. Autores como E. Márquez Pérez en su libro Sociología de la Educación plantea un buen ejemplo sobre la asociación de amos enfoques. [3] Max Weber ( 21 de abril de1864-Múnich, 14 de junio de 1920) Su obra reviste singular significación para el desarrollo de la sociología. Weber fue de igual manera un filósofo, economista, jurista, historiador y politólogo. Es considerado uno de los fundadores del estudio moderno de la sociología y la administración pública, con un marcado sentido antipositivista. [4] En su texto El Tiempo de las Tribus (1990), el francés Michel Maffesoli desarrolla el concepto de Tribalismo Urbano, como un fenómeno social propio de la postmodernidad, el cual a grandes rasgos consiste en un respuesta asociativa de los individuos de los espacios citadinos quienes al no verse convocado a ejercer la socialidad en los agenciamientos tradicionales (La Iglesia, partidos políticos, gremios, ideologías, etc.) comienzan a vivenciar lo social desde el micro grupo, bien lo sea por una conexión identitaria o por mutua protección. En este sentido La Tribu también se puede vivir en el plano de lo virtual, en lo simbólico, incluso. Para Maffesoli, la tribu se provee sus propias reglas, jerarquías, genera una jerga, incluye y excluye Todo esto en un espacio fronterizo de la urbe, a la margen del tejido social sin desprenderse del todo de éste. [5] Zygmunt Bauman (Poznań, Polonia, 1925) es un sociólogo, filósofo y ensayista polaco de origen judío. Su texto La Modernidad Líquida (1999) genera un acercamiento al estatus actual de la sociedad bajo la influencia del proceso globalizador y el descentramiento de los asideros fundamentales de la modernidad. La licuefacción de los ideales de la sociedad moderna da paso a fenómenos como la transitoriedad de las relaciones humanas, el nomadismo cultural, nuevos sincretismos y formas de vivir lo individual, lo colectivo, la emancipación, el tiempo/espacio y el trabajo de formas distintas a lo que dictaminó la ortodoxia moderna. [6] El discurso postmodernista temprano se caracterizó por la proclamación de los epitafios de todas las figuras del discurso de la modernidad. En textos de pensadores como Lyotard, Baudrillard y en
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    Venezuela, R. Lanz,fue común leer proclaman fúnebres tales como La escuela ha muerto, La muerte del sujeto, La muerte de la historia, La muerte del trabajo, La muerte de la ciencia… Con esto se pretendía significar por un lado el fenecimiento (por cumplimiento del proyecto o por fracaso del mismo) de La Modernidad, sus instituciones, discursos. Por otro lado se anunciaba el cambio epocal. Ya entrado el siglo XXI los pensadores que se adscriben a la “corriente” postmodernista, trabajan con otros códigos y producen conceptos más allá de los clichés intelectuales de hace un par de décadas. [7] El Centro de investigaciones Populares, por sus siglas CIP se dedica al estudio vivencial y comprensivo de la realidad social de los sectores populares de Venezuela. Está dirigido por el intelectual y sacerdote y Alejandro Moreno Olmedo, cuya obra emblemática es El Aro y la Trama (1995) este trabajo profundiza en el estudio hermenéutico de las prácticas de vida populares las cuales se generan dentro de lo que el propio moreno ha conceptuado como la Episteme Popular o Episteme de la Relación.
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    SOBRE LA INDIFERENCIACONTEMPORÁNEA No me gustan los cuentos que comienzan con la expresión “Había una vez”, no obstante, este es un cuento que no me agrada para nada, por tanto, se merece comenzar con frases trilladas porque se trata de la repetición, de lo que retorna a diario, de lo que no sorprende ya por fuerza de la costumbre, de lo que está ahí, tan de frente a nosotros que terminamos por aceptarlo sin mayores trances… Había una vez una violencia grande y robusta que habitaba en un país de misses, béisbol y discotecas (Al menos eso dicen muchos). Esta violencia no cesaba de crecer, de extenderse y de metamorfosearse. De cambiarse de máscaras, de acostumbrar a su presencia, de hacerse aceptar sin más que un encoger de hombros colectivo por quienes por tanto sentirla ya habían quedado sin respuesta, impávidos. Hablo de titulares de prensa de lunes a las 6am, en el semáforo de turno con la cuenta de 45 muertos a bala durante un fin de semana, de 18 agentes de la ley asesinados por mes, de robos que ya no se enumeran, de violaciones que se quedan macerando en el vinagre de los traumas, de las almas mudas de quienes no denuncian, porque, ¿para qué? Hablo de videos de decapitación, linchamiento y quema, circulando en la enorme videoteca virtual con acceso por whatsApp a la que todos podemos acceder y todos podemos conseguir, de un vendedor ambulante que ofrece el último video casero de Miss Cojedes, al tiempo que vende una masacre en DVD ocurrida en el penal de Tocorón, o en otra de las tumbas para vivos que son nuestras penitenciarías, lista para llevar y ver en familia. Hablo de que todo eso y más que nos acontece y se nos muestra en la brevedad eterna de 30 minutos de cola en un cruce de vías de cualquier ciudad en este país, donde “había una vez” una violencia que crecía. De lo que se trata aquí no es de escrutar en las causas seminales de la violencia, no porque no me importe, tal vez sea, porque ya las conocemos de sobra, o porque la cosa no es tan sencilla como para ser vista a través del ya opaco lente de lo causal. De lo que se trata es, de preguntarnos cómo se forjó esa indiferencia ante la violencia y su presencia permanente, así como lo que puede estarla haciendo crecer con sus fauces dentadas y salivantes como un ciclópeo engendro devorador de gentes, que de tanto estar, ya hasta le acariciamos, le rozamos el morro como implorando clemencia, justo antes de que nos devore. Lo que aceptamos. Por experiencia y porque lo he leído en trabajos como Vigilar y Castigar de Michel Foucault, puedo decir que cuando una acción se regulariza y normaliza en el tiempo, se convierte en una costumbre, se hace algo tan de lo cotidiano que fácilmente pasa desapercibida entre todo el corolario de usos que conforman una trama social determinada. Por ejemplo, quién va a estar pensando que una cosa tan normal y buena nota como “tumbar una piñata” en la fiesta de los chamos es un acto de violencia, por qué va a serlo pues, si se trata
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    solamente de haceruna rueda en torno a un muñeco, algunas veces de forma humana, que se balancea guindado de una cuerda y pasar ordenadamente, uno por uno a darle de palos hasta que se parta! Después de abierta la piñata, todos los niños, algunas mamás incluidas, en un acto de dulce anarquía se vuelcan al saqueo, se lanzan en el suelo a pelear los juguetitos y golosinas que llueven con el confeti, desde el vientre de la figura de Dora la Exploradora mal herida, generando uno de los instantes más significativos y divertidos de la rumba (el otro es el de picar la torta), donde se prueba la capacidad competitiva de los muchachos y sus madres, mientras papá toma fotos y fotos del evento para eternizarlo y disgregarlo por las redes sociales. ¡Otra foto pal’ FaceBook! ¿Te das cuenta? Qué de violento puede tener este rito, que por lo demás está sembrado en nuestra antropología cultural, repetido año tras año en cada vida, como algo automático, que hacemos sin pensarlo, sin objetarlo, precisamente porque es NORMAL y a nadie le afecta. No obstante, debemos aceptar que la piñata como tantos otros ritualidades de la cotidianidad que vivimos, está cargada de una simbología, que se puede decir, actúa como un elemento de violencia controlada socialmente, como lo pueden ser también, ver una pelea de boxeo, ir a la corrida de toros el domingo, como mojar a un desconocido en carnaval, todas sanas e inofensivas tradiciones, diversión, juego y deporte que a “nadie dañan” y a casi todos gustan. (A mi no, aclaro) Así pues, cuando un hijo nuestro patea un gato, decimos, “Ah… era un gato”, sólo un gato, cuando el mismo hijo se cae a golpes con un compañero de clases tenemos algunas respuestas más elaboradas - Papá dice por ejemplo: “Bueno, yo también peleaba en la escuela” o “A mí que no me llamen por pendejadas tuyas otra vez” o esta que es un clásico “¡Si te dejas joder, te jodo yo más atrás!” Lo que quiero ilustrar con estas situaciones que sin duda nos han acontecido en algún momento de nuestras vidas. Es que hay cosas que vemos como muy corrientes, que se presentan como parte de los estándares comunes de la vida social y que sin embargo cuando hacemos de éstas una hermenéutica mínima se nos revelan como aspectos cuyas características podrían hasta sorprendernos, sino dejarnos boquiabiertos. Tal vez de modo similar, se nos han hecho normalísimas y cotidianas, situaciones algo menos inofensivas que una fiesta con piñata o una pelea entre escolares. Hoy día resulta de lo más común pagar un soborno a un funcionario por hacer su trabajo de oficina, “mentarle la madre” al del carro de al lado con amenaza de muerte incluida y con la nota de píe de página que reza ¡Tú no sabes quién soy yo! Todo con nuestros hijos en el asiento de atrás, después de haberles dado una clase de civismo y explicarles que eso de andar peleando era cosa de marginales y salvajes. Es sorprendente la frecuencia con que vemos a personas de cualquier grupo etario compartiendo videos de golpizas, violencia policial, entre otras especies repugnantes que por vía celular cuentan con la más expedita y democrática distribución. Nos enteramos a diario del secuestro de alguien, del asesinato de alguien más – ¿Te enteraste que mataron al chino del abasto? – si vale, seguro lo mataron por chino o al árabe de la zapatería le robaron todas las suelas o al hijo de la comadre le sacaron un riñón y lo dejaron metido en una bañera con hielo. Se nos revelan estas anécdotas, que ojalá fuesen leyendas urbanas, mitos de la calle que circulan los ambientes que transitamos agrandándose o distorsionándose en boca de los interlocutores que ensalzan los relatos dependiendo en su imaginación. Pero no, lo que ocurre no forma parte de la ficción sino de una cotidianidad escalofriante que parece no importarnos mucho hasta que nos toca demasiado de cerca.
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    Agrava todo estoel hecho bien tangible de saber que ya hemos hecho quizás todo lo posible para protegernos, hace ya décadas vivimos tras las rejas, instalamos alarmas, tenemos carteras multilock, tranca palancas, tranca pedales, tranca neveras, guachimanes, estampitas de unos cuantos santos, circuitos cerrados de televisión, entre muchos otros sistemas de seguridad, costosos y baratos, que no nos protegen ni nos cuidan, no hablemos de policías ni de operativos con nombres rimbombantes que no funcionan. Lo que nos queda es no pararle a nada, vivir en la contingencia, encomendarnos a todas las deidades protectoras del universo. Creo que la indiferencia a demás de darse por la costumbre de que estas cosas ocurran con tan abismal frecuencia e intensidad, también se da como resultado de una reacción de impotencia porque obviamente nos descubrimos maniatados sin poder hacer mucho más de lo que hacemos. En el colegio. El año 2010, se caracterizó por tener no pocos altibajos, en muchas instituciones del país, en el mes de febrero se dictaron cursos de inducción del proyecto curricular que el gobierno quería-quiere implantar en el sistema educativo, esta actividad se presentó polémica desde el inicio, la obligatoriedad de asistencia a los maestros para quienes se preparó el engaño, la pantomima de discusión de lo que no se iba a discutir en absoluto, el chantaje de que si abandonaban el curso se les retirarían las licencias de ejercicio de la carrera, comenzaron a ser factor de alteración para los docentes quienes rechazaron estas imposiciones. La preocupación de grupos de representantes por la prohibición inicial de su acceso al evento, se sumó como aditivo para insuflar tensión a un ambiente ya bastante caldeado. El curso terminó, en muchos planteles, con manifestaciones de representantes, estudiantes y algunos profesores que se opusieron a la manera de llevar a cabo el proceso de “revisión curricular”. Días después de estos eventos un grupo de estudiantes de un colegio, cuya realidad me toca porque trabajo en él, había tenido la genial iniciativa de jugar carnaval encapuchados a la hora de salida. En el inicio de su operación comando se dirigieron a la entrada del colegio a bombardear con globos de agua a representantes y estudiantes, entre los que se contaban niños de primaria y preescolar. Madres y padres tomaron a sus hijos y corrieron despavoridos a los vehículos y los pusieron en marcha para salir del apuro, lo que provocó más caos, algunos lesionados, peleas entre representantes y estudiantes, la llegada de la policía y mucha confusión. Pánico. Al día siguiente cuando las autoridades del plantel confrontaron a los presuntos responsables del incidente, sus representantes en una evidente muestra de dominio de las artes diplomáticas dijeron – Pero si eso fue solo una muchachada, ¿quién no ha jugado carnaval en la vida? Cabe destacar que el desparpajo con el cual estos representantes justificaban las acciones de sus hijos, no distaba mucho de los discursos de los funcionarios de la Zona Educativa, cuando aseguraban – Pero es que, sí vamos a discutir el currículo pero no le vamos a cambiar casi nada porque así está bien, está perfecto, bueno y el que vaya pierde su cargo! Es evidente, estamos en un punto en el que la violencia en cualquiera de sus formas (social, delincuencial, doméstica, institucional, política) encuentra justificaciones en quienes la ejercen e incluso también en quienes la padecen, porque así como el propio Foucault nos ha dicho con referencia al poder, al afirmar que éste no se instala en una sola parte sino que más bien circula por todas. La violencia también circula, se colectiviza.
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    La violencia quehoy nos hace su víctima, en la brevedad de un pestañeo nos puede hacer su instrumento. Así pues, cuando somos quienes ejecutamos el abuso, los que agredimos, entonces, una discursividad de la impunidad aparece flamante para minimizar aunque sea retóricamente los daños que podemos haber causado, argumentos tales como, -Yo me coleo porque el otro se colea, yo robo porque los políticos roban, te pego porque a mí me pegaron, lo que pasa es que yo también peleaba en la escuela, y pare de contar. Parecen suficientes argumentos para sacarse de encima cualquier responsabilidad que tenemos para con el otro, con lo que pertenece al otro, con lo público y hasta con uno mismo. Lo siento, pero esa es la tradición. La violencia puede tomar muchas formas, manifestarse de maneras diversas e inclusive disimularse entre todo el conglomerado de costumbres que circulan entre los integrantes de una determinada sociedad. Pongamos como ejemplo el asunto de la tradición, si revisamos el concepto de tradición de manera ligera, podemos decir que se trata de una costumbre que se afianza dentro de un grupo social y se transfiere por generaciones a través del tiempo, repitiéndose consecutivamente y de forma relativamente inalterada por generaciones. Teniendo en cuenta el concepto de tradición podríamos reflexionar en torno a que algunas de éstas entrañan dispositivos de violencia social controlada, que suelen pasar inadvertidos y que tal vez solo el que pueda ser en un momento víctima de algún tipo de violencia pueda de forma queda, quejarse un poco, como cuando un grupo de estudiantes de un colegio cualquiera emprende a manotazos contra un compañero el día de su cumpleaños, lo que por tradición se acostumbra a llamar “Salitas”, las cuales se brindan al agasajado para, demostrarle, será el cariño que se le tiene, digamos que “sí”, no quedándole de otra al cumpleañero que cubrirse de lo que le toca por tradición, una vulgar rumba de palos para los cuales el único desquite posible sería esperar el cumpleaños de algún otro para dejar que la tradición le duela al próximo cumpleañero. Por tradición también solemos mojar a la gente en carnaval, mojar como mínimo, cuando no es que la tradición degenera en ensuciar, revolcar y golpear con objetos contundentes como “bombas de agua congeladas” o sea, un pedazo de hielo macizo a alguien que probablemente no conocemos ni sabemos qué hace o donde va. Pero, por tradición el que ataca parece sentirse justificado en una suerte de permisividad social que opera en un entorno donde el respeto por la condición del otro queda suspendido en un limbo que seguimos llamando tradición. Así las cosas, volviendo al caso cualquiera del colegio cualquiera, tenemos que una tradicional “salita” de cumpleaños derivó en una brutal golpiza, con patadas y empujones contra quien simplemente había cometido el infame delito de… cumplir años. ¿Por qué una “sana” tradición ha de desembocar en un todos contra uno, en una golpiza que ocurre para divertimento de los que atacan y los que miran como un individuo es vapuleado por los pocos segundos que dura la escena en el patio de un colegio? Vivimos tiempos violentos, tiempos en los que la confianza en instituciones y principios de conducta pública ha mutado en una sensación de expectación acechante, en un prerrequisito de autodefensa inmediata y automática en contra de cualquier signo de agresión contra uno mismo o contra aquello que uno debe proteger, a saber, la familia, el empleo, la propia integridad, los bienes,
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    etc. Con estopodemos decir que estamos en una permanente actitud defensiva contra cualquier cosa que sospechemos nos pueda agredir. Las razones que motivan esta actitud están más que claras, una delincuencia desbordada, un corpus institucional inoperante, por no decir partícipe de las acciones delictivas, todo esto suma una disociación moral del tramado social que evidentemente se refleja en el ánimo defensivo de la gente. ¿Qué tiene todo esto que ve con una “salita de cumpleaños” en un patio escolar? Pues bien, la presión que ejercen los citados factores sobre el conglomerado social puede encontrar algunas vías de escape en la actitud agresiva de algunos individuos, los cuales atacan antes de ser atacados, “guerra preventiva” habría dicho el infausto Donald Rumsfeld en su momento, nos convertimos en agresores antes de que se nos agreda, tomamos la iniciativa y marcamos nuestra impronta de superioridad tal vez, o manifestamos nuestro miedo social huyendo hacia adelante, diríamos con la jerga pugilística “El que pega primero, pega dos veces”, para luego justificar el desafuero agresivo y desconocedor del espacio vital del otro con la auto asumida liberación de culpa, “Lo siento, pero esa es la tradición”.
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    LA PREGUNTA ENEL QUEHACER FILOSÓFICO. La importancia del acto de cuestionar/cuestionarse en la enseñanza de la filosofía. “A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: “¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?” Pero en cambio preguntan: “¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?” Solamente con estos detalles creen conocerle.” Antoine De Saint Excuperi- El Principito “¿Qué es la vida? A esta pregunta responde a su manera y con absoluta tranquilidad toda obra de arte verdadera y lograda. Ahora bien, las artes solo hablan el lenguaje ingenuo e infantil de la intuición, no el abstracto y serio de la reflexión: de ahí que su respuesta sea una imagen pasajera, no un conocimiento universal permanente. Así que, para la intuición, toda obra de arte responde a esa pregunta: cada pintura, cada estatua, cada poema, cada escena en el teatro; también la música aporta su respuesta y, por cierto, con mayor profundidad que todas las demás, pues ella expresa la esencia más íntima de toda vida y de toda existencia en un lenguaje inteligible de inmediato pero intraducible al lenguaje de la razón. De manera que todas las demás artes presentan ante quien pregunta una imagen intuitiva y dicen: ¿¡Mira aquí, esto es la vida!? Su respuesta, por muy correcta que pueda ser, proporciona solo una satisfacción parcial en vez de una satisfacción completa y definitiva. Y es que aquellas ofrecen siempre un fragmento, un ejemplo en vez de la regla, no la totalidad que solo puede ofrecerse en la universalidad del concepto. Dar una respuesta para este, es decir, para la reflexión en abstracto, a la mencionada pregunta, que sea duradera y que baste para siempre, es la tarea de la filosofía. Entre tanto, vemos aquí sobre qué se sustenta el parentesco de la filosofía con las bellas artes y podemos inferir en qué medida también la capacidad para ambas posee una misma raíz, si bien muy diferente en su dirección y en lo secundario.” Arthur Schopenhauer -El mundo como voluntad y representación. Introducción Este intento surge en el propósito de establecer elementos que tiendan a hacer apreciar al recurso de la pregunta como una herramienta de trabajo en el proceso de aprendizaje de la filosofía. En relación con esta finalidad, se ponen en juego argumentos emanados tanto de la historia de la filosofía, como de la práctica propia del acto pedagógico donde permanentemente se puede hacer uso de la pregunta como forma de construcción de conocimientos, no únicamente desde la dirección profesor alumno sino
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    también de formamultidireccional, haciendo del acto de preguntar y preguntarse un puente que permita la reflexión, la auto reflexión y la coreflexión. Con miras a desarrollar esta idea, el presente artículo se paseará por distintos escenarios, la historia de la filosofía, el aula, el acto docente, la vida misma. Considerando situaciones de la propia dinámica de la práctica docente en cuanto a la enseñanza de la filosofía, los problemas que suelen suscitarse a la hora de elaborar preguntas para la clase, para las evaluaciones, qué pasa cuando son los estudiantes los que preguntan y qué clase de preguntas suelen hacer a los profesores, cómo utilizar las preguntas no solamente para incentivar el conocimiento sobre un contenido específico de tal o cual materia, sino también, para movilizar una reflexión sobre las propias acciones, sobre el mundo que nos rodea y los temas que le son prioritarios, sobre mismas prioridades y las elecciones, sobre la vida misma. En las páginas que vienen a continuación, se encuentran tres capítulos en los cuales se discute a cerca del tema que se viene plateando en esta introducción, el primero de ellos discurre sobre I- La importancia de la Pregunta (Algunos ejemplos en la historia de la filosofía). En este capítulo se intenta una brevísima aproximación al valor que ha tenido el acto de preguntar y preguntarse en todo el devenir de la filosofía. Un segundo momento de este artículo, el cual lleva por título II- La pregunta como elemento permanente en la práctica del aula, procura denotar la utilidad de establecer una interrelación entre los actores del proceso educativo a través de la reflexión basada en el cuestionamiento sobre la realidad, los conceptos, las fundamentaciones que aparecen en la dinámica del aula, no solamente en filosofía sino en cualquiera de las áreas del saber, por último aparece III- De cómo preguntar ¿Qué es una pregunta filosófica? En este tercer round se intenta precisar de manera didáctica, cómo elaborar preguntas que sirvan para invitar a la reflexión sobre el acto filosófico tanto en el aula como el propia vida, disertar sobre la diferencia entre una pregunta a la que podríamos llamar “trivial” y aquella cuya densidad, pueda ser objeto de provecho para la reflexión y a partir de ella se logre profundizar en temas que incluso trasciendan los ámbitos de lo académico y se instalen en la propia vivencia de los actores del proceso educativo. Con este esfuerzo se intenta sumar un elemento activo al ámbito de la didáctica de la filosofía, una herramienta de manejo constante para el docente que incursiona en la enseñanza de los saberes filosóficos, a fin de contar con los recursos necesarios para su desenvolvimiento en estos predios. I. La importancia de la Pregunta (Algunos ejemplos en la historia de la filosofía). ¿Cuáles fueron las primeras preguntas de la filosofía? O tal vez sea mejor inquirir ¿Por qué el hombre comenzó a hacerse preguntas? ¿Qué querían saber nuestros antepasados y ¿Cuáles de esas preguntas aun siguen dando vueltas por nuestro presente? Si pudiésemos viajar en el tiempo y al menos intentar averiguar cuáles fueron esas primeras preguntas que se hicieron los hombres sobre cosas más allá de lo meramente respectivo a la sobrevivencia, tal vez nos encontraríamos con que las primeras interrogaciones, que podríamos llamar trascendentales, pudiesen haber sido estas dos ¿Quién soy? y ¿Qué es el universo? ¿Quién soy?, interroga por el Yo, por esa proyección hacia dentro de sí mismo que aun hoy despierta álgidas discusiones, es una pregunta intrínseca que implica que la persona comenzó a mirarse
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    como unicidad ycomo parte interdependiente de un conglomerado, manada, tribu o gens primitiva. Otra de las preguntas primigenias por medio de las cuales el hombre comenzó a cuestionarse y a reflexionar sobre lo que le rodeaba pudo ser, tal vez, ¿Qué es el universo? Y es que se puede elucubrar con que en tiempos muy remotos conseguimos a un hombre extasiado por la inmensidad que lo rodea, carente de nociones que la abarquen y ávido por descubrir tal inmensidad y por situarse en un lugar de ésta. Así pudo haber surgido la filosofía, en la témporo/espacialmente lejana Jonia*, en ese periodo al cual se ha denominado Presocrático y pudo haber comenzado con señores que se hacían preguntas sobre cosas que escapaban a lo inmediato, al día a día, preguntas que lejos de versar sobre lo cotidiano, se adentraban en las turbias profundidades de aquellos misterios contados en los mitos sobre el origen y el funcionamiento del mundo. Todo este proceso va surgiendo producto de un conjunto de condiciones que se fueron sincronizando en el momento en que las sociedades alcanzaban cierto nivel de desarrollo técnico y político. Los hombres libres de la antigua Grecia podían dedicarse a escudriñar su entorno (hacer ciencia) pues tenían resueltos ciertos problemas antropológicos tales como la búsqueda de alimento, la vivienda, el tiempo libre. Valga decir que estas condiciones no solamente se vivieron en el mundo griego arcaico sino que a su vez se manifestaron en otros horizontes civilizatorios como el egipcio, el mundo mesopotámico, la antigua China, solo por nombrar algunas civilizaciones, donde también son harto conocidos los avances culturales. Sin embargo, en el mundo helénico el pensamiento toma derroteros trascendentalistas cuando pensadores como Heráclito, Parménides, Tales de Mileto, Demócrito, Pitágoras, Anximandro, Anaxágoras, por ejemplo, comienzan a desmenuzar los mitos creacionistas de Hesíodo o la épica Homérica, abordándolos con una mirada crítica que les lleva a elaborarse preguntas sobre temas como el ser, el tiempo, el origen del cosmos, la materia y la vida, temas que, algunos de ellos, incluso hoy están en la cúspide de la trama filosófica contemporánea. La etapa de la filosofía conocida como Período Clásico, destaca por el cambio en el orden de lo que los filósofos se preguntaban, más no así por una merma en la curiosidad y la prolijidad de temáticas abordadas por éstos, ya que en esta etapa, los pensadores despliegan un sinnúmero de temas que van intentando dilucidar al Hombre como centro del pensamiento filosófico, dejando un tanto de lado las preguntas por lo cosmológico. Sócrates por ejemplo, hace de la pregunta la base de su método pedagógico, la Mayéutica, por medio del cual, interroga a sus efebos sobre su realidad intrínseca. Muestra de esto son los Diálogos donde Platón a través de la figura de Sócrates trata temas como el amor, el deber, la virtud y la belleza, para los cuales hace uso del recurso interrogativo como estrategia metodológica para explicar su postura mientras utiliza al interlocutor como señuelo sobre el cual dejar caer la fuerza de sus argumentos e ironías. Así aparece reflejado en el diálogo Menón (sobre la virtud) Menón- ¿Podrías tú decirme, Sócrates si la virtud se adquiere por instrucción o por ejercicio, o si, no dependiendo de la instrucción ni del ejercicio, le es dada a cada hombre por la naturaleza, o de cualquiera otra manera? (Pg. 333). A lo cual el propio Sócrates contesta más adelante con nuevas interrogantes: Sócrates- Yo, Menón me encuentro en el mismo caso. Comparto en esta materia la indigencia de mis conciudadanos y me reprocho a mi mismo el no saber nada a cerca de la virtud. No sabiendo qué es, como podría conocer en qué consiste ¿Crees posible, sin saber quién es Menón, saber si es hermoso, rico, noble o todo lo contrario ¿Crees tú que esto sea posible? (Pg.334)
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    En este fragmento,conseguimos un ejemplo de esa práctica socrática la cual consiste en ir preguntando al interlocutor, incluso sobre preguntas anteriores. Por lo que sabemos, Sócrates procuraba expulsar los prejuicios y las ideas fundadas en la doxa, que habitaban el alma de sus interlocutores y con esto, conducirlos a hallar la verdad dentro de sus propias almas. Ahora bien, en este caso ya no encontramos al recurso de la pregunta como un acto de reflexión intimista a través del cual el pensador se pregunta sobre los eventos del cosmos o la vida misma, sino como un recurso metodológico para accionar la reflexión en los otros, esto es importante destacarlo ya que más adelante se estará discurriendo sobre cómo usar la pregunta de manera didáctica para el trabajo del aula y para la propia vida. Fernando Savater plantea incluso, que el acto del filósofo, en tanto acto reflexivo comprende el hacerse las mismas preguntas que otros filósofos se han hecho intentando dar a éstas otras respuestas, es decir, transitar los mismos caminos de la reflexión, que otros han tomado y en esta travesía, conseguir otros destinos, otras respuestas, así lo aclara el mismo autor de Las Preguntas de La Vida: …cuando alguien quiere filosofar no puede contentarse con aceptar las respuestas de los otros filósofos o citar su autoridad como argumento como argumento incontrovertible ninguna respuesta filosófica será válida para él sino vuelve a recorrer por sí mismo el camino trazado por sus antecesores o intenta otro nuevo apoyado en esas perspectivas ajenas que habrá debido considerar personalmente. (Pg. 6) Así pues, vemos como en su momento, el trabajo de Sócrates dictaminó en gran medida el devenir de sus sucesores en la tradición filosófica, ya que, aunque fueron bastante más prolijos y abarcantes, Platón y Aristóteles como estandartes del pensamiento clásico, e incluso, los posteriores Séneca, Cicerón, Plotino en el mundo romano y los filósofos medievales Santo Tomás y Agustín de Hipona, dedicaron parte de su trabajo a recorrer los problemas que aparecieron en los filósofos que les antecedieron. Es decir, volviendo con Savater, se dedicaron a recorrer el camino de quienes plantearon antes de ellos, los problemas y las preguntas del pensamiento filosófico que más inquietaban la curiosidad de la humanidad. Mucho más adelante en el tiempo, conseguimos a Inmanuel Kant quien pensó que las preguntas fundamentales de la filosofía podrían resumirse de esta forma: ¿Qué puedo conocer? ¿Qué debo hacer? y ¿Qué me está permitido esperar? Con estas tres interrogantes Kant vuelve sobre el camino de toda la filosofía que lo antecede, se está preguntando en síntesis por el qué y el cómo del Hombre, de sus actos y su trascendencia, por el deber, la virtud, el futuro. ¿No son éstas las mismas preguntas con que delinearon su pensar los sabios antes citados? Por supuesto que sí, y con esto, lejos de poder pensarse que entonces la filosofía trata de horadar sobre temáticas espirales que no llegan a nada, lo que cabe pensar, es que la densidad de problemas, relaciones y elementos a incluir en torno a las preguntas cardinales de la filosofía, emanan de una fuente inagotable y esta es la curiosidad humana, la misma que nos ha llevado al espacio, a las profundidades del mar y que lamentablemente también nos ha conducido a momentos vergonzosos como el Holocausto. II. La pregunta como elemento permanente en la práctica del aula. Los espacios académicos a los que hoy asistimos, están sin duda tocados por la dinámica vital de una sociedad que transita por los rieles apresurados de las autopistas de la información, tanto estudiantes como profesores vivimos la contingencia que nos obliga una sociedad donde pareciera que nunca
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    alcanza el tiempo,saltamos de un lugar a otro, comemos de carrera, nos detenemos poco o casi nada en los lugares y si lo hacemos porque hay la obligación, entonces miramos el reloj con recurrencia ya que un compromiso y otro colapsan en la interminable ristra de actividades que se nos presentan a diario. Así llegamos a las clases de filosofía trajinados, cansados por el apuro, pensando en el próximo compromiso, en las subsecuentes actividades que nos depara el día, mirando el celular, pendientes del Facebook o del Twitter, tomamos asiento, luego de pedir permiso y disculpas porque seguramente la clase ya ha comenzado y en ese preciso instante el profesor dispara la pregunta como un dardo paralizante el cual deja la clase en pleno silencio: “De acuerdo al texto asignado… ¿Cuál es el fundamento de la sociabilidad humana?” Resulta que el texto hipotético en cuestión giraba en torno al Hombre como Ser Social y contraponía los pensamientos de Aristóteles y Thomas Hobbes al respecto. Es un texto con cierta profundidad y con la complicación de que justamente, la respuesta a la pregunta del “profe” no aparecería en un subtitulo de la lectura, sino que debía ser construida en base al previo y arduo trabajo de leer, analizar e interpretar el texto en cuestión. Es en ese momento de silencio gélido en el que ha quedado el aula luego de la pregunta, cuando la sociedad veloz en la que vivimos se nos pone en contra, pues, pese a que los estudiantes tuvieron fácil acceso al texto porque este estaba en el blog del profesor y a que dicha lectura pudo haber sido asignada con tiempo, digamos que fue por las múltiples cosas que los estudiantes deben hacer en su día a día, ellos no leyeron, por ende no hubo chance de analizar y luego de interpretar. Justo ahí ocurre ese tanta veces repetido incidente, cuando el profesor entra en cólera y enuncia un discurso moralizante destacando la flojera y la indecencia de los educandos, les recrimina diciendo que ellos deberían ser “el futuro del país” y que “por eso estamos como estamos” recoge sus cosas y sale del aula tirando la puerta… Acto seguido, los estudiantes farfullan algunos comentarios pícaros y algunos insultos, también toman sus cosas y salen disparados a sus otras actividades. Digamos que ese tipo de cosas nos ha ocurrido a muchos profesores de filosofía, nos enfrentamos muy recurrentemente a la frustración por tener estudiantes poco dados a la lectura o sin una mínima motivación al diálogo cuando este debe ser precedido por la actividad de estudio. Cuando esto nos ocurre, recordamos nuestro tiempo de estudiantes y decimos “Oh, eso no pasaba cuando yo estaba en la universidad”. Seguramente si pasaba, aunque tal vez menos, y sin embargo, no siendo ese el punto, cabe recordar aquella frase que reza “Los viejos piensan que todo tiempo pasado fue mejor”. No hay que olvidar que muchas veces cuando se está en el ámbito docente se tiende a creer que lo que uno vive con sus estudiantes no lo vivieron nuestros profesores con nosotros como alumnos. Pero regresemos el tiempo al inicio de aquella clase de filosofía. Al momento del profesor hacer la pregunta sobre “la sociabilidad del hombre” y al percatarse de que hubo una exigua lectura, de que los que han leído entienden poco y que lejos de un discurso moralista, donde la figura del profe se tome como el ejemplo de rectitud y academia incólume e inmaculado, éste cambia la seña y pide a todos que abran el texto y procedan juntos a leer. Comienza a hacerse una lectura colectiva, alguien, el profesor o un estudiante va leyendo en voz alta, los demás, siguen con la vista; mientras avanzan en la lectura se hacen pausas para realizar preguntas que se anotan en la pizarra, los estudiantes las copian en sus cuadernos. Se presta atención a las dudas de los educandos y de éstas se elaboran nuevas preguntas. Más pausas para aclarar términos de
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    difícil acceso (latécnica del subrayado nunca está de más, aunque lo obvio es que cada quién haya leído y hecho sus trazas en lo que le pareció interesante). Así, con un paso lento, llevando la contraria a la velocidad de los tiempos actuales, es, tal vez, la única forma de comenzar a internalizar un texto y hacer de la clase un espacio reflexivo. Volvamos a la pregunta inicial sobre el fundamento de la sociabilidad del hombre en el texto imaginario, al respecto, Hernán Pérez del Pulgar plantea un ejemplo de preguntas que pueden irse realizando a medida que se hace el ejercicio de la lectura: …teniendo en cuenta que el Hombre es un ser social, bien sea por naturaleza, bien sea forzosamente, a todos los hombres les ha interesado averiguar. a) El hombre es social por naturaleza, es decir, su condición biológica es tal que necesita vivir en sociedad: como dice Aristóteles. b) El Hombre es social por conversión, es decir, como resultado de un pacto o acuerdos: como lo plantea Hobbes. (Pg. 122) En este ejemplo se nota como, luego de haber realizado una lectura se puede ir dando pasos, por aproximaciones sucesivas al punto donde se quiere llegar, lo primero, luego de haber dejado claro que hay dos propuestas sobre el fundamento de la sociabilidad del hombre (por ejemplo) es separar estos fundamentos según sus autores o lo que es lo mismo, hacerse la pregunta sobre ¿Qué piensa Aristóteles? y ¿Qué piensa Hobbes? sobre la sociabilidad del hombre. A partir de aquí se pueden establecer comparaciones entre una y otra postura, pedir a los estudiantes que elaboren sus propias preguntas, que las dejen por escrito y a su vez debatan entre ellos sobre sus particulares opiniones en relación a cada una de las tesis en cuestión. Para dar cierre y concreción al ejercicio se debe ir a la pregunta que antes se quiso hacer de primero: “De acuerdo al texto asignado… ¿Cuál es el fundamento de la sociabilidad humana?” Debe recordarse que sin una lectura previa, sin explicaciones y aclaraciones sustanciales sobre el tema que se pretende abordar, cualquier pregunta que se haga en un aula puede parecer descolgada, separada de cualquier contexto y por ende, no conducir a ningún sitio, pues, aunque tengamos claro de que no se está buscando una respuesta absoluta, una verdad incontrovertible ni nada por el estilo, la filosofía no tiene por qué tratarse de una circularidad vana, de un perro corriendo tras su cola, eso más bien lo que provoca es cansancio y aburrimiento. La pregunta filosófica que se hace en una clase debería transgredir los espacios del aula y sembrarse en la vida misma de los actores de la clase, pues no siempre es el estudiante el que transcurre la vida sin detenerse a pensar la realidad, tampoco los docentes nos preocupamos mucho que digamos por la problematización de los conceptos con que armamos nuestras cotidianidades. Por tanto, es necesario que se precise la clase como punto de partida para pensar la propia vida y la pregunta filosófica como herramienta para iniciar esta travesía hacia el conocimiento de sí mismo, tal y cómo lo hiciera Sócrates con los efebos atenienses en el siglo IV A. de C. Sigamos con el ejemplo de la clase que hemos venido trabajando, como si se tratara de una segunda sesión de clase, en la cual ya se pudiese estar vinculando el texto analizado con elementos de la vivencia diaria de los actores del proceso de enseñanza-aprendizaje. En este caso, estudiantes y docentes ya parten desde el conocimiento sobre las dos posturas, a saber, la de Aristóteles y la de Thomas Hobbes en relación a la sociabilidad humana, se establece la constante en ambas posturas “El hombre es un ser
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    social” y lasvariables serían, según Aristóteles “por naturaleza”, según Hobbes “por conversión” Para este momento, algunos estudiantes habrán tomado partido por la propuesta del Estagirita y otros por la del autor de El Leviatán. Es aquí donde se puede introducir un elemento que agite la polémica en la clase, este podría ser el concepto de “conflicto”. “Si ambos autores asumen al hombre como un ser social ¿Por qué aparece el conflicto a todo lo largo de la historia humana?”, sobre la base de una cuestión que ya se asomaba como tácita, un problema acabado y resuelto, se plantea algo que lo problematiza y de inmediato traslada la discusión a un escenario más profundo que propone nuevas interrogantes, las cuales podrían ser las siguientes: a) ¿Qué es el conflicto? b) ¿Pueden los hombres ser sociales y a la vez existir el conflicto? c) ¿Cómo ha hecho el Hombre para vivir en sociedad a pesar de la existencia del conflicto? ¿A dónde deben llevar estas preguntas?, ¿qué razonamientos pueden buscarse en los estudiantes a través de estas interrogantes? Principalmente a que los estudiantes manejen una visión, en primer lugar histórica sobre la sociabilidad humana asociada a elementos como la autoridad, la jerarquía, el poder, la resistencia, la aparición del Estado, los conflictos de interés que han derivado en disputas intestinas y en guerras a través del tiempo y en segundo término, pero mucho más importante, estas preguntas deben desembocar en una problematización de la persona en relación a la sociedad en que vive, la autoridad que lo rige, los conflictos que acaecen en su cotidianidad, en cómo e incluso, sin mucho pensárselo, la persona lidia de forma pragmática con vicisitudes asociadas a estos conceptos durante todos los días de su vida. Por consiguiente, luego de haber discutido las anteriores preguntas, sería recomendable establecer una nueva lista de interrogantes en las que se puedan concatenar los tres elementos que se querían al principio de la clase, a saber: Leer, analizar e interpretar, pues ya se pudo haber discutido lo conceptual, las propuestas de los autores, el valor de ambas tesis e incluso se introdujo un elemento problematizador para así, tender un puente hacia la realidad cotidiana de las personas. Estas preguntas pudiesen estar planteadas de la siguiente manera. a) ¿Te consideras un ser social por naturaleza o por conversión? b) ¿Cómo describirías la sociedad a la que perteneces? c) ¿Cuál de las dos tesis en cuestión (La de Aristóteles o la de Hobbes) consideras más apropiada para describir la sociedad en que habitas? Finalmente estas pudiesen ser las preguntas de una posible evaluación en la cual, el profesor no solo pueda constatar el elemento de la lectura y el abordaje del texto sino, a su vez un tratamiento analítico y en consecuencia una visión interpretativa del mismo, con la cual se da lugar a esa tan exigida relación entre lo que se estudia en clase y lo que el estudiante vive en su diario acontecer. Con este ejercicio o con alguno similar se puede sustituir la frustrante experiencia de mandar a leer un texto y luego naufragar en la apatía del alumnado, en la frustración de unos y otros que muchas veces lleva a los docentes cruzarse de brazos, encogerse de hombros o las reiteradas charlas disciplinarias y moralizantes que terminan en un abandono del salón con la subsecuente pérdida del precioso tiempo de las tres horas de clase de esa semana, más las de la próxima, pues ante la rabieta del maestro y su salida intempestiva del aula, lo lógico es que nadie se pregunte qué habrá para la próxima clase.
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    III. De cómopreguntar. ¿Qué es una pregunta filosófica? ¿Cómo caracterizar a una pregunta filosófica? Lo primero que se nos podría ocurrir es, comenzar determinando los apetitos que mueven al filósofo o al que quiere hacer filosofía y a propósito de esto tenemos esta hermosa apreciación de Nietzsche sobre este particular: Un filósofo: es un hombre que constantemente vive, ve, oye, sospecha, espera, sueña cosas extraordinarias. Alguien a quien sus propios pensamientos le golpean como desde fuera, como desde arriba y desde abajo, constituyendo su especie particular de acontecimientos y rayos. Acaso él mismo sea una tormenta que camina grávida de nuevos rayos, un hombre fatal rodeado siempre de truenos y gruñidos y aullidos y acontecimientos inquietantes. Un filósofo: ay, un ser que con frecuencia huye de sí mismo, que con frecuencia tiene miedo de sí, pero que es demasiado curioso para no volver a sí una y otra vez… (Pg. 352) Un filósofo está movido por una curiosidad incluso infantil, un ánimo de conocer cosas como el que tienen los niños, parafraseando al propio Nietzsche el cual decía que el mundo estuviera mucho mejor si los adultos fueran tan serios en sus asuntos como los niños en sus juegos. Sería posible hablar entonces de un filósofo como una persona la cual aborda sus temáticas de trabajo con ese entusiasmo con el que los niños riegan sus fantasías cuando se desdoblan en sus representaciones lúdicas, poniendo todos sus sentidos en alerta ante la posibilidad de hallar algo nuevo, o de encontrar una nueva perspectiva sobre algún tema bastante digerido. Y es que, la filosofía nos ha ido mostrando como los pensadores que hoy curten de conceptualizaciones y de ideas el ámbito de las ideas, han intentado siempre crearle nuevas reglas al juego del pensamiento, mirar las cosas desde distintas perspectivas, viajar por el universo de conceptos en naves cada vez más polivalentes y capaces, en esto a demás de tener la curiosidad de un niño, el filósofo cuenta con la creatividad de los artistas, y no son pocos los que como Arthur Schopenhauer han establecido el paralelismo entre la filosofía y las formas más elevadas del arte, la música, la literatura, la pintura. Por lo antes expuesto ¿Qué y cómo sería entonces una pregunta filosófica? ¿Cuáles serían unos estándares medianamente equilibrados a la hora de elaborar interrogantes que sirvieran, tanto en el aula, como en la reflexión en solitario o incluso en la tertulia informal? Volvamos sobre lo primero, curiosidad y creatividad; ha de haber una iniciativa que despierte el apetito por saber algo, en el caso de la clase, obviamente esa tarea pareciera estar previamente hecha ya que hay unidades, contenidos y objetivos a dilucidar y lograr dentro del programa, pero ¿Cómo convertir los contenidos de una clase en preguntas que enganchen a los estudiantes? Ahí pudiera estar el problema. Por ejemplo si tenemos una unidad cualquiera de un programa de Introducción a la Filosofía cuyo contenido es: -El problema del conocimiento. ¿Qué tipo de preguntas pudiésemos elaborar para despertar la curiosidad y el interés de los estudiantes? Bien, qué tal si comenzamos por algo como:
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    ¿Puede alguien relatarcómo cree que aprendió a hablar? O ¿alguien sabe cómo aprenden a hablar los niños? Debemos suponer que los estudiantes tienen asignaturas como psicología donde habrán aprendido nociones sobre el tema de las teorías evolución de la personalidad, también es esperable que aparezca el background o experiencia social por medio de la cual los educandos planteen sus acercamientos al tema, la mayoría dirá cosas muy certeras, otros harán chistes, no obstante lo que conviene es que se inmiscuyan en la temática a abordar. En segundo término, se pueden establecer algunas explicaciones sobre las bases de las teorías del conocimiento de algunos autores, dejando claro que el tema de la clase a la cual se ha introducido con las aparentemente ingenuas preguntas previas es el de el Problema del Conocimiento ¿Cómo y para qué el hombre conoce? En esa dirección se puede intentar otra pregunta: ¿Cuál crees que es la forma en la cual las personas adquieren el conocimiento? A la cual encontraremos respuestas espontaneas tales como las siguientes: a) Dios muestra las cosas que debemos conocer. b) La gente conoce el mundo que la rodea por ensayo y error. (Estas respuestas me son dadas por mis estudiantes en clase muy frecuentemente) Con las respuestas que los estudiantes han proporcionado se puede comenzar a trabajar un acercamiento a las teorías del conocimiento, de al menos a dos autores relacionados de inconmensurable importancia en el mundo de la filosofía Platón y Aristóteles. La respuesta “a” pudiese relacionarse con la teoría de las ideas de Platón, a través de la tesis de las ideas reminiscentes y conseguiría conducirnos a preguntas más elaboradas sobre el particular, tales como: a.1) ¿Qué son las ideas reminiscentes? a.2) ¿Las personas aprenden el mundo desde cero, o desde las reminiscencias? a.3) ¿Puede un ente trascendental (Dios) dotar de conocimientos a la mente de una persona? Todas estas preguntas estarían conectadas con la Teoría del Conocimiento de Platón o lo que es lo mismo con la tesis de ese filósofo sobre cómo una persona puede llegar al conocimiento. De igual modo la respuesta “b” nos es dúctil para ser convertida en varias interrogantes subsecuentes, las cuales nos lleven a una posterior explicación de la Teoría del Conocimiento del Estagirita Aristóteles. En este caso, igual que en el anterior elaboran tres preguntas las cuales digan así: b.1) ¿Los niños nacen con la mente en blanco? b.2) ¿Es la mente una Tabula Rasa que se va cargando de conocimientos conforme la persona va creciendo? b.3) ¿Es la experiencia el principal motivador del conocimiento en las personas? Con esas preguntas introductorias se obtiene un punto de partida para el desarrollo de un tema que puede llegar a ser tan complejo como la identificación y caracterización de las teorías del conocimiento de distintos pensadores tan prolijos como los antes citados, utilizándose y reforzando
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    inclusive los conocimientosprevios de los estudiantes sobre el tema y lo más importante, destacando la presencia de las ideas de los filósofos dentro del imaginario colectivo de la gente, la cual, aun sin saber los enunciados o premisas de los filósofos, hacen uso de ideas que vienen acumulándose en el conocimiento colectivo y forman parte, de lo que llamaríamos con Foucault, la Caja de Herramientas del discurso enunciativo de la cultura, el cual es manejado a diario por las personas. Lo antes expuesto, nos sitúa frente a un instrumental muy variado para el ejercicio de una didáctica de la clase de filosofía, en la cual, por medio de las interrogantes que problematicen se puede lograr mucho más que el abordaje a una temática o un texto filosófico. De igual manera es probable relacionar la teoría filosófica con la propia vivencia, intercalando elementos de la cotidianidad con las disquisiciones teoréticas de los autores e incluso propiciando en los estudiantes la posibilidad realista de hacer ellos mismos su propia trama conceptual, es decir de hacer filosofía, de vivir esta filosofía y emplear estos conceptos para algo más que la obtención de una calificación o la simple aprobación de una asignatura con la que no encuentran identidad alguna. En conclusión. A fin de cuentas, la filosofía como trama de conceptos elaborados, elaborándose y por elaborarse es una fuente inagotable de preguntas e interrogantes que abarcará hasta donde alcance la propia curiosidad humana y su avidez por descubrir la realidad que se percibe, se siente y se habita. Tal y como lo plantea Giorgio Agamben “la filosofía no es una disciplina, es una intensidad”. Si hoy en día hay algo que compartan la ciencia y la filosofía es el origen mutuo en esa ancestral y la aun no saciada curiosidad y ánimos por develar al universo y sus misterios, a la naturaleza, al hombre mismo. Estas páginas han intentado dar cuenta de esa necesidad del filósofo por interrogarse, por escudriñar el mundo que le es dado, le rodea, al tiempo que él mismo construye, por ir más allá de lo aparente y de lo previo, para trazarse un camino nuevo, cada vez y con cada paso asistir y ser partícipe como creador de una nueva interrogante, porque nunca son ni serán suficientes, pues las preguntas son a la filosofía como las musas al arte, sin unas no hay el otro. Pero al mismo tiempo se ha intentado mostrar la importancia de La Pregunta como recurso pedagógico para una didáctica de la filosofía, como herramienta de trabajo diario para un maestro que intente convertir el aula en un lugar para el cuestionamiento de la realidad, para la resistencia, para la emergencia de pensamientos novedosos o lo que sería más propicio decir, para considerar que el aula pueda aspirar a ser un ágora filosófica.
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    MÉTODOS DE INVESTIGACIÓNDEL ENFOQUE CUALITATIVO. Antesala. En la Investigación, tanto como en todos los ámbitos científicos, en la Modernidad Tardía se ha venido presentando un amplio debate en torno a la pertinencia, completitud y opacidades del Paradigma Positivista. Dicho debate ha servido para establecer críticas concretas al positivismo que van desde la evidencia de sus límites hasta el establecimiento de alternativas tales como los Paradigmas Post- Positivista, Complejo y Socio-crítico. De igual forma, hoy se asume como una real posibilidad dentro del espectro paradigmático de la Investigación Educativa, el empleo de mixturas paradigmáticas, las cuales sirvan para operar a los diversos niveles de la investigación a fin de atender atascos teórico-metodológicos que puedan presentarse. Tal estatus de flexibilidad no plantea en absoluto el hecho de que pueda banalizarse el acto investigativo o se le pueda calificar de poco serio (En el argot académico a la mezcla irresponsable de métodos se le denomina Pastiche) Por el contrario, el signo de estos tiempos dentro parece apuntar hacia lo sincrético, no debía ser de otra manera dentro de los espacios académicos. Donde la flexibilidad bien entendida y manejada puede servir de plataforma para dar un abordaje incluso más preciso de las realidades estudiadas. Bajo el signo de la comprensión de un principio fundamental; toda realidad observada, estudias y abordada, queda de inmediato afectada por el ojo que le mira. Dentro de la previamente citada crítica al Paradigma Positivista, emerge el Paradigma Post- Positivista cuyo enfoque investigativo es el Cualitativo. Dicho enfoque se asume desde el inicio como el espacio para la flexibilidad propiamente dichas, proponiendo la superación del “dato” como anclaje de la investigación, apuntando hacia la pluralidad metodológica a fin de proponer, como se viene planteando, la posibilidad de profundizar en las labores de investigación. En este ensayo se busca dar cuenta de los métodos que engloba el enfoque cualitativo de la investigación en educación. Dichos métodos oscilan entre el Etnográfico, Fenomenológico, Hermenéutico, Historias de Vida, Investigación Acción Participativa, Feminismo e Interaccionismo Simbólico. Método Etnográfico. Desde la propia antigüedad la Etnografía, vista como práctica de colectar información sobre pueblos, culturas y sociedades, ha sido parte de los viajes de exploración de aquello que se aventuraban allende las costas para buscar riquezas. Heródoto, designado por la tradición como Primer Historiador, emprendió en su compilación llamada Los Nueve Libros de la Historia, la tarea de registrar al detalle las costumbres, estilos de vida, ritos y tradiciones de los pueblos del mediterráneo.
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    Dentro de lasposibilidades y tareas del método etnográfico Martínez (2005) plantea: El investigador etnográfico, al intentar acercarse a la verdadera naturaleza de las realidades humanas, se centra en la descripción y comprensión.(S.p) De ahí que la etnometodología funja como un método mayormente usado en antropología social, con representantes claves tales como B. Mallinowski, G. Meat o C. Levi-Strauss. El propio Martínez 2005 insiste al respecto: El objetivo inmediato de un estudio etnográfico es crear una imagen realista y fiel del grupo estudiado, pero su intención y mira más lejana es contribuir a la comprensión de sectores y grupos más amplios… (S.p) Fenomenología. El método fenomenológico deviene con la entrada en el mundo de la filosofía de los trabajos de Edmund Husserl (1859-1938) para quien la fenomenología busca hacer de la filosofía una ciencia estricta, libre cuanto más, del aspecto especulativo debido al cual se hace difícil hacer coincidir elementos de tipo conceptual y metodológico dentro del espectro filosófico. El apego al Fenómeno en cuanto tal, en sí mismo, apartando las categorizaciones externas que puedan contaminar con prejuicios ideológicos y axiológicos el estudio de la realidad, permite un acercamiento conocido como Reducción Eidética (Por Eidética se conoce la capacidad de recordar de forma precisa e idéntica los hechos vividos) A través de este proceso se intenta atender los eventos de la investigación de manera. Asegura Martínez (2005) La fenomenología ofrece un punto de vista alterno y diferente al del positivista acerca de la objetividad y los métodos apropiados para el estudio de la conducta humana. (S.p) Por lo antes señalado, es relevante destacar que lo fenomenológico prevalece como un elemento substancial del Paradigma Pos-positivista, a su vez guardando estrecha relación con el método etnográfico, así como con todos los métodos del citado paradigma los cuales se detallarán a seguir. Método Hermenéutico. La hermenéutica como acto de interpretación debe su nombre a Hermes, dios de la mitología helénica, éste era un dios mensajero, protector de los emisarios y de las formas de comunicación conocidas para la época. Por supuesto, la palabra, la poesía, la música y la escritura. En términos actuales, la hermenéutica es vista como arte de la interpretación en apego estricto, riguroso al discurso de quien informa. La razón por la cual la hermenéutica asume ese rigor metodológico reside en el entendido de que la credibilidad de los resultados depende del nivel de precisión y el respeto con que se trate el acto de procesar la información venida de la o las fuentes de la misma. En relación con esto, Martínez (2009) parafraseando a Dilthey (1900) define la hermenéutica como …el proceso por medio del cual conocemos la vida psíquica con la ayuda de signos sensibles que son su manifestación (S.p) Haciendo nuevo uso de la paráfrasis, se entiende que la misión de la
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    hermenéutica se basaen descubrir el o los significados de las cosas, hacer una interpretación deslastrada de prejuicios, sobre la palabra, textos, discursos, épocas en sí los cuales a su vez hablan y son hablados en una episteme. Historias de Vida. En Venezuela, Las historias de Vida como experiencia metodológica han venido tomando fuerza y haciéndose presentes dentro del plano de la historiografía, así como en el resto de las ciencias sociales y en el ámbito de la investigación educativa propiamente. La razón que explica este auge, es la propia emergencia del paradigma post-positivista, la cual ha sido propiciada en el ambiente de la crítica postmodernista. Dentro de los estudios sociales, socio-culturales y etnográficos la Historia de Vida, vista como metodóloga interpretativa de la realidad tanto en el discurso como en las prácticas de vida, ha pasado a ser un recurso esencial para el desarrollo de investigaciones de lo vivencial. El Centro de Investigaciones Populares (CIP) Dirigido por el Dr. Alejandro Moreno es fiel exponente de las Historias de Vida como método dentro del enfoque cualitativo de la investigación. El uso de este método ha permitido al citado investigador y a sus condiscípulos narrar una-realidad-otra la cual se teje dentro de las zonas populares de país, enunciando incluso un modo epistémico, al cual denominan Episteme Popular o Episteme de la Relación. En tal sentido, Moreno (1995) argumenta: La relación vivida se inscribe en esa forma de vida que es el conocer, y ahí la comprendemos como epistémico central-dinámico de toda matriz-episteme popular. (Pg. 492) Esta visión de lo popular se logra a partir de la puesta en práctica del concepto de Otredad, que funge como elemento de conexión del mundo-de-vida-popular con un investigador que debe, como ha dicho el mismo Moreno “quemar las naves” a fin de expresar que debe deslastrarse de todo el andamiaje disciplinar de la Modernidad académica y mirar al Otro en cuanto tal, en su dimensión epistémica, en este caso, la popular. Investigación acción Participativa: Bajo las premisas de ascetismo y relación epistemológica sujeto-objeto presentes dentro del paradigma positivista, hablar de una investigación participante sería tanto como blasfemar. No obstante, dentro del enfoque cualitativo esta es una posibilidad la cual es comúnmente emprendida cuando la situación problemática a abordar requiere de la participación activa del investigador a fin de ser resuelta. Según Pérez (2013) La IAP se realiza con una óptica desde dentro y desde abajo: desde dentro de la comunidad estudiada; desde abajo, pues lleva a la participación incluso a quienes no han podido a estudiar.
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    El IAP esun método claramente sentado en la praxis, en la resolución de problemas en corto y mediano plazo, con una perspectiva de horizontalidad a través de la cual se busca integrar a los elementos de la comunidad en la resolución de las situaciones que los agobian. Por consiguiente, nuevamente Pérez (2013) asegura: El método de la investigación-acción participación (IAP) combina dos procesos, el de conocer y el de actuar, implicando en ambos a la población cuya realidad se aborda. Al igual que otros enfoques participativos, la IAP proporciona a las comunidades y a las agencias de desarrollo un método para analizar y comprender mejor la realidad de la población (sus problemas, necesidades, capacidades, recursos), y les permite planificar acciones y medidas para transformarla y mejorarla. Es un proceso que combina la teoría y la praxis, y que posibilita el aprendizaje, la toma de conciencia crítica de la población sobre su realidad, su empoderamiento, el refuerzo y ampliación de sus redes sociales, su movilización colectiva y su acción transformadora. (S/p) Feminismo. El clima de la postmodernidad ha posibilitado niveles de expresión para sectores de las sociedades otrora silenciados. Luego de un primer discurso postmodernista el cual traía consigo un empeño en demoler todo lo concerniente a las estructuras dominantes de la modernidad, tanto en lo institucional (La Escuela, El Estado, La Justicia, por ejemplo) como en lo discursivo (El Sujeto, La Democracia, La Ciencia, El Trabajo, entre otros.) Ese discurso que enunciaba a voz en cuello “¡La Escuela ha muerto!” Fue dando paso a un alivianar de esa retórica que dio paso a un estatus de revisión, de flexibilización y de escucha a la diferencia. Al respecto se podrían contrastar la obra incipiente de Lyotard La Condición Postmoderna (1991) cuyo discurso es ejemplo de ese primer envión demoledor de la postmodernidad, con un texto de Vattimo (2003) llamado Nihilismo y Emancipación, en cuyas página el autor da cuenta de la necesidad de escuchar a quienes hasta ahora no han aparecido en el espectro de las ciencias sociales, de la política y de lo social. Dentro de éste, pudiera llamarse “segundo postmodernismo” aparece el Feminismo como método de investigación. Ya no se habla del feminismo reivindicativo de los activismos de la década de los años sesenta y setenta, en este caso se trata de una elaboración teórico-metodológica cónsona con los tiempos que vivimos. Al respecto Martínez (2003) asegura: …una metodología "femenina" de la ciencia social, exige, además, que estos planteamientos epistemológicos y metodológicos sean descritos y discutidos no sólo al realizar una investigación "femenina", sino también en la investigación social en general. La realidad básica que da soporte a una "metodología femenina" es el hecho fundamental de que sea la mujer la participante como investigadora y también como objeto de la investigación. (S/p) El feminismo oscila sin embargo entre el afán de dar voz a la mujer y la necesidad de proyectar esa voz desde lo femenino propiamente hablado, aquello que no les es igual o siquiera similar a hombres y a mujeres dentro de un mismo contexto social.
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    Prosigue Martínez (2003) Enefecto, es fácil comprender cómo la mujer, conociendo su propio cuerpo, sus problemas propios de salud, sus vivencias personales, familiares y sociales, está en mejores condiciones metodológicas que el hombre en general para comprender a otras mujeres y sus problemas; es más, esta situación se constata cuando, en muchas circunstancias, la mujer no hace caso a las recomendaciones de un doctor varón sobre ciertas áreas ginecológicas, aborto, control menstrual, etc. (S/p) Interaccionismo Simbólico. Como enfoque de la sociología el Interaccionismo Simbólico se remonta hasta los años treinta del siglo XX. Con los trabajos de Herbert Blumer quien acuñó el término en 1938 y fue perteneciente a la Escuela de Chicago. Para este sociólogo, el juego de signos y símbolos que opera dentro de las sociedades reviste tanta importancia como aspectos en apariencia jerárquicamente más relevantes tales como las leyes, las instituciones o los sistemas de enseñanza. Es en la interacción simbólica donde los individuos delinean, aprenden y aprehenden rutinas las cuales en la repetición constante tornan en costumbres y posteriormente en trazas culturales. Hoy en día, dada la irrupción del internet dentro del tramado social del orbe entero, la aparición de la lógica de redes y todo el entorno de la interactividad en línea, la cultura se ha hecho cada vez más de signos volátiles, expeditos y de mensajes circulando a velocidades otrora desconocidas. Una cultura líquida se podría decir utilizando el concepto de Modernidad Líquida acuñado por Bauman. Valdría la pena desempolvar la frase de Mc.Luhan “El medio es el mensaje” para intentar entender las lógicas simbólicas de imágenes y signos que se trasladan por las redes y que impactan directamente en la forma como vivencia y convive la gente del siglo XXI. La Interacción Simbólica como metodología actúa en el análisis del contenido de los medios de comunicación, la incidencia de la publicidad, la política. Todas como influencia en los rasgos performativos de los individuos de una sociedad. Para lograr su inserción en los citados ámbitos en el Interaccionismo Simbólico echa mano de técnicas de triangulación, análisis del discurso, psicología del gesto y de la imagen, entre otras, a fin de establecer categorizaciones proclives a dar explicaciones valederas y razonables relacionadas con el ámbito de acción previamente descrito. Post criptum. Una vez deambulado por el Paradigma Post Positivista y habiendo establecido algunas precisiones y generalidades sobre los métodos de investigación en el enfoque cualitativo. Vale apuntar la pertinencia de dichos métodos dentro de la investigación en educación. Tal pertinencia viene dada por varias vías, en primer lugar, por la necesidad que había de encontrar una alternativa al método positivista y su paradigma cuantitativo, en segunda instancia, por la apertura hacia la flexibilización metodológica necesaria para atender lo humano como un hecho variable
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    e imposible deser determinado, en tercer lugar, dada la constante evolución y cambio epistemológico de las sociedades, condición ante la cual La Academia es obviamente susceptible. Por todo lo antes mencionado, huelga decir que se hace necesario profundizar en este tema a fin de dar solidez al conocimiento sobre el interesante y útil paradigma Post Positivista y sus métodos de investigación.
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    TIEMPO DE NARRAR CIUDADJAULA I Sálvate del complot de los ausentes de diálogos con la indiferencia fricción de pieles pulsión de labios temblorosos miedo... El tiempo juega a hacerse relativo la certeza se mudó de calle no hay sitio para jueces riesgo de sentir inminencia de ansias... II Sensación de presidio se apodera de mi el claustro agobia con paredes encimadas la luz se pelea un ápice de ventana recuerdos como paisajes en claroscuro. Un tiempo espeso caluroso infértil me amarra las letras impone personajes de oficina pública bostezos prestados y robados colman el aire aroma de armario de museo de cera... Ciudad jaula sin salida ni entrada... Illich.
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    HABLANDO DE DRAGONES… Prefieroque los dragones sean un mito. De no serlo, de ser ciertos, ya me imagino a los circos ofreciendo su Show de Dragones Vencidos para el disfrute de toda la familia. Cacerías de dragones en los confines de la tierra para el beneficio de la ciencia y zoológicos donde sin duda los dragones amarrados o encadenados pasarían sus miles de días aburridos tras barrotes de jaulas, unas más arregladas que otras. Imagino los dragones en cautiverio, operados de sus glándulas flamígeras para que no rosticen a los niños que contentos les arrojan cotufas. La encargada de Sky World (un See World de dragones) Hablaría emotiva de la relación con su dragón entrenado, diría que el dragón es feliz aunque no vuele, ni capture su alimento, aunque lo mantengan confinado a una pajarera inmensa, que en este caso debía llamarse dragonera o para que la cosa sonase más humana, un "Hábitat para dragones" Hubiese películas y series con dragones de verdad y estos animales actores serían sacados del set de grabación y devueltos a punta de corriente para volver a sus dragoneras "especiales con todas las comodidades" Detestaría que los dragones corrieran con la misma suerte de las orcas, tigres y elefantes... Ya me imagino al Rey de España con una bota montada en la cabeza de un dragón recién aniquilado, acribillado con armas especiales de las que la realeza puede costearse. Me imagino a los que hacen sacrificios de cabras, gallinas y perros, bebiendo sangre de dragones bebés. Zapatos, carteras, correas y chaquetas de piel de dragón, amuletos de dientes de dragón, crema anti arrugas de hígado de dragona y pastillas de los testículos, también de dragón, claro... para la virilidad! Menos mal que los dragones son de mito, que no son sino un sueño bien soñado por los miedos de nuestros antepasados, que no tiene que haber una Sociedad Protectora de Dragones, y que no hay dragones de raza con pedigrí y dragones callejeros teniendo que comer basura.
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    RAPTO DE LUNA Momentosposteriores a su captura en aquel café donde fue a reencontrarse con una amiga de los tiempos de colegio, a quien había contactado por Facebook, Luna, que yacía postrada en la parte posterior de una camioneta de lujo, sólo podía escuchar voces entremezcladas de los no sabía cuántos tipos que iban en el vehículo y que discutían alterados, maldecían, llamaban por teléfono, le gritaban insultos, le golpeaban con un objeto metálico, ella presumía, era un cañón. Lo otro que podía sentir, era los latidos de su corazón, casi como precipitándose por su boca. De resto no le había dado tiempo de pensar nada, de sentir si quiera miedo de lo que le estaba ocurriendo y podía pasarle después. Luna Verónica Rodríguez Ganclini, estudiante de ingeniería química en una universidad pública, 22 años, hija de un pequeño empresario, clase media alta y su esposa, quien posee una pequeña tienda de ropa en un centro comercial, novia del hijo de un médico traumatólogo, quien estudia en su misma universidad, los fines de semana va la playa de los surfistas, no es muy de ir a discotecas, a veces ayuda a su mamá en la tienda, maneja un “Yaris” 2010 azul dos puertas…Esa era la información que manejaban los “hampa” que se la llevaron del café de la avenida 33. El encargado de recabar la información a cambio del 7% de la “pega”(el dinero del rescate), si todo salía bien, era un agente del cuerpo de investigaciones, quien la había tenido fácil, pues toda la información la sacó del Facebook y del “pin” de la chica, a la cual le había pedido lo acceso como contacto y la muy despreocupada, le había dado a “aceptar” manteniéndolo entre sus contactos con el nombre falso de Gian Pablo y una foto de chico “papiao” como de gimnasio, con la cual aparecía en el teléfono “montao” que el regordete funcionario tenía destinado para el “trabajo” en cuestión. La tomaron por los cabellos, poniéndola en pié a empujones, tumbando sillas, mesas y a otros comensales. La estridencia del momento fue feroz, disparos al aire y al suelo hicieron que todos en el lugar se echaran al piso o corrieran fuera del local. Una vez llegados a algún sitio, la bajaron del vehículo en el cual la trasladaron e hicieron caminar, aun vendada y atada, hasta sentarla en una silla y amarrarla a ella. Una voz se le acercó susurrante, salivosa y terrible “Tu lo que estás es bien buena carajita” “Deja la guevonada! Que ésta vale unos reales” gritó una segunda voz. Como si de pronto sus sentidos comenzaran a despertar, se escuchó llorando, pidiendo la soltaran, la interrumpió una voz calmada, con una serenidad profesional “Mira Luna, necesitamos que todo salga bien, sabemos todo sobre ti, tu familia, tu novio, tu papá y tus amigos, así que no inventes, si nos pagan lo que vamos a pedir, te soltamos sanita y salva, si se les ocurre inventar una vaina, te jodiste, así que colabora y todo va a salir bien.” Luna reaccionó a las instrucciones con un gemido que de inmediato se transformó en llanto, la voz profesional le tocó la cabeza “Cálmate, cálmate, necesito que te calmes para que hables con tu papá” No podía parar el llanto, lo cual exasperó a la voz salivante, “¡mira maldita!” la golpeó, “¿tú quieres llorar, ah!?” Luna gritaba, la voz salivante amenazaba, la voz profesional callaba y una tercera voz, femenina, entró en escena, en esa escena oscura de voces y latidos emergiendo por su glotis. Pánico sin rostro y sin salida. “Cállate pana, deja que la chama respire, así no va a hablar con nadie” dijo la voz femenina, la tomó por los hombros, con algo parecido al afecto, pero no era afecto. “Vamos
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    chamita, vete calmando,respira hondo, para traerte agua y después llamamos a tu familia que seguro están esperando para oírte” Luna comenzó a obedecer a esta tercera voz, la mujer le dio a beber agua, la cual todavía sorbió con dificultad. Luego de la llamada, luna fue dejada, aun vendada y atada en la habitación, sentada en la silla comenzó a llorar, un hilo de sangre corría por una de sus comisuras, la voz salivante le había abofeteado una vez más cuando entró a hurtadillas al cuarto donde la habían dejado y le pasó la lengua por el rostro, Luna torció su cabeza hasta más no poder queriendo apartarla de aquella voz morbosa, gritó y el sádico secuestrador al verse increpado por la voz profesional la maltrató en venganza. Ahora sola, aun a oscuras y enfrentada con sus pensamientos se interrogó a sí misma, se hizo la pregunta que seguramente todos nos hiciéramos si nos sucediese tamaña tragedia… "¡Dios! ¿Por qué a mí?" Hacía rato que dejó de escuchar las voces, también de llorar. Por primea vez se descubrió sintiendo algo más que los latidos de su corazón como queriéndole salir por la boca, se percató de un dolor en las manos, una rodilla le ardía, también, en la cara sentía las secuelas del último bofetón que recibió del dueño de la voz salivante. Ahí amarrada a la silla, inerte por obligación, suficientemente consternada como para no prestar demasiada atención a los dolores en sus muñecas, en el rostro y las piernas, Luna comenzó a hundirse en el silencio de lo que debía ser ya la noche, la última vez que supo la hora fue cuando se bajó de su carro cerca del café donde se encontraría con su amiga. Eran las cinco en punto de la tarde, ahora no tenía idea de cuánto tiempo habría transcurrido desde el momento en que empezó todo este infernal estado de cosas, sólo se imaginaba que ya sería de noche, se quedó dormida, tal vez la habían sedado. Una de las sensaciones más terribles que puede sorprender a una persona, ha de ser, despertar y no pode ver nada, salir del sueño y seguir cegado, no ver la luz. Cuando Luna Verónica salió del letargo en el que el cansancio la había sumido, chocó con la ceguera impuesta por la venda, gritó desaforadamente, al poco tiempo, sintió abrir una puerta, le habló la voz femenina “¿Chama, quieres ir al baño? ¿Tienes hambre..?.” “Quiero al baño, quiero agua” respondió “Quítame esta venda por favor, por lo que tú más quieras” imploró sollozante. La voz femenina, salió de la habitación, Luna continuó llorando, ahora muy quedo. Al poco tiempo entró alguien, sin demasiada delicadeza le quitó la venda y con una pinza picó los amarres de sus manos y pies, “Te quedas tranquilita que nada te va a pasar si te portas bien” era la voz femenina. Sus ojos se acostumbraron pronto a la luz pues la habitación estaba en penumbras, pudo ver a la mujer, más no su rostro, usaba una capucha, un pasamontañas negro, también advirtió un arma en la su cintura, miró alrededor, era un cuarto vació sin ningún mueble además de la silla y una colchoneta tirada en un rincón. La voz femenina, le pertenecía a una mujer alta, más alta que Luna, algo gorda, usaba un Jean y una blusa negra, le señaló el fondo de la habitación, ella supo que era el baño, entró y buscó el pomo de la puerta para encerrarse pero no había, la voz le dijo, “Tranquila, ese no va a volver a entrar si te portas bien” Luna miró sus muñecas laceradas por la lucha en contra de los “Tie Wraps”, su boca estaba rota, sus ojos hinchadísimos. Al lavar su rostro esperó en vano despertar de aquel sueño bizarro pero no ocurrió nada, esta era la realidad, la que ahora le tocaba a ella. “Ahí tienes una hamburguesa y una Coca-Cola, Luna, come anda” le exhortó la voz femenina, una voz ahora con un cuerpo pero aun sin rostro. Era una pesadilla sin rostros. Luna creyó notar cierta familiaridad en la voz de la mujer,
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    pero se limitóa responder “No tengo hambre” la voz femenina le respondió como aconsejándole “Es mejor que comas, ahí te la voy a dejar” Salió y aseguró la puerta del cuarto por fuera, Luna escuchó el sonido como de un interruptor y de inmediato quedó sin luz, totalmente a oscuras otra vez, sólo que ahora no tenía venda en los ojos. A tientas llegó hasta la comida y luego fue gateando hasta la colchoneta donde se tumbó e intentó comer. Dos mordiscos a la hamburguesa y casi toda la coca-cola, de inmediato Luna estaba intentando conseguir una salida, trataba de no hacer ruidos, la habitación tenía una ventana, sellada al punto de no dejar pasar luz de afuera, o tal vez era de noche, había una total confusión en sus sentidos de ubicación en el tiempo y el espacio, una sensación de limbo, terrible. La incertidumbre comenzaba a desplazar las imágenes y sensaciones del momento en que la capturaron, recordó que el baño también carecía de ventanas, no tenía más objetos que un rollo de papel higiénico y un espejo remachado a la pared. Luna volvió a la colchoneta. SECUESTRADA ESTUDIANTE DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA NACIONAL. Así encabezaba un ejemplar del diario que yacía sobre el escritorio del funcionario del Cuerpo de Investigaciones que formaba parte de la operación del rapto de Luna. Con el fin de rendirle cuentas a sus secuaces, él se mantenía al tanto de todos los movimientos del cuerpo detectivesco. Sin embargo, esto no había sido parte del acuerdo inicial, con el cual el funcionario a quién en la operación daban el mote de “Gian Pablo”, donde se exigía de éste, datos sobre los movimientos de Luna a cambio de 7% del monto del rescate, pero el agente, justificando en su avaricia en la importancia que revestía mantenerlos informados, había subido sus exigencias a 15% a fin de informar a los captores sobre las estrategias de sus colegas de otra profesión. La exigencia de alias “Gian Pablo”, como se podía prever, suscitó complicaciones con el resto de secuestradores los cuales discutían airadamente fuera del reducto donde confinaban a la joven. Luna despertó debido a los gritos, procacidades e insultos de la voz salivante y las palabras tanto menos airadas, como de alguien que lo tiene todo controlado, de la voz profesional. Por un tiempo que no hubiese podido precisar, la chica se había encontrado en una duermevela terrorífica, sobre su cuerpo caía un cansancio enorme, pero incluso esta fatiga era menor aun que el miedo que la embargaba, cada vez que sus ojos se cerraban la sobresaltaban las imágenes del momento de su rapto, revivía golpes, gritos, el asco de un inmediato recuerdo de esa voz asquerosa escupiéndole sus deseos maledicentes en el cuello, al oído, en su rostro. Trataba de entender de qué iba la pelea de las voces, tal vez, pensó, se acercaba el momento de su liberación, sintió un apresurado alivió. Su padre, sus amigos, la familia de su novio habían conseguido el dinero y los captores, salvajes hampones, ahora peleaban como única forma de llegar a un acuerdo sobre la repartición del botín. De pronto pensó en algo acerca de lo cual no había tenido tiempo ni asomo de serenidad para poderlo de imaginar si quiera ¿De cuánto dinero se trataba? Esto disipó de su mente aquel prematuro entusiasmo, sabía que su padre tenía relativo éxito en sus negocios, pero no eran ricos, él siempre se quejaba de los giros del carro que le había regalado, de los impuestos, de los servicios, hasta se había visto obligado a reducir parte de su personal, entre los cuales se encontraba su asistente personal con quien había tenido una relación laboral de 12 años. Sin duda, no era un momento boyante para la economía de la familia Rodríguez Ganclini. Luna no era una chama demasiado perdida en términos de sentido común, sabía perfectamente que sus padres no podrían reunir en poco tiempo un capital demasiado elevado, pensó entonces, no
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    debía tratarse demucho, o tal vez de esto precisamente se trataba la pelea de las voces, los plagiarios y su familia no alcanzaban aún algún tipo de acuerdo por su liberación, cuánto más estaría así, pensó, encerrada a merced de estos sujetos… Súbitamente un miedo más se sumó a sus angustia; ¿Y si la cantidad era impagable? Quién sabe cuántas cosas pueden pasar por la mente de alguien sometido al encierro, a la incertidumbre, al vacío abismal de ignorar todo sobre su destino más inmediato. Las laceraciones en las manos y la rodilla rasguñada ya no dolían, los latidos habían dejado de salirle por la boca. De alguna forma, aunque cueste creer que pueda ocurrir, Luna comenzaba a adaptarse al cautiverio, lloraba menos, o más bien ya no a gritos, no volvió a oír la voz salivante cerca de ella, en su lugar, sólo tenía contacto con la voz femenina de quien únicamente alcanzaba a ver la silueta en la penumbra cuando la puerta se abría y la mujer le dejaba la comida, dos veces al día. Se trataba principalmente de comida rápida, cosas como empanadas, arroz chino, perros calientes… “Cómete eso carajita, anda, tranquila que todo va a salir bien” le decía la voz femenina cuando la veía hundida en el rincón, agazapada como un animalillo temeroso. Por las veces en las cuales había recibido esos alimentos, Luna podía deducir que llevaba de cuatro a cinco días cautiva, a oscuras sentada y acostada en esa colchoneta a la cual se había mudado toda su vida desde aquel momento terrible, se cambiaba de lado cuando sentía inundada de lágrimas la parte donde recostaba su rostro, sabía que era de día porque sentía calor, sudaba, se fundían en su rostro las lágrimas y las gotas de sudor, también advertía más actividad de las tres voces en ciertos momentos, en otros, el silencio la aturdía y se cerraba la boca con las manos, tratando de atrapar el llanto, para que no la oyera la voz salivante y se sintiera con una razón para entrar a callarla, a abusar de ella. ESTUDIANTES DE LA U.A.N EN VIGILIA POR LA PRONTA LIBERACIÓN DE LUNA RODRÍGUEZ. Así rezaba uno de los diarios de circulación regional el cual “Gian Pablo” compró en un kiosco, enrolló y puso debajo de su brazo de camino a su trabajo en la comandancia del Cuerpo de Investigaciones, al llegar a su oficina recibió un mensaje de texto escrito con mala ortografía: “YAMANOS” Con la excusa de salir por desayuno se ausentó, se dirigió a un puesto de alquiler de teléfonos y efectuó la llamada, sólo escuchó sin decir una palabra, colgó, pagó, improvisó un comentario intentando ser gracioso con el tipo del puesto de teléfonos y regresó a su oficina. En el escondite donde guardaban a Luna cual mercancía, la voz profesional colgaba la llamada luego de dictar a “Gian Pablo” sus instrucciones. Luna pensaba en su madre, en su novio y amigos de la universidad, su madre estaría desesperada al igual que su papá, su novio, moviendo contactos gracias a las influencias de su familia. “¿Por qué a mí?” La pegunta volvía una y otra vez. Aunque había sabido de secuestros de gente relativamente cercana, el tío de su mejor amiga, la hermana de una comadre de su mamá, el hijo de unos vecinos de la urbanización, Luna, como suele ocurrir, poco reparaba en que esta realidad pudiera volcarse sobre ella. Más le preocupaba que le fuesen a robar el vehículo, más pensaba en que le pudieran arrancar el celular o la cartera, y no era su culpa el hecho de no pensar en esto, pues, a pesar de los diarios reportes en la prensa, de saber sobre los familiares de conocidos en esa situación, a Luna le ocurría como nos puede pasar a todos, un bloqueo mental, habitaba en ella un dejo de indiferencia sin el cual muy pocos pudieran salir a la calle ni transcurrir por la vida por temor a estos peligros, a la muerte, tal vez sea eso mismo que nos hace
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    impasibles ante estoseventos, hasta cuando efectivamente nos suceden y comenzamos a jugar el doble rol de protagonista y víctima a la misma vez. Alias “Gian Pablo”, sudando copiosamente se acercó a la oficina del Sub-Comisario, Temblaba, su camisa mostraba enormes marcas de sudor bajo las axilas, “tenía arepas”. El superior lo miró de arriba abajo como escaneándolo, “Siéntate” le ordenó, el agente obedeció “Mi comisario, la gente dice que así no hay trato, que le van a dar chuleta a la chama y nos van a echar la paja con la prensa” El superior se incorporó de su silla, prendió un cigarrillo a pesar del enorme cartel rojo y blanco que declaraba la oficina como espacio libre de humo. De inmediato le habló, calmado y en una voz muy baja, casi no le oyó pero le leyó muy bien los labios y las intenciones “Tú sabes que nos van a hacer eso, pa’ dónde van a coger?…aquí las cosas se hacen así, la mitad pa´ ustedes y la mitad pa’ mi, la chama viva y listo, perro a cagar!… porque si no, les meto la Brigada Especial y muerto to’ el mundo, me los echo al pico a todos, ustedes verán!” Luna escuchó al la voz profesional gritándole airadamente a sus cómplices, jamás lo percibió así, esa no era la imagen que se había estado haciendo de él y esto le pareció como un momento de ruptura, algo importante, quizás grave estaba por suceder, sus sentidos se avivaron, volvió su corazón a agolpársele en la garganta, ella se incorporó y el miedo se levantó tras ella. Inmediatamente escuchó las respuestas de las otras voces, más insultos, gritos, el “clack” de las armas cuando las montan. Se abrió la puerta de un empujón, era la voz salivante, encapuchado, traía la venda consigo, los tie wraps, ésta vez no la acosó, simplemente la levantó del suelo, la amarró fuerte, se dolió en las muñecas, además ahora la amordazó, casi se ahogaba, al terminar de atarla la devolvió al piso con violencia extrema, Luna por instinto se arrastró hasta chocar con una pared, no sabía cual, no importaba. “Luna Verónica Rodríguez Ganclini, estudiante de ingeniería de la U.A.N está siendo trasladada en estos precisos momentos en ambulancia a un hospital cercano al sitio donde estaba retenida por sus captores, luego del intenso tiroteo que se produjo entre los plagiarios y funcionarios de La Brigada Especial del Cuerpo de Investigaciones quienes descubrieron el paradero de la joven y rodearon el lugar. Los presuntos secuestradores, sin mediar palabras con los funcionarios abrieron fuego, siendo repelidos por los agentes. El hecho arrojó el saldo de cuatro sujetos muertos, entre ellos una mujer, y lamentablemente, según fuentes extraoficiales, la joven Luna Rodríguez también resultó herida durante el incidente” Reportaba la periodista de la fuente de sucesos de un canal de TV quien se trasladó al lugar poco después de advertir la gran movilización policial y de corroborar sus sospechas con una llamada a un contacto dentro del comando. La ambulancia se abría paso entre el tráfico citadino, el conductor se esmeraba en adelantar vehículos, la sirena aturdía como si gritara la emergencia. Adentro, Luna era atendida por los paramédicos quienes intentaban, entre el bamboleo de la camilla, detener la sangre que brotaba copiosamente de sus dos heridas, una a la altura del abdomen, otra en un hombro. Minutos antes, Luna había comenzado a escuchar los disparos mientras estaba en un rincón de la habitación, se encogió sobre sí misma, gritando por auxilio se pegó como adherida a ese rincón donde fue instintivamente y como pudo a esconderse, el pandemónium de balas y alaridos duró la eternidad de 12 minutos pero ella jamás hubiese pensado que transcurrió menos de un siglo, un siglo de gritos, detonaciones y cosas que se quiebran, incluso ella se sintió quebrar cuando la traspasó una bala, la segunda no la alcanzó a sentir, ya estaba en shock. Cuando la levantaron del suelo Luna ya no era ella, era un ser en agonía.
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    El Sub-Comisario delCuerpo de Investigaciones, en rueda de prensa, leyó el parte oficial “Hoy, gracias a una acción de inteligencia llevada a cabo por el Cuerpo de Investigaciones se logró dar con el paradero de la joven Luna Rodríguez, una vez movilizados al lugar de los hechos, se intentó entablar negociaciones con los plagiarios, a fin de proteger la vida de la víctima, a lo que estos antisociales, sin mediar palabras, arremetieron con armas largas en contra nuestros funcionarios, los cuales se vieron obligados a responder el fuego, con el penoso desenlace de un agente fallecido y tres de los secuestradores abatidos, se desconoce si hubo más implicados pero nos mantenemos en las pesquisas. Por otra parte, la ciudadana en cuestión también quedó lesionada con dos heridas de bala, se presume que los plagiarios al verse arrinconados por la acción policial, arremetieron contra ella.” La prensa adelantó versiones sobre el suceso, complementando el parte policial con informaciones filtradas de manera extraoficial. Se supo que la mujer, hoy occisa, la cual formaba parte del grupo delictivo, había sido una empleada de confianza del padre de Luna, fue despedida por éste y entabló un litigio laboral por, despido injustificado, honorarios profesionales y salarios caídos, por lo que se presume la presencia del elemento de la venganza. Los otros dos secuestradores estaban ligados al “crimen organizado” y ambos tenían amplio prontuario policial por múltiples delitos. Sobre el agente abatido se supo que se había hecho merecedor de un ascenso post mortem aunque sobre él, jamás se pudo conocer sus posibles nexos con los secuestradores, alias “Gian Pablo” murió por herida en la región intercostal izquierda con orificio de salida a la altura del cuello, mientras participaba de la operación de rescate. No obstante, sobre ese agente la información que todos terminaron manejando fue la de que éste había sido un héroe caído en cumplimiento de su deber. A los 3 días de su ingreso a la terapia intensiva del centro hospitalario, luego de varias intervenciones quirúrgicas practicadas de emergencia, Luna Verónica Rodríguez Ganclini, joven de 22 años de edad, estudiante de ingeniería de una universidad pública dejó de existir a causa de los impactos de bala recibidos en la operación de su rescate.
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    MATEN AL GENIO “Cuandose delinea el ideal de un hombre y de su obra, es cuando se le critica más violentamente” Friedrich Nietzsche “La sociedad perdona a veces al criminal, pero no perdona nunca al soñador” Oscar Wilde. El manicomio, la cárcel, el exilio, el cepo, la guillotina, la silla eléctrica, la cruz y la hoguera se cuentan entre los sitios predilectos donde en diversos momentos de la historia se ha acostumbrado mandar a los genios, cada época se ha encargado a su manera de subvalorar los talentos emergentes e incomprensibles de quienes sienten y crean cosas que no caben dentro de los muros del concepto de “normalidad” que habita en las mentes ralas de la masa, cuya reacción ante lo novedoso ha sido muy frecuentemente la de rechazo o la del poder político, que intuyendo las posibilidades revulsivas de estos seres avasallantes y sus ideas/acciones, les han dejado caer encima el peso de las instituciones coercitivas y sus tecnologías de expiación y castigo. Así pues, a personajes como a Sócrates, a Jesús, a Giordano Bruno, Oscar Wilde, al propio Nietzsche, sólo por nombrar algunos entre numerosos casos a lo largo del tiempo, se les hizo víctimas de un poder que les temió porque los advertía peligrosos, pero a su vez, lo fueron de una masa que les mal entendió, les fue indiferente e incluso actuó como cómplice de sus verdugos. Es recurrente que algunos de mis estudiantes me hagan esta pregunta ¿Por qué hay que tomar en serio la obra de un tipo como Augusto Comte, si éste se volvió loco? Cambiando el personaje, esa misma interrogación me la han formulado en base a Nietzsche, a la fotógrafa Diane Arbus, hasta de Diógenes de Sinope por poner en práctica su cinismo al mudarse a un tonel y vivir tal cual su prédica filosófica emulando a los perros. Comentarios como “Si esa mujer se suicidó y el suicidio es el peor pecado, ¿por qué hay que escribir un ensayo sobre ella?” Me inquirió una vez un estudiante ofuscado luego de un Cine-Foro en el cual se presentó una película que lleva por nombre “Fur: An Imaginary Portaid of Dian Arbus” http://www.imdb.com/title/tt0422295/ Donde se narra la historia de Arbus (Nicole Kidman) y un Lionel Sweeny, un personaje bizarro y ficcional afectado de hirsutismo (crecimiento acelerado del cabello) el cual es representado magistralmente por Robert Dawny Jr. Lo llamativo de esto es que en el film no se hace ninguna referencia al suicidio de Arbus, no obstante mi estudiante insistía, porque leyó en algún lado sobre la vida y muerte de Arbus, en que era contraproducente leer o ver siquiera referencias a personajes que se volvieron “locos” y en su sinrazón pudieron producir algún tipo de manifestación bien lo fuese artística o intelectual (me pregunto, qué pudiera haber dicho el autor Primo Levi al respecto de todo esto). Si se quiere, más desazón suelen reportar mis educandos cuando se enteran de los datos biográficos de autores a los que en el aula se hace referencia como puntales en el desarrollo de las ideas socio/filosóficas que ocupan los cursos que dictamos en la universidad.
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    El asunto conMarx es similar, “Si ese señor dejó morir a los hijos”, o con el pintor Vincent van Gogh, “Se flagelaba el mismo ¡Hasta se cortó la oreja!”. El problema que plantea este llamado a la censura, supongo, es que se tiene la idea de que al ser un erudito, un destacado autor, artista o creador en cualquier área del mundo de lo sensible, también se debe ser un ejemplo de moralidad y buenas costumbres, que tener un comportamiento social enmarcado dentro de lo políticamente correcto es una referencia de credibilidad para la obra de cualquier personaje de estas características. Antes que nada, deberíamos establecer algunas comparaciones antes de enjuiciar de nuevo a estos personajes, pues a diferencia de un sujeto cuya labor sea política (Hablo de política en términos modernos más que aristotélicos) Me refiero a un alcalde, un presidente, un mandatario, un maestro, un policía, en fin, cualquier otro funcionario que trabaja con, por y para el público; Un artista no trabaja directamente con la gente, puede que su obra llegue a tener repercusión en toda una sociedad o en la cultura universal, sin embargo, los aspectos relativos a su vida privada, es decir, sus tragedias, sus miserias, sus afectos y hasta sus perversiones según sea el caso, no son los elementos del legado que éste hereda a las futuras generaciones, que son incluso, las que casi siempre terminan por entender y apreciar su obra tal y como la pensó. A veces ni siquiera. Pongamos el ejemplo de un personaje histórico cuyas acciones afectaron tangiblemente el tejido social de su momento. El Emperador Romano Calígula, tercer emperador de Roma quien estuvo en el poder desde el año 37 hasta su asesinato en el 41 después de Cristo. Un joven traumatizado, vengativo y sanguinario cuyo ejercicio de poder destaca por su crueldad, incluso en el mundo-de-vida romano para el cual el umbral de tolerancia por los actos crueles era bastante dilatado. En su caso, Calígula que no tenía nada de genial por cierto, hizo un uso exacerbado por inmoral de su poder como Emperador de Roma para violar, asesinar, agredir a placer a sus súbditos, incluso siendo éstos parte de patriciado romano, su crueldad fue la impronta de su paso por la historia. Comparemos esto con el caso del pintor Vincent van Gogh (1853-1890) Artista holandés, encasillado dentro del postimpresionismo, quien no fuera reconocido por su obra hasta luego de su muerte y cuya vida estuvo enmarcada en una relación de dependencia afectiva con su hermano Theo, quien costeó los gastos de su tormentosa vida. De van Gogh se destaca el episodio de mutilación de su apéndice auditivo, incluso tal acto le da nombre a un reconocido grupo musical español, también destaca, su tendencia suicida. A qué punto pretendo llegar con esta dispar comparación ente el pintor de los Países Bajos y el psicótico emperador romano, pues bien ¿A quién más que a él mismo y a su entorno más íntimo pudo hacerle daño van Gogh con sus desafueros y manías? A diferencia de Calígula o de cualquier otro jerarca cuya gestión es pública, el artista está trabajando para sí y si su obra repercute en el ámbito social, pues que sea su obra y no los hechos de su vida los que afecten el escrutinio que haga la mayoría sobre ésta. Con los filósofos la cosa puede tomar otro camino y sin embargo llegar al mismo sitio. Casos como el de Sócrates (470-399), llevado a la muerte por ingestión de una infusión a base de la planta llamada Cicuta, por cargos como “Corromper a la juventud” y “Blasfemar en contra de los dioses” o el de Giordano Bruno (1548-1600) llevado a la hoguera también por blasfemo, terco y herético, muestran cómo quienes manejan el poder pueden quitar de en medio a un personaje incómodo cuando éste cruza la línea de lo que se debe pensar/decir. Hay que sumar a esto el hecho de que en sus épocas respectivas, éstos pensadores fueron enjuiciados en público y abochornados ante la mayoría que vitoreaba la decisión de las autoridades.
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    Cosa similar ala que ocurriera con Jesús de Nazaret según se lee en los evangelios. El sometimiento de una persona al escarnio público, solo se puede producir cuando en el imaginario social hay consonancia entre la acusación que se le imputa y lo que la mayoría asume que es lo bueno y lo malo. Ejemplos abundan, de situaciones en las cuales personas cuyas ideas resultaban demasiado incómodas para las jerarquías, bien lo fueran políticas, académicas, eclesiásticas o simplemente, inconsecuentes con el “pensar colectivo” fueron defenestrados de sus status, cargos, arruinado su prestigio y de hecho, algunos pagaron con sus vidas a causa de su dificultad para encajar en los usos corrientes de la sociedad a la que pertenecieron. El caso de Oscar Wilde (1854-1900) Excelso escritor, quien por tener una conducta sexual inapropiada para su momento, no porque dicha conducta fuese poco frecuente en los recovecos “under ground” de las cortes europeas, sino por tener tal vez el desatino de mostrarse en plenitud de una libertad que no era tal, fue sometido a la venganza de un sistema jurídico/político que le tomó como chivo expiatorio y lo redujo a la ignominia, al presidio y al despojo. Aquí cabe parafrasear a Foucault apuntando que los sistemas políticos de vez en cuando deben desatar sus dispositivos de coerción sobre una persona o minoría por hacer aquello que todos hacen y a la vez callan. Finalmente está Friedrich Nietzsche (1844-1900) quién fue atacado y despojado de sus méritos académicos y cargo de catedrático universitario por apuntar ideas que contravenían lo que hasta el momento era acuerdo común sobre el pensamiento griego, resulta irónico el que a Nietzsche se le tachara por haber dicho entre otras cosas que Sócrates es en fin, el artífice de la destrucción de los valores de la aristocracia griega, sin embargo, fuese ésta una tesis equivocada o no, como intentó desdecir Wilamowitz en su momento, la pregunta es: ¿Qué hace que se decida expulsar a un pensador a causa de lo polémico que pueda ser su pensamiento? Me atrevo a adelantar que se trata de un una tendencia conservativa de las instituciones sociales en contra de ideas que puedan resultar en movimientos tectónicos que afecten los ideales dominantes y resulten en su resquebrajamiento, ese miedo natural que le tenemos al cambio, ¿Quizás? Ya sobre ese particular el propio Nietzsche apuntaba “El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Si lo intentas, a menudo estarás solo, y a veces asustado. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.” Él siguió siendo él mismo, pura dinamita o puro músculo* como recién le leí a un cercano amigo a la distancia, a pesar del ostracismo al que fue sometido. Sin duda, la genialidad históricamente ha pagado un alto precio cada vez que se intentó mostrar ante los ojos de la multitud, pues no son escasas las veces que vio censurar o menospreciar la obra de alguien de acuerdo a los hechos oscuros que pudiesen haber acaecido en su vida o si por no entenderles, como también suele ocurrir, se les censura a priori como ocurrió con Nietzsche. Sin embargo, más terrible aun es cuando se asume como elemento para descalificar a un artista y su obra, el hecho de haber terminado sus días sumido en el delirio, como fue su caso y con esto se le intenta volver a condenar, invitando a no tomarle en serio. Aunque quién sea que diga esto no se atreva a poner si quiera un pie en los dominios del “Mediodía de Zaratustra”, por suerte a este genio poco debe importarle un pensamiento esclavo como el de la mayoría, aun si este pensamiento lo condena al exilio o al cadalso. “Los grandes espíritus siempre han encontrado una violenta oposición de parte de las mentes mediocres” Albert Einstein
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    SIN SENTIDOS Los sentidosse le fueron, se apagaron. Uno por uno se le iban borrando. Primero, la vista. Cuando se quedó ciego casi enloqueció, salió corriendo dando tumbos, se golpeaba contra las cosas que había en la habitación. Sintió la oscuridad, la tibieza y el sabor ferroso del hilo de sangre que corría por la comisura izquierda de su boca. La saboreó y de inmediato llegó el dolor, pero casi no lo tomó en cuenta. Intentó incorporarse, sin ver, luego de haber caído, solo llegó a sentarse y ahí quedó. De súbito se dio cuenta que no escuchaba, se percató porque al tropezar con el mueble y derrumbarse sobre el piso un estruendo de objetos rodando y chocando entre sí lo había aturdido. Ahora podía golpear y patear los trastos en el suelo pero éstos no le sonaban. Gritó y no pudo escucharse a pesar de que el esfuerzo le reflejó un dolor vibrante en la garganta. Se llevó las manos al rostro pero no consiguió nada, dejó de sentir sus manos o éstas dejaron de sentir lo que tocaban, se hincó las uñas donde creyó que quedaba su cara, no encontró dolor, ni roce alguno. Se echó hacia atrás, pensó que era hacia atrás, hasta que algo le detuvo de golpe. Una pared, tal vez. Salir de ahí, debía salir, pero ¿Para qué? No veía ni escuchaba, tampoco sentía las cosas. Por no escuchar, no sabía si hablaba, si sus gritos eran audibles por alguien más. Todo tan confuso, tan junto, tan de pronto, tan definitivo. Inspiró fuertemente, volvió a hacerlo, se percató de que no podía oler las cosas. Tampoco tenía olfato. Ni siquiera dolor percibía, ni texturas, nada de sensaciones térmicas. Una angustia vacía, un limbo ingrávido y atemporal. ¡Miedo! Un terror indecible, flotante y absurdo ¿Muerto? Había muerto o tal vez no, estar muerto, nadie lo está, se muere y ya… Así decía un libro que alguna vez leyó. No se trata de eso, de qué, entonces, de un encierro o más bien la deriva total, un naufragio dentro de sí mismo. Preguntas agolpadas y atormentantes cayendo en avalancha, en estampida, una interrogación aplastante, ahogo. No obstante, no sabía si respiraba, hiperventilaba o se había quedado en paro de todas sus funciones vitales ¿Cómo saberlo? No podía saberlo ¿Qué podía saber? Algo, nada… fuera de los sentidos nada se sabe, todo se intuye.
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    EL ORÁCULO INDIGENTE Entrelos intersticios de la urbe se viven eventos que no llegan a historias, quedan en el anonimato etéreo de vidas que pasan las noches con un ojo abierto y otro cerrado, en la duermevela de los acechados por peligros insomnes y otras fantasmagorías del tipo de las que deambulan pegadas a las paredes y se agazapan en los sótanos húmedos de los edificios, esperando el día siguiente. En una de esas ciudades chantajistas, de las que por el día reclaman atención en vidrieras, en cafés de esquina y avenidas atragantadas de vehículos y por la noche cobran con cuerpos su dote de meretriz del alto standing; casi/no/vivía Tostón. Un “recojelatas” más, uno que alguna vez fue alguien, a quien la ciudad se había encargado de borronearle el nombre y quitárselo de encima, al tiempo que le vestía de mugre, de girones grisáceos y de una nueva identidad pública. Con un mote hecho ya casi una leyenda urbana sobre sus espaldas. Tostón tenía una particularidad, se creía de él que era un oráculo infalible. Entre murmullos casi ininteligibles, el inmundo mendigo enunciaba profecías sobre cosas que sus voces internas le susurraban. Entre la gente de su gremio era famoso por haber predicho cuando un indigente iba a ser atropellado por un carro o cuando otro sería golpeado por drogadictos “cabeza rapada” en sus frecuentes orgías de violencia noctámbula. Una vez Tostón quedó fijo mirando a los ojos secos de una mujer invidente la cual pedía dinero frente a un banco, la mujer no percibió nada hasta que éste le espetó diciendo “QUÍTATE, TIROS” pero, para donde se iba a mover, la invidente siguió su acción mendicante por dos horas más hasta que una ráfaga de ametralladora le cruzó el pecho. Al día siguiente apareció en las noticias reseñado el asalto a un banco, con el saldo de una delincuente capturada herida y luego muerta en su traslado al hospital, la acusaron de cómplice del robo y la prensa deicidio creer esa versión. Sin embargo, las predicciones de Tostón no solamente comprendían tragedias. El dependiente de un kiosco de periódicos solía contarle a toda su clientela que aquel indigente tenía poderes. "Una vez, así contaba el kiosquero, cierta dama estaba comprando un Kino, el loco Tostón se acercó a mi kiosco y tomó otro, antes que yo lo espantara se lo dio en la mano a la señora diciendo, ÉSTE ES, ella dudó un poco pero se quedó con el boleto ¡Cuál es mi sorpresa! A la semana volvió la señora diciendo que había pegado 14 números, dejó un regalo para mí y preguntó por Tostón, al que le había comprado un pollo asado…" La rutina de Tostón era circular, cíclica como la de muchos indigentes un tanto extraviados de razón, consistía en ir de aquí para allá, buscar mendrugos, tomar cosas de un lado y dejarlas en otro, perseguir niños de la calle quienes de vez en cuando le gastaban bromas pesadas, ese tipo de cosas. Solía dormir aproximadamente cuatro o cinco horas cubierto con cartones y periódicos en un escondite que se había procurado en un estacionamiento cuyo vigilante nocturno lo dejaba quedarse desde un día en que Tostón le dijo un dato de lotería. Aunque aquel hecho afortunado no había vuelto a ocurrir, el vigilante le tenía simpatía al mendigo quien llegaba con relativa puntualidad rondando las 11:00pm y se arrumaba bajo el promontorio de cartones hasta hacerse imperceptible.
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    Tostón tenía unperro, lo llamaba Diógenes y lo tenía desde que un día lo escuchó llorar en un cesto de basura, al escuchar los chillidos bajitos se acercó, removió algunos papeles y ahí estaba un diminuto cachorro amarillo, un "cacri", con manchas color café, los ojos hermosos y grandes de un azabache lloroso, famélico hasta casi la muerte por inanición. El indigente lo tomó con una delicadeza impresionante, como quien carga un niño neonatal y lo llevó consigo. Por una semana dejó de alimentarse, si se le puede llamar alimentación a lo que arroja un mendigo en su estómago, para dar de comer al perrito, incluso llegó a robarse un frasco de vitaminas de una tienda veterinaria y se las suministró de forma solícita. Desde la primera noche que compartió con el cachorro lo acomodó junto a él en su lecho de cartones para dormir, desde ahí en adelante nació un sólido vínculo entre ambos. Una madrugada a las 3:00am como era común en él despertar para salir a caminar la ciudad, a esa hora la urbe es aun territorio de matones, chulos y prostitutas, Tostón advirtió que tenía una hoja de periódico cubriéndole su cara, la quitó y en lugar de echarla a un lado como de costumbre, la metió en el único bolsillo sin hueco que quedaba entre sus harapos. Cuando aclaró el día la sacó y pudo leer un titular (porque sin recordar cómo aprendió, él sabía leer) La noticia hablaba sobre un hombre que estaba perdido en una montaña y de su rescate, su nombre era Diógenes, Tostón miró la foto, en ella aparecía un montañista muy delgado, volvió la mirada hacia el perro y le dijo Diógenes, a lo que el can respondió satisfecho moviendo la cola y lamiendo sus manos. De seguido el hombre dijo, vamos Diógenes y siguieron su marcha. Desde ese momento el perrito se incorporó a la rutina circular del mendigo, de un trasto de basura a otro, de una a otra limosna. Las cosas comenzaron a cambiar un día que a Tostón le dio por meterse en una manifestación de protesta, él no sabía por qué protestaban, no importaba, sólo se sumó y junto a él, Diógenes. La gente gritaba consignas, arengaba y ellos, perro y mendigo caminaban en el sentido que todos lo hacían. De pronto todos se detuvieron, una columna de la policía hizo frente a la marcha, los agentes, apertrechados en exceso, como de costumbre, trancaron el paso a la protesta y amenazaban con arremeter. El oficial de turno estaba a punto de dar la orden de atacar cuando de entre la multitud, Tostón rompió la primea fila y caminó con Diógenes directo hasta su persona, quien estaba custodiado por dos de sus agentes, llegó hasta dos metros del jefe policial y éste le gritó “¡Quítate loco el coño!” Tostón simplemente le miró fijo y dijo “TU HIJO Y TU HERMANA…EN LA MARCHA”, el oficial quedó timbrado por unos segundos. Seguidamente ordenó a los escoltas, echaran a un lado al recojelatas y éstos procedieron, un Pastor Alemán de peso completo emprendió contra Diógenes, éste se le enfrentó al perro germano y los agentes empujaron a Tostón con el esperable exceso en el uso de la fuerza disuasiva. Los manifestantes lo ayudaron a incorporarse, las cosas se caldeaban y el oficial llamaba por teléfono, un Distinguido de la policía le preguntó con premura a al jefe “¿Le damos con todo a estos payasos mi comandante?” y el oficial respondió “¡NO! Mantengan sus posiciones hasta que venga el Alcalde”, mientras entre dientes se le podía percibir maldiciendo. La situación se calmó tensamente, la gente que vio la valiente acción del indigente, le aplaudió sin entender qué cosa había dicho al policía, las cámaras de algunos medios de comunicación captaron la escena y de pronto Tostón era la curiosidad del noticiero vespertino.
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    “¿Quién es estepersonaje?” comenzaba diciendo la periodista que anunciaba el noticiero, “¿Qué le dijo al oficial, como para detener la acción de fuerza en contra de la marcha?” “Salimos a la calle a peguntarle a la colectividad” En el centro de la ciudad muchos de los entrevistados sabían quién era Tostón, expresaban “Si, ese es un loco tranquilo, se la pasa por aquí y por allá” Una señora mencionó algo sobre el poder de adivinación del indigente, pero los detalles más precisos los dio el Kiosquero “Ese hasta se ganó un pollo asado con todo y hallaquitas, una vez que le dio el Kino ganador a una señora, el tipo del estacionamiento siempre gana en la lotería gracias a él; se llama Tostón y es adivino…” Tostón y Diógenes, sentados en la puerta de un Mc Donalds, compartían media hamburguesa, desperdiciada por un niño que solo quería el juguetico , cuando de pronto llegaron los medios, cuatro periodistas, con respectivos camarógrafos y su enorme aparataje, todos se le encimaron, Diógenes se puso a la defensiva pero Tostón lo calmó, les miró estoico, impávido, de inmediato se puso a ver su reflejo en los lentes de las cámaras y dejaba pasar las preguntas de los reporteros de un lado a otro de su cabeza como si vinieran dichas en una lengua que él no comprendía. Una periodista no podía aguantar la humillación de tener que entrevistar a un recojelatas, volteaba la cara evitando el olor del binomio perro e indigente, los cuales parecían más interesados en los aparatos de filmación que en las personas. Otra periodista, un poco más arrojada le dijo “Hola señor Tostón, los televidentes quieren saber si usted está de acuerdo con las luchas de la oposición y qué fue lo que le dijo al oficial en la marcha” Tostón la miró fijamente y le dijo estas palabras “JEFA DE PRENSA” Luego volteó hacia la que le miraba con asco y dijo “DESPEDIDA” Diógenes asintió la predicción con un ladrido. Luego Tostón se dirigió a una cámara que transmitía en vivo y directo y dejó salir “DERRUMBE”… Esa noche, gracias al sensacionalismo televisivo, Tostón era un personaje famoso, tal vez por ese día y ya, pronto pasaría al olvido como suele ocurrir con muchas cosas las cuales se usan y se gastan de tanto usarlas, así también pasa con las noticias de política o farándula, se habla de algo hoy y mañana, para luego ser sustituido por otros titulares, entonces se esfuma el tema. Literalmente, se esfuma… El vigilante del estacionamiento recibió a Tostón con un perro caliente y una gaseosa “Aquí está el héroe del día, mi pana el Tostón jejeje… ¡Te vi en televisión! En 4 canales brother, mira; te compré cena y todo, siéntate ahí” El mendigo partió el hotdog en dos mitades y puso una en el suelo para Diógenes, éste la tragó de un bocado, con el refresco hizo lo propio, dejó caer porciones en el suelo para que el cánido lo lamiera. Acto seguido, miró a los ojos de su benefactor y dejó salir su predicción “PAPÁ OTRA VEZ”. Luego, Junto a Diógenes, el Oráculo se fue a dormir a sus cartones. Los damnificados hacían cola por comida en el refugio, reclamaban atención de las autoridades, llegaba la prensa, funcionarios iban y venían, el caos al que acostumbran las tragedias. Sin embargo, en el programa de la mañana de uno de los canales de TV. más importantes, el astrólogo de turno hablaba con docta propiedad del fenómeno del recojelatas encantado que había predicho la tragedia, atribuía su don délfico a la alineación de ciertos planetas y a la pureza del alma del indigente. Cuando Tostón revisaba los cestos de basura buscando algo de comida, notó como en torno suyo se arremolinaban personas, le preguntaban cosas, Diógenes ladraba y gruñía, él, sorprendido y aturdido buscaba un orificio para escapar pero la gente se le abalanzó. Una señora le preguntaba si iba a conseguir su casa, un joven quería saber a cerca de los caballos que ganarían en el 5 y 6 y una muchacha le preguntaba cuándo se iba a poder hacer las “tetas”.
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    La bulla sehizo insoportable para el ahora famoso Tostón, así que se desesperó, cargó a su perro y salió corriendo a empellones entre la multitud, corrió como loco, como lo que era, y la gente atrás, una patrulla de la policía y las unidades móviles de los canales y los periódicos seguían a la turba, el señor del kiosco vio pasar al mendigo corriendo, luego al cortejo y pensó en voz alta “¡Coño, pobre loco!” Lo bueno de ser indigente, pensarán ellos, es que se llega a conocer la ciudad subterránea, se podría decir, la sub ciudad, un inframundo de pasadizos y rutas alternas que solo los “homeless” y los gatos conocen a la perfección. Tostón tomó uno de estos atajos y en poco tiempo estaba en el estacionamiento. Al entrar, el vigilante que estaba bebiendo cerveza en horas de servicio, recibió al aturdido mendigo con un abrazo que olvidaba su aspecto y su olor “¡Usted es Mi Compadre!”, dijo el celador, destapó una cerveza y se la dio, Tostón como de costumbre tomó la mitad y lo demás fue donde Diógenes. “¡Voy a ser papá, mi pana, el segundo tripón y usted va a ser el padrino carajo!” Sin darle otra respuesta que una media sonrisa y una movida de cola, Tostón y el perro se fueron a dormir. Al día siguiente, Tostón se despertó más tarde, la jornada anterior estuvo muy agitada y por eso los cartones aminoraron su hostilidad hasta las 5:00am. Al levantarse notó un bullicio poco común, en la entrada del estacionamiento, el vigilante, a duras penas, ordenaba a la multitud mientras gritaba “¡Bueno señoras y señores, damas y caballeros, todos y todas, el Iluminado está guindando o sea descansando, así que colóquense por orden de llegada y vayan dejando las 100 lucrecias en esta cajita por aquí, él los va a atender uno por uno y les va a responder una sola pegunta por cabeza!” De inmediato Tostón se dispuso a escapar por la salida alterna pero el vigilante le había puesto un candado a la puertecita por donde pensaba salir, se le acercó y le dijo, “Mira mi pana este es el chance pa’ salir de abajo, diles lo que se te ocurra y yo te compro en la noche una Reina Pepiada y un Ricomalt. pa’ que vayas bien y al perro le compro su arepa también ¿si va? No me dejes morir, mira que quien te ha dado un techo pa’ dormir soy yo, así que tú te sientas en esa sillita, le dices la vaina a los clientes, y listo.” A empujones Tostón fue llevado al lugar de las consultas, el cual no era otro que la garita de entrada al estacionamiento, la gente se "ordenó" y comenzaron a pasar, uno por uno. La logística del vigilante era bastante precaria, después que dijo que era una sola pregunta, le ofrecían 50 BsF. más o 40, y éste accedía y le gritaba al Iluminado que respondiera. En la cola, los demás reclamaban, casi se amotinaban y Tostón no respondía o se abstraía y se quedaba impávido como en su mundo, lo que provocaba que le gritaran al vigilante “!Esto es una estafa! Este tipo no sabe nada, no es ningún iluminado nada!” Casi a punto de estallar el tumulto, apareció una comisión de la policía anti motines, al mando, el oficial de la manifestación, dispersaron a la multitud, apresaron al vigilante por estafador y acordonaron el área. El oficial se acercó a la garita, encendió un cigarrillo y se lo aproximó otro a Tostón, éste lo rechazó, tal vez porque no podía compartirlo con Diógenes, el perro en tanto, advertía el aroma del perro policía y pelaba los dientes. “No sé como lo haces pero lo cierto es que lo haces, nos vamos para donde el Alcalde ciudadano, él necesita hacerte una preguntas” Soltó el oficial.
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    Tostón fue trasladadopor la comisión policial en una jaula de llevar presos, como se reusó a subirse sin Diógenes, lo montaron con todo y perro. Accedieron a la alcaldía por una puerta trasera hasta un sótano donde esperaba el Alcalde, cuando abrieron la puerta se asomaron perro y mendigo, bajaron y se situaron frente al burgomaestre que sin mediar modales, por qué habría de hacerlo con un recojelatas, le preguntó “¿Quién va a ser el próximo gobernador?” Tostón le miró fijamente y le dejó saber “VAS PRESO”. La rabia del político no tenía precedentes públicos, los agentes presenciaron como golpeó al Oráculo, al que hace minutos esperaba con ansias, pateó al perro que salió en su defensa y sacó un arma para dispararles, en ese momento el oficial intervino diciendo “Señor, no se ensucie las manos con este loco de mierda ¡Déjemelo a mí que yo lo desaparezco bien desaparecido con todo y el bicho flaco ese con que anda!” El Alcalde bufaba su rabia muy hondo, de a poco se fue calmando, guardó el arma y ordenó “¡Llévate a este maldito tú sabes pa’ donde y le aplicas tú sabes qué!” El policía mandó sus escoltas a que encerraran a Tostón y a Diógenes en la jaula y de inmediato arrancaron. El carro del oficial seguía el transporte de presidiarios donde Tostón sobaba los golpes en las costillas del perro. Llegaron a un lugar desconocido, habían rodado como tres horas, el oficial en persona descorrió el cerrojo y abrió la puertezuela, esta vez no salieron, los ocupantes estaban ateridos del miedo, no hay que estar muy cuerdo ni ser muy oráculo para sospechar que algo malo estaba por suceder “¡Bájate!” Ordenó con severidad el oficial. Ambos seres se incorporaron, primero Tostón seguido por Diógenes, bajaron de la jaula, se quedaron muy juntos uno al lado del otro…
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    MÚSICA Solo de verlacaminar delante. Intuí sus poderes manando desde sus caderas. Fue tarde, ya me había hipnotizado. Y mis ojos extraviados de toda voluntad eran rehenes de ese ritmo. El tiempo perdió sus propiedades asesinas y todo, las cosas y lo que no son las cosas porque no tienen forma ni sentido, iniciaron una levitación anárquica. Fue tarde, he dicho, ya me encontraba a merced de un magnetismo rítmico, de una conspiración, de un tratado secreto, escrito y firmado en el pentagrama borroneado de algún genio.
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    LA TIERRA DEZOLA MADA Seguramente era yo bien niño, aunque también debí andar bastante distraído, la primera vez que escuché, quizás en una propaganda de Sábado Sensacional, el anuncio de una próxima transmisión de dicho programa en vivo y directo desde Maracaibo, "La Tierra del Sol Amada" Lo cierto es que esta expresión no la escuché ni la comprendí tal cual así. En su lugar, lo que entendí fue "La Tierra de ZOLA MADA" Desde ahí, todos los años cuando se anunciaba el citado programa sabatino, o un juego de béisbol de las Águilas o era temporada gaitera y se refería la citada expresión, inconscientemente yo escuchaba de manera errada, hoy lo sé, La tierra de Zola Mada! Tal vez por la poca frecuencia con la que solía oír el epíteto de la ciudad capital del Zulia, por lo proclive que soy a escuchar mal algunas cosas o alguna razón ligada a la límbica naturaleza cerebral, pasaron muchos años hasta que de manera espontánea me hiciera la asociación mental que me aclaró sin que nadie mediara, que la Tierra era del Sol y que lo de Amada, demasiado obvio, era por la querencia al terruño. En ese momento la señora Zola Mada perdió su lugar dentro de mi imaginario individual. No obstante, cuando para mi, Maracaibo era la Tierra de Zola Mada, más de una vez me pregunté, así de pasadita, quién sería esa señora, tal vez una ilustre mantuana de la época independentista, colaboradora de la causa patriótica, algo al estilo de la mártir Luisa Cáceres de Arismendi. Así que, cuando estudié historia en la universidad tuve el impulso de investigar sobre su procerato, pero siempre se me olvidaba y hacía otra cosa en cambio. En otras oportunidades imaginaba que Doña Zola era una señora de la plebe maracaibera, ligada a la fundación de alguno de los barrios tradicionales de la ciudad, tales como "EL Empedrao" o "El Saladillo", en uno u otro caso debió existir, pensaba, alguna plaza o una escuela cuya epónima fuera la pionera del suburbio, señora Zola Mada. Algo así como "Escuela Básica Nacional Doña Zola Mada" En el segundo caso (fundadora del Empedrao o el Saladillo) me imaginaba a doña Zola como una señora maracuchísima, con rollos en la cabeza, en chancletas y bata, así como puede ser la abuela de cualquiera, dedicada a la preparación de patacones, mandocas y otras exquisiteces occidentales y por supuesto, devota de la Chinita hasta la saciedad. Un día llegué a pensar, "Tal vez doña Zola tenga una hermana en el barrio de enfrente o en Cabimas y ésta se llama Lama, Lama Mada" No sería del todo extraño si precisamos la tendencia de los zulianos a poner nombres un tanto exóticos a sus hijos, no son pocos los casos de maracuchos con nombres como Usnavy ( U.S NAVY) porque su madre vio dichas siglas escritas en el casco de un barco que anclaba en el puerto de Maracaibo, Teleférico Guzmán, Benzetacil Montiel y tantos más, así que me pareció normalísimo que doña Zola Mada tuviera una hermana radicada en Cabimas, llamada Lama. En cualquier caso, un día en que por no sé cual razón el televisor estaba sintonizando Venevisión y anunciaba con pomposidad el vozarrón grave de Winston Vallenilla Sr. "¡El Festival de la Orquídea de Plata desde La Tierra del Sol Amada!" Pude escucharlo tal cual, y así como bien es, la
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    Tierra del SOLy no la tierra de ZOLA... entonces la señora Mada, su imagen de abuela maracucha (Me gustaba más ésta que la de mantuana independentista) Su hermana Lama y todo este cuento se desinfló así como un globo al que no le anudas la punta y lo sueltas, y se va volando anárquico, sin destino hasta que cae en cualquier sitio, reducido, casi inexistente. Zola se convirtió de súbito en añoranza del maracucho que se va lejos y extraña su tierra calurosa, fronteriza y portuaria. Así de pronto doña Zola Mada, quien había aparecido por mi mente unas cuantas veces cada año, se esfumó. Aun no conozco el Zulia, es de lo poco que me falta por visitar de mi bellísimo país, sin embargo, cuando vaya a Maracaibo y empiece a pasar el puente, seguramente recordaré a la señora Zola Mada, de quien creía habrían plazas y escuelas con su nombre, por qué no, una calle y de seguro alguna arepera, tienda de video y un negocio de colchones. La Tierra de Zola Mada ¡Qué Molleja Primo!
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    LA CIUDAD YEL REBUSQUE. Que la cesta básica cuesta más de seis salarios mínimos, que la cifra oficial de desempleo es de un 7% (siii Luis) Que si el poder adquisitivo de los venezolanos decrece de forma vertiginosa y se manifiesta en el descenso en la ingesta de proteínas, por ejemplo. Será vedad que competimos con Zimbabue por ser, el nuestro y ese país surafricano los de mayor nivel de inflación a nivel planetario, será verdad que hay escasez, especulación, acaparamiento, putrefacción de alimentos en conteiners de las redes de distribución del Estado. Tal vez todo eso sea mentira, exageraciones de la canalla mediática, no obstante, lo que parece innegable es que en nuestro país, una gran parte de la población hoy en día se “rebusca” 6:50 am…Salgo de mi hogar vía uno de mis dos empleos, al salir del ascensor en la cartelera del edificio veo anunciarse, “Se venden hallacas, información en la conserjería”, "Se desbloquean celulares, se chipean nintendos y wiises, apto.45”, “Helados de Teta, señora Teresa apto. 56”, “Bajo planillas de pasaporte, se saca el RIF, trámites de vehículos llama al 0424- 3455569”. Confieso que no me detuve a verlos todos, en realidad voy un poco retardado pero desde hace rato esos anuncios aparecen, se renuevan y cambian por otros en la cartelera, así que la lista de morosos del condominio (me incluyo) no tiene por qué sentirse sola. 7:00 am… En el segundo semáforo que debo pasar de camino al trabajo aparece una muchacha, posiblemente de quince años vendiendo periódicos, siempre ha habido pregoneros, no debería extrañarme, a un lado en la isla, una mujer aborigen, Yanomami o Pemón tal vez, carga un muchacho que la rodea con sus piernas famélicas en horqueta, ella le sostiene con un brazo, en el otro, un pote de jugo “Los Andes, Hecho en Socialismo”, le sirve como recipiente del dinero que pide a los conductores. La luz cambia a verde y sigo mi camino. 9:00am…Ya en mi oficina me encuentro con el ofrecimiento de una de las señoras de mantenimiento que suministra tortas a 10 BsF. la ración, la secretaria de la dirección vende franelas AEROPOSTALE “originalitas” a pagar en tres partes y tres compañeras de trabajo manejan la venta por catálogos cuales gerentes de mercadeo de una gran empresa. Como trabajo en un colegio, vistos los salarios con que se honra u ofende a los docentes, aun no lo sé, tengo colegas, como el profe de Educación Física que vende “queso llanero”, la de Biología distribuye productos dietéticos o el de Química que ofrece su fuerza de trabajo promocionando cursos pre-universitarios en el garaje de su casa. 12.00m… La enfermera del colegio vende almuerzos, una cajita de aluminio con una muy bien sazonada carne con papas y arroz por sólo 300 BsF, lo mejor es que acepta cesta tickets y te da en promoción un vasito de jugo de papelón con limón. Engullo mi cajita solidaria y corro para mi otro empleo, soy Profesor Universitario, qué orgullo pana, cualquiera diría que con un empleo en el sector de la educación superior nadie necesita otro cargo, tal vez peque yo de avaricia y por eso hago el doble de esfuerzo a diario, el plan debe ser hacerme un burgués capitalista, un recalcitrante explotador, sin embargo, por los momentos a penas si sobrevivo.
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    2:00pm… Clase deSociología de la Educación, mis estudiantes aun no llegan en pleno, decidimos esperar diez minutos. Mientras tanto, una joven se me acerca muy amablemente y dice “Profeeee, usted no le quiere comprar una gargantilla a su novia o unos zarcillos a su mamá, mire que se los enseño”. Tanto que me costó sacudirme a la profesora de comercio del cole con su "fantasía fina" y ahora me arrincona la bachiller con el producto en la mano diciendo que viene el día de los enamorados, después, el de la madre y que esta bisutería es la que “no se pone negra…” Le digo que no me han pagado el retroactivo, ella puja diciendo que será en cómodas cuotas, replico argumentando que mi novia es hippie y sólo usa cosas de cuero, ella hábilmente saca de su fajo negro un cuerito espectacular y captura en el aire mi mirada de estupefacción y dice, “Este es profe… no lo pele, mire baratico”. Los demás estudiantes siguen con interés la subasta, más interés del que en unos minutos prestarán a mi explicación sobre “Los prerrequisitos funcionales de Talcott Parsons”. Retomo el control y digo “jóvenes comencemos la clase”, otra estudiante levanta la mano, mi tacañería y yo creemos haber ganado la batalla, le digo “A ver, quiere comenzar las intervenciones”. Ella contesta “no profesor, mire, si le compra a ella, me tiene que comprar a mi también, mire que yo vendo unas colonias importadas espectaculares…” -Noooooooooo! 5:00pm… Hace media hora salí de mi clase de sociología con un cuerito espectacular, un perfume Hugo Esential y una deuda más. Carlos, mi amigo que vende perfumes va a pasar a ser mi enemigo que vende perfumes. Tiene tiempo promocionándome sus mejores ofertas y yo le había rechazado esgrimiendo excusas teorizadas sobre la base de la crítica al consumismo narcisista del la era Postmoderna (pura paja). En este caso, la solidaridad con el sector estudiantil me ganó la partida. Voy por un café, en el cafetín me entero que mi amigo el profesor de ética, ahora es corredor de seguros, me da su tarjeta y comienza a hablar de pólizas con la misma maestría y erudición con la que suele hablar de Inmanuel Kant. A punto estoy, no de pedirle una póliza, más bien de pedirle trabajo pero llega otro colega y nos interrumpe, es el representante sindical, “¿cuándo pagan el retroactivo?” le preguntamos en coro como si nos hubiésemos puesto de acuerdo. Tal vez sí nos pusimos de acuerdo, las alacenas vacías, los carros sin cauchos, la consulta médica eternamente suspendida, tienen un efecto cuasi telepático sobre las personas. El colega no habla del retroactivo, en su lugar comienza a ofrecernos paquetes vacacionales para un resort nuevo “arrechísimo” que está en SAN FRANCISCO (de Macanao), y dice “…Bueno, es que no hay apuro, más o menos en agosto cuando paguen el retroactivo, ustedes me pagan lo demás” Otra vez en coro el profe de ética y yo “¡¡¡¿¿¿EN AGOSTOOO???!!!” 7:00pm…En camino a casa de mi novia conseguí, como todos los días, que en cada semáforo se apostan malabaristas y faquires, arrojan fuego, cuchillos, pelotas, se lanzan ellos mismos por el aire, todo por las monedas que los conductores les quieran dar, me ofrecieron un Kino de 10 mil millones, el último libro de Paulo Coelho, el video erótico de Lupita Ferrer, mandarinas, platanitos y un muñeco del presidente, sin preguntarme si quería o no, me limpiaron el parabrisas del carro cuatro veces, no menos de seis viejitas me pidieron “Una ayudita por caridad” A quien no me alcanzó el sencillo para darle me “mentó la madre…” Ya en casa de mi novia, mi suegra que ahora es empresaria de la venta al detal de carteras, insiste en le lleve tres a mi mamá, para que las vea sin compromiso, me entero que mi cuñado está
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    vendiendo franelas deequipos de futbol y que también en ese hogar desde ahora todos son “Gente Herbalife” Hasta la abuela tiene una chapa pegada en la bata a la altura del pecho que dice “Quieres saber cómo conseguí este cuerpito”. Salgo de ahí con la franela que usa el Barça en la Copa del Rey cuando va de visitante, las tres carteras, una chapa en el pecho y una bolsa de productos para perder peso, para ganar masa muscular, para crecer, para pensar rápido y para la buena digestión de todos los demás. Qué raro que no me vendieron un producto para no gastar en más productos. 10:00pm… Llego a mi casa, bolsas en mano, chapa en pecho y mi madre me saluda efusiva diciendo, “¿…y ese poco e’ bolsas…? Te pagaron el retroactivo verdad…” sin dar chance a que yo le diga que todo es a crédito, que sigo pelando y que ahora tengo más deudas, mi amada madre me informa con una seriedad ceremonial, circunspecta y orgullosa… "Hijo, desde hoy soy una Chica Avon, y como tenía que comenzar con una venta, dejé para que lo pagues tú, un jabón de espuma para yacusi, un rastrillo que recoge las hojas y no daña la grama y un estuche para que metas todas tus herramientas” Mi linda madre pasó por alto los ínfimos detalles de que no tenemos yacusi, ni patio, ni jardín porque vivimos en un apartamento y que tampoco tengo herramientas más que un cortaúñas (el cual uso como destornillador) y un alicate, pero nada de eso importa ahora porque ya los dejó, ya son míos el pote de espuma, el rastrillo y el estuche, también las deudas y la certeza de que en esta ciudad para sobrevivir hay que acudir al rebusque… ¿Y tú, cómo te rebuscas? Buenas Noches! (Todas las situaciones y personajes son pura y exclusivamente objetos de la ficción, promoción autorizada por INDEPAVIS)
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    REFERENCIAS. BIBLIOGRÁFICAS ALBALADEJO V., ManuelLos griegos, vida y costumbres en la antigüedad. Edimat Libros- Madrid. BALAGUERA, E. (1998). Las averías del sujeto escolar. Lumen XXI, 1(1), 17-31. BAUMAN, Zygmunt. La Modernidad Líquida. FCE.1999- Madrid BARROS, N. (1996). Crisis de la legitimación del saber y transformación de la Universidad, en Dossier 5. Seminario de Investigación Transdisciplinar, Dpto. de Ciencias Sociales. UPEL. Maracay. COLMENARES, I. (1997). Élite y problema educativo. Heterotropía, 1. Valencia (Venezuela). COPELSTON, Frederick Historia de la Filosofía 1. Grecia y Roma Ariel Filosofía- Barcelona. COPELSTON, Frederick Historia de la Filosofía. 7. De Fichte a Nietzsche. DESCARTES, R. (1998). El discurso del método. Caracas: Edición y Traducción J.C. García B. FERRATER MORA, José. Diccionario de Filosofía. Editorial Sudamericana. Buenos Aires. 2002 GARCÍA B., J. David Elementos de Filosofía. Ediciones U.C.V- Caracas. GUIRTZ, S. y Naradowski, M. (1998). Acerca del fin de la Escuela Moderna. Relea, 5, 39-57. LARRAZABAL, Ignacio. UNA CRÍTICA AL REDUCCIONISMO EN EL POSITIVISMO. 2007- Chía. Colombia. LIPOVETSKY, Gilles La Era del Vacío Anagrama- Barcelona. LYOTARD, Jean F La condición Postmoderna. Cátedra- Madrid. MAFFESOLI, Michel. El Tiempo de las Tribus. 1990- Madrid. MARTÍNEZ, M (2003) Epistemología Feminista y Postmodernidad Universidad Simón Bolívar (Venezuela) (PONENCIA)
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    MARTÍNEZ, M. (2005)Método Etnográfico de investigación (PONENCIA) MARTÍNEZ, M ((2009) Hermenéutica y análisis del discurso como método de investigación. MÁRQUEZ P, Efraín. Sociología de la Educación. UPEL-SERIE AZUL 2006- Caracas. MORENO, A. (1995). El aro y la trama. Valencia: Ediciones del CIP. NAVA, C. Mariano Estudios sobre el Pensamiento Antiguo. Universidad de Los Andes, Consejo de Publicaciones. Mérida-Venezuela NIETZSCHE, Friedrich. El Nacimiento de la Tragedia. Alianza Editorial. Madrid NIETZSCHE, Friedrich. La Gaya Ciencia Edimat Libros- Madrid. NIETZSCHE, Friedrich. Aurora. Edimat Libros- Madrid. ONFRAY, Michel. Antimanual de Filosofía. Edad. Ensayo- Madrid. TELLEZ, M. (1998). Desde la alteridad. Relea, 5, 119-145. VATTIMO, G. (2003) Nihilismo y emancipación. Ética, política y derecho (2003); ed. por S. ELECTRÓNICAS: http://diccionario.babylon.com http://digital.el-esceptico.org/leer.php?autor=393&id=1670&tema=11 http://filosofia.idoneos.com/index.php/333907 http://digital.el-esceptico.org/leer.php?autor=393&id=1670&tema=11 http://ciencia.astroseti.org/matematicas/articulo_3668_biografia_guillermo_ockham.htm http://www.tv.com/house/occams-razor/episode/349017/summary.htm http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/720/72001607.pdf http://www.mywirw.com/a/Oxford-Companion-Philosophy/Ockham-William/ http://es.wikipedia.org/wiki/Postmode María de los Ángeles Pérez. (2013) La Investigación acción participante (MONOGRAFÍA): http://www.monografias.com/trabajos89/investigacion-accion- participativa/investigacion-accion-participativa.shtml#ixzz3KZwj4B5a