El documento proporciona directrices para integrar intervenciones contra la violencia de género (vg) en la acción humanitaria, centrando en la importancia de la protección de las personas vulnerables. Se detallan estrategias para identificar riesgos de vg, realizar evaluaciones y movilizar recursos para mitigarlos, además de enfatizar la necesidad de coordinar esfuerzos entre actores de protección. También establece la importancia de incluir la perspectiva de género en la planificación y evaluación de programas humanitarios.