Este poema de Catulo describe cómo su amor por una mujer se ha desvanecido. Le dice que deje de lamentarse por lo que se ha perdido y que se mantenga firme. Recuerda los días felices que pasaron juntos, pero ahora ella ya no lo quiere. Le aconseja no perseguirla ni vivir desdichado, sino aceptar lo sucedido con determinación. Predice que ella se lamentará cuando nadie la quiera como él la quiso.