La minería a cielo abierto implica la excavación de grandes áreas en la superficie terrestre utilizando maquinaria pesada para extraer minerales. Tiene un alto impacto ambiental, social y paisajístico, incluyendo la contaminación del agua y el aire, la destrucción de hábitats y comunidades, y la formación de grandes cráteres después de la explotación. Algunos de los mayores impactos son la remoción de la capa superior del suelo, la contaminación de las aguas superficiales y subterráne