Las explotaciones mineras incluyen yacimientos de minerales y rocas. Existen explotaciones superficiales como canteras y a cielo abierto, así como subterráneas mediante pozos y galerías. Todas las explotaciones generan impactos ambientales como la contaminación del agua, suelo y aire, así como daños paisajísticos. Asimismo, conllevan riesgos laborales como accidentes o enfermedades respiratorias.