1. Los músculos permiten el movimiento del esqueleto y mantienen su estabilidad. Se dividen en voluntarios e involuntarios.
2. Los músculos voluntarios corresponden generalmente a los músculos del esqueleto y pueden contraerse de forma consciente, mientras que los involuntarios regulan funciones internas inconscientemente.
3. Los músculos se clasifican también según su estructura en estriados, presentes en los voluntarios, y lisos, presentes en los involuntarios.